
Gilberto
Monroig |
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Cantante
Fecha de nacimiento: 2 de julio de 1930
Lugar: Santurce, Puerto Rico
Falleció el 3 de mayo de 1996
Hijo
del contratista Marcial Monroig y Dolores Jiménez,
ama de casa, Gilberto Monroig nació en el sector de
Villa Palmeras de Santurce, Puerto Rico, el 2 de julio de
1930. De origen campesino en las costas entre Quebradillas
y Camuy, sus padres se mudaron para el viejo Cangrejos, donde
se escuchaba la bomba y la plena, además de los tangos
de Gardel. Gilberto estudió en las escuelas Castelar,
Goyco, Asenjo y la Matienzo Cintrón, de Santurce. Allí
participaba en las distintas actividades artísticas
escolares. Obtuvo su diploma de cuarto año de escuela
superior mediante exámenes en Nueva York.
A los
diez años ya empezaba a despuntar como cantante imitando
a Gardel, y su pasión musical se encendió cuando
su padre le regaló una guitarra a su hermano Luis.
Gilberto se entusiasmó con el regalo ajeno y fue aprendiendo
a combinar sus cuerdas con los métodos que utilizaba
su hermano, hasta lograr algunos acordes. El instrumento trajo
discordias entre los hermanos y para evitarlas, don Marcial
le regaló una igual a Gilberto, quien en poco tiempo
superó a su hermano a base de mucha práctica.
Años más tarde habría de honrar el instrumento
al ponerle su nombre a un centro nocturno que tenía
en San Juan, y al resaltar sus virtudes en una entrevista
grabada: "Siempre me gustó la guitarra, así,
hermosa, con su curvatura de cuerpo de mujer, y tocarla suave
y dulcemente, como si fuera una caricia".
Sus primeros
pasos musicales como aficionado fueron a la edad de 13 años
con el Conjunto Taoné. Un año más tarde
se integra al Conjunto Maravilla. Posteriormente se organizó
en Santurce un grupo de jóvenes músicos que
estudiaban en la Universidad, entre ellos el pianista Héctor
Narváez, un trompetista, un clarinetista y un bajista.
Necesitaban un cantante y guitarrista y fueron a buscar a
Gilberto. Tras muchos ensayos, consiguieron un contrato en
el King Club, en la marina de San Juan, donde también
trabajaba William Manzano y su orquesta, cuyo cantante era
Santitos Colón. El ambiente que imperaba en el lugar
no era el más apropiado para un joven de su edad y
allí comenzó su debilidad ante lo prohibido,
una trampa de la que se le haría difícil salir.
Para
esa época, Vitín Avilés cantaba con Miguelito
Miranda en el Hotel Condado. Pronto Vitín se marchó
a Nueva York y Santitos Colón lo sustituyó.
William Manzano se quedó sin cantante e invitó
a Gilberto a su orquesta, lo cual representaba un escalón
grande en sus ambiciones musicales. Del King Club pasó
al China Doll en Santurce, un lugar respetado por los amantes
de la música. Tenía quince años cuando
venció el contrato y a falta de oportunidades, se fue
para Mayagüez con la orquesta de William Manzano, quien
consiguió un contrato en la WPRA de Andrés Cámara.
Con ellos estuvo durante seis meses, hasta que la Super Orquesta
Tropicana del Maestro Rafael Elvira se quedó sin cantante,
y le enviaron un telegrama para contratarlo como vocalista.
Con esta
orquesta dio un paso gigante en sus aspiraciones profesionales,
pues viajaban mucho por la Isla y se presentaban en las grandes
fiestas y bailes de la época, además de trabajar
tres días fijos en un lugar de prestigio, el Tres Palmas.
Vencido el contrato, se mudaron para el Hotel Condado y allí
se fue desbandando la orquesta hasta reducirse a un quinteto,
con Gilberto de cantante. Poco después recibió
una invitación para cantar con la orquesta de intervalos
de Pete Rivera, en la inauguración del Hotel Caribe
Hilton, donde la atracción o "main band"
era la orquesta de Miguelito Valdés, "Mr. Babalú".
Terminada
la temporada en el Hilton, Pete se marchó a Nueva York
y Gilberto recibió una oferta para cantar con la orquesta
de Armando Castro en el prestigioso salón de baile
El Escambrón Beach Club. En Nueva York Pete organizó
su orquesta, consiguió un contrato de una semana en
el Teatro Puerto Rico e invitó a Gilberto a que lo
acompañara, lo que entusiasmó al joven intérprete.
Allí tuvo mucha aceptación del público
y muy pronto se regó la voz de sus habilidades interpretativas,
lo cual atrajo a otros artistas al lugar. Entre ellos visitó
el salón el pianista cubano José Curbelo, quien
le gustó la forma de vocalizar de Gilberto y le ofreció
trabajo con su orquesta en el Bachelor's House de Nueva York.
En un mes Gilberto se presentó en tres países
distintos, al cumplir contratos en el Teatro Puerto Rico de
Nueva York, el Hotel Hispaniola de Santo Domingo y el Ragoon
Ruby de Curacao.
Estando
allí, el "rey del timbal" Tito Puente confrontó
problemas con su cantante Vicentico Valdés y habló
con Curbelo para que le permitiera a Gilberto cantar con su
orquesta. Curbelo entendió que era una gran oportunidad
y le permitió dar el salto a la orquesta de Puente,
con quien estuvo dos años e hizo muchas grabaciones
en discos de 78 r.p.m, así como presentaciones en el
famoso Palladium Ball Room. Entre sus grandes éxitos
con Tito Puente figura "Malcriada". Su renuencia
a los constantes viajes lo llevó a abandonar la orquesta.
En 1955 decidió hacerse solista y a finales de la década
regresa a la Isla.
Gilberto
Monroig fue una de las voces más románticas
en Latinoamérica. Sus primeras grabaciones las hizo
con la Tropicana, que fueron "Mujer" y "Duerme,
Margarita", para el sello Verne. Luego grabó con
William Manzano en la emisora de Mamery, la WTIL, con el Sexteto
La Playa de Payo Alicea y varios discos a voz y guitarra,
entre ellos uno con música de Pedro Flores y otro de
Rafael Hernández. En total, Gilberto nos legó
unos cuarenta discos sencillos y treinta discos de larga duración.
El tema "Egoísmo", del dominicano Moisés
Zoaín, grabado en 1959, le mereció su primer
Disco de Oro; y "Simplemente una ilusión"
de Héctor Urdaneta, grabado en 1964, le ganó
otro. Además de la orquesta de Tito Puente, grabó
con Radhames Reyes Alfau, con la Panamericana, y con el combo
de Julio Gutiérrez. Se dio a conocer en varias ciudades
de Estados Unidos, así como en países latinoamericanos,
pese a su renuencia a viajar y amor por su terruño.
Participó en múltiples programas de radio y
televisión, entre ellos, "El Show Palmolive",
"Una hora contigo" (de Myrta Silva), "El
Casino de la alegría", "Bohemia 89"
y "El Show del mediodía".
Gilberto
tuvo tres hijos: Gilberto Jr., de su primer matrimonio, y
Glenn y Linda, de su unión con Helen Jonas, quien le
sirvió de estímulo y apoyo casi hasta el final
de su vida. A raíz de su muerte, acaecida el 3 de mayo
de 1996, la Avenida Puerto Rico que corre de este a oeste,
desde la margen de la Laguna de Los Corozos hasta terminar
en la Escuela Emilio Castelar, lleva el nombre de Avenida
Gilberto Monroig. Sus restos reposan en el Cementerio Santa
María Magdalena de Pazzis del Viejo San Juan, cerca
de Pedro Flores, Daniel Santos y Don Felo, entre otras glorias
del pentagrama musical boricua.
Josean
Ramos
Fundación Nacional para la Cultura Popular
22-may-07
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