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Compositor,
Sinfonista y Director de Conjunto
Calificativo artístico: «El Mago de la Sinfonía».
Fecha de nacimiento: 6 de junio de 1910
Lugar: Aibonito, Puerto Rico
Ismael Santiago constituye una novedad en el panorama artístico
boricua ya que es uno de los contados músicos que alcanzó
cartel estelar ejecutando un instrumento que, a pesar de la
belleza de su sonido, ha permanecido rezagado. En Puerto Rico
sólo lo han utilizado algunos conjuntos pleneros sin
que sus ejecutantes adquieran protagonismo. Este gran artista
sí lo logró. Y, al mismo tiempo, se acreditó
resonantes triunfos como compositor.
Personaje sumamente inquieto, durante su temprana juventud
sobresalió como atleta, practicando los deportes de
pista y campo y salto con pértiga; colaboró
como dibujante y caricaturista en la Prensa nacional y, durante
el segundo lustro de la década de 1930, trabajó
en espectáculos circenses como boxeador bufo haciéndose
llamar «Gofio Junior». Sin embargo, desde su niñez
también cultivó la música. Aprendió
Solfeo con el profesor Juan Font Zayas, pero gran parte de
su formación como multi-instrumentista la desarrolló
de manera autodidáctica.
Aprendió a tocar la guitarra, el piano, la trompeta,
el bombardino, la tuba, el acordeón y la mayoría
de los tambores de la percusión caribeña. Y
desde su adolescencia alternó su vocación artística
con la deportiva. Integró varias agrupaciones que no
alcanzaron trascendencia hasta que, en sociedad con su compadre,
el acordeonista Modesto Rosario, organizó el Conjunto
Suzuca en 1938. Aquel colectivo – en el que se desempeñaba
como trompetista – disfrutó de gran popularidad,
sobre todo en la región central de Puerto Rico.
En 1942, también junto a Rosario, marchó a Nueva
York ansioso por encontrar mejores horizontes para sus inquietudes
musicales. En esta metrópoli ambos organizaron otro
conjunto, que se identificaba con el nombre de aquel, cuyo
repertorio se nutría, principalmente, de plenas. Pero,
desde el principio, ambos debieron alternar la actividad que
desarrollaban frente al grupo con otros empleos. Rosario (1909-1972)
laboró en los artilleros durante varios años,
mientras que nuestro biografiado se colocó como cocinero
en el Mount Sinai Hospital, en el condado de Bronx. Curiosamente,
aunque años más tarde el éxito le sonreiría,
mantendría este trabajo hasta su ancianidad.
Hacia 1955 creó el conjunto que durante largo tiempo
llevaría su nombre, con el primordial propósito
de acompañar a cantantes en grabaciones y teatros.
Y, cierta vez, ejecutó la sinfonía de mano en
un programa de la radioemisora WHOM. Tanto gustó al
público su actuación que, a partir de entonces,
comenzó a utilizarlo con mayor frecuencia. Y, cuando
los productores de discos lo reclamaron para grabar, no dudó
en dedicarse por completo en este instrumento. Una de sus
grabaciones, “Danzas en sinfonía” (Linda,
LP-101), hoy es considerada clásica. En la misma es
acompañado por Claudio Ferrer (guitarrista); Willie
Sosía (contrabajista) y Paquito Cartagena (güirero).
Ismael Santiago se estrenó como compositor mientras
formaba parte del Conjunto Suzuca. Sin embargo, al parecer
no tomaría muy en serio esta faceta hasta par de décadas
más tarde. No solía conservar las melodías
que surgían de su ingenio, por lo cual muchas se perdieron.
Para su suerte, mientras – frente a su conjunto –
integraba el elenco de un espectáculo que se presentaba
en el Teatro Puerto Rico, tuvo oportunidad de entablar amistad
con el famoso cantante y actor mexicano Antonio Aguilar (máxima
estrella de aquellas funciones), a quien le entregó
el corrido “Amor a la ligera”. Éste lo
incluyó en su álbum “Antonio Aguilar con
el Mariachi México” (Musart, DM-934), editado
en 1962. Dicha grabación rápido se convirtió
en un exitazo, tanto en México como en Centro y Sudamérica
y plazas hispanas de Estados Unidos. En Nueva York ocupó
el primer lugar del Hit Parade instituido por la radioemisora
WHOM a lo largo de varios meses. Por ello, Ismael Santiago
recibió el Premio Diplo – instituido por la revista
Farándula – y el Premio Candilejas, concedido
por el Diario La Prensa, correspondientes a Compositor del
Año en Nueva York.
Valga señalarse que “Amor a la ligera”
acumularía gran cantidad de versiones discográficas
en México. Ejemplos: Samuel Quintero y Su Gran Tamborazo
(Halcón, 1968). Incluso, otros intérpretes latinoamericanos
también grabaron este corrido, entre ellos el venezolano
Henry Salvat (TH/LAD, 1980).
También en 1962, su compatriota Odilio González
«El Jibarito de Lares» le llevó al disco
tres boleros que generarían mayor impacto que su antes
mencionada obra: “Amor a la mala”, “Celos
sin motivo” y “Háblame” (BMC Records),
que dominaron los escalafones de popularidad de Nueva York
y Puerto Rico durante el siguiente 1963. Dichas obras no sólo
fortalecieron la entonces ascendente carrera de este irrepetible
intérprete, sino que le valieron nuevamente los galardones
con que ya se le había proclamado Compositor del Año.
En lo sucesivo, Odilio se convirtió en su más
fiel intérprete. A lo largo de aquella década
le popularizó, entre otras selecciones más,
los boleros “Ciego de celos”, “Conformidad”,
“Háblame”, “Lo que no ha de ser”,
etc. Casi todas esas canciones, también serían
grabadas por otros artistas.
De “Celos sin motivo” se conocen las versiones
realizadas por los dominicanos Ernesto Núñez
(Honey, 1979) y Ramón Rosario (JVN, 1996). Otros dos
destacados intérpretes originarios de Quisqueya también
registraron “Háblame” en exitosas producciones:
Fernando Villalona (Kubaney, 1987) y Anthony Ríos (Montaño,
1998). Éste último incluyó, en el mismo
álbum, “Ciego de celos”. Mientras tanto,
en 1967, el boricua Juan Antonio Romero se colocó en
el Hit Parade hispano de la Gran Urbe con “Agua que
va río abajo” (Jenny 603).
En 1973, el influyente rotativo neoyorquino Daily News resaltó
su aportación artística con un amplio reportaje
escrito por su crítico Sidney Fields.
Miguel López Ortiz
Fundación Nacional para la Cultura Popular
Discografía selecta:
• “Danzas en sinfonía” (Linda, LP-101),
1960. Considerado clásico.
• “Ismael Santiago con su sinfonía en danzas
y otros ritmos típicos” (Seeco/Tropical,
TRLP-4578), 1961.
• “Ismael Santiago y su sinfonía instrumental”
(TROPICAR, LP-1131), 1961.
• “Ismael Santiago y Sus Pleneros / Plenas”
(Ansonia, SALP-1444), 1962. Con el cantante
Ángel Luis Torruellas.
• “Melodías criollas en sinfonía”
(SALP-1562), 1963.
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