
Trío Vegabajeño
Foto
Emver Azizi / Marvela |
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Trío
Puertorriqueño de Música Romántica
Dando
un vistazo al legado del Trío Vegabajeño, es
innegable concluir que el mismo marcó toda una época
en la música popular de Puerto Rico. Cuando los tríos
ocuparon los primeros planos de la escena musical en América,
el Vegabajeño se proyectó como nuestro trío
bandera. Fue nuestro terceto representativo y con el pasar
de los años se le ha reconocido como nuestro trío
nacional.
Su época
de gloria coincidió con el período histórico
en el que Puerto Rico y el mundo de la postguerra aceleraba
su transformación social, modernizando y urbanizando
el entorno físico. Esa etapa de cambio y reforma social
tuvo como telón de fondo las voces y las guitarras
de los tríos.
Nuestro
Trío Vegabajeño se organizó, de manera
informal, en el campamento militar de Tortuguero en 1943.
Allí habían concidido, como empleados civiles,
Fernandito Alvarez, Octavio González y Benito de Jesús.
Al poco tiempo se presentaron por la radio, en el programa
de Rafael Quiñones Vidal, donde fueron bautizados como
Trío Vegabajeño. Este primer Trío Vegabajeño
fue un dúo de voces.
En 1945
el ejército norteamericano reclutó a Octavio
González y su lugar lo ocupó un extraordinario
cantante y compositor humacaeño: Pepito Maduro. Fue
este trío, compuesto por Fernandito Alvarez, Pepito
Maduro y Benito de Jesús, el que estableció
en Puerto Rico la modalidad de cantar a tres voces. Ellos
grabaron por primera vez, a tres voces, en 1946. Estas primeras
grabaciones - "Lucerito de plata", "El amor
del jibarito", "Fichas negras" y "En mi
Viejo San Juan" - sentaron la tónica de una nueva
escuela de voces: la Escuela del Vegabajeño. El ensamblaje
de voces y guitarras de este popularísimo trío
creó un sonido único. También contribuyó
mucho las composiciones de sus miembros, especialmente Benito
de Jesús y Pepito Maduro.
La popularidad
que de inmediato alcanzó este trío lo llevó
a los más reclamados escenarios de la Isla y de las
comunidades hispanas en Estados Unidos, especialmente a Nueva
York.
Uno de
sus integrantes, Fernandito Alvarez, nació en Vega
Baja el 6 de mayo de 1914. En sus comienzos fue cantante de
tangos, lo que le sirvió de "escuela" para
cultivar su peculiar estilo y fraseo. Su particular voz y
estilo es uno de los más distintivos y valiosos entre
los tríos latinoamericanos. Ha sido el conductor y
guía de todas las etapas históricas del Trío
Vegabajeño.
Por otro
lado, Benito de Jesús nació en Barceloneta el
25 de octubre de 1914. Siendo uno de los compositores más
destacados de Puerto Rico, muchas de sus composiciones se
cantan y se regraban en el mundo de habla hispana como son
los casos de temas como "Nuestro juramento", recientemente
regrabada por el cantante colombiano Charlie Záa; "La
copa rota", popularizada en una época por Felipe
Rodríguez "La Voz" y luego reactivada en
las ondas radiales por José Feliciano; "Vuelve";
"Punto"; "Sigamos pecando" y, el clásico
de todos los tiempos, "Cantares de Navidad".
Pepito
Maduro, por su parte, es otro de nuestros excelsos compositores.
Nació en Humacao el 30 de mayo de 1908. Pepito es poseedor
de una de las más hermosas voces del mundo de los tríos.
En el repertorio del Trío Vegabajeño sobresalieron
muchas de sus composiciones. Entre otras recordamos "Luto
en el alma", "Alegre amanecer", "Lindo
querubín", "Castígame Señor",
"Triste camino", "Cosas de ayer" y "Ave
sin rumbo".
En 1952,
influenciado por la corriente panchista que ya arropaba a
Latinoamérica, ocurrió una renovación
en el Vegabajeño y entró el "requinto"
al trío, de manera permanente, de la mano de un destacado
joven músico aiboniteño: Jorgito Hernández.
Las "introducciones" o preludios que creó
este talentoso "requintista" colmaron de aplausos
al Trío Vegabajeño, convirtiéndolo así
en leyenda.
Pablo Marcial Ortiz*
*Autor del libro "A tres voces
y guitarras" y ex presidente de la Asociación
Puertorriqueña de Coleccionistas de Música Popular.
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