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Vedette
y Actriz de Cine
Nombre verdadero: Juana de Dios Castrello
Calificativos artísticos: «La Diosa de la Rumba»
y «El Huracán del Caribe»
y, entre el público norteamericano, «The Puerto
Rican Bombshell»
Fecha de nacimiento: 23 de abril de 1917
Lugar: Guayama, Puerto Rico
Diosa Costello pasó a la historia como la primera artista
boricua que logró alcanzar cartel estelar cantando
y bailando congas y rumbas ante las audiencias anglosajonas
de Estados Unidos, lo cual aconteció a partir de 1940.
Fue, igualmente, la primera vedette que realizó el
denominado “crossover”, granjeándose, al
mismo tiempo, impresionantes pléyades de admiradores
entre el público latinoamericano. En las Antillas,
Centro y Sudamérica se le promocionaba bajo los calificativos
de «El Huracán del Caribe» y «La
Diosa de la Rumba». Para los norteamericanos, en cambio,
era «The Puerto Rican Bombshell».
Esta irrepetible compatriota nuestra provenía de humilde
cuna. A la edad de cuatro años fue a vivir con su familia
– integrada por su madre y cuatro hermanos – a
la Calle San Sebastián del Viejo San Juan. Inició
sus grados académicos elementales en el Colegio Insular
de Niñas. Luego asistió a la Escuela Román
Baldorioty De Castro en Santurce. Para entonces alternaba
sus deberes estudiantiles con el trabajo de repartidora a
domicilio de fiambreras de comida, mismas que eran preparadas
por su progenitora. Cuando contaba 11, fue a vivir al Barrio
Latino de Nueva York. Fue en aquella metrópoli donde
su vocación artística comenzó a aflorar.
A los 13, se unió al Coro de Niñas del colegio
a que asistía. Gracias a su alta calidad, aquella agrupación
era frecuentemente reclamada para participar en funciones
celebradas en el Apollo Theater – situado entre la Calle
125 y Séptima Avenida, en Harlem – acompañando
a cantantes notables. Entre los 14 y los 16 tomó clases
de baile. Y, precisamente a los 16, realizó sus primeras
presentaciones como cantante y bailarina solista en el Teatro
San José, localizado entre la Calle 110 y la Quinta
Avenida. En 1935 se vinculó a las distintas formaciones
(cuarteto, sexteto y grupo) del compositor y productor Pedro
Flores, bajo cuya tutela grabó sus primeros discos.
De esta etapa data su nombre profesional de Diosa Costello.
A fines de 1939, fue contratada como figura secundaria del
espectáculo permanente del exclusivo cabaret La Conga
Club, entonces encabezado por los cubanos Desi Arnaz –
varios meses después reemplazado por Miguelito Valdés
– y Celina Reynoso. Mientras actuaba allí tuvo
la suerte de ser vista por George Abbott, uno de los más
célebres directores de Broadway. A éste le impresionó
tanto la fogosidad y simpatía que derrochaba en el
escenario, así como su agraciada figura. No dudó
en seleccionarla para uno de los papeles principales de la
comedia musical “Too Many Girls” (de Rogers &
Hart), compartiendo créditos estelares con Arnaz y
Alice Faye. Aquella producción, por ende, marcó
su debut en la Meca del Teatro. Irónicamente, a pesar
de éxito de obtenido y contra la voluntad de Abbott,
al realizarse la versión cinematográfica en
Hollywood (1940), los ejecutivos de RKO Pictures impusieron
a Lucille Ball y Ann Miller en los papeles que, con el beneplácito
de la crítica, habían caracterizado Alice Faye
y nuestra biografiada. Por su parte, Arnaz, ya vinculado románticamente
a Lucille, sí tuvo la fortuna de repetir su personaje
en el filme.
De todas maneras, el ascenso al estrellato de Diosa Costello
no se detuvo. Precisamente en 1940 la etiqueta Decca le editó
una serie de grabaciones en la que fue acompañada por
la orquesta de José Morand – judío norteamericano,
a pesar de su nombre hispano –, anotándose un
exitazo con su interpretación de la rumba “El
maraquero” (D-18073), de Eliseo Grenet. Al año
siguiente (1941) fue contratada para agotar una temporada
como primera vedette de una revista afrocubana en el lujoso
cabaret Trocadero’s Club, en Hollywood. Allí
su éxito fue tan resonante, que el venezolano Eddie
LeBaron, director de la orquesta de planta y co-propietario
del salón, le extendió el contrato por varios
meses. Gracias a que el Trocadero’s Club era frecuentado
por las grandes luminarias del mundo del espectáculo,
su triunfal estadía le abrió las puertas de
la pantalla gigante. “The Met in Argentina” fue
la producción que marcó su entrada al celuloide,
bajo las órdenes del realizador Leslie Goodwins. El
reparto de aquella cinta fue encabezado por Buddy Ebsen, Maureen
O’Hara, James Ellison, Joseph Bullof y Alberto Vila.
Tras concluir su temporada en aquel escenario – al que
retornaría en varias oportunidades –, volvió
a Broadway, esta vez para caracterizar a «Bloody Mary»
en la que sería clásica producción “South
Pacific”, de Roger & Hammerstein. Para aquellas
fechas se casó con el cantante cubano Jacinto «Pupi»
Campo. Acompañada por la orquesta de éste, en
1943 emprendió su primera gira por Latinoamérica
y viajó a Madrid y París. En 1945 realizó
una de sus más inolvidables apariciones en el cine,
específicamente en “The Bullfighters”,
que protagonizaron Stan Laurel, Oliver Hardy, Mal Saint Clair,
Margo Woode y Richard Lane. En esta película cantó
y bailó muy pimentosamente la rumba “Bim, bam,
bum”, de Rafael Hernández.
Como apuntamos al comienzo de esta reseña biográfica,
Diosa Costello fue capaz de triunfar, paralelamente, en los
ambientes artísticos hispano y anglosajón, aunque
su actividad en este último fue mucho más intensa.
Quizás, por ello, en muchas plazas internacionales
la creían estadounidense de ascendencia italiana y
nunca el público la identificó con las rumberas
tradicionales, la mayoría proyectadas a través
del cine mexicano: María Antonieta Pons, Amalia Aguilar,
Blanquita Amaro, Meche Barba, Rosita Fornés, Ninón
Sevilla, Rosa Carmina, Lina Salomé, etc. Obviamente,
su estilo evidenciaba marcada influencia norteamericana. Algunos
sectores de la Prensa la calificaban de “una especie
más pimentosa de Lina Romay”. Alternaba sus interpretaciones
rumberas con las de música pop en inglés: “A
Pizza Every Night”, “Big Spender”, “Mack
the Knife”, etc.
En 1952 se acreditó un resonante triunfo con el espectáculo
“Havana Mardi Grass”, que presentó en el
cabaret La Lucerna, de Miami Beach, con la orquesta de su
esposo. El trío cubano de Las Hermanas Márquez
fue la atracción invitada. Algún tiempo después
se divorció de Pupi Campo. A partir de 1953 su presencia
se hizo frecuente en los centros nocturnos de Las Vegas y
Reno. Este mismo año tuvo una relevante intervención
en la que sería clásica película “Miss
Sadie Thompson”, del director Curtis Bernhardt. Compartió
escenas con su compatriota José Ferrer, Rita Hayworth,
Charles Bronson, Rudy Bond, Russell Collins, Frances Morris
y Aldo Ray. En 1957 actuó en el muy sintonizado “The
Ed Sullivan Show”, siendo una de las primeras estrellas
hispanas invitadas a aquel espacio dominical, entonces el
más estelar de la cadena CBS TV. En 1958 contrajo segundas
nupcias, esta vez con el cantante de jazz ítalo-norteamericano
Del Casino.
Diosa Costello debutó ante el público de su
patria teniendo como escenario el Fiesta Room del Hotel Condado,
en febrero de 1964. En aquella oportunidad también
se presentó en el programa “Una hora contigo”,
que Myrta Silva mantenía en WAPA TV. Durante su estadía,
además, fue objeto de un gran homenaje por parte de
la directiva del Hogar Insular de Niñas en Santurce,
que le entregó una proclama declarándola Ex-Alumna
Predilecta. Regresaría al Fiesta Room del Hotel Condado
en 1966 y 1967, igualmente durante el mes de febrero. En la
segunda de estas temporadas tuvo como telonero al cuarteto
nuevaolero The Living Ends, integrado por Carli Muñoz,
Amaury López, Jorge Calderón y José Osvaldo
Torres.
A principios de la siguiente década se retiró
del mundo del espectáculo. Desde entonces se desempeñó
como anfitriona de un casino en Las Vegas.
Miguel López Ortiz
Fundación Nacional para la Cultura Popular
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