
Esther Mari |
|
Actriz
Fecha de nacimiento: 14 de noviembre de 1930
Lugar: Vieques, Puerto Rico
Falleció el 28 de noviembre de 2010 en Hato Rey, Puerto Rico
La viequense
Esther Mari está catalogada como una de las actrices más
versátiles del teatro puertorriqueño. Nació
el 14 de noviembre de 1930 y desde niña demostró
su afición y talento por las artes, particularmente
la poesía. A los seis años se estableció
con su familia en la "Isla grande" y al cumplir
los 13 se mudó a Nueva York para estudiar.
En la Gran Manzana hizo su primera incursión teatral
en "La hacienda de los cuatro vientos" . A paso seguido, actuó en dos producciones "Off-Broadway"
y pagó su educación con trabajos alternos en
comerciales de las Tiendas Claires y modelando para los productos
de belleza Max Factor.
Deseosa
de hacer teatro en español, colaboró en la fundación
del grupo Los Spanish Players, el cual alquiló
un local en Delancey donde presentaba una obra al mes. Luego
estudió un semestre con Stella Adler, actuando lo mismo en español (en "Casa de muñecas")
que en inglés (con "Flowers for the Dead").
También trabajó en La Casa
Galicia, representando pequeñas roles en inglés, así como laboró en varias radioemisoras latinas de la Gran Manzana
En 1960 regresó a suelo boricua donde se matriculó en la Universidad de Puerto Rico para estudiar drama. En aquella década marcada por la guerra no declarada de Vietnam, incursionó intensamente en el teatro de corte popular. Actuó en las calles
y plazas de distintos pueblos del País. Incluso fundó
una compañía teatral llamada Teatro Coabey,
conocida posteriormente como Teatro El Angel, que entre sus distintas
producciones presentó teatro de títeres para niños así como estrenó "Amordío" y "Avatar" de los drmaturgos puertorriqueños José “Papo” Márquez y Roberto Ramos-Perea, respectivamente.
A principios de la década de 1970, actuó en
"La vida nueva" en el Ateneo Puertorriqueño, protagonizó el monólogo "El responso
por un bolitero de la Parada 15" en el Teatro Sylvia
Rexach y en laboró en "El tajo del alacrán", con Lydia
Milagros González. Participó
además en "La dama del alba" y en "La celestina" , producción
con la cual viajó repetidas veces a Costa Rica. Igualmente se
destacó por su participación como la nodriza
en "Medea" , por la que recibió el Premio Alejandro Tapia como mejor actriz secundaria.
Formó
parte del Teatro Rodante Puertorriqueño y en 1992,
cumplió su sueño de protagonizar en la obra de René
Marqués "La carreta", interpretando a Doña
Gabriela. Actuando simultáneamente en las versiones
en inglés y español, "La carreta"
representó un gran reto para la actriz, luego de 30
años de ausencia de los escenarios de Nueva York. De esta forma Esther Mari
no sólo conquistó la crítica especializada
en el Norte, sino también demostró su capacidad histriónica ante un público
acostumbrado a la doña Gabriela que personificaba la
actriz boricua Lucy Boscana. Esta actuación le mereció
a Mari una nominación al premio ACE de Nueva York.
Más allá de la Doña
Gabriela de "La carreta", la actriz destacó entre
sus creaciones histriónicas favoritas a la Poncia en "La casa de Bernarda
Alba", Celestina en la obra de Fernando de Rojas y la
Madre Superiora en "Agnus Dei".
Esther
Mari también formó parte del elenco de las películas
"Show of Force", "La gran fiesta", "The
Man with My Face", "Callando amores", Sudor amargo" y "La guagua aérea",ésta última basada en tres cuentos de Luis Rafael
Sánchez. Trabajó además en distintas telenovelas, entre
las que se encuentran "Preciosa", "Donde anidan
las gaviotas" y "Al son del amor"; y miniseries
como "Flores de la Noche". Ya en el siglo XXI sus últimas dos actucaiones para la pantalñla gigante se dieron en "Angel" de Jacobo Morales y "El color de la guayaba" de Luis Caballero.
Recipiente de numerosos reconocimientos, en 2008 fue distinguida por el Ateneo Puertorriqueño, institución cultural que le dedicara el XXI Festival de Teatro, en una ceremonia que contó con la nutrida participación de la clase teatral. Ya para esa fecha la actriz
se había retirado paulatinamente de los escenarios por padecimientos relacionados a la circulación de su sangre, quedando bajo el cuidado de sus hijos, la también actriz Angela Mari, Norma Luzunaris y Humbedrto Pimentel.
En sus últimos días, Mari residió en el Hogar Golden Age Care, en Hato Rey, donde recibía la atenciones propias de su condición y era visitada por sus amigos de la clase artística. Allí falleció mientras dormía en la madrugada del sábado, 28 de noviembre de 2010, de complicaciones cardiorespiratorias.
Al partir, Esther Mari dejó en el recuerdo colectivo su ejemplo de dedicación profesional y compromiso social con su pueblo. Y al igual que cultivó aplausos en la escena nacional también fue reconocida por sus actuaciones en escenarios internacionales como el Teatro Nacional de Costa Rica, Teatro Nacional de Venezuela, Teatro Nacional de Nicaragua, Teatro Nacional de Santo Domingo, Teatro Nacional de El Salvador, el Kennedy Center y distintos teatros en Guatemala, Boston, Texas y Washington.
Carene
Oliveras
Fundación Nacional para la Cultura Popular
revisión 2/dic/2010
|