| Herminio
de Jesús: inspiración boricua que contagia las noches
parranderas
Por Nellie Rivera y Angel Rodríguez

Herminio de Jesús es uno de
los compositores nacionales de mayor producción en la
temporada navideña.
(Foto Javier Santiago / F.N.C.P.) |
|
Los títulos hablan por sí solos: “El ña”,
“Asómate al balcón”, “Levántate”,
“Ni na ni na”, “El coquí”, “De
rolimpín”, “No come ni bebe”… En
fin, decenas de temas que desde la década de 1970 son cantos
obligados en toda buena parranda. Pero tras las canciones que voces
como Vicente Carattini y Los Cantores de San Juan, Danny Rivera,
Tavín Pumarejo, Sophy, Gilberto Santa Rosa y Los Cantores
de Bayamón han popularizado está un ser sencillo de
nombre Herminio de Jesús. Y es él uno de los compositores
más prolíferos del pentagrama contemporáneo
de Puerto Rico.
¡Cuántas canciones se pueden identificar con
Herminio de Jesús! “El cuerpo me pide calle”,
“Letanía”, “En mi Puerto Rico”, “Atuki”,
Ñaqui ñaqui”, “El gago parrandero”,
“No contaban con mi astucia”, “La puerca enferma”,
“La gallinita”... Canciones que todos cantamos y que
son tantas que uno pierde la noción de que en realidad son
de su inspiración. Pero para resumirlas está un nuevo
cancionero, “Parrandas y tradición”, donde se
presenta parte de la obra del compositor. ¿Cuántos
son los temas que incluye esta publicación?
Incluye 127 éxitos. Está organizado cronológicamente
por años y con número de referencias en sus páginas.
Es un proyecto que editamos hace dos años. Y desde entonces
ya tengo como 25 temas adicionales que se han ido grabando con posterioridad.
Con el cancionero hemos sacado un disco compacto que incluye 16
canciones que son las que más se han escuchado y que en este
proyecto son interpretadas por Borinquen Brass y Los Cantores de
Bayamón.
Herminio, ¿de dónde tú sacas tanta
inspiración?
Esa es una pregunta difícil de contestar. A veces yo quiero
hacer, por ejemplo, una canción para el acto de entrada de
una parranda. Y me voy mentalmente fuera de la casa, con la guitarra.
A veces escribo como si fuera el dueño del hogar y me pongo
en su lugar cuando algo te dice: “Corre y escóndete
que ahí viene la parranda”. Pero esas inspiraciones
surgen libremente. Es como un don que Dios le da a uno.
Como compositor eres uno de los más prolíferos.
Pero, ¿nunca te ha dado por cantar?
Bueno, hay un tema que grabé que se titula “Ya yo estoy
cansado”. Eso fue debut y despedida. Resulta que estábamos
en el estudio poniendo la base musical para que otro intérprete
la grabara. Y el técnico que estaba grabando, Freddie Pinero,
me dice: “Herminio eso está chévere y suena
jocoso. Vamos a dejarla así”. Y así se quedó.
¿Por qué dices que fue debut y despedida
de Herminio de Jesús como cantante?
Es que yo no me considero cantante. Créeme, yo desafino mucho.
Con Los Cantores de Bayamón has laborado mucho como
compositor. ¿En qué otra función te desempeñas
con ellos?
Tocando la guitarra.
¿Con quién empezó tu carrera en la
música?
Con La Tuna de Cayey. Yo fundé La Tuna de Cayey junto a José
A. Nogueras en 1964. Fue para esa época que los estudiantes
y profesores de la escuela Benjamín Harrison hicimos la Tuna.
Y allí, tres años más tarde, yo saqué
un corito que decía: “estas Navidades van a ser candela”.
(Eso fue un éxito posterior de la Tuna en los 70). Después
no compuse nada más hasta el 1972 porque me había
ido a estudiar y había dejado el grupo. Pero para ese año
conocí a Vicente Carattini. Y ahí él comenzó
a grabar muchas de mis composiciones. Así nació “El
ña”, “Asómate al balcón”
y “Levántate”, entre otros. Posteriormente, Menudo
me grabó “La gallinita” que pegó mucho
en Venezuela. Esa canción también la grabaron Flor
de Loto y Plena Libre. Ya en los 80 sonó muchísimo
“El coquí” que me la grabó Danny Rivera
con Carattini y Los Cantores. Pero entre todas las canciones que
he escrito, la más que se ha escuchado obviamente ha sido
“El ña”. Esa tiene muchísimas versiones,
entre ellas la de Caratini, Gilbertito Santa Rosa y también
fue incluida en una de las producciones del Banco Popular.
¿Cómo analizas la situación del compositor
en el pentagrama contemporáneo?
En término de los compositores hay dos cosas que debieran
arreglarse. Una es reconocer públicamente al autor. Usualmente
se conoce la canción por el cantante. La anuncian como “El
coquí” de Danny Rivera. De hecho yo he estado en plazas
públicas que la han anunciado de esa manera… Por otro
lado está el problema de las mal llamadas regalías
que en realidad es un pago por un trabajo que se ha hecho. Eso no
es un regalo. Pero cuando le graban a uno y le van a pagar te dicen:
“bueno vendí 10,000 copias de ese disco”. Y tú
tienes que aceptarlo por fe. Porque no hay un mecanismo para que
tú corrobores o audites esa cantidad.
¿Qué editora representa tu obra?
Peer International.
¿Y no se supone que haya un mecanismo científico
para informarle a los compositores de su ganancia real?
No, el proceso existente no es tan científico. Eso se acepta
por fe.

Carátula del libro que resume
parte de la obra del autor y que fue publicado por la editorial
Mc Graw Hill. |
|
Tú estuviste muchos años componiendo para
Los Cantores de San Juan. Y luego pasas a Los Cantores de Bayamón.
¿Qué experiencias has podido vivir con los últimos?
Con Los Cantores de Bayamón he estado trabajando por los
últimos ocho años. Y con ellos he viajado a diferentes
partes del mundo como bien son a Alaska, Hawaii y España…
¿Cómo ha sido para ti la experiencia de llevar
tu música navideña a esos lugares?
Hay muchísimos anécdotas que pudiera contar. Pero
hay algo que nunca olvido en Hawaii. Allá visitamos a puertorriqueños
que viven han echado raíces allí. Y, ¿sabes?,
ellos celebran la Navidad igual que nosotros. Ellos tienen grupos
musicales con guitarras y cuatros. Y fuimos a una actividad y estaban
tocando canciones bien antillanas como “Son de la Loma”
y otras de Puerto Rico. Cuando terminaron fui a felicitar al cantante.
Lo elogié pensando que él me estaba entendiendo. Pero
él se viró y me contestó en inglés:
“What?”. ¡Y es que no hablaba español!
¿Pero cantaba en español?
Sí, de lo más bien. Sin pizca de acento. Pero lo cantaba
por fonética. Porque en realidad no saben ni chispa de español.
Herminio, ¿tú nunca has recurrido al doble
sentido en tus canciones?
No, nunca.
¿Por qué?
Porque a mi no me gustaría cantarle canciones de doble sentido
a mis hijos. Un disco va a todas las casas. Y uno tiene que tener
mucho cuidado con lo que pone en una grabación. El doble
sentido nunca perdura. Si tú lo analizas, una canción
de doble sentido puede pegar en una Navidad. Pero de ahí
en fuera no perdura como lo han hecho “El ña”,
“Asómate al balcón” o “Levántate”.
Está probado que eso es así.
¿Y nunca nadie te ha dicho yo quiero que me hagas
algo subidito de tono?
Sí me lo han pedido. Pero yo he dicho que no. Que no me gusta.
Pero ojo, no es que no haya hecho algo… Sí se puede
hacer para una parranda en un vacilón. Pero de ahí
a grabarlo ya eso es otra historia….
Cuando se habla de Herminio de Jesús la gente lo
asocia mucho con Los Cantores. Pero en realidad, tienes una gama
de intérpretes más amplia de lo que uno se imagina.
¿Qué se siente al saber que lo que uno escribe puede
trascender en el gusto popular a través de tantos años?
Pues feliz… Claro que sí. A veces uno va a ver lo nuevo
que ha salido de Navidades, y gracias a Dios, y modestia aparte,
siempre me incluyen una canción. Y eso es algo de lo que
me llena y me hace sentir inmensamente feliz.
La periodista Nellie Rivera y el locutor
Angel Rodríguez mantienen el programa “Desde otro punto
de vista” que transmite WKAQ Univisión Radio (580 AM)
de lunes a viernes, a la 1:00 de la tarde.
20/dic/04
^regresar arriba
|