| Sully
Díaz a la sombra de “Diana La Maromera” Por
Nellie Rivera y Angel Rodríguez

Sully Díaz encarna a la fogosa “Diana La
Maromera”. (Foto sumnistrada) |
| Franca. Sincera.
Dueña de una espontaneidad sorprendente. En su regreso a nuestros escenarios
para interpretar el personaje “Diana La Maromera” en “La verdadera
historia de Pedro Navaja”, Sully Díaz no tiene reparos en definir
la importancia de su personaje en este musical de Pablo Cabrera. Y con su acostumbrada
sinceridad va desde su candente personaje hasta su incursión en el mundo
de la música y las telenovelas. ¿Cómo te sientes
con el personaje de “Diana La Maromera”? Muy emocionada.
Pero no ha sido muy fácil el proceso porque es inevitable tener en la mente
a Idalia Pérez Garay que interpretó el mismo en la puesta original.
En esa ocasión yo trabajé como actriz invitada para interpretar
a “Betty Mc Kena”. Por consiguiente ví a Idalia muchas veces
caracterizando a “Diana La Mararomera”. Ese es un papel que es como
icono del pop cultural. A veces voy por la calle y hay gente que me dice: “qué
vaporizo”. Así que hay que darle todos los puntos a Pablo Cabrera
que escribió una obra que retrató con fidelidad la forma de hablar
del Puerto Rico de los años 50. ¿Cómo defines
este controvertible personaje? “Diana La Maromera” es
una mujer que está muy en contacto con su sexualidad. Es una mujer dura.
Ella se ha tenido que valer por sí misma, lidiando en un mundo de hombres.
Primero, cuando contaba entre 20 y 30 años, lidió en el campo de
la prostitución. Ya a los 35 tiene su clientela específica y pasa
a otros negocios. Brega con mercancía caliente, por debajo de la mesa…
O sea, se convierte en un hombre más, como si fuera “Pedro Navaja”.
Ella es una mujer dura que no tiene inocencia. No cree en nadie. Es la que desde
el principio le advierte a Navaja: “agúzate Pedro”. Como quien
dice, estás jugando sucio y la vas a pagar. Entrevistamos
a Gilbertito Santa Rosa recientemente y entre otras cosas decía lo mucho
que él ha ido aprendiendo del estilo de tantas personalidades de la escena.
Lo hizo con Yolandita primero, ahora contigo. ¿Cómo te has sentido
tú trabajando con Gilbertito? Pues divinamente. Yo lo admiro
mucho a él. Tenemos una escena de un danzón y ahí tratamos
de bregar con la chulería entre Pedro y Diana. Estamos tratando de revelar
en la escena esa química que se supone que haya entre estas dos personas
que viven episodios tan íntimos. Gozamos mucho. El baila de lo más
lindo. Y estoy sorprendida por su capacidad en la escena. ¿Cómo
ha sido tu integración a este elenco? Mi integración
a este elenco ha sido un proceso dulce. Aquí está Alexandra Malagón
que es una persona que es mi amiga de muchos años. Está Gil René
que es un compañero de muchos años; se bota en esta obra. Yo no
sé de dónde ese muchacho saca tanta energía. Parece que se
ha conectado a un enchufe y está en plena acción. Raúl Carbonell
hijo está en el personaje de “El Lince” y hace un trabajo excepcional.
Y ahora “Moncho Tarralla” lo hace, nada más y nada menos que
René Monclova. ¿Te parece que este tipo de producción
era necesaria en Puerto Rico? “La verdadera historia de Pedro
Navaja” es una producción cara. Los musicales tienden a ser costosos,
sobre todo si envuelven orquesta en vivo. Porque no se trata solo de la orquesta,
también están los ensayos. Esta es una producción que envuelve
muchos elementos. Pero ahora están de moda los musicales. “Barrio
arriba, barrio abajo”, se presentó en Bellas Artes. “Chicago:
el musical”, que lo ví, está de vuelta. Dios mío que
trabajo tan exquisito. Gente… Tienen que ver “Chicago”. Y
ahora creo que viene en agosto “Cats”… Mira que
bien… Bueno, aunque yo me aburrí mucho en “Cats” cuando
la ví en Broadway. Honestamente, dormí un sueño largo. Cuando
me desperté estaba la gata cantando “Memory”. Qué obra
tan mala. Es como la obra más mala que ha estado por más tiempo
en cartelera en Broadway… ¿Y cómo está
tu disco, Sully? Bueno ya grabé dos canciones. Voy para la
tercera.

Sully junto a Gilberto Santa Rosa.
(Foto sumnistrada) |
|
¿Te está dando trabajo? No, no me
está dando trabajo. Lo que pasa es que como no tengo ninguna prisa por
ir a ningún sitio. Quiero llevarlo poco a poco. Quiero que cada canción
se oiga bien. Quiero dar pasos firmes. No es que tenga ninguna prisa por hacer
una carrera en la música. Yo sin querer entré a la música.
Y me gusta mucho hacer bailables y estar en contacto directo con el público.
Es él el que me dice que cosas sirven y que no… Porque estas son
cosas que uno las aprende en el proceso. Fíjate lo que es la vida. Yo jamás
pensé cantar con Andy Montañez, con Don Perignon. Y ahora hasta
interpreto una canción romántica de Bobby Cruz que se titula “Oye
niño”… ¿A qué atribuyes el que
hayan pocas mujeres cantando salsa? Es verdad, no hay casi salseras.
Pero es que cuando tú sales, te miran y uno pues como que pide: déjenme
cantar... Ahora yo entiendo lo que vivió La Lupe. Hay gente que habla sin
saber lo que están diciendo. Yo a veces veo lo que la gente habla de un
artista y uno se da cuenta que hablan sin saber. Pero ha habido mucha gente en
la salsa, incluyendo al Cano Estremera, que me han dicho echa pa’ lante.
Y El Cano tú sabes que es “heavy weight”. Yo me he quedado
escuchando la opinión de la gente que me ha dicho que siga, que no tenga
miedo. Pero siempre hay gente que, pues no le gusta la idea. Una vez una señora
me dijo en San Patricio: “No, no cantes salsa. Para empezar tú eres
muy blanquita. Hay que ser prieto para cantar salsa”. Y yo le dije: “¿Usted
me ha visto bien a mi?” Será que me vio después de pasarme
el “blower”. Hay un postulado teórico de la
comunicación que dice que todo cambio drástico trae rechazo. Y hay
personas que desgraciadamente, después de verte en papeles dramáticos,
les da trabajo aceptar un cambio. Eso pasó cuando hiciste “stand
up”. Hubo gente que te criticó. Criticaron a Cathy Franco. Y ahora
dices que vas a cantar salsa y pasa lo mismo. Pero es que ya llevo
dos años cantando salsa. Por eso te digo que no me molesta el tiempo. Porque
según va pasando el tiempo me voy sintiendo más cómoda con
los ritmos. Yo me estoy disfrutando el proceso. Y si se presenta
una oportunidad para irte a los Estados Unidos a hacer una buena película
y coincide con la salida de tu disco. ¿Qué harías?
Ay, qué pregunta… En el orden divino tendría que poner a Cristo
por delante para que me diga por dónde sigo. Si es una producción
que fuera de otra persona podría detener el disco porque el compacto es
una producción mía y de mi esposo. Pero eso me ha pasado muchas
veces. Como dicen, la comida del pobre viene toda junta. Una sola vez en mi vida
he tenido que salir de un contrato. Pero me salí del contrato y pagué
por ello cuatro mil dólares. Eso fue cuando estaba haciendo La Lupe en
Miami que lo extendían y lo extendían. Y yo tenía otro contrato
en otro país. Y tuve que decidir. No fue una decisión fácil.
Pero valió la pena. ¿Alguna vez has tomado una decisión
de la que te has arrepentido? Cuando estaba más jovencita
me ofrecían protagonizar telenovelas y yo no quería hacer tantas
telenovelas. Rechacé como seis protagonizaciones por quedarme en Estados
Unidos. Porque no quería hacerlas. Es que nunca me gustó tanto la
producción de melodramas. Eso fue después de “Coralito”.
Ahora, miro atrás y pienso que no fue una buena decisión. Pero eso
era lo que yo pensaba en ese momento. Aunque, a decir la verdad, quizás
no sería la actriz que soy ahora si no hubiese pasado por las experiencias
que he vivido. Sully, tú fuiste parte importante de la producción
de telenovelas en Puerto Rico. Ya ese es un taller que no existe aunque dicen
que próximamente se reabrirá de nuevo. Si así sucediera,
¿estarías dispuesta a trabajar en una de ellas? Seguro
que sí. Pero un papel bueno. Aunque ya a mi edad, no me pueden poner un
papel de inocente. Adiós, pero ¿y Angélica
Aragón en “Mirada de mujer”? Bueno sí,
pero ella no está interpretando a una inocente. Ella está haciendo
el papel de una mujer con un marco de problemas de usted y tenga. Con problemas
de la vida diaria. ¿Y Verónica Castro que estuvo haciendo
de dama joven hasta los otros días? Sí, pero eso a
mí no me gustaría. Los otros días me estaban retratando para
la revista Imagen y una de las muchachas me dijo: “ah, te vas a ver como
una niña de 20”. Y yo le contesté: “No. No quiero verme
como una niña de 20. Ya yo me gocé esta etapa de mi vida. Ahora
quiero verme como la mujer que soy. Además yo gozo más ahora que
antes”. Imagínate, uno estaba tan inseguro a los 20 años.
Y cuando tú llegas a los 40, puedes decir lo que quieres porque te lo has
ganado en derecho. Y si te ves bien, mejor. ¿Cuál
es tu receta para el éxito en esta etapa de tu vida? Yo diría
que en lo físico para verse bien tienes que mantener un buen peso. Pero
en la mente lo más importante es estar positivo. No se puede estar dándole
vuelta continuamente a los problemas. En mi caso, Cristo ha sido mi sostén.
Pero sé que hay otras personas que no han tenido esa experiencia. Y
eso que tu vida no ha sido color de rosa… Pero yo creo que
la vida en sí no es color de rosa. Todos pasamos por problemas. Yo creo
que lo importante es la actitud que tú asumas ante ellos. Eso es parte
de la vida. Amor, desamores, desacuerdos… Y aunque todo esto suene a una
telenovela, no podemos negar que el amor es un misterio. La
periodista Nellie Rivera y el locutor Angel Rodríguez mantienen el programa
“Desde otro punto de vista” que transmite WKAQ Radio Reloj (580 AM)
de lunes a viernes, a la 1:00 de la tarde. 29/abr/04 ^regresar
arriba |