| Manny Oquendo y su legado salsero
Por Miguel López Ortiz
Fundación Nacional para la Cultura Popular

En 2008 Manny oquendo fue homenajeado durante la celebración del Día Nacional de la Salsa. Le acompañan en la foto Willie Rosario (izquierda) y Nelsón Galán “El Búho”.
(Foto Richie Viera) |
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Posiblemente porque, como figura líder frente al Conjunto Libre, no desarrolló una discografía tan extensa como las otros colegas – muchos de ellos dispuestos a someterse a las corrientes rítmicas del momento en pos del éxito fácil –, Manny Oquendo no disfrutó del reconocimiento que, a nivel masivo, merecía por su virtuosismo como percusionista y su grandeza como innovador en el panorama salsero. En realidad, él tampoco pretendía que se le calificara como estrella. Simplemente haciendo la mejor música se sentía feliz.
Claro: sus compañeros en las lides artísticas y los más exigentes amantes de los ritmos afrocaribeños y el denominado “jazz latino” sí le profesaban admiración y respeto. Porque en el difícil ambiente musical de la plaza neoyorquina, desde donde proyectó su fructífera trayectoria, fue capaz de establecerse como bongosero y timbalero de alto calibre. De formación eminentemene autodidáctica – apenas llegó a tomar algunas clases de batería bajo la tutela del célebre Sandy Reynolds cuando era adolescente –, emprendió su trayectoria contando apenas 12 años ejecutando los bongoes (tambores cuya ejecución practicaba desde la infancia) con el Cuarteto Hermanos Mercado, que desaparecería trágicamente en 1966. En lo sucesivo, su carrera por los escenarios rumberos y estudios de grabación no se detendría.
Durante sus 35 años de existencia (1974-2009), el Conjunto Libre, que fundara en Manhattan, Nueva York, teniendo como pilares a los hermanos Jerry (trompetista y conguero) y Andy González (bajista a quien encomendó la dirección musical) sólo logró realizar diez producciones discográficas. Pero, las mismas son calificadas como joyas por los salsómanos y referencias obligadas para músicos aspirantes a brillar como aspirantes a lucir en descargas inolvidables. Las primeras fueron editadas por el recordado sello Salsoul Records, fundado por los hermanos Joe y Ken Cayre y el vocalista e instrumentista Joe Bataan. Estos fueron: “Con salsa… con ritmo, Vol. 1” (SAL-4109 / 1976); “Tiene calidad, Vol. 2” (SAL-4114 / 1977); “Los líderes de la salsa” (SAL-4122 / 1978); “Libre ¡incredible!” (SAL-4126 / 1981); “Ritmo, sonido y estilo” (Caytronics / 1983); “Conjunto Libre” (AMO, AR-101 / 1993); “Mejor que nunca” (Salsa Jam / 1994); “Ahora” (Salsa Jam / 1995); “On the Move / ¡Muévete!” (Milestone, CD-9263 / 1996) y Los newyorquiños” (Milestone / 2000).
Originalmente, el Conjunto Libre, que quedó constituido, exactamente, el 24 de octubre de 1974, fue completado por Óscar Hernández (pianista); Barry Rogers y José Rodríguez (trombonistas) y Héctor “Pupy Cantor” Torres y Héctor “Tempo” Alomar (cantantes). Poco después se le unieron los cubanos Alfredo “Chocolate” Armenteros (trompetista) y Willy García para reforzar las vocalizaciones. En etapas posteriores, las voces de Frankie Vázquez, Herman Olivera, Jorge Maldonado y, específicamente, en la última producción, “Los newyorquiños”, la cubana Xiomara Lougart, reemplazarían a las originales, mientras que Jimmy Bosch, Reynaldo Jorge y Ángel Rafael “Papo” Vázquez aportarían el sonido de los trombones; Alex Norris asumiría la antigua posición de Armenteros; Eddie Montalvo la de Jerry González en las tumbadoras y Robert Zayas se le sumaría como bongosero.
Este gran músico boricua, creador departe del repertorio que perpetuó en sus discos y quien falleciera a consecuencia de un infarto cardíaco en el Jacoby Hospital del condado de Bronx – poco después de haber sido sometido a una cirugía de riñón – el jueves 26 de marzo, fue bautizado con el nombre de José Manuel Oquendo De Jesús. Había nacido en el sector de Williamsburg, de Brooklyn, el 1ro. de enero de 1931. Desde la infancia se identificó como boricua, pues aseguraba que los momentos más felices de su temprana juventud fueron las temporadas que pasaba junto a sus abuelos en Ponce – específicamente, el barrio La Playa –, ciudad de donde era originaria su familia. También afirmaba que la primera música que le cautivó fue la trova campesina. Su abuelo paterno, ejecutante aficionado del acordeón, el cuatro y el pandero plenero, fue su primera influencia.
Se inició profesionalmente como bongosero del Cuarteto Hermanos Mercado cuando apenas contaba 12 años –
“En Nueva York, lo más que se escuchaba en la radio latina eran los conjuntos y las orquestas cubanas. Una música muy rítmica. Así que me aficioné a la percusión y empecé a trazar la clave del son en cuanta lata encontraba y hasta en el pupitre de la escuela. Ulpiano Díaz (de Arcaño y sus Maravillas) y Ubaldo Nieto, que luego se hizo famoso con Machito, fueron los primeros percusionistas que me inspiraron. Cuando cumplí nueve años, me mamá me regaló los primeros bongoes que tuve y entonces fue cuando me volví loco con la música cubana. Hasta dormía con aquellos tambores, que eran bastante raros y sonaban mejor tocándolos con palillos. Por eso aprendí tan rápido”, narró cuando lo entrevisté para la revista Artistas en septiembre de 1988.
A los 10, tuvo sus primeros bongoes “normales”, que se afinaban con candela. Mientras tanto, aprovechaba cada instante disponible para compartir con los artistas que se reunían en la Casa Hernández – tienda de discos y artículos musicales propiedad de Victoria, hermana del compositor Rafarel Hernández –, localizada en el número 1602 del primer nivel del edificio donde radicaba con sus padres y su hermana, entre la Calle 116 y la Avenida Madison.
“Pienso que nací para ser músico, porque todas las circunstancias se me dieron para serlo. En la Casa Hernández conocí a los intergrantes del Cuarteto Hermanos Mercado y uno de ellos, Pepe, me brindó la oportunidad de tocar con ellos, a nivel profesional. Fue con ellos que grabé por primera vez y tuve mi primer trabajo fijo, amenizando todos los bailes de La Legión Americana. Entonces, contaba doce años. Una noche alternamos con el Conjunto del cantante y guitarrista aguadillano Juanito Sanabria. Éste me invitó a tocar con él en varias actividades. Durante casi dos años me alterné con los dos grupos, lo que me permitió comprar mi primer par de pailas, que es el original timbal cubano. Pero, vino a ser con la orquesta del pianista español Charlie Valero, que me estrené como timbalero cuando ya tenía 14. Recuerdo que fue en un baile celebrado en el Hotel Diplomat, en la Calle 45, entre las avenidas Broadway y Séptima. A Valero le gusto mi trabajo y me pidió que dejara mis otros compromises y me quedara con su banda, a la que le esperaba una larga temporada en el Lincoln Square. Como la paga era buena, para aquella época, me quedé”, rememoraba.
Durante aquellas fechas, también fue habitual “siempre que los contratos no fueran en noches de sábado” en la orquesta del violinista colombiano Carlos Molina y el cantante cubano Luis del Campo, quien falleció en plena tarima. Más adelante y, hasta el advenimiento de la siguiente década, integró a tiempo completo las plantillas de las orquestas de Juan Antonio Torres “El Boy” (1947-1948); Marcelino Guerra – alternándose en la batería, los bongoes y las pailas – (1948-1949); José Curbelo, en la que reemplazó a Tito Puente y coincidió con Tito Rodríguez (1949-1950) y Pupy Campo, sustituyendo, otra vez, a Puente (1950-1951). Con todas esas organizaciones grabó.
Fue baluarte de las bandas de Tito Puente, Tito Rodríguez, Vicentico Valdés y, muy especialmente, la de Eddie Palmieri –
“Puente siempre estaba en mi camino. Porque, además, era quien me daba pon hasta los clubes donde trabajaba con las orquestas en que lo había sustituido. Yo todavía no tenía carro, él sí lo tenía y nuestras familias eran vecinas en la Calle 163. En 1951 me pidió que me uniera a su primera orquesta, The Picadilly Boys, que era fija los sábados en el Hotel Presidente y, los domingos en la tarde, en El Palladium. Tenía como cantante al cubano Vicentico Valdés, uno de los mejores que he escuchado. En el conjunto de Tito era bongosero, pero cogía los timbales cuando él ejecutaba el vibráfono”, nos contaba.
El hecho de que, por lo que consideraba injusto, el ya famoso “Rey del Timbal” despidiera a Vicentico para darle cabida a Gilberto Monroig – con quien también terminaría peleando –, precipitó el fin de su colaboración con aquel en 1954. El momento resultó preciso, porque inmediatamente fue reclamado para reemplazara Ray Romero como timbalero de la banda de Tito Rodríguez.
“Con Tito Rodríguez estuve hasta 1956. Entonces mi amigo Vicentico me recomendó al dueño de Seeco Records, Sidney Siegel, para que lo acompañara en una serie de grabaciones que él realizaría en La Habana. Hicimos un disco tremendo, del que pegaron boleros como ‘Decídete’ y ‘Una aventura’. Cuando regreamos a Nueva York, me quedé trabajando con su orquesta y en sesiones de grabación con artistas afiliados a la Seeco. En 1961, pasé a trabajar con la charanga de Johnny Pacheco, a quien dejé en el ‘63, porque él era bastante ‘tímido’ a la hora de pagarle a sus músicos”, revelaba nostálgico.
Entonces emprendió la que, de acuerdo al parecer de muchos entendidos, constituiría su etapa más brillante como músico de fila: reemplazó al ponceño Miguel Ángel “Mike” Collazo, su antiguo compañero en la banda de Vicentico, como timbalero de la Orquesta La Perfecta, del pianista Eddie Palmieri. Aquí formó completó una antológica sección rítmica con el contrabajista Joe Rivera, el conguero Luis “Chickie” Pérez y el bongosero Tommy López.
“Con Eddie Palmieri estuve hasta 1973, excepto durante en breve lapso a fines de los ‘60. Fue una etapa gloriosa para la música latina en Nueva York. Grabé casi todos los discos que lo establecieron como figura importante de la salsa, popularizamos cosas como el Mozambique y viajamos mucho. Al final, por una experiencia parecida a las tantas que había tenido con Pacheco, decidí no seguir con él”, confesó.
El reconocimiento a su grandeza como músico en Puerto Rico le llegó algo tarde… pero lo disfrutó –
Luego de dedicarse, principalmente, al trabajo en los estudios de grabación, se dispuso a la creación del Conjunto Libre que, a pesar de su calidad reconocida hasta por los más quisquillosos críticos, le costó trabajo imponer. De hecho, su sueño de presentarlo en su tierra de origen, Puerto Rico, vino a materializarse cuando este fenomenal trabuco se aproximaba a las tres décadas de trayectoria. Específicamente, en el Anfiteatro Tito Puente, el 24 de octubre de 2003, fecha que coincidió con su aniversario número 29. Aunque el reconocimiento a su maestría le llegó algo tarde, sí pudo disfrutarlo. Incluso, luego se le dedicó una de las ediciones del tradicional Día Nacional de la Salsa.
A la par con los comienzos del Conjunto Libre, con sus eternos colaboradores, los hermanos Andy y Jerry González, creó otro bandón tipo “All Stars” que dejó dos producciones discográficas que hoy son atesoradas por los genuinos “salseros de la mata”: “Concepts in Unity” (1975) y “Lo dice todo” (1976).
“Hacíamos música para curarnos. Para satisfacción de nosotros mismos. El concepto no era muy comercial y, en eso etabamos de acuerdo. Pero, ¡cómo disfrutamos haciendo estas grabaciones!”, reveló visiblemente satisfecho.
Manny Oquendo fue sepultado en un cementerio de Long Island. Definitivamente, su presencia será echada de menos por la gran masa salsómana.
Discografía selecta como acompañante (orden alfabético) recopilada por Miguel López Ortiz / Fundación Nacional para la Cultura Popular:
• Aldemaro Romero & & Orquesta. – “Almendra” (RCA Victor), 1953.
• Arturo “Chico” O’Farrill & Orquesta. – “Pure emotion” (Milestone, MCD-9239), 1995.
• Bobby Vince Paunetto & The CMT Band. – “Commit to Memory / Paunetto’s Point”
(Tonga, TNGCD-8305/2), 1998.
• Cal Tjader & Eddie Palmieri. – “El sonido nuevo / The New Soul Sound” (Verve), 1966.
• Cal Tjader & Eddie Palmieri. – “Bamboléate” (Tico, SLP-1150), 1967.
• Charlie Palmieri & Orquesta. – “Electroduro” (Coco, CLP-111X), 1974.
• Charlie Palmieri & Orquesta. – “Impulsos” (Coco), 1975.
• Eddie Palmieri & Orquesta La Perfecta. – Idem (Alegre, SLPA-8170), 1961.
• Eddie Palmieri & Orquesta La Perfecta. – “El molestoso” (Alegre, A-824), 1962.
• Eddie Palmieri & Orquesta La Perfecta. – “Lo que traigo es sabroso” (Alegre, A-832), 1963.
• Eddie Palmieri & Orquesta La Perfecta. – “Echando pa’lante / Straight Ahead” (Tico,
SLP-1113), 1964.
• Eddie Palmieri & Orquesta La Perfecta. – “Azúcar pa’ ti” (Tico, SLP-1122), 1965.
• Eddie Palmieri & Orquesta La Perfecta. – “Mambo con conga es Mozambique” (Tico,
SLP-1126), 1965.
• Eddie Palmieri & Orquesta La Perfecta. – “Molasses” (Tico, SLP-1148), 1966.
• Eddie Palmieri & Orquesta. – “Superimposition” (Tico, SLP-1194), 1969.
• Estrellas Caimán. – “¡Descarga brava 2000!” (Caimán, CCD-9045), 2000.
• Gilberto Santa Rosa. – “Auténtico” (Sony, TRK-70623), 2004.
• Grupo Folklórico y Experimental Neoyorquino. – “Concepts in Unity” (Salsoul Records),
1975.
• Grupo Folklórico y Experimental Neoyorquino. – “Lo dice todo” (Salsoul Records), 1976.
• Héctor Rivera & orquesta. – “¡Pachanga y charanga!” (Epic, EPI-599), 1961.
• Israel López “Cachao”. – “Descarga, Vol. 1” (Salsoul, LP-4111), 1976. Ejecuta los bongoes.
• Israel López “Cachao”. – “Dos” (Descarga, TL-14382CD), 1995.
• Joe Cuba y su Sexteto. – “Bang!, Bang! Push, Push, Push” (Tico, SLP-1146), 1966.
• Johnny Pacheco y su Charanga. – “Pacheco y su Charanga / Con Elliot Romero” (Alegre,
A-801), 1960.
• Johnny Pacheco y su Charanga. – “Pacheco y su Charanga, Vol. 2” (Alegre, LPA-805),
1961.
• Larry Harlow & Orquesta con Ismael Miranda. – “Tributo a Arsenio Rodríguez” (Fania,
SLP-00404), 1971.
• Larry Harlow & Orquesta con Ismael Miranda. – “Oportunidad” (Fania, SLP-00419), 1971.
• Mongo Santamaría & Justo Betancourt. – “Ubané” (Fania / Vaya, VS-44), 1976.
• Noro Morales & Orquesta. – “Recordando los éxitos, Vol. 1” (RCA Victor, LPR-1004),
1955.
• Steve Turré. – “Viewpoints and Vibrations” (Stash), 1987.
• Steve Turré. – “Right There” (Antilles 073145100402), editado septiembre 24, 1991.
• Steve Turré. – “Steve Turré” (Verve), 1997.
• Tito Puente & Orquesta. – “El Rey del Timbal” (RCA Victor), 1950-1951.
• Tito Puente & Orquesta. – “Cuando suenan los tambores” (RCA Victor), 1950-1960.
• Tito Puente & Orquesta. – Mambo Macoco (RCA Victor), 1951-1952.
• Tito Puente & Orquesta. – Yambeque / The Progresive Side of Tito Puente, Vol. 2” (RCA
Victor), 1951.
• Tito Rodríguez & Orquesta. – “Three Loves Have I: Cha-Cha-Chá, Mambo, Guaguancó”
(RCA Victor, LPM-1389), 1951.
• Tito Rodríguez & Orquesta. – “The Best of Tito Rodríguez & His Orchestra, Vol. 1”
(RCA 3419-2-RL), 1992. Recopilación de grabaciones realizadas durante el período 1955-
1956.
• Tito Rodríguez & Orquesta. – “The Best of Tito Rodríguez & His Orchestra, Vol. 3”
(RCA 74321-19083-2), 1994. Recopilación de grabaciones realizadas durante el período 1953-
1957.
• Tito Rodríguez & Orquesta. – “Estoy como nunca” (West Side Latino, LT-LA-129D), 1970.
• Tito Rodríguez & Orquesta. – “The Best of The Best” ( Disco Hit, DHCD-2069), 2005.
• Vicentico Valdés. – “Vicentico Valdés and his Orchestra for Listening and Dancing”
(Seeco, SCLP-9103), 1958.
• Vicentico Valdés. – “ El gran Vicentico” (Seeco, SCLP-9137), 1960.
• Vicentico Valdés. – “El estilo de Vicentico Valdés” (Seeco, SCLP-9224), 1958.
Videografía:
• “Timbales / Bongo’s, Cowbells, Maracas, Güiro” (Descarga, TL-15359), 1996.
• Con José «Buyú» Mangual, Milton Cardona y Carlos «Patato» Valdés. – “Understanding
Latin Rhythms, Vol. 1” (Latin Percussion, LPV110CD / 7973), editado en 2000.
10/abr/09
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