
Luis Vigoreaux |
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Actor, Productor
y Locutor
Fecha de nacimiento: 12 de abril de 1929
Lugar: Ceiba, Puerto Rico
Falleció el 17 de enero de 1983
Hijo de don Enrique Vigoreaux, mayordomo
de la Fajardo Sugar Company, Luis nació en el pueblo
de Ceiba el 12 de abril de 1929. Su padre falleció
a temprana edad, lo que llevó a su progenitora, doña
Eulalia, a dirigir una familia de ocho hijos que vivían
en el barrio Esperanza de Ceiba. Mas al cumplir Luis los 14
años su familia se trasladó a Río Piedras,
donde el entonces preadolescente Luis no tardó en encontrar
su afinidad con el arte.
Mientras cursaba estudios en el tercer año de Escuela
Superior Vila Mayo, comenzó a trabajar como locutor
en un programa que se ofrecía por la emisora WIAC,
titulado "Alma estudiantil". En aquellos días
el gerente de la emisora era don Tomás Muñiz,
padre del productor y actor, Tommy Muñiz. Luis comenzó
entonces a dar sus primeros pasos en la locución, aprovechando
que en aquella época de la II Guerra Mundial, los profesionales
del micrófono habían sido reclutados por el
ejército y había escasez de locutores.
En esos primeros años de labor radial, Luis se desempeñó
en cuanta faceta estuvo a su alcance. Fue locutor, animador
y hasta musicalizador. Se desempeñó igualmente
como locutor comercial para la firma Sello Rojo; compañía
con la que estuvo ligado por espacio de casi tres décadas.
Pero en toda su labor en la radio, hubo una faceta que despertó
en él gran interés: la comedia.
En esa etapa dorada de la radio, Luis llegó a fungir
como locutor de uno de los programas de moda, la comedia "El
Gran Hotel" que protagonizaba Ramón Ortiz del
Rivero "Diplo". Este último estaba en todo
su apogeo y su paso de comedia junto a José Luis Torregrosa,
lo mantenía en uno de los sitiales cimeros de la popularidad
nacional.
Luis Vigoreaux se unió al comediante José Miguel
Agrelot para hacer su propio acto de comedia. Y en las temporadas
de 1954 y 1955 triunfaron juntos en los teatros latinos de
los Estados Unidos. La aceptación ganada por ambos
los llevó a gestar un programa radial titulado "Torito
and Company", en el cual Luis interpretaba el personaje
de Don Toribio.
En momentos en que se asomaba la televisión en Puerto
Rico, "Torito and Company" no tuvo la suerte de
hacer su transición a la pantalla chica. Sin embargo,
Luis tuvo una entrada acertada al nuevo medio de comunicación
desempeñándose como locutor del programa "El
Show Libby's" que amenizaba la Orquesta Siboney, dirigida
por el maestro Pepito Torres.
En medio de su quehacer televisivo conoció en 1958
a la actriz Lydia Echevarría de quien se enamoró
perdidamente. Luego de disolver ambos sus lazos conyugales
con sus respectivos cónyuges, Luis y Lydia contrajeron
nupcias el 10 de febrero de 1960.
Luis Vigoreaux animaba entonces el programa "El tren
de la alegría" que transmitía Telemundo.
La producción no duró mucho tiempo en el aire
y Luis pidió a la empresa que le permitiera realizar
un programa junto al actor Mario Pabón. El proyecto
en cuestión se tituló "La hora cero".
Pero justo cuando el espacio comenzaba a tomar fuerza, Telemundo
lo sacó del aire, llevando a Luis a establecerse con
la competencia: Wapa Televisión.
En el Canal 4, Vigoreaux y Pabón se unieron a Paquito
Cordero para crear un espacio de melodramas. Manuel G. Piñera
les escribió entonces "La cruz de Mamá
Dolores" que protagonizaron Lydia Echevarría y
Mona Marti. El actor principal fue un exiliado recién
llegado de Cuba de nombre Carlos Alberto Badía. La
A.P.A.T.E. los piqueteó por contratar talento extranjero
lo que malogró el proyecto delineado por Vigoreaux,
Pabón y Cordero. Paradójicamente Telemundo contrató
posteriormente a Badías y lo puso a protagonizar, sin
que la A.P.A.T.E. procediera de igual manera contra la empresa.
Más no todo fue frustrante
en esta etapa para Luis Vigoreaux. Con "La hora cero"
en el aire, el programa de variedades evolucionó hasta
convertirse en 1963 en "Luis Vigoreaux presenta".
En momentos en que la televisión nacional era dominada
por productores como Tommy Muñiz, Paquito Cordero,
Tony Chiroldy y, en otras instancias, figuras como Gaspar
Pumarejo y Myrta Silva, Luis Vigoreaux, junto a su esposa
Lydia Echevarría, lograron convertir su programa en
uno de los espacios más finos de la televisión
boricua.
En "Luis Vigoreaux presenta"
desfilaron talentos como Olga Guillot, José Feliciano,
Celia Cruz y Marco Antonio Muñiz. Pero al finalizar
la década del 60, su compañía productora
atravesó cambios internos que lo llevaron a desarrollar
una nueva dinámica en la industria.
En 1970 Luis Vigoreaux empezó
a desarrollar una programación distinta para el fin
de semana. Comenzó con el programa de juegos "Sube
nene sube" que se transmitía los viernes en la
noche. El espacio, del cual El Gran Combo cantaba el tema
que le daba título, inició sus transmisiones
desde Plaza Las Américas. Y ante el éxito rotundo
del mismo, la alta gerencia de Wapa televisión le pidió
entonces una nueva propuesta para transmitirse los sábados.
Alterando la fórmula de "Sube nene sube",
Luis se ideó "Pa'rriba, papi, pa'rriba".
Y justo cuando la comisión
federal de las comunicaciones prohibió los anuncios
de cigarrillo en la televisión, la salida del aire
de las carreras de caballo desde el Hipódromo y los
carreras en patines del "roller derby", pusieron
en bandeja de plata una nueva oportunidad para Vigoreaux,
quien creó entonces el programa familiar de la tarde,
"Dale que dale en domingo".
Desde su programación de fin de semana, Luis Vigoreaux
y Lydia Echevarría reafirmaron la imagen de pareja
ideal de la televisión boricua. Ambos se dedicaron
en cuerpo y alma a la empresa de producciones CVC que crearon.
Y, durante años, compartieron también la labor
de animar el telemaratón de la distrofia muscular.
Sin embargo, los cambios sucedidos en la industria televisiva
de Puerto Rico a finales de la década del 70, llevaron
a Luis Vigoreaux y su empresa a dar un salto al Canal 11 de
la Telecadena Pérez Perry. Vigoreaux compró
entonces el teatro New San Juan en Santurce, y desde allí
comenzó a transmitir su nueva programación en
el 11.
Mas esta vez la suerte, no acompañó a Vigoreaux
en su empresa. Con el bolsillo sumamente afectado, Luis tuvo
que salir del aire y comenzar de nuevo. En medio de la vorágine,
su matrimonio comenzó a hacerse pedazos. Su separación
y eventual proceso de divorcio de la actriz Lydia Echevarría
fue comidilla constante de las revistas de farándula.
Mas cuando el productor llegó a aceptar un nuevo romance
con una joven actriz de nombre Nydia Castillo.
Separado de Lydia, Luis se encausó nuevamente en el
arte. Sus producciones televisivas volvieron a ocupar el espacio
del mediodía en su antiguo hogar de Wapa Televisión.
En 1980, Luis formó parte de la obra musical "La
verdadera historia de Pedro Navaja" en la que interpretó
el personaje de Rafael Mackema. Dos años más
tarde trabajó en la obra "Angeles caídos"
que dirigió José Gilberto Molinary. Y en la
radio se mantuvo en el aire en un programa matutino "Buenos
días" que transmitía la emisora WBMJ.
En la mañana del lunes 17 de enero de 1983, Luis Vigoreaux
no llegó a trabajar ni a la emisora radial ni al Canal
4 como era su rutina. La aparición de un auto Mercedez
Benz, completamente quemado, en un paraje solitario, y con
un cadáver calcinado en su baúl, aterrorizó
al país al confirmarse que Luis Vigoreaux había sido asesinado.
Una ola de luto y pesar se apoderó de Puerto Rico
en aquel enero de 1983. Su féretro fue acompañado
por cientos de personas hasta el cementerio de Isla Verde.
Pero la añorada paz para su espíritu no se llegó
a concretar.
A la tragedia de este drama, se sumó entonces el prolongado
proceso judicial que, en un caso insólito en la historia
de la judicatura puertorriqueña, juzgó a una
misma persona en dos ocasiones. Tras un controvertible proceso,
su viuda, Lydia Echevarría fue encontrada culpable
como autora intelectual del suceso.
El dedo acusador de la justicia tronchó el desarrollo
intenso que su carrera como actriz había adquirido,
luego de su separación de Luis Vigoreaux. Lejos de
la sociedad, Lydia fue sentenciada a cumplir cadena perpetua
de cárcel. Pero a través del tiempo su drama
no dejó de ocupar portadas de revistas y mil especulaciones.
En enero de 2000, el gobernador Pedro Rosselló indultó
a Echevarría luego de 14 años de cárcel.
Su liberación desató nuevamente las pasiones
de un drama donde la actriz siempre ha proclamado su inocencia.
Javier Santiago
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