
Blanca Iris
Villafañe |
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Cantante
romántica
Lugar
y fecha de nacimiento : 26 de junio de 1935
Lugar:
San Lorenzo, Puerto Rico
No
es arriesgado afirmar que, entre las cantantes puertorriqueñas
que proyectaron sus carreras desde Nueva York, específicamente
a partir de 1960, ninguna logró calar tan profundamente
en el sentimiento de las comunidades latinoamericanas como
Blanca Iris Villafañe. Si Myrta Silva fue «Reina
de la RCA Victor» en esta metrópoli durante la
década de los ‘40 , Blanca Iris emergió como
«La Reina de las Velloneras» en su momento . Cierto
es que, entonces , Myrta mantenía su condición
de máxima estrella en el todavía esplendoroso
ambiente artístico hispano que se desarrollaba en la
Gran Urbe . Pero ahora en su faceta de productora y anfitriona
del programa “Una hora contigo”, emitido a través de
WNJU TV / Canal 47. Por tanto, tratándose de cancioneras,
nadie le disputaba a esta sanlorenceña su condición
de «La Número Uno».
Artista
intuitiva . A la edad de siete años ya era participante
habitual en las funciones que se organizaban en su escuela
. A los trece, participó en el programa de aficionados
“Tribuna del arte” que, a la sazón, don Rafael Quiñones
Vidal mantenía en WKAQ Radio. Después de las
consabidas eliminatorias, resultó agraciada con el
premio correspondiente a Mejor Cantante Femenina Juvenil de
1948. Aquel primer triunfo le facilitó la entrada a
otras radioemisoras, tanto capitalinas como ponceñas
.
Ansiosa
por abrirse camino, ya a nivel profesional, en el negocio
del espectáculo, tras concluir sus estudios académicos
regulares marchó a Nueva York en 1953 . Su primer paso
en esta metrópoli – que entonces disputaba a Ciudad
de México y La Habana la supremacía como Gran
Meca para los artistas de nuestra raza – fue inscribirse en
un concurso de cantantes aficionados auspiciado por la elaboradora
del Café Bustelo, mismo que se celebraba en la WWRL
«La Voz Hispana del Aire». El premio prometido
al ganador era la grabación de un disco y un contrato
para actuar en una serie de espectáculos en teatros
patrocinados por la misma empresa . Su triunfo en aquel certamen
marcó su salto al profesionalismo . Y, gracias a la
emotividad que impartía a sus interpretaciones de boleros
enmarcados en el desamor – los temas de despecho constituyeron
su sello de identidad –, el éxito no demoró
en sonreirle . Los teatros Puerto Rico, Jefferson, Boulevard,
Premiere y Coliseum pronto se convirtieron en sus escenarios
acostumbrados .
En
1959, el empresario yaucano Rafael «Ralph» Pérez
Dávila la incorporó a su compañía
Ansonia Records, reconocida como la más prestigiosa
del ambiente musical hispano de la plaza neoyorquina . Su
lanzamiento discográfico no pudo ser más halagador,
pues los dos primeros boleros que llegaron a la radio en su
voz tendrían imperecedera vigencia : “Besos callejeros”
(original del camuyano Norberto Jiménez) y “Tengo el
sentimiento herido”, que lleva la firma del dominicano – aunque
de padre arecibeño – Mario De Jesús. Estas composiciones
se incluyeron en el álbum titulado con su nombre (SALP
- 1269), editado en 1960 . Hoy es considerado clásico
. Sus siguientes producciones discográficas editadas
por la referida etiqueta fueron “Te sigo amando (SALP - 1293)
en 1961 y “Blanca Iris Villafañe, Vol. 3" (SALP
- 1319) en 1962 . A la primera de estas pertenece otro jitazo
: “Ya no quiero quererte”, del antes mencionado Jiménez.
A la segunda , “Aunque me cueste morir” y “Canalla”, del cagüeño
Héctor Flores Osuna.
Es
obligatorio resaltar el dato de que, en dichas grabaciones,
nuestra biografiada era acompañada por un cuarteto
de guitarristas integrado por el ecuatoriano Jorge Renán
Salazar y los boricuas Manuel Nieves Quintero, Yomo Toro y
José Alberto Jiménez. Igualmente importante
es señalar que el último de los mencionados
, Jiménez, es compositor con quien más ella
se identifica, no empece a ser muy poco conocido entre sus
compatriotas . Entre muchas selecciones más, éste
aportó a sus repertorio cinco boleros que colaboraron
significativamente a cimentar su fama : A Fui engañada
y A Por despecho (1960) y “Dudas tormentosas”, “Frialdad”,
“Por agradecimiento”, “Por una pagan todas” y “Te sigo amando”
(1961). Casi dos décadas más tarde, todas esas
piezas se recopilaron en la producción “15 éxitos
internacionales interpretados por Blanca Iris Villafañe”
(ASTV - 2002), editado en 1983 . No obstante, en el interín
vieron la luz otras cuatro producciones : “Blanca Iris Villafañe,
Vol. 4” (ALP - 1338) y Vol. 5 (ALP - 1409); “Promesas de amor”
(ASDL - 1634) y “Engañada” (ASDL - 8203).
Tras
desvincularse de Ansonia Records, esta admirada artista continuó
grabando para otras disqueras, muy especialmente Canomar Records,
fundada por el legendario cantante Pedro «Piquito»
Marcano. Sin embargo, aunque la inmensa pléyade de
seguidores que se granjeó desde los albores de su carrera
siempre respaldó estos nuevos trabajos, ninguno de
pudo superar el impacto de los tres primeros . De todas maneras,
en lo que respecta a venta de discos, a lo largo de toda la
década de los ‘60 ninguna otra cantante latinoamericana
experimentó de un arraigo popular comparable al que
disfrutaba Blanca Iris Villafañe en Nueva York y plazas
aledañas . Incluyendo las intérpretes mexicanas
bendecidas por constante exposición en el cine mexicano
y las estrellas de La Nueva Ola que se proyectaban desde Puerto
Rico . A partir del siguiente decenio, los ‘70, las únicas
que lograrían escalar un sitial comparable – aunque
superándola en términos de internacionalización
– serían las cubanas La Lupe y Celia Cruz.
Irónicamente,
por alguna razón inexplicable, a pesar del fervor que
el público le dispensaba y de que sus grabaciones alcanzaron
trascendencia en Centro y Sudamérica, esta talentosa
cancionera no llegó a cimentar una carrera a nivel
internacional . Por otro lado, en su patria siempre fue ignorada
por los empresarios de espectáculos . Se recuerda que
su única actuación – al menos de relevancia
– en Puerto Rico fue en calidad de invitada en un espectáculo
encabezado por José Antonio Salamán y presentado
por la radioemisora WIAC AM en el Centro de Bellas Artes Luis
A. Ferré, en Santurce, la noche del viernes 4 de marzo
de 1988. Durante aquellas fechas, también participó
en otro celebrado en Santo Domingo e inspirado en la nostalgia
.
Miguel
López Ortiz / F.N.C.P.
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