
Marvin Santiago |
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Cantante
y Sonero
Fecha
de nacimiento: 26 de diciembre de 1947
Lugar:
Santurce, Puerto Rico
Falleció
el 6 de octubre de 2004
Su
presencia dentro del ámbito de la música tropical
dejó una huella imborrable a través de su larga
carrera artística. En ellos el llamado “Sonero del
pueblo” supo sobreponerse a las adversidades y labrarse un
nombre a fuerza de talento y buen soneo.
Marvin
Santiago nació en Santurce y creció entre las
paradas 22 y 24 del sector capitalino. Posteriormente se mudó
al residencial público Nemesio Canales donde residió
por 24 años.
Sus
primeros pasos en la música los dio a los cinco años,
cantando rancheras en las actividades que se celebraban en
su plantel escolar. Posteriormente trabajó en la cafetería
del desaparecido periódico El Mundo. Allí, sus
tareas diurnas eran alternadas con su trabajo nocturno con
la orquesta de Roberto Valdés.
Poco
después el conguero boricua Celso Clemente, quien ya
conocía del talento de Marvin, lo recomendó
al compositor puertorriqueño Tite Curet Alonso. Este
le mencionó su nombre a Rafael Cortijo y así
se hicieron los arreglos para que el joven participara en
una audición.
En
aquellos días Cortijo y su Combo se encontraban sin
cantante principal. Ismael Rivera se había ido para
Nueva York y Azuquita también había abandonado
el grupo. Por tal razón el Maestro estaba en búsqueda
de un nuevo vocalista.
Marvin
le cantó el tema “El dominó” en una audición.
Y al recibir la aprobación de Cortijo, Marvin pasó
a ser parte del Combo en 1969 grabando con ellos su primer
disco. Para poder trabajar en el mismo se aprendió
las canciones en tan solo tres semanas. Y luego partió
con el grupo hacia Santo Domingo y Nueva York en donde realizaron
varios espectáculos.
Precisamente
en una de esas giras por los Estados Unidos Marvin decidió
permanecer en la ciudad de Chicago por otros tres años.
Ya en una fecha posterior regresó a Puerto Rico en
donde estuvo inactivo por un tiempo hasta que Roberto Angleró
le brindó la oportunidad de trabajar en varios proyectos,
incluyendo el grabar un disco bajo la casa disquera Gema.
Durante
la década de 1970 Bobby Valentín lo reclutó
como cantante de su orquesta con la cual trabajó por
ocho años. Bajo el ala de Valentín, Marvin vivió
grandes momentos en el arte al popularizar temas como “Papel
de payaso”, “Soy boricua”, “El alacrán”, “Pirata de
la mar”, “Aquí me quedo”, “Guaraguao”, “Bella mujer”,
“Zafa diablo” y “Préstame tu caballo”. Igualmente su
voz se difundió ampliamente al compás de “Pirata
de la amar”, “Son, son Chararí” y “El jíbaro
y la naturaleza”.
Sin
embargo durante esos años el cantante había
establecido una profunda adicción a las sustancias
controladas. Esta situación provocó la separación
entre Valentín y Santiago. Fue entonces cuando en 1979
entró en escena Jorge Millet quien le dio la mano en
el momento que más lo necesitaba. Juntos grabaron el
tema “La jicotea”, composición de Santiago que rápidamente
se convirtió en un éxito.
No
obstante, su carrera se vio interrumpida en 1980, fecha en
la que tuvo un traspié con la justicia que lo llevó
a ingresar a la cárcel. A pesar del lamentable incidente,
las autoridades en la institución penitenciaria le
permitieron salir de la misma para cumplir con sus actividades
artísticas.
Una
de ellas se celebró el 15 de junio de 1985 al presentarse
en el Teatro Tapia de San Juan con su concierto “Desde adentro”.
En el espectáculo el artista realizó una representación
de su vida en la que intercaló éxitos musicales
como “Fuego a la jicotea”, “La picúa”, “Pa' dentro”,
“Nostalgia”, “La libertad”, “El auditorio azul”, “La guagüita”,
“Lo que usted ve por ahí”, “Chinas por botellas” y
“El hombre increíble”. La puesta en escena fue dirigida
por Julio César Delgado. La escenografía la
concibió Félix Vega y la producción del
evento estuvo a cargo de Víctor Ramírez.
Por
otro lado, a raíz de su desliz ante la ley, el cantante
se reconcilió con la fe cristiana dentro de la institución.
Esa decisión lo estimuló para ofrecer conferencias
en lugares como la Universidad del Turabo y en escuelas superiores.
Además, como parte de su programa de rehabilitación,
dirigió el grupo Confinados en Acción y Prevención.
Desde esa agrupación, junto a otros tres compañeros
reclusos, se dedicó a ofrecer charlas sobre las experiencias
del pasado, sus vidas en el presente y lo que esperaban para
el futuro.
Luego
de estar en prisión por espacio de cinco años,
Marvin incursionó en el campo de la actuación
gracias al productor Luisito Vigoreaux. En su nueva faceta
Santiago formó parte del elenco de las producciones
del empresario así como en la obra teatral titulada
“El hospitalillo” que subió a escena en el Teatro Carmen
Delia Dipiní de Bayamón.
A
comienzos del año 2000, Marvin lanzó al mercado
del disco “Los Soneros de Borinquen” proyecto que grabó
con el grupo de música típica Mapeyé.
Un año más tarde, fue homenajeado por su fanaticada
y por Cano Estremera, Néstor Sánchez, Vitín
Avilés, Meñique, Guillo Rivera y Luigi Texidor.
Para ese entonces ya su pierna derecha había sido amputada
debido a su condición diabética.
Enrique
Feliciano Díaz
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