|
Actor,
Dramaturgo y Productor
Fecha
de nacimiento: 10 de abril de 1964
Lugar:
Fajardo, Puerto Rico
Respaldado
por una trayectoria profesional de más de dos décadas,
Josean Ortiz López es uno de los actores más
activos de nuestro teatro nacional. Hijo de loiceños
, se crió en Carolina. Aparte de su abuelo materno,
el cantante Guillermo López, es el único artista
profesional en su familia. Se forjó como actor en el
Departamento de Drama de la Universidad de Puerto Rico, donde
recibió las enseñanzas de Victoria Espinosa,
Gilda Navarra, Jaime Montilla y Ramón Figueroa Chapel
. Ingresó a este recinto en 1981 y recibió su
Bachillerato en Artes con especialidad en Teatro en 1987.
Curiosamente,
su primera inquietud artística le afloró en
el campo musical. Estudió en la Escuela Libre de Música
de Carolina, donde aprendió a tocar el oboe. Sin embargo,
ya adelantada su adolescencia, entendió que su verdadera
vocación era el arte escénico y hacia esta disciplina
concentró todo su interés.
Su
debut a nivel profesional aconteció en el Teatro Tapia
con el clásico “Edipo Rey”, de Sofocles , en 1982.
O sea, mucho antes de graduarse del Departamento de Drama.
Desde entonces no ha parado. Dos años después,
en 1984, protagonizó “Paseo al atardecer”, de Tere
Marichal . Con el elenco esa obra fue al Primer Festival de
Teatro Iberoamericano de Córdoba, en Argentina. A ese
evento regresó para el estreno en español de
la obra francesa “De noche justo antes de los bosques”, de
Bernard Marie Kortez , en 1990.
Durante
los últimos tiempos, nuestro biografiado ha manifestado
particular interés por llevar a las tablas obras basadas
en personajes ilustres de su raza. El primer proyecto que
realizó dentro de esta línea fue el monólogo
de su autoría “Bola de Nieve”, inspirado en el legendario
cantante, compositor y pianista cubano Ignacio Villa Fernández
(1911-1970), a quien siempre se le ha conocido mejor por ese
remoquete. Era negro y muy obeso, por lo que su apodo, que
se lo puso la también estrella cubana Rita Montaner
, encerraba bastante ironía. Lo presentó primero
en el pub Sarairo , que Julián Gil mantenía
en el Condado, en 1999. Después lo llevó al
Café-Teatro Sylvia Rexach , del Centro de Bellas Artes.
Fue un éxito que disfrutó muchísimo.
En
el 2004 escribió, produjo, dirigió y protagonizó
“”El cielo del maestro Rafael”, presentada en el Teatro Tapia
y basada en la vida del negro Rafael Cordero Molina (1790-1868),
venerado por nuestra historia como el primer maestro boricua,
sacerdocio que ejercía sin recibir remuneración
alguna.
Además
de esta clase de papeles, Josean Ortiz también se ha
especializado en caracterizaciones de personajes de transformistas
y homosexuales en producciones que han recibido gran respaldo
del público. Precisamente en el Teatro Tapia interpretó
a “Jacob” en “La jaula de las locas”, de Jean Poiret , en
1988. Nueve años más tarde, hizo el mismo papel
en una versión libre que Luisito Vigoreaux tituló
“El Cotorrito by the Sea” y presentó en el Teatro del
Parque. En el 2001 la repuso en el Centro de Bellas Artes.
En el interín , caracterizó muchísimos
personajes similares en diversos escenarios.
Entre
esa amalgama de caracterizaciones resalta el estelar de “El
lobo, el bosque y el hombre nuevo”, del cubano Senel Paz,
que primero se presentó en la hoy desaparecida discoteca
Bachelor en 1992 y que, hasta 1995, bajo el título
de “Fresa y chocolate”, subió a escena en el Teatro
de la Universidad de Puerto Rico, el Boston Center of the
Arts y en la Universidad de Hammer , en Massachussets – en
inglés (1993) –, el Teatro Braulio Castillo en Bayamón
y concluyó en el Centro de Bellas Artes Luis A. Ferré.
También
le brindó grandes satisfacciones el « Jichi Hernández»
protagónico de la comedia “Por el medio si no hay más
remedio”, de Leo Cabranes Grant , montada en el Teatro del
Centro de Convenciones del Condado, así como “ Xica
da Vieques ”, de su propia autoría (2000). Este último
personaje evoca al de “ Xica da Silva”, que en la telenovela
brasileña de ese título interpretaba Thais Araújo
y que, entonces, estaba bien pegada. Trataba de un travestí
que montaba un campamento de desobediencia civil en Vieques
en pro de la salida de la Marina de Estados Unidos de allí.
Así que aprovechó para expresar su mensaje político.
A
mediados del 2006, Josean Ortiz daba forma al libreto de “La
última noche de El Monalisa ” y se empapaba de la biografía
del legendario cantante Pedro Ortiz Dávila «
Davilita » para crear otra historia basada en la vida
de quien es mereció el calificativo de nuestro «Cantante
Nacional». En junio de este año se incorporó
al reparto de la película “¡Ay, qué rico,
Puerto Rico!”, que el guionista y director Luis Caballero
realizó en Nueva York .
La
primera de estas obras es inspirada en El Monalisa Night Club,
que estaba en Villa Palmeras y era muy concurrido durante
la década de 1960. Su título alude a la última
noche que estuvo abierto, que fue cuando mataron al dueño.
Siendo niño, Jesús Pérez, quien hoy es
el dueño del restaurante La Casita Blanca, trabajaba
como limpiabotas justo al frente de aquel sitio. Él
le sirvió de asesor haciéndole cuentos sobre
las personas que lo frecuentaban y del ambiente que se respiraba
allí.
Respecto
a su segunda intervención cinematográfica –
en 2003 participó en “Doña Ana”, que protagonizó
Lydia Echevarría –, volvió a encarnar un tipo
de personaje que ya es habitual en su larga carrera: taxista
homosexual que, por las noches, se convierte en travesti .
A
pesar de que la crítica ha reconocido su indiscutible
talento en las tablas, Josean Ortiz no ha logrado descollar
en el ámbito televisivo, aunque ha hecho casi de todo
en este medio: apuntador, escenógrafo, utilero… aunque
muy poco como actor pues “por respeto a mi carrera, he rechazado
papeles, porque no me han parecido dignos para un actor negro
como yo, que ya cuenta con una trayectoria”.
A
últimas fechas, Josean Ortiz protagonizó y co
-produjo “El arte de la pintura: comedia anacrónica
sobre José Campeche”, original de Leo Cabranes Grant
, presentada en el Teatro Francisco Arriví . Este montaje
de excelencia realizado por Teatro Círculo, formó
parte del 47mo Festival de Teatro Puertorriqueño del
Instituto de Cultura.
Miguel
López Ortiz
Fundación
Nacional para la Cultura Popular
27-jul-06
|