|
Compositor
Fecha de nacimiento: 25 de enero de 1923.
Lugar: Caguas, Puerto Rico
Falleció el 2 de julio de 2004 en Caguas, Puerto Rico
Con más de 500 canciones grabadas a través de
toda América, Héctor Flores Osuna no sólo
figura entre los compositores puertorriqueños más
prolíficos, sino que también es uno de los más
prestigiosos. Irónicamente, donde menos reconocimiento
se le ha brindado es en su patria. Al punto de que, en no
pocos países se cree que es mexicano.
Aunque es inmensa la cantidad de éxitos que se acreditó,
en voces de los más famosos intérpretes, una
sóla de sus obras bastó para que su nombre quedara
perpetuado en la historia del cancionero romántico
latinoamericano: el bolero moruno “Mal pago”.
Esta pieza fue estrenada por Ray Arroyo y Su Trío en
el álbum “O...” (Ansonia, ALP-1264), editado
en 1960. A pesar de que, en el interín, se editaron
otras versiones discográficas, en realidad la que,
por su impacto, la colocó en los escalafones de popularidad
a nivel continental fue la aportada por el lareño José
Feliciano, quien la incluyó en su producción
titulada “Sombra... una voz... una guitarra” (RCA
Victor, MIL-4026 / LPV-7528), bajo el título de “Amor
gitano”, en 1967. A partir de entonces, en muchas de
sus posteriores grabaciones, este tema sería identificado
de la manera en que lo rebautizó Feliciano. Entre tantas
otras, conocemos las versiones aportadas por: Alci Acosta,
colombiano (Fuentes, 1964); las cubanas Blanca Rosa Gil (Velvet,
1966) y La Lupe (Tico, 1968); Trío Los Señoriales,
boricua (TLS, 1978); los dominicanos Sobeyda (Gironé,
1984), Thony Medrano (Karen, 1989), Yolanda Duke (RMM, 1992)
y Toño Rosario, la de éste último, en
ritmo de merengue (WEA Latina, 1996); la mexicana Lucía
Méndez (Sony Latin, 1998), etc. Ahhh... valga aclarar
que el autor no protestó por el cambio de título
que le hiciera el consagrado cantante y guitarrista ciego,
como muestra de agradecimiento por las jugosas regalías
($$$) que su grabación le granjeó.
Hijo menor de los cinco procreados por el matrimonio formado
por Ignacio «Nené» Flores Cardona y María
Osuna Rodríguez, este autor creció en un ambiente
musical. Contaba ocho años de edad cuando su padre
– quien fuera destacado concertista de la guitarra –
lo inició en el aprendizaje de este instrumento. Sin
embargo, aunque ya sentía el deseo de convertirse en
músico, el carácter endemoniado de su progenitor
le quitó interés en seguir tomando clases...
con él. A don Ignacio se le recordaría por sus
furibundos “ataques temperamentales” y por ser
un maestro excesivamente estricto. En lo sucesivo, prefirió
continuar su adiestramiento de manera autodidáctica
mientras se aficionaba al canto. En 1940 – contando
entonces 17 – se presentó en el programa-concurso
de aficionados “Tribuna del arte”, producido y
animado por don Rafael Quiñones Vidal en la emisora
WNEL. Tanto impresionó con su interpretación
del bolero “Vagabundo”, de Arturo Somohano, que
pronto fue reclamado para participar en otras audiciones radiales
y actuar junto a diversos conjuntos.
Al inaugurarse la Escuela Libre de Música de Caguas
en 1947 – año en que también se establecieron
las de San Juan, Ponce y Mayagüez –, de inmediato
se matriculó, ansioso por pulir su técnica como
ejecutante y aprender los secretos del Solfeo. Para su mala
suerte, un padecimiento en la visión que le impedía
leer el pentagrama con claridad frustró ese anhelo.
Entonces decidió dedicarse por completo a la canción
popular y marchó a Nueva York determinado a abrirse
camino en el entonces agitado y glamoroso ambiente artístico
hispano que se desarrollaba en aquella metrópoli.
Luego de desempeñar los oficios típicos de los
inmigrantes, en 1950 emprendió formalmente su trayectoria
profesional fundando el trío Los Cancioneros del Alba,
nombre con que rendía honor a su primera hija. Aquel
mismo año se estrenó como compositor con el
bolero “Alma perdida”. Este fue grabado poco después
por Ray Arroyo y Su Trío bajo la etiqueta América.
Su inspiración no se detendría: tan sólo
frente a su grupo grabó más de 25 obras suyas.
Miguel López Ortiz
Fundación Nacional para la Cultura Popular
Lista parcial de los intérpretes de sus composiciones:
• Panchito Riset: “Allí” y “Que
me mate la bebida” (Ansonia, 1955).
• Raúl Shaw Moreno: “Allí”
(Musart, 1957).
• Carlos Pizarro: “Ella y yo”, “Nada
vas a lograr” (Verne, 1958), etc.
• Cheíto González con Los Tres Reyes:
“Espejo” (RCA Victor, 1958).
• Ray Arroyo y Su Trío (Ansonia): “Sin
amor” y “Telegrama” (1959); “Señorita”
(1961), etc.
• Blanca Iris Villafañe: “Si fueras libre”
(Ansonia, 1959); “No habrá divorcio” (Ansonia,
1961); “Aunque me cueste morir”, “Canalla”,
“Olvídate de mí”, etc. (Ansonia,
1962).
• Roberto Ledesma: “A plazos” (Gema, 1965).
• Felipe Rodríguez: “Lámpara”
(Spanoramic, 1966).
• Vicentico Valdés: “No disfrutarás”
y “Por qué creo en Dios” (United Artists
Latino,
1967).
• Los Tres Grandes: “He regresado” (Grand,
1978).
• Kim De los Santos: “No disfrutarás”
(JOY, 1980) y “Ladrón de corazones”
• Paquito Guzmán: “Te lo prohibo”
(TH/LAD, 1981).
• Ismael Miranda: “Ladrón de corazones”
(Fania, 1993).
• Julín Reyes y su Trío Los Caciques:
“Busco un amor” y “Todavía puedo”
(Tudor,
1995).
• Vitín Fonseca y su Trío Los Diamantinos:
“El espejo” (VF, 2001).
|