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Dúo Irizarry De Córdova en el recuerdo
Por Miguel López Ortiz / F.N.C.P.
Hace poco más de tres décadas que el dúo Irizarry
De Córdova dejó de engalanar nuestros escenarios y
pantallas televisivas con la súbita muerte de su primera
voz, Aidita Irizarry. Pero en momentos en que renace la nostalgia
en el pentagrama, el nuevo compacto “Canciones para amar”
reactiva en nuestro pueblo el recuerdo de este inolvidable dueto
musical.
Ciertamente el dúo Irizarry-De Córdova se le reconoce
como principal exponente puertorriqueño de la criolla, género
cuya cuna comparten Cuba y República Dominicana. En este
aspecto, el binomio musical se identificó especialmente,
con las canciones compuestas por el bayamonés Alexis Brau.
A tono con ello, esta nueva recopilación musical que por
primera vez se edita en formato de disco compacto, ha sido producida
por Papo Pérez e incluye las interpretaciones de “A
tu amor”, “A mi madre”, “Ven a mis brazos”,
“Mi tierra”, “Mi inolvidable amor”, “Porque
no ha de ser”, “Sin que lo sepas tú”,”
Imposible olvidarla”, “Perdón de madre”,
“Mis amores” y “No me dejes”. Se trata de
11 canciones originales, recientemente remasterizadas por la compañía
Disco Hit, que ilustran el paso del inolvidable binomio por el sello
disquero Mar-Vela entre las décadas de 1950 y 1960.
A continuación reproducimos los datos biográficos
de Aidita y Adalberto, inolvidables integrantes del Dúo Irizarry
De Córdova.
Dúo Irizarry-De Córdova
Cantantes románticos
- Aida Irizarry Andújar (primera voz)
Lugar y fecha de nacimiento: Arecibo – 5 de agosto de 1923
Lugar y fecha de fallecimiento: Santurce – 7 de septiembre
de 1974
- Adalberto De Córdova González (segunda voz)
Lugar y fecha de nacimiento: Villa Palmeras, Santurce –
16 de abril de 1921
Lugar y fecha de fallecimiento: Hato Rey – 27 de septiembre
de 1982
Aunque en el historial musical Puerto Rico han surgido duetos mixtos
– entiéndase integrados por una primera voz femenina
y una segunda masculina – de tanta calidad y tan venerados
como el Dúo Rodríguez-De Córdova y el Dúo
Pérez-Rodríguez, ninguno ha tenido una trayectoria
tan prolongada y exitosa como la que desarrollara el Dúo
Irizarry-De Córdova en nuestro País.
Este binomio irrepetible surgió bajo el amparo de Discos
Mar-Vela en 1952 y, desde su primera grabación, la criolla
“Llamándote”, de Alexis Brau, causó sensación.
Su acoplamiento era perfecto y la compenetración que evidenciaba
la pareja ante el público era tan fuerte, que un gran sector
del público imaginó que ambos integrantes, Adalberto
De Córdova y Aida Irizarry, eran esposos. Pero no era así.
Un año antes de unir sus talentos (1950), él había
contraído matrimonio con la actriz de radionovelas Tomasita
Figueroa, con quien procrearía cuatro hijos: René,
Ricardo, Gery y Mirella.
Adalberto De Córdova González se crió en el
populoso sector sanjuanero de Puerta de Tierra. Siendo niño
aprendió a ejecutar la guitarra enseñado por su padre.
A la edad de 14 años ya cantaba en funciones escolares haciéndole
segunda voz a quien llegaría a ser famosísimo Tito
Rodríguez. En 1939 emprendió su trayectoria profesional
formando parte del trío de Daniel González. Sin embargo,
su nombre comenzó a cobrar trascendencia en el panorama musical
boricua al integrar el Dúo Rodríguez-De Córdova
junto a su entonces esposa, Alicia Rodríguez – hermana
del inolvidable Pellín Rodríguez – (1948-1950).
Con ella grabó 16 discos sencillos (78 rpm), logrando sus
mayores éxitos con las versiones originales de “Triste
Navidad” (de Rafael Hernández) y “Mi adorada”
(de Bobby Capó). Al disolverse aquel dúo, por consecuencia
del divorcio de ambos, formó otros dos que tuvieron corta
duración: el primero con la argentina Amanda Sierra y el
segundo con Carmencita Figueroa. También reemplazó
a Felipe Rodríguez en el Trío Los Romanceros, de Julito
Rodríguez Reyes, el cual era completado por Sotero Collazo.
Sin embargo, fue con el dúo Irizarry-De Córdova donde
grabó más de 50 discos sencillos que engrosaron 15
álbumes – sin contar las recopilaciones que se lanzarían
después de su desaparición – los últimos
ocho editados por el sello Borinquen, de Darío González.
La fama que ambos lograron granjearse trascendió a Nueva
York, República Dominicana, México, Cuba y Colombia.
Aunque Aida Irizarry no dejó de cantar con Adalberto, a
partir de mediados de la década de 1960 actuó también
como solista en centros noctunos. Se recuerda, por ejemplo, que
en 1964 actuaba junto a la pianista Elsa Rivera Salgado en el restaurante
La Danza del Viejo San Juan. Posteriormente actuó con Rivera
Salgado en La Zambra. Ya en 1969 laboraba los miércoles,
jueves y viernes en el Granada Lounge, en Bayamón donde solía
ser presentada por Shorty Castro. En 1970 se presentaba en el Colibrí
Cocktail Lounge, situado en la Avenida Muñoz Rivera Núm.
984, en Hato Rey, acompañada al piano por Ray Paonesa. Por
otro lado, hacia 1965 estableció el salón de belleza
Parissienne en la Calle Casimiro Figueroa, Parada 18, en Santurce.
A pesar de que como dúo, Aida Irizarry y Adalberto De Córdova
se mantuvieron activos durante 22 años, su volumen de trabajo
aminoró considerablemente a partir del primer lustro de la
década de 1970. Esta circunstancia forzó a Adalberto
a buscarse un empleo para mantener su solvencia económica.
Desde entonces alternó su labor artística con su desempeño
como vendedor de enseres eléctricos en una sucursal de la
cadena de tiendas Sears y, durante el período 1975-1977,
ocupó el cargo de orientador de Arte y Cultura e la Corporación
de Renovación Urbana y Vivienda (CRUV). También fue
profesor de guitarra.
El Dúo Irizarry-De Córdova desapareció definitivamente
de los escenarios en 1974, año del fallecimiento de Aida,
aunque desde 1969 sus presentaciones eran muy esporádicas
debido a que ella sufría frecuentes recaídas de salud.
Entonces Adalberto decidió no volver a cantar, pues además
de la depresión que le ocasionó la muerte de su compañera,
tampoco logró encontrar otra que estuviera a su altura y
lo estimulara a retornar a los escenarios.
Durante los últimos tres años de su vida, el veterano
cantante – a quien se le consideraba una de las mejores segundas
voces de Puerto Rico – sufrió un doloroso cáncer
pulmonar, enfermedad que reclamaría su vida mientras se encontraba
recluido en el Hospital Auxilio Mutuo, en Hato Rey, el 27 de septiembre
de 1982. Además de los cuatro hijos que procreó con
su esposa Tomasita, era padre de Alita y Lilian, frutos de su unión
con Alicia Rodríguez. La segunda de las mencionadas pereció
ahogada en la playa de Ocean Park (Condado), en 1975.
29/abr/05
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