| Reveladora velada de canciones y nostalgia
con Jacqueline Capó
Por Miguel López Ortiz
Fundación Nacional para la Cultura Popular

Jacqueline Capó presentó su nuevo disco en la sede de la Fundación Nacional para la Cultura Popular.
(Foto Yeisa Morales / F.N.C.P.) |
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Una animada y reveladora bohemia fue la que protagonizó la cantante Jacqueline Capó en la sede de la Fundación Nacional para la Cultura Popular, en el Viejo San Juan. Una razón muy especial motivó esta presentación: el lanzamiento del álbum “Dos astros de la bohemia / Así era mi padre… El Bardo” (JTJP, CD -3004) con que rinde homenaje a su ilustre progenitor, Bobby Capó (1922-1989), interpretando una docena de las melodías que lo consagraran a lo largo y ancho de la geografía hispana, acompañada por el excelente guitarrista Sammy López. Éste es muy reconocido entre los amantes de la música de voces y guitarras por sus etapas con Felipe Rodríguez y su Trío Los Antares y por el Cuarteto Los Montemar.
Jacqueline dividió su actuación en dos partes. Durante la primera, con el respaldo de López, interpretó la mitad de las selecciones incluidas en su disco: “Como duele una traición”, “El bardo”, “Locura de amor”, “Soñando con Puerto Rico”, “¿Por qué ahora?” y, en ritmo de bossa nova, “El incomprendido”, que fuera un exitazo adaptado a la salsa en voz del también inmortal Ismael Rivera «El Sonero Mayor».
Madre e hija develaron secretos sobre composiciones famosas
de “El bardo”-
Entre canción y canción, esta artista intercalaba detalles alusivos al origen de cada una, así como anécdotas que le tocó vivir junto a su padre, a quien los conocedores califican como tercero en jerarquía entre los grandes compositores puertorriqueños de todos los tiempos – antecedido por Rafael Hernández y Pedro Flores – y segundo entre los intérpretes de más prolongada vigencia en el fervor del público latinoamericano, después del legendario Daniel Santos.
Así nos enteramos, por ejemplo, de que el prestigioso guitarrista clásico y profesor en el Conservatorio, Ernesto Cordero, suele utilizar el bolero “¿Por qué ahora?” como ejercicio para sus discípulos, dada las complicaciones que presenta para su ejecución por sus complejas combinaciones de tonos.
Ocasionalmente, Jacqueline recurría a la ayuda de su madre, doña Irma Nydia Vázquez, quien se encontraba presente, para que le “refrescara la memoria”. Entonces salió a relucir que ella fue la inspiradora de clásicos como “Locura de amor” y el infaltable “Piel canela”, que fusiona el bolero cubano con el cha-cha-chá y que data de 1952.
Doña Irma Nydia exhortó a Bobby
a componer “Soñando con Puerto Rico”.

El guitarrista Sammy López acompañó a Jacqueline Capó en la nueva producción discográfica “Así era mi padre… El bardo”.
(Foto Yeisa Morales / F.N.C.P.) |
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Igualmente, que fue quien exhortó a Bobby a dedicarle una canción a su patria, pues hasta entonces él no lo había hecho. Fruto de su insistencia y, naturalmente, del ingenio creador de nuestro insigne compatriota, es “Soñando con Puerto Rico”, bolero estrenado en el disco por el dominicano Lope Balaguer bajo el sello Montilla en 1965, pero convertido en exitazo a partir de la versión que Roberto Roena incluyera en su álbum-debut frente a su Apollo Sound, en voz de Piro Mantilla (Fania, 1969). Bobby registraría su propia versión en el LP “Despierte borincano”, editado por la etiqueta Gema tres años más tarde.
Vale la pena recordar que esta dama ostentó la corona de Miss Puerto Rico 1949 y que fue la primera reina de belleza boricua que nos representó en el extranjero, específicamente en Long Beach, California. Entonces, las candidatas sólo podían aspirar al título de Miss América, pues todavía no existían los certámenes Miss Mundo y Miss Universo.
La segunda parte, más informal, se concentró en las canciones más rítmicas de Bobby Capó, para la cual Jacqueline se hizo acompañar por su tecladista habitual Alfredo Rivera. Como era de esperarse, este segmento rumbero arrancó con el imprescindible “Piel canela”. Y, luego de un paréntesis patriótico con “Despierte borincano”, prosiguió con “El negro bembón”, el bolero “Quizás, quizás, quizás”(del cubano Osvaldo Farrés) y cerró con el estándar colombiano”La múcura”, original de Antonio Fuentes López y que fuera uno de los éxitos consagratorios del más universal de los coameños en su faceta de intérprete.
La rumba continuó después de la actuación de Jacqueline-

La cantante compartió con el público al finalizar la actividad. Aquí junto a la dama Elisa Castillo, quien se unió a la bohemia.
(Foto Yeisa Morales / F.N.C.P.) |
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Y, como siempre ha sido costumbre tratándose de reuniones de amantes de la bohemia, la concurrencia jamás se resigna a llegar temprano a casa. Así que, tan pronto Jacqueline Capó finalizó su presentación, el licenciado José Julián Álvarez – presidente de la Asociación de Amigos de la Música Puertorriqueña – se apoderó del micrófono para interpretar, improvisadamante y acompañado por el tecladista Rivera, varias selecciones representativas del repertorio de otro gigante del pentagrama nacional: Tito Rodríguez. Por su bien timbrada voz y fidelidad al estilo que inmortalizara a «El Inolvidable», arrancó calurosos aplausos de la entusiasta concurrencia.
A José Julián se le unieron seguidamente Bertha María – sensacional filinista –, José Picó y hasta la dama Elisa Castillo que sorprendió a todos con su admirable interpretación de “Bello amanecer”, de Tito Henríquez. En fin, que quienes dijeron presente en nuestra cita se dieron banquete.
Jacqueline Capó volverá a presentarse en la sede de la Fundación Nacional para la Cultura Popular el domingo 21 de mayo, a las 3:00 de la tarde.
28/abr/06
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