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Compositora
Fecha
de nacimiento: 9 de diciembre de 1919
Lugar:
Santurce, Puerto Rico
Falleció el 16 de agosto de 2005 en Manhattan, Nueva
York, EE.UU.
Cuando
se habla de compositoras puertorriqueñas, los primeros
nombres que asoman a nuestra memoria son los Sylvia Rexach,
Puchi Balseiro, Myrta Silva, Ketty Cabán, Luz Celenia
Tirado, Ivette Marchand y, si acaso, los de Margarita Rivera
y Gloria González en el ámbito de la salsa.
Por lo menos en nuestra tierra, muy pocos traerían
a colación el de Irma Morillo, fallecida en Nueva York
el martes 16 de agosto de 2005, sin disfrutar del reconocimiento
que, en su patria, merecía por su aportación
al pentagrama romántico nacional.
Por
fortuna, esta boricua sí disfrutó de ese reconocimiento
en Nueva York, plaza a la que arribó hacia 1940 y de
la que fuera una de las figuras representativas durante la
época esplendorosa de su ambiente artístico
hispano, período que se prolongó hasta la segunda
mitad de la década de 1960.
Irma
Morillo había estudiado ballet desde la infancia y,
durante su temprana juventud, se destacó como actriz
y cantante. Durante un viaje que hiciera a La Habana en 1953
le afloró la inspiración y, específicamente
en la habitación del hotel donde se alojó, creó
sus dos primeros boleros: “Cuartito 22” y “Flor de ilusión”.
En lo sucesivo, su creatividad en esta faceta no se detuvo.
Primero dio a conocer sus canciones en su propia voz y, más
adelante, en las de otros intérpretes. “Caricias de
nieve”, “Eres tú”, “Mi hombre se fue”, “Oración
de amor” fueron los primeros boleros de su cosecha que alcanzaron
cierto nivel de popularidad.
En
1958 se acreditó su éxito más resonante
como compositora con el bolero “Vengo a decirte adiós”,
grabado en Puerto Rico por la orquesta de Rafael Muñoz
en voz de Raffi Muñoz bajo el sello Fragoso – más
adelante, este mismo cantante volvería a grabarlo con
la Orquesta San José, dirigida por Papa Molina, en
Santo Domingo (sello Seeco) – y, en México, por el
hoy venerado Javier Solís para la etiqueta Columbia.
Una
de las grandes cantantes puertorriqueñas de todos los
tiempos, la soprano Graciela Rivera, grabó un álbum
dedicado exclusivamente a su música: “Esperándote
/ Graciela Rivera canta canciones de Irma Morillo” (DHCD-1992),
editado por el sello Disco Hit. Esta producción recoge
sus selecciones “¿Por qué estás triste?”,
“Mi Sol, mi cielo y mi mar”, “Esto es / This is It”, “Hoy”,
“Divagando”, “Porque llegaste tú”, “No me beses más”,
“Un sólo corazón / I Offer Yoy My Heart”, “Caricias
de nieve”, “Esperándote” y, claro está, “Vengo
a decirte adiós”.
Irma
Morillo presentó espectáculos en los principales
centros nocturnos y culturales de la Gran Urbe. Especialmente,
en el Town Hall, donde a mediados de la década de 1970
estrenó una comedia musical que tituló “¡Viva
el amor!” y, donde apenas varios meses antes de su desaparición
física, fue objeto de un merecido homenaje.
Su
infaltable presencia en las tertulias de artistas bohemios
y en eventos como la tradicional ceremonia de entrega de Premios
ACE, definitivamente será echada mucho de menos durante
largo tiempo.
Miguel
López Ortiz
Fundación
Nacional para la Cultura Popular
15-jul-06
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