
Antonio Paoli |
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Cantante
de Opera
Fecha
de nacimiento: 14 de abril de 1871
Lugar:
Ponce, Puerto Rico
Falleció:
24 de agosto de 1946
Don Antonio
Paoli fue la primera figura puertorriqueña en adquirir
notoriedad internacional en el campo del arte musical. Voz
boricua que fue llamado "El Rey de los Tenores"
y "El Tenor de los Reyes", fue igualmente el primer
talento nacional que conquistó con su arte las cortes
europeas.
Hijo
de doña Amalia Marcano Intriago, oriunda de la Isla
Margarita, y del caballero corso don Domingo Paoli Marcatentti,
Antonio Paoli nació en Ponce el 14 de abril de 1871.
Estudió en la Escuela de Párvulos guiado por
el profesor Ramón Marín. Y posteriormente descubrió
su afinidad con el canto durante el concierto que el tenor
italiano Pietro Baccei presentó en el Teatro La Perla
de Ponce.
Fueron
los padres de Antonio quienes fomentaron en él el amor
por el arte. Mas el futuro tenor apenas cumplía los
12 años cuando sus progenitores fallecieron. Ante el
hecho, Amalia, hermana mayor de Antonio, decidió trasladarse
a España con sus hermanos.
Amalia
Paoli, quien se destacaba entonces como cantante en Madrid,
consiguió dos becas de estudio para sus hermanos. Y
así, en 1882, Antonio Paoli ingresó como estudiante
en el Real Monasterio del Escorial, con una beca de la Reina
María Cristina de España.
Una segunda
intervención de Amalia logra una nueva beca para que
Antonio pueda educar su voz en Italia. Así, el tenor
dramático pasó de España a Italia en
1897, para perfeccionar su canto. Ese año ingresó
en la Academia de Canto La Scala de Milán. Y en 1899
Antonio Paoli debutó en la Opera de París con
la ópera Guillermo Tell de Antonio Rossini.
Con su
innegable talento interpretativo, la fama de Antonio Paoli
se extendió rápidamente por el continente europeo.
Gracias a la repercusión lograda con cada una de sus
actuaciones, en 1900 le otorgaron un contrato para cantar
en el Covent Garden de Londres.
A su
regreso a Puerto Rico, se suscitó una controversia
al acusar a Paoli de negar su origen nacional. El tenor ponceño
refutó las alegaciones. Y en 1901 emprendió
una gira internacional donde cosechó nuevos laudos
en su carrera.
Cantó
en la ópera "Lohengrim", del compositor alemán
Ricardo Wagner, así como "Otelo" y "El
trovador", del compositor italiano Giussepe Verdi. Fue
contratado para inaugurar el famoso Teatro Colón de
Buenos Aires. En 1904 cantó en San Petersburgo, Varsovia
y Moscú. Recibió de manos del Zar de Rusia la
Cruz de San Mauricio. También fue condecorado por Carlos
de Braganza. Igualmente se presentó en Hungría,
Bélgica, Egipto, Palestina y otros países de
Europa y Asia. En territorio de América cantó
en Canadá, Estados Unidos, Cuba, Haití, Chile,
República Dominicana, Colombia, Argentina, Venezuela
y Brasil.
En 1907
grabó en acetato la ópera "Payaso"
de Leoncavallo; la primera ópera que se graba en su
totalidad en formato de disco. Con ello comienza una expléndida
carrera como artista del fonógrafo, convirtiéndose
así en uno de los primeros cantantes de discos del
mundo y sin duda, el primero de Puerto Rico.
En el
verano de 1908 Antonio Paoli hizo una temporada en el gran
Kursal de Ostente. En 1910 fue designado "Primo Tenore"
de la Scala de Milán. En 1912 vivió una de sus
grandes hazañas artísticas al cantar "Lohengrim"
en el Teatro Imperial de Viena. Allí, al finalizar
su actuación, el emperador de Austria, Francisco José,
en cuyo honor se ofrecía la función, rompió
protocolo y se puso de pie para aplaudir al tenor puertorriqueño.
Con el
estallido de la Primera Guerra Mundial, Antonio Paoli se vio
obligado a abandonar a Europa. Y aunque en América
repercutieron sus éxitos, y Puerto Rico ya había
experimentado un cambio de soberanía de España
a Estados Unidos, Paoli nunca pudo lograr que las puertas
del Metropolitan Opera House de Nueva York se abrieran para
él. La oposición de su rival Enrico Caruso,
quien era uno de los accionistas de la institución,
se interpuso entre su deseo y la posibilidad.
Aunque
en algunos escritos sobre el artista se establece que entre
él y Caruso había amistad, la rivalidad entre
ambos se acentuó en París. Cuentan que Caruso
no fue aceptado en el Teatro de la Opera en la capital francesa
porque, alegaba el director de la institución que al
italiano le faltaba personalidad. En su lugar, el director
propuso el reclutamiento de Paoli, que era un hombre alto
de presencia imponente. El boricua aprendió francés
en seis meses y triunfó en grande en sus presentaciones
en suelo parisino.
Paoli,
quien era una persona desprendida, nunca toleró que
sus amigos pasaran necesidades. De hecho, cuando la crisis
de la Primera Guerra Mundial había estallado, Antonio
Paoli ya había amasado unos dos millones de dólares
como fruto de su labor. Pero las malas inversiones y decisiones
financieras, hicieron que la fortuna se esfumara con rapidez.
Enfrentándose a la miseria, Paoli tuvo que recurrir
a la práctica profesional del boxeo para poder reunir
un nuevo capital que le permitiera regresar a Europa.
Antonio
Paoli regresó a Puerto Rico en 1922 y se dedicó
a la enseñanza del canto. Junto a su hermana Amalia
estableció una academia de canto para los nuevos talentos.
Más tarde se incorporó al elenco de la compañía
de Alfredo Salvagio y representó la ópera Otelo,
en el Teatro Municipal de San Juan.
En 1929
inició una cruzada a favor del establecimiento de un
conservatorio de música en el País. Hizo planes
precisos que sometió a las autoridades, pero su sueño
quedó irrealizado durante su vida.
En 1934
la Legislatura de Puerto Rico reconoció sus méritos
y le otorgó una pensión. Un año más
tarde, el Teatro Municipal cambió su nombre a Teatro
Paoli en su honor.
En 1938
sufrió un ataque de hemiplejía que lo privó
del habla. Pero su fuerza de voluntad le logró recuperarse
de este impedimento físico.
"El
Rey de los Tenores" falleció el 24 de agosto de
1946, víctima del cáncer. Aunque no procreó
hijos, le sobrevivió su segunda esposa, Adelaida Bonini,
quien finalmente falleció a la edad de 96 años
en mayo de 1978.
A
un siglo de sus hazañas, el canto operático
en Puerto Rico ha experimentado numerosos aciertos con el
surgimiento de nuevas figuras del arte. Ciertamente, el Conservatorio
de Música que tanto soñó fue establecido
a mediados de la década del 50. Y aunque los datos
de su carrera artística fueron difíciles de
recopilar, el estudioso de su legado, Jesús M. López,
publicó en 1998 el libro "Antonio Paoli: El León
de Ponce", así como Jorge E. Martínez Solá
hizo lo propio en una interesante publicación editada
por el Instituto de Cultura Puertorriqueña.
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