|
Johnatan ante el breve regreso
de Words Four Two
Por Nellie Rivera y Angel Rodríguez

Johnatan Dwayne revivirá sus
años ocn Words Four Two en "Black and White Party".
(Foto archivo FNCP) |
|
El es actor, cantante, compositor, bailarín, productor y
pintor. Pero cuando se habla de Johnatan Dwayne, el recuerdo del
grupo Words Four Two viene inevitablemente a la memoria. Aquella
onda innovadora que tomó a la juventud por asalto en los
80, dejó una huella en nuestra historia que no se puede borrar.
Tanto, que este sábado, 14 de agosto, el Pier 10 Arena de
San Juan se prepara para celebrar un “Black and White Party”
recordando a estos vanguardistas boricuas del “new wave”.
Y como todo reencuentro, para Johnathan hay recuerdos gratos - y
no tan gratos - que en su mente se han vuelto a asomar.
¿Cuánto tiempo estuvieron juntos?
Desde 1986 al 1993, unos siete años.
¿Qué dejó Words Four Two a la juventud
de ese entonces?
Bueno, según me informan, en ese momento éramos los
únicos artistas que influenciamos la moda y el gusto musical
de la juventud. Ya que todos los artistas que venían influenciaban
en la niñez y los preadolescentes, pero en este caso fue
la juventud la que por primera vez nos imitó y estableció
su propio estilo cuando la onda era rockera, cocola o “electroboogie”.
Eso era lo que había. Nosotros establecimos el “new
wave”, que eso no existía en ninguna parte del mundo.
La música que la gente conoce como “new wave”
es música tipo “high energy”. Lo que pasa es
que al surgir nosotros pues todo el mundo en Puerto Rico buscaba
de dónde salió porque no podían creer que era
de nosotros. Entonces decían que era de afuera. Pero se llamó
“new wave” porque era “nueva onda” en Puerto
Rico. Y cuando allá afuera comenzaron a vestir de negro ya
era 1988-89. Y nosotros ya lo habíamos hecho antes. No nos
habíamos copiado de nadie.
¿Cómo surge el reencuentro del 14 de agosto
en el Pier 10 Arena de San Juan?
Porque el público lo pidió. En la actividad de “Party
Time” llegaron cerca de 3,500 personas y pidieron que cantáramos.
Nosotros en realidad a lo que fuimos fue a una entrevista. Nosotros
no teníamos nada montado. Cuando fuimos trasbastidores, surgió
la decisión.
¿Esto podría ser un paso para establecer
el grupo nuevamente?
No. “Words Four Two: Black and White Party” es la única
presentación que va a tener el grupo y espero que sea la
última.
¿Y por qué tan categórico?
Porque no quiero seguir con Words Four Two. Para mí Words
Four Two fue un grupo importantísimo. Pero el precio que
yo pagué por estar en él todavía me resulta
alto. Aún hoy en día me resulta alto por la ignorancia
de la gente allá afuera. Y aunque hay su fanaticada y la
gente que le gusta el grupo, son muchas las heridas causadas por
las burlas. Así que, está bien… Mi gente de
la época la van a pasar super chévere. Pero no pretendan
que yo siga por ahí con el grupo ni nada por el estilo.
Pero cuando hablas del precio, ¿es por la gente
que se burlaba de ti?
No, toda la vida se han burlado.
¿Pero por Words Four Two?
Por lo que sea. Esto no es algo que me estoy sacando de la manga.
Esto es algo conocido.
¿Pero como si fue tan doloroso para ti tú
aceptas volver a hacerlo?
Porque quiero tener un buen recuerdo de Words Four Two. Estoy abriendo
las puertas a la oportunidad de tener una noche memorable con gente
que aprecie y valorice lo que estoy haciendo.
¿Entonces es como cerrar un capítulo?
Cierto. Es para mí cerrar un capítulo y tener un recuerdo
bonito de Words Four Two sin ningún tipo de sinsabores.
¿Los demás integrantes del grupo se sienten
igual que tú?
No. No creo. Ellos sí estarían disponibles para seguir
muertos de la risa.
Johnatan, los artistas siempre tienen su momento en que
uno no es un bombón para gustarle a todo el mundo. ¿Por
qué entonces en tu mente te trabajó eso tanto?
Yo estoy consciente de eso. Pero es que fueron tantas las burlas
y tanto el dolor… Bueno, en el libro que estoy escribiendo,
“A faldón quita’o”, hablo del 6 de septiembre
de 1996, el primer día en mi vida que yo caminé por
la calle y regresé por la noche a casa, y no hubo una sola
persona que no me gritara una burla o un improperio. Para mí
esa fecha fue crucial.

Primer plano de Words Four Two a finales
de la década de 1980.
(Foto archivo FNCP) |
|
Pero yo no entiendo… Para mí ese grupo fue
un grupo al que yo le tenía un cariño…
Bueno ese era un grupo que mucha gente le tiene un gran cariño
y de verdad que me tiene bien sorprendido y agradecido. A mí
la noche de mayor sorpresa fue esa de “Party Time”.
Los aplausos. La gente llorando. El baterista me decía: “Johnatan,
es por nosotros”. Wow! Pero es demasiado el dolor. Entre otras
cosas, mi mamá, doña Elsa, estaba trabajando en una
farmacéutica, y la gente se pasaba mofándose del hijo
de ella. Y yo le dije a mami: “Mami tranquila, porque algún
día todo el mundo sabrá la verdad y el por qué
yo hago las cosas”. Ella tuvo que irse del trabajo porque
no soportaba más la presión. Y ella falleció
el 19 de enero pasado. O sea, que nunca hubo capítulo en
el que yo pudiera demostrarle, que aunque me costó caro,
mira lo que ahora estoy recogiendo.
A mí me da mucha tristeza que tú te quedaras
con ese sentimiento adentro…
Como artista del mundo del entretenimiento me convendría
mostrar una sonrisa y hacerme el bobo. Sé que mi deber es
entretener. Pero yo quiero que el público conozca la verdad.
Que vea el precio que nos toca pagar. Algunos pagamos un precio
muy alto, otros no pagan el precio porque vienen apadrinados, los
acomodan y ya. Hay de todo. Lo importante es que el público
no debe ignorar las lágrimas y la sangre que nos cuesta a
nosotros.
Ahora, te pregunto, ¿sería que ustedes estaban
demasiado adelantados a su tiempo?
Cierto. Y lo de la falda, que tanto se ha hablado, la única
falda que yo usé fue la del disco “Masquarada”.
Era una supuesta falda que iba sobre los pantalones. Porque todo
el tiempo lo que usaba realmente era una camiseta negra, cuello
V, de esas que llaman batones. Me la ponía como si fuera
una falda, metía las mangas debajo del cinturón y
lo que quedaba a la vista era como si fuera una falda. Así
de fácil.
Sabemos que estás escribiendo un libro. ¿Cuándo
es que lo vas a publicar?
Iba a sacarlo ahora pero como estamos en un periodo precario (electoral),
el libro tendría vida de uno o dos meses. Así que
dije no. Que mejor esperaba a enero. Y viene. Y ya está hecho.
Lo que falta es escoger las fotos y ya. Será un libro que
va a cambiar a Puerto Rico, en lo positivo. Así que esperen:
“A faldón quita’o”: la verdad del machismo
de la mujer puertorriqueña y cómo eso castra al varón”.
Ya pagué el precio. Ahora me toca por lo menos poner los
puntos sobre las íes, no a través de los bailes ni
de las canciones, sino en un libro.
Cantas, compones, bailas, actúas, produces…
Y también sabemos que pintas. ¿Cuál es tu próximo
proyecto en agenda?
La revista Eventos me dedicó siete páginas en la edición
de septiembre y octubre que se llaman “Inmortales” donde
le hago una oda a la clase artística puertorriqueña.
Entre ellos están Sully Díaz como Medusa, Michael
Stuart como Agueybaná, Francisco Rosa como Adonis, Maripili
como Cleopatra… Ustedes tienen que verlo.
Pues hay que verlo. Pero mientras tanto nosotros tenemos
aquí en la estación a Javier Santiago, director ejecutivo
de la Fundación Nacional para la Cultura Popular. Y quisiera
hacerle dos preguntas que me inquietan. Primeramente, ¿qué
se puede decir de la trayectoria de Words Four Two?
Words Four Two es un grupo que definitivamente tiene que estar en
las páginas de la historia nuestra porque hizo muchas cosas
que ahora son comunes y corrientes, pero en aquel tiempo no lo eran.
Recuerdo cuando grabaron “Society Killed by Who?”. Ellos
fueron el primer grupo de rock nacional que integró compases
de plena en una canción de su repertorio. Y eso en aquel
momento era sumamente adelantado. Ya claro, se nacionalizó
el rock y ya hemos visto experimentos que integran nuestros elementos,
pero en aquel momento no lo era. Igualmente nosotros guardamos en
nuestros archivos el vídeo de “Somethin’ in the
Air”. Ese es un proyecto de bajo presupuesto pero muy bueno.
Y a este momento todavía es un vídeo que está
a la vanguardia.
Javier, en la historia que tú conoces de la música
popular, ¿ha pasado algo similar con otro artista a lo sucedido
con Johnatan que, al no entenderse su espíritu vanguardista,
se fue del ambiente dolido?
Hay un nombre que seguida viene a la mente y es el del cantautor
Glenn Monroig. Siempre ocurre que cuando hay talentos así,
bien completos, y son de vanguardia, son bien difíciles de
llevar. Eso ocurre así porque hasta el día de hoy
aquí no ha surgido un productor que sepa trabajar con este
tipo de talento. Artistas de esa clase tienen que tener una persona
dedicada a ellos en cuerpo y alma, las 24 horas del día.
Algo así como se dedicó el representante Gustavo Mas
a la carrera de Chayanne. ¿Por qué? Porque son talentos
que tú los tienes que mantener fuera de todo el proceso de
la venta. Son artistas que no se te pueden contaminar con las nimiedades
de la industria, sino que más bien deben mantenerse trabajando
en lo creativo. Y punto. Johnatan en su caso, lo era todo en el
grupo. Y para completar, hacía las veces de “manager”
y publicista, porque en aquellos días era raro el grupo de
rock que contaba con un representante.
Pues así se escribe la historia. Sobre todo cuando
hay talento…
La periodista Nellie Rivera y el locutor
Angel Rodríguez mantienen el programa “Desde otro punto
de vista” que transmite WKAQ Radio Reloj (580 AM) de lunes
a viernes, a la 1:00 de la tarde.
09/ago/04
^regresar arriba
|