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Sánchez: de lo íntimo a lo espectacular

El dramaturgo Luis
Rafael Sánchez (al centro) junto al actor René Monclova y el
director Gilberto Valenzuela, de la nueva puesta en escena
de “La pasión según Antígona Pérez”. (Foto suministrada) |
A veces
las coincidencias son más significativas que los planes mejor
trazados. Así ha ocurrido durante la celebración de los primeros 30
años del Centro de Bellas Artes, cuando dos de las principales
compañías teatrales del País – Tablado Puertorriqueño y Teatro del
Sesenta – al ser invitadas a formar parte de las temporada de
aniversario, respondieron con sendas producciones de las más
emblemáticas piezas de Luis Rafael Sánchez. De esta manera, el
principal dramaturgo nacional se convierte, por la decisión
espontánea de los profesionales del teatro, en el eje de esta
festividad.
No debiera extrañar, tratándose de “La pasión
según Antígona Pérez” y “Quíntuples” – dos títulos imprescindibles
de nuestro teatro – pero lo es curioso que coincidan justamente a la
vez, en la Sala de Drama y la Sala Experimental de nuestro principal
centro cultural.
La clásica producción de Teatro del Sesenta
de “Quíntuples” vuelve a presentarse en la sala donde se estrenó,
ahora con las legendarias interpretaciones de Idalia Pérez Garay y
José Félix Gómez. Otra vez los seis miembros de la familia Morrison
ejercerán su fascinación, tanto sobre quienes los enfrentan por
primera vez, como sobre aquellos que regresan ritualmente a
presenciar sus febriles monólogos. Y todos somos testigos de la
maestría del autor, que domina el teatro en su forma más íntima y
rigurosa
La gran novedad de Tablado Puertorriqueño es la
primera puesta en escena de “Antígona Pérez” en 20 años. Los
espectadores tendrán la oportunidad de experimentar la maestría del
autor en el dominio del formato espectacular, con todo un pueblo en
escena, seis personajes protagónicos y la incesante cobertura de la
prensa. Para el montaje de esta crónica latinoamericana, Gilberto
Valenzuela ha combinado su experiencia dirigiendo las obras más
íntimas de Luis Rafael (“Los ángeles se han fatigado”,” La hiel
nuestra de cada día”) con sus reconocidos recursos como director de
óperas y espectáculos multitudinarios. Esta producción de “Antígona
Pérez” se ubica en la época en la que se escribió la obra – el
turbulento año de 1968, con sus protestas estudiantiles en París y
el universal repudio a la guerra no declarada en Vietnam. Según
explica el director, no ha sido necesario alterar una palabra: la
obra es totalmente vigente en nuestros días – una de las
características de un genuino clásico.

El elenco de “La
pasión según Antígona Pérez” junto al autor de la pieza,
Luis Rafael Sánchez, posan para el lente durante un ensayo
en el Centro de Bellas Artes de Santurce. (Foto
suministrada) |
La
calidad de cada uno de los actores en el extraordinario elenco
garantiza el devastador impacto de cada una de los confrontaciones
que componen el drama: Yamaris Latorre, como la encarcelada
Antígona, recibirá en su calabozo las visitas de su atribulada madre
(Gladys Rodríguez), el tirano Creón (Jorge Luis Ramos), el
acomodaticio Monseñor (René Monclova), su amiga de la infancia
(Jazmín Caratini) y finalmente, la inmisericorde Primera Dama
(Cordelia González). Los periodistas, usualmente cinco hombres, esta
vez estarán a cargo de Jimmy Navarro, Teresa Hernández, Juan Pablo
Díaz, Luis Gonzaga y Francisco Capó. El otro gran protagonista es el
pueblo de la oprimida República de Molina, interpretado por
cincuenta actores que también harán de los diplomáticos, los
eclesiásticos y el ejército – cada uno caracterizado con
individualidad, incluido el detallado vestuario diseñado por Vilma
Martínez.
Los recursos de gran espectáculo que exige “La
pasión según Antígona Pérez” incluyen una monumental escenografía a
base de plataformas y escalinatas diseñada por Valenzuela,
gigantescos murales obra de Osvaldo y Gabriela Vázquez Martínez y la
colaboración especial de Rucco Gandía, quien ha compuesto música
incidental y elementos corales que enriquecen las emociones y
subrayan elementos del texto.
Con las presentaciones de estas
dos piezas tan contrastantes, el público amante del teatro tendrá la
oportunidad única de experimentar en el breve lapso de dos semanas,
dos vertientes del genio teatral que es Luis Rafael Sánchez. Un
verdadero motivo para celebrar treinta años de un magnífico
edificio, que no sería más que una montaña de cemento si no lo
animara el espíritu del teatro.
6/abr/2011
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