
Edmundo Disdier |
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Compositor,
músico, cantante y poeta
Fecha
de nacimiento: 2 de mayo de 1927
Lugar: Patillas,
Puerto Rico
La música
y la poesía ocupaban un espacio importante dentro del
hogar de Don Edmundo Disdier Martínez y Doña
Francisca Álvarez Crescioni. Por eso no fue de extrañar
que en su hijo Edmundo Disdier se apreciara una innegable
sensibilidad para la expresión artística a temprana
edad. Sensibilidad, que poco después lo impulsó
a manifestarse a través de diversas facetas como el
canto, la poesía y la composición, hasta llegar
a convertirse en uno de los artistas de mayor trascendencia
en la música popular.
Nació
en el sector Vieques del pueblo de Patillas el 2 de mayo de
1927. Allí permaneció hasta que cumplió
los tres años. Poco después se mudó junto
a sus familiares al pueblo de Guayama, municipio del sur de
Puerto Rico donde estudió en el Colegio San Antonio.
En esa escuela cursa sus primeros grados y además pisa
por primera vez un escenario para participar en una representación
teatral navideña. Fue también en Guayama donde
se dedicó a rescribir reconocidas canciones de compositores
para adecuarlas a su circunstancia.
Al cumplir
los ocho años se establece con su familia en el pueblo
de Yauco. Al cumplir los 13 comienza a escribir canciones.
Pero antes de dedicarse a la composición participó
en las numerosas serenatas dedicadas a las chicas de su nuevo
pueblo. No fueron pocas las ocasiones en que su padre lo tuvo
que ir a buscar por temor a que le pasara algo. Más
tarde comenzó a tomar clases de guitarra con Miguel
González.
A comienzos
de la década del 40 Edmundo se traslada con su familia
a San Juan, específicamente al barrio de Hato Rey.
Allí ingresó a la Escuela Superior Vila Mayo
hasta que terminó sus estudios en 1946. Durante esa
época el adolescente, que ya tocaba la guitarra, dedicó
gran parte de su tiempo libre a escribir canciones. De esos
años es su composición “En primavera”, una de
sus más conocidas.
Al ser
admitido a la Universidad de Puerto Rico lo primero que hace
Mundo Disdier es tratar de ingresar al coro que entonces dirigía
don Augusto Rodríguez. Fue allí donde conoció
a los integrantes del Trío Universitario. Compuesto
por Luis Córdova, director, Astor Aponte y Luis Rafael
Cordero, Disdier se une al mismo movido por el amor que siente
por la música. Con ellos el compositor puertorriqueño
se presentó para cantar y serenatear en diversos lugares
como San Germán y Mayagüez. Un año después
de haber ingresado a la Universidad, los integrantes del grupo
le propusieron que fuera la primera voz del trío. Edmundo
aceptó la oferta hecho que le permitió dedicarse
de lleno a los ensayos y al proceso creativo de la composición.
A fines
de los 40 el Trío Universitario realizó su primera
grabación para el sello “University”. En ella se incluyeron
varios temas de la pluma de Disdier, entre ellos “Amargo despertar”,
“Recuerda” y “En primavera”.
Con el
grupo la figura de Edmundo Disdier comienza a adquirir cierta
importancia. En cada espectáculo que realizaba la agrupación
se presentaban como “Edmundo Disdier y el Trío Universitario”.
A comienzos
de la década del 50 graba como solista para la Casa
Fragoso los temas “Beso loco”, “Una palabra” y “Ya no eres
tú”, esta última de Angel I. Fonfrías.
Junto a éste escribió “Testigo de la luna”,
composición que grabó Los Cuatro Ases. De igual
forma el cantante Tito Lara grabó para el mencionado
grupo “Divina locura”, original de Disdier.
Durante
esos años el también músico gozó
de gran popularidad en el género de la canción
romántica. Desde ese momento sus creaciones han gozado
del respaldo de importantes voces como la de Carmen Delia
Dipiní, Felipe Rodríguez, Davilita, Tirso Guerrero,
Marco Antonio Muñiz, el Trío Vegabajeño,
Los Kintos, Los Murcianos, Gilberto Monroig, Cheíto
Rodríguez, Chucho Avellanet, Los Hispanos, Danny Rivera
y Lucecita Benítez, quienes han grabado, además
de temas románticos, sus canciones jíbaras,
boleros, valses, danzas y tangos. Dentro de este género,
“Déjame hablarte” se convirtió en unos de los
temas más populares no tan sólo de Puerto Rico
sino que también de Argentina, país donde fue
cantado por Elvira de Grays y Ciro San Román.
Otros
géneros cultivados por Edmundo Disdier son la guaracha,
el foxtrot y el blues. Igualmente el aficionado al mundo de
la ópera ha compuesto arias de zarzuela como “Perlas
blancas”, “Rosas y estrellas”, “Mirando al cielo”, “Díme”,
“Roja flor”, “Tu secreto”, “Ansias locas” y “Canto al amor”,
entre otras. Parte de este repertorio fue interpretado por
Migdalia Batiz y Elio Rubio en 1980, en el Teatro de la Universidad
Puerto Rico.
Con una
obra inédita que supera más de 300 canciones,
Edmundo Disdier ha abarcado en ella diversos temas. Entre
ellos se encuentran, además del amor, la soledad, la
ingratitud, los convencionalismos sociales y el destino. Algunas
de las composiciones que reflejan dichos temas son “Máscara”,
“En esto de querer”, “Lamento de un poeta”, “Verdad y mentira”,
“Quisiera reír” y “Un payaso”.
En 1988
recibió por parte de la Asociación Puertorriqueña
de Profesores Universitarios la Orden Tavárez honrando
de esa forma su valiosa contribución a nuestra música.
En esa ocasión declaró su intención de
donar su conjunto de obras a la Universidad de Puerto Rico
con la esperanza de que fuera conservada y promovida para
el beneficio de la comunidad.
En los
albores del nuevo siglo la obra de don Edmundo Disdier continúa
viva gracias al trabajo de reconocidos intérpretes
como Nydia Caro y el tenor César Hernández,
entre muchos otros. Ambos artistas le rindieron un merecido
homenaje al compositor puertorriqueño en un concierto
celebrado en el nuevo Centro de Bellas Artes de Caguas.
Enrique Feliciano Díaz
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