
Julita
Ross
Foto
Ansonia |
|
Cantante
romántica
«La
Dama de la Danza»
Fecha
de nacimiento : 21 de marzo de 1919
Lugar:
Barrio Arenales, Arecibo, Puerto Rico
Falleció:
29 de junio de 1981 en Levittown, Toa Baja
C omo
intérprete del bolero antillano, Julita Ross impuso
su calidad y su personalísimo estilo .
Pero fue en la exposición de la puertorriqueñísima
danza que ella dio cátedra de excelencia .
Al punto de que ninguna otra voz ha sido tan admirada
como la suya interpretando el repertorio que, a este cadencioso
género que tanto nos identifica, aportaran los inmortales
Juan Morel Campos, Manuel Gregorio Tavárez, Ángel
Mislán, Simón Madera y Luis Rodríguez
Miranda, entre otros. Su trono como Reina y «Dama de
la Danza» seguramente jamás alguien se lo arrebatará
.
Esta
intérprete irrepetible era hija de Ramón Ross
Guzmán y Clemencia Alezo Ortiz. Contaba cuatro años
cuando sus padres se radicaron en Santurce . En
este sector sanjuanero cursó sus grados académicos
regulares que completó en la Escuela Superior Central
. Fue durante su etapa en este plantel que
floreció su vocación musical, a la que dio rienda
suelta participando en las funciones artísticas que
aquí se organizaban . En 1940 se
vinculó al elenco artístico habitual del programa
“Industrias nativas” que los hermanos Jacobo, Luis y William
Córdova Chirino producían y animaban a través
de WIAC. Su permanencia en aquel espacio dominical se prolongó
hasta 1945 . En el interín –
plena Segunda Guerra Mundial –
actuó en los campamentos militares acompañada
por la orquesta del cubano Abdías Villalonga. Después
marchó a New York decidida a abrise camino en el intenso
ambiente musical hispano que se desarrollaba en esta metrópoli
. Pronto su figura se hizo frecuente en las
carteleras de los teatros Hispano, San José, Río
Piedras y, a partir de los albores de la siguiente década,
del más concurrido de todos : el Teatro Puerto Rico.
También participó en audiciones originadas en
las emisoras WWRL «La Voz Hispana del Aire» y
WHOM.
En 1947,
el empresario yaucano Luis Cuevas le brindó oportunidad
de grabar, incorporándola al catálogo de su
compañía Discos Verne. Las dos primeras piezas
que plasmó en el acetato fueron los boleros “Diez años”
( de Rafael Hernández ) y
“Aunque me llores”, de Claudio Ferrer, cuyo conjunto la respaldaría
en gran parte de su discografía . En
1948 grabó la primera de las 49 danzas que, en su voz,
alcanzaron categoría de clásicas : “Felices
días”, de Juan Morel Campos. También buen número
de boleros . Durante aquella etapa se le
promocionaba bajo el calificativo de «La Ley».
Hacia
1953 regresó a Puerto Rico contratada para cumplir
una temporada en el programa “La Voz de Borinquen”, que transmitía
la emisora WNEL. Fue aquel animador quien le estampó
el calificativo de «La Dama de la Danza». En 1955
agotó otra en la audición denominada “Festival
de Codazos”, que el cubano Osvaldo Agüero Fernández
acababa de iniciar en la WITA. Éste, en cambio, prefería
identificarla como «La Reina de la Danza». Pero,
a raíz de convertirse en “artista exclusiva” de Ansonia
Records aquel mismo año , siguiendo
el consejo del propietario de esta prestigiosa etiqueta ,
Rafael «Ralph» Pérez Dávila
( otro ilustre yaucano ), prefirió
identificarse con el primero, pues ya el mundillo artístico
estaba “saturado de reinas”.
Su consagración
definitiva fue amparada, precisamente, por esta segunda empresa,
que le editaría once álbumes, hoy considerados
antológicos . El primero, titulado
con su nombre ( SALP - 1256
), en el que fue acompañada por las
guitarras de Los Tres Amigos, generó seis hits : “Diez
años” – nueva y definitiva versión,
que jamás ha perdido vigencia –, “Noche
de bodas” ( de Claudio Ferrer )
; “Me la robaste” ( de Facundo
Rivero ) ; “No niegues que me quisiste”
( de Jorge Del Moral ) ; “Dos almas”
( de Don Fabián ) y
“Fichas blancas” ( de Johnny Rodríguez
). En dicha producción incluyó,
igualmente, otra versión de “Aunque me llores”, de
Ferrer.
Seguidamente
se lanzó su primer disco dedicado al género
que la inmortalizó : “Julita Ross canta danzas”
( SALP - 1273 ). Este
contiene, entre otras, sus muy difundidas interpretaciones
de “Laura y Georgina” y “Felices días” – segunda
versión – ( de Morel Campos )
; “Margarita” ( de Manuel Gregorio
Tavárez ) ; “Tú y yo”
( de Ángel Mislán ) ;
“Perla del Caribe” ( de Jesús María
Escobar ) y “Recordar es vivir”
( de Ernesto Vigoreaux ) . El segundo
volumen , “Sus danzas favoritas” ( SALP
- 1382 ), recoge “Bajo la
sombra de un pino” ( de Juan Francisco Acosta
) ; “Sara” ( de Mislán
y Johnny Rodríguez ) ; “Recuerdos
de Borinquen” e “Improntu” ( de Luis Rodríguez
Miranda ) ; “Mis amores” ( de
Simón Madera); “Violeta” ( de Rafael
Alers); “Admiración” ( de Claudio
Ferrer ) y otras que han recibido menor
difusión . De 1961 data el disco “Julita
y Chago / Canciones inolvidables”
( ALP - 1388 ), a
dúo con el ponceño Chago Alvarado. Además
de composiciones de éste, incluye una de las versiones
estándares de “Bello amanecer”, de Tito Henríquez.
Sus otras
grabaciones para Ansonia Records son “ La
siempre recordada Julita Ross” ( SALP -
1439 ), 1968 . Acompa
ñ ada por el conjunto de Jorge Renán Salazar.
Recoge sus interpretaciones de “La novia pobre” (
de Ferrer ) y “Alma boricua”, de
Clodomiro Rodríguez).
“No me
escribas” ( ALP - 1497
), 1969 . Su tema titular,
del binomio Bardt & Caruso, la dio a conocer en Sudamérica
.
“Esta
Navidad” ( ALP - 1500 ),
1969 .
“La Dama
de la Danza” ( SALP - 1510
), editado en 1970, pero con grabaciones
realizadas en 1959 .
“Ecos
del pasado, Vol. 1 / «Nunca es tarde»”
( SALP - 1606 ).
Recopilación .
“Ecos
del pasado, Vol 2 / «Impiedad»” ( SALP
- 1607 ). Recopilación
.
“Ecos
del pasado, Vol 3 / «Lo que nunca te dirán»”
( SALP - 1608 ).
Recopilación . Estos discos
vieron la luz durante el primer lustro de los ‘70 .
En 1966
se estableció definitivamente en Toa Baja .
Desde aquí se desplazaba a otros municipios
para actuar en eventos culturales patrocinados por el Instituto
de Cultura Puertorriqueña ( ICP )
y a New York para presentarse en teatros, programas
televisivos y centros nocturnos y culturales .
En 1974 fue objeto de lucido y emotivo homenaje organizado
por el Club Cayetano Coll y Toste – presidido
por el líder cívico Roberto Vázquez
–, en la Escuela Superior María Martínez
de Cadilla, en su natal Arecibo . Durante
el acto interpretó algunos de sus éxitos consagratorios
acompañada por la Orquesta Sinfónica Arecibeña,
que entonces dirigía Julián Sánchez.
El alcalde Alfredo González le entregó las Llaves
de la Ciudad y la exaltó al Salón de la Fama
de Arecibo. Sus últimos años los pasó
en el hogar de su unigénita , Yolanda – fruto
de su matrimonio con el señor Julio Álvarez
– en la Calle Victoriano de Levittown .
Allí fallecería a consecuencia de
un infarto cardíaco, el 29 de junio de 1981, siendo
sepultada en el Cementerio Los Cipreses, de Bayamón
.
Dos años
después de su desaparición física (
1983 ) y como culminación
de la iniciativa del alcalde toabajeño Juan «Picolino»
Hernández Ferrer, en la Avenida Sabana Seca de Levittown
se inauguró el teatro que perpetúa su nombre
.
Miguel
López Ortiz
|