| Parto feliz en “Pasión cibernética”
Por Javier Santiago
Fundación Nacional para la Cultura Popular

Los productores Noland Otero y Raúl García junto a parte del equipo de artistas y técnicos que les acompañaron en su primera experiencia fílmical.
(Foto suministrada) |
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El parto al fin se dio... Los padres de la criatura reventaron de la emoción... El Teatro Raúl Juliá del Museo de Arte de Puerto Rico fue la plataforma de estreno para el cortometraje “Pasión cibernética” que el actor y productor Noland Otero realizó en conjunto con Raúl García. Y en su presentación en sociedad, los progenitores – representando sus respectivas compañías Trebol Entertainment y Acuarela Productions - recibieron la bendición de aprobación proveniente de colegas y amigos.
De entrada, Lucy Perrea Gordons, personaje creado por Gil René Rodríguez, rompió el hielo en el acto de apertura con sus acostumbradas tergiversaciones. Vestido de punta en blanco, la intervención del actor fue más allá del humor para probar entre risas su innegable solidaridad con el compañero que es Noland Otero.
Tras las ocurrencias y comentarios del personaje, el actor y productor, libre de formalismos, habló por todo lo ancho de la esencia de éste, su acaricado proyecto filmico.
Según narró a los presentes la idea de su “Pasión” nació hace unos siete años. Tras el consabido proceso que atraviesa toda chispa creativa, tocó puertas encontrando el apoyo de Raúl García en la producción fílmica. ¿El presupuesto para el proyecto? Treinta mil dólares le cotizaron... Pero con todas las maromas imaginarias y posibles, realizaron una gala, usaron como escenario un apartamento que Noland tenía sin alquilar, estiraron de aquí y de allá, hasta dar con el resultado esperado... Eso sí, en el proceso, la solidaridad no le faltó pues un puñado de compañeros artistas fue determinante a la hora de viabilizar la novedosa y arriesgada propuesta que, al fin y a la postre, no costó ni la mitad de lo que originalmente se había estipulado.
Tras la dedicatoria del acto y el agradecimiento del productor a todos los que han tenido que ver con el proyecto, unas breves palabras de Raúl García sirvieron de advertencia sobre la capacidad creativa de los nuestros. Y con la sala en negro y el silencio de expectación, comenzó la esperada proyección fílmica.
Así, con el peculiar sonido de los dedos corriendo sobre el teclado de una computadora, la “Pasión cibernética” comenzó a surtir su efecto. La produccion, de 30 minutos, se circunscribió a un mosaico de cinco historias que giraban en torno a la búsqueda apresurada e inconsciente del amor a través de la internet. Un padre desolado, el esposo infiel, la joven primeriza, la seductora y la engañada, se encuentran respectivamente con sus contrapartes en las líneas del chateo. De esta forma, el guión, original del propio Noland, transcurrió con fluidez llevándo al espectador de uns historia a otra, sin perder en el camino su atención.

El actor Jaime Bello en una escena del cortometraje “Pasión cibernética” de Noland Otero.
(Foto suministrada) |
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La propuesta - claramente cruda - no es apta para todos los públicos. Pero sí es válida en su misión de concienciar a través del humor. De esta manera, entre risas y sorpresas, advierte al espectador sobre los peligros de enredarse en la red. Y al final nos deja pensando en tantas otras historias que podrían ser argumentos para un largometraje sobre las peligrosas pasiones cibernéticas.
En el elenco, que aquí incluyó a Carlos Vega, Ulises Rodríguez, Tita Guerrero, José Eugenio Hernández, Cristina Sesto, Kisha Burgos, José Caro, Anthony Quintana, Edgar Cuevas y Madeline Rivera, se destacaron las atinadas actuaciones de Jaime Bello y Pedro Telemaco. La producción contó además en sus créditos con Héctor Santos García en la fotografía, Ariel Ferrer en efectos especiales y Neil C. Bastin en la música. Y aunque muchos hubieran esperado que Noland actuara en su propia cinta, el actor quiso disfrutar la experiencia de este cortometraje desde la dirección; labor que aquí realizó en conjunto con Raúl García.
Con el producto debidamente bautizado, Otero no piensa drenar su energía tocando las puertas que - casi siempre - reciben las buenas propuestas con alguna excusa en los labios. En todo caso, el actor y empresario dirigirá su esfuerzo a festivales de cortometrajes en el exterior. En pos de ello ya han comenzado a dar sus pasos por los cuales espera respuesta a su gestión en días venideros.
“De ahí en adelante veremos a ver lo que pasa..”, advierte sin querer adelantarse a los acontecimientos. Después de todo, Noland Otero estaba en su noche de estreno... Y a juzgar por los abrazos, los besos y los estrechones de mano que recibió de los asistentes, su “Pasión cibernética” ya nació y está dando sus primeros pasos.
14/abr/07
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