
Ruth Fernández
|
|
“El
Alma de Puerto Rico hecha Canción”
Cantante
Fecha de nacimiento: 23 de mayo de 1919
Lugar: Ponce, Puerto Rico
 
Conocida
como "El alma de Puerto Rico hecha canción",
Ruth Fernández nació en el barrio Bélgica
de Ponce el 23 de mayo de 1919, hija menor del matrimonio
de Santiago Fernández y Rosa María Cortada.
Al cumplir seis años murió su madre y ella y
sus cuatro hermanas quedaron al cuidado de su abuela Adela,
medium-unidad espiritista ante quien desfilaba la aristocracia
ponceña. En Ponce hizo sus estudios elementales, secundarios
y superiores. De niña estudió piano y participaba
en actividades escolares y comunitarias, donde ya daba muestras
de su vocación artística y su talento en desarrollo.
En escuela superior organizó su propio grupo musical
y amenizaba programas escolares.
A los
14 años empezó a cantar como profesional en
la estación de Radio WPRP y WPAB de Ponce, sin haber
pasado por la etapa de aficionada, ganando 50 centavos diarios.
Sus interpretaciones fueron escuchadas por Mingo y sus Whoopee
Kids, la orquesta más popular del momento, y a los
16 años fue contratada como cantante principal de la
famosa agrupación puertorriqueña. Durante ocho
años recorrió Puerto Rico cantando en los principales
casinos, centros nocturnos, fiestas patronales y bailes.
Su primera
grabación fue para el sello Columbia. A raíz
de la gran popularidad de este disco en 1941 obtuvo su primer
contrato para cantar en el Teatro Latino de Nueva York. Fue
allí donde el cantante y maestro de ceremonias, Héctor
del Villar, se refirió a ella con el mote que la habría
de conocer en adelante.
A su
regreso a Puerto Rico se reintegra a la orquesta de Mingo
y sus Whoopee Kids, a la vez que estudia en la Universidad
de Puerto Rico, donde anhelaba especializarse en leyes o trabajo
social. Alternando con sus estudios universitarios y diversas
presentaciones en Puerto Rico, cumple compromisos artísticos
en Sur América y giras por el Caribe. Poco después
es aclamada en suelo borinqueño como solista y se independiza
de la orquesta.
Durante
la Segunda Guerra Mundial y el conflicto de Corea, Ruth participó
en varias giras artísticas para entretener a los soldados
en bases de Puerto Rico y el Caribe, incluyendo a St. Thomas,
Jamaica, Curazao, Trinidad, Santa Lucía, Antigua, Panamá
y Cuba.
Ruth
Fernández fue pionera en variados campos del arte:
primera cantante femenina en una orquesta puertorriqueña,
viajando por toda la Isla en una guagua con 14 músicos
y el director; fue la primera intérprete de música
popular en ser contratada por el Metropolitan Opera House;
la primera cantante latina del género sentimental romántico
en presentarse en los países escandinavos; la primera
en grabar con una orquesta norteamericana; así como
la primera cantante en ser electa al Senado de su país.
Ha sido, además, pionera en la lucha contra el discrimen
racial. Lo había vivido en carne propia, particularmente
en sus comienzos, cuando tenía nueve años y
junto a otras cuatro jovencitas formaba parte de un grupo
folclórico. Recuerda que las invitaron a participar
en un espectáculo y la maestra le dijo que no podía
ir porque era fuera de la escuela y su abuela no la dejaría
ir. Más tarde se enteró que la verdadera razón
era por el color de su piel.
En otra
ocasión, cuando cantaba con Mingo y sus Whoopee Kids,
fueron contratados para actuar en el Hotel Condado Vanderbilt.
El director de la orquesta le explicó que, de acuerdo
con las normas, debía entrar por la cocina, como hacían
todos los músicos negros, pero ella se negó
a seguir la instrucción y decidió entrar por
la puerta principal ante los rostros perplejos de varios guardias
de seguridad que la vieron desplazarse por el escenario con
la mayor dignidad.
Cantó
para la estación de radio de la CBS, en un programa
transmitido de costa a costa de los Estados Unidos. Dio un
concierto en el Carnegie Hall de Nueva York, con espectaculares
reseñas en los diarios neoyorquinos, y ha representado
a la Isla en casi todos los países de América
Latina y en muchos de Europa, incluyendo Italia, España
y Francia. En Noruega fue contratada por tres semanas y se
quedó cuatro meses. A Cuba iba todos los años
a hacer una temporada en el Tropicana, el Teatro América
y la estación de radio CMQ. En Cuba grabó la
opereta "Cecilia Valdés", interpretando a
la esclava Dolores Santa Cruz con unos hermosos sones afro.
Ruth
Fernández se casó con el famoso pelotero ponceño
Juan Guilbe y tras divorciarse de éste, se volvió
a casar con Tito Henríquez, autor de "Bello amanecer",
matrimonio que duró 14 años. Fue amiga de virtuosos
músicos, entre ellos, Don Pablo Casals, quien le escribió
la canción "Ven a mí" y de Jesús
María Sanromá. También tuvo su propio
espacio por televisión dentro del "Show de las
12" titulado el "Show de Ruth Fernández".
Esta
artista ponceña ha recibido los más altos honores,
medallas y reconocimientos de distintos gobiernos: En Panamá
recibió la Medalla Vasco Núñez de Balboa;
en Venezuela, la Orden Francisco Miranda; en Estados Unidos,
declaración del Día de Ruth Fernández
en Washington, D.C.; Los Angeles, Nueva York y Puerto Rico,
Medalla del Quinto Centenario, Doctorado Honoris Causa de
la Universidad Mundial, y más de cinco Cemíes
y Agüeybanás. De todas las distinciones, la que
más la llena es una partitura de puño y letra
que Don Pablo Casals le dedicó en 1963, "Ven a
mí", canción que le dedicó.
Entre
sus múltiple logros en Puerto Rico figuran la inauguración
de la emisora de radio WCMN en Arecibo; la inauguración
del Show Libby's, primer show musical de la televisión
puertorriqueña; homenaje que las Comisiones Nacionales
para la Celebración del Quinto Centenario le rinden
junto a Libertad Lamarque y Pedro Vargas por ser los tres
artistas que más han contribuido a hacer una América
Latina unida.
En 1985
fue objeto de un merecido homenaje, en ocasión de celebrar
sus 50 años en el arte. Importantes artistas de otras
tierras participaron, entre ellos Mario Moreno "Cantinflas",
Libertad Lamarque, Pedro Vargas, Olga Guillot, Kasandra Damirón,
Alberto Cortés y Nelson Ned; plasmada luego en un especial
de televisión bajo el título "Ruth Fernández:
vengo de regreso".
Posteriormente
le dedicaron el Primer Encuentro de Bolero y Filin y el XVI
Festival de Bomba y Plena. En 1990 fue seleccionada por la
revista "Imagen" como una de las diez mujeres puertorriqueñas
con mayor imagen de Puerto Rico.
Con la
llegada del año 2000, Ruth recibió un emotivo
homenaje en la Sala Antonio Paoli del Centro de Bellas Artes.
En el actuaron figuras como Rocío Jurado, Sophy y Choco
Orta, entre otras personalidades. En el homenaje, Ruth Fernández
fue proclamada "La Cantante del Siglo" en el pentagrama
nacional.
Josean Ramos
|