| Mucha
salsa para terminar el año
Por Miguel López Ortiz / F.N.C.P.
A semanas de finalizar el 2004, damos un vistazo a lo que está
pasando en el mundo afroantillano. Y aunque los tiempos no son los
mejores para la industria discográfica, el estandarte de
la salsa se mantiene en alto con muchas de las propuestas de sus
fieles exponentes.
Eddie Santiago
“Después del silencio”
(Musical Productions, MP-6408)
Género: salsa romántica
Productor musical: Julio «Gunda» Merced
A casi dos décadas de su lanzamiento como solista, que resultara
el más exitoso durante el segundo lustro de la década
de 1980, Eddie Santiago permanece en pie de guerra en el campo de
batalla salsero. Cierto es que su etapa esplendorosa como «Rey
de la Salsa Erótica» quedó atrás hace
bastante tiempo, pero este intérprete ha tenido la dicha
de contar con una considerable pléyade de seguidores a través
de los años, muy especialmente en Centro y Sudamérica.
Mientras tanto, cuando muchos de sus compatriotas lo creían
desaparecido o “quemando sus últimos cartuchos”
en plazas extranjeras, la multinacional Sony Music lo resucitó
en el ambiente artístico nacional editándole varios
compactos a partir de 1997. Estos discos evidenciaron cuánto
había mejorado en términos de vocalización.
Como se recordará, cuando él dominaba los escalafones
internacionales de popularidad con “Lluvia”, “Tú
me quemas”, “¡Qué locura fue enamorarme
de ti!”, “Antídoto y veneno” y otros exitazos,
los críticos no cesaban de señalarlo como un vocalista
de recursos limitados.
Eddie Santiago ahora es cobijado por la importante compañía
Musical Productions, una de las líderes en el mercado mundial
de la salsa. Y, luego de exponerlo a través de una colaboración
en el álbum “Reecuentros”, de Willie González
– quien fuera su compañero de fila en el Conjunto Chaney
durante los albores de su carrera –, acaba de editarle el
compacto “Después de ti”, del que ahora nos ocupamos.
El contenido arranca con el tema “Loco por tu amor”
(de Pedro Jesús), cuyo coro, de repente, me trajo a la cabeza
al pimentoso dueto colombiano Son de Cali y, por lo menos, me ilusionó
con una posible dosis de salsa agresiva. Esta sensación me
duró poco. Porque a partir del segundo corte se impuso la
monguera. Y reafirmo: no condeno a la salsa romántica. De
hecho, son muchas las producciones en esta onda que me fascinan.
Pero en “Después de ti” falta aunque sea una
sóla pieza que de verdad emocione. Como que todas fueron
creadas de manera forzada. Por consecuencia, el resultado tenía
que ser débil. Los títulos son: “No me hablen
mal de ella” (también de Pedro Jesús); “¡Qué
duro me pegó tu amor!” y “Todavía hay
swing” (originales de Eddie); “Falsa” (de Eddie
& Luis Ángel); “Lejos de ti” – a mi
juicio, la mejor canción del disco, aunque su autor tiene
tantas mucho mejores – (de Álvaro Torres) y “Llover
sobre mojado” (de Giordano Morell).
Por otro lado, Eddie Santiago se mantiene fiel a su sonido acompañante
habitual, a base de trombones, coros y sección rítmica.
En esta oportunidad, los trombonistas son Elliud Cintrón,
Jorge Díaz y los hermanos Toñito y Víctor Vázquez,
mientras que la base rítmica es aportada por Luis Marín
(pianista); Pedro Pérez (bajista); Tito De Gracia (timbalero);
William «Kachiro» Thompson (conguero) y Alberto Machuca
(bongosero). Los casi infaltables Héctor Luis «Pichi»
Pérez, José Luis «Chegüí»
Ramos y Darvel García, sí como el novel José
Ernesto Parra realizaron muy buena labor como coristas.
Tito Nieves
“Fabricando fantasías”
(Sony Music, SGK-95370)
Género: salsa
Productores musicales: Ramón Sánchez,
Sergio George, Noriega y Raúl Del Sol
La nueva propuesta de Tito Nieves comienza y termina con el tema
que le sirve de título, “Fabricando fantasías”,
escrito por el cubano José Luis Piloto e interpretado en
tiempo de salsa primero y como balada después, expone el
vacío que experimenta este talentoso vocalista boricua tras
el reciente fallecimiento de su hijo Ommy a la prematura edad de
19 años. La melodía es bonita y la naturaleza de su
letra le agrega buena dosis de emotividad.
Sin embargo, cuando el disco comienza a cobrar verdadera fuerza
es a partir del tercer corte, “El capitán”, original
de Tony Pabón. El cuarto, “Sigue viviendo”, aportado
por Ramón Rodríguez – quien fuera su compañero
en el Conjunto Clásico hace ya casi dos décadas –
es, a mi juicio, el mejor de toda la producción. En su texto,
reconoce el éxito de los exponentes de otras expresiones
musicales, pero reafirma su condición de “salsero de
la mata”:
“Estuve hablando con Tego,
con Don Omar, con Daddy Yankee
y Nicky Jam y les dije así:
«Óiganme muchachos, los felicito por haber logrado
llegar a la fama con el perreo con el reggaeteo,
que yo también los quiero aprender.
Pero yo sigo cantando mi salsa,
porque con mi salsa yo me siento bien…
Cuando estuve hablando con Olga Tañón,
Melina León, también con Gisselle
y a las tres yo las felicité
porque lograron llegar a la fama
cantando baladas y merengues también.
Pero yo sigo cantando mi salsa,
porque con mi salsa yo me siento bien…”
Con las siguientes, “Lo que le molesta”, “Mi
retirada” y “El mecánico”, que igualmente
llevan la firma de Rodríguez, el llamado «Pavarotti
de la Salsa» mantiene la línea sabrosa que sus seguidores
esperan de él.
La inclusión del segundo tema, “Ya no queda nada”
(de Noriega), de matiz rapero, primero sobre la base de la salsa
y repetido – noveno corte – en la onda del reggaetón,
me parece más motivada por la mera intención de mostrarse
como que “está en algo” (como decían los
chamacones durante la década de 1970) que por el genuino
deseo de estrenarse en este “género” (¿lo
es?). A pesar del atractivo que, para algunos puedan significar
las intervenciones de India y los raperos K-Mil y Nicky Jam, nada
lo salva de ser el más flojo del disco.
De todas manera, al considerar las indiscutibles facultades interpretativas
de Tito, la calidad de los músicos participantes y del sonido
(no faltaba más, tratándose de Sony), “Fabricando
fantasías” es un disco lo suficientemente para que
él se mantenga en el candelero hasta su próximo lanzamiento.
Jimmy Delgado
“Salsa con dulzura” (JD-001)
Género: salsa gorda
Productor: Jimmy Delgado
Más le vale a aquellos que se consideran “salseros
de la mata” y todavía no han escuchado este compacto,
que se dispongan a darle el consabido marronazo a sus alcancías
y se apresuren a adquirirlo. De lo contrario, seguirán perdiéndose
una de las joyas que, dentro de la salsa, nos ha dejado el 2004.
Porque desde que arranca el primer compás con el tema “Bandera”
(de Ken Gómez & Tony Pabón), el poderío
rumbero de “Salsa con dulzura” no cesa. De repente nos
remontamos a la época esplendorosa de esta música
que marcó la década de 1970.
Este esfuerzo de Jimmy Delgado – virtuoso timbalero que figuró
en las nóminas de Willie Colón y Ray Barreto y que,
en Nueva York, ha grabado “hasta con los perros” –
convocó a los más bravos músicos de aquella
plaza. Fíjense ustedes: Richie Viruet, Héctor «Bomberito»
Zarzuela, Raúl Agraz, Eurípides «Ite»
Jerez, John Walsh y Steve Gluzband (trompetistas); Reynaldo Jorge
y Ozzie Meléndez (trombonistas); Edwin Sánchez y Lucho
Cueto (pianistas); Andy González (bajista); George Delgado
(conguero); Renzo Padilla (vocalista líder) y Willie Amadeo
y Julio Salgado (coristas). A este mazacote salvaje hay que agregarle,
en la descarga “Los cuatro timbaleros” con que cierra
la presente propuesta, las participaciones de los estelarísimos
Orestes Vilató, Mike Collazo y Nicky Marrero, así
como las voces de Bobby Cruz, Adalberto Santiago e Ismael Quintana.
Con este trabajo nadie puede echar de menos los solos de trompeta
(cortesía de Viruet, Gluzband y Walsh); de trombón
(a cargo de Reynaldo Jorge); de piano (aportado por Sánchez)
y las zafras de palos a manos de... no hace falta decir quiénes.
Como si no fuera suficiente, hasta Delgado se animó a declamar
el poema “Gracias, Tito”, que Zoraida Ríos Andino
dedicó a la memoria de «El Rey del Timbal».
Las otras selecciones incluidas son: “Corazón disgustado”,
“Estoy arrepentido” y “Hoy la vida” (de
Julio Salgado & Marín Lefty Medina); “Quiero bailar”
y “Ritmo y melodía” (de Héctor Luis Pagán
& M.L. Medina); “Nací rumbero” (de John Santiago
& M.L. Medina); “Así soy yo” (de Ángel
«Papo» Santiago & M.L. Medina) y “Ven a mí”
(de Tony Pérez).
¡Obligado en su colección!
Rigo y Su Obra Maestra
“Y seguimos bailando”
(O&M 8253463925)
Género: salsa gorda
Productor musical: Johnny Torres
He aquí otro trabajo independiente que, por su calidad,
tanto los programadores radiales como los salseros de corazón
debemos apoyar. “Y seguimos bailando”, de la banda Rigo
y Su Obra Maestra, encabezada por el bongosero y compositor Rigoberto
«Rigo» Rodríguez, sin duda debe figurar entre
lo mejor del 2004 en el ámbito de la salsa. Como se dice
por ahí, este disco, sencillamente, no tiene desperdicio.
Los vocalistas José Casanova y Eddie Meléndez cumplen
a cabalidad con su encomienda.
Los instrumentistas participantes en esta producción son:
Jan Duclerc, Tommy Villarini y Rebeca «Becky» Zambrana
– única fémina boricua que, en su especialidad,
intenta abrirse camino en el ámbito del jazz latino –
(trompetistas); José Lugo (pianista); Johnny Torres (bajista);
Jimmie Morales (conguero); Sammy García (percusionista menor)
y Johnny, Gino y Michael (coristas).
Las selecciones incluidas son “El humilde”, “Dime
tú”, “La gente quiere mambo”, “Carmelo
y doña Rosa”, “Rigo cha-chá”, “Para
ti”, “Compadre” y dos que revisten particular
interés: “Cusi y su trompeta” – dedicada
a la memoria del prematuramente fallecido virtuoso bayamonés
Vicente «Cusi» Castillo Álvarez (1959-2003) –
y dos versiones del clásico bolero cubano “Seguiré
sin ti”, la primera vocalizada por Casanova y, la segunda,
ejecutada de manera instrumental. Dicho sea de paso, esta última
se incluyó en la banda sonora de la película puertorriqueña
“Desamores”, recién estrenada a través
de Televicentro / Canal 4
Aunque en los créditos no se identifica al compositor de
“Seguiré sin ti”, esta obra pertenece al legendario
flautista y director de charanga habanero Juan Pablo Miranda. En
Cuba fueron populares las versiones realizadas por Lino Borges y
Pacho Alonso, pero los boricuas la conocimos primero en voz de Vicentico
Valdés (Seeco, 1963) y, alrededor de dos décadas después,
interpretada por el irrepetible Héctor Lavoe (una leccioncita
de musicología nunca está demás).
Nacho Sanabria
“El Sabor de Nacho / Pa’ la calle, bailador”
(RSN Records)
Género: salsa gorda
Productor: Nacho Sanabria
Tal parece que el veteranísimo sonero catañés
Nacho Sanabria es inmune al paso del tiempo. Porque sus facultades
vocales parecen reírse de los 75 años que ya él
carga sobre su morena anatomía. Y, el hombre insiste en mantenerse
en la batalla. Para fortuna de sus seguidores, siempre brindando
la mejor salsa potente, como la que lo catapultó a la fama
vía “La ruñidera”, allá para 1969.
Su nuevo compacto en el mercado, “El Sabor de Nacho / Pa’
la calle, bailador” recoge ocho de sus temas consagratorios:
“Lengua larga” (de Walfrido Guevara); “Vamos pa’
la Luna” (de Heny Álvarez); “Vivito y coleando”
(de Joe Cotto); el clásico bolero mexicano “Cuando
ya no me quieras” (de Los Cuates Castilla); “Pa’
la calle, bailador” (de su autoría) y tres cuyos compositores
no identifica en los créditos, pero que en esta reseña
sí lo hacemos: “Sonerito” (de Arsenio Rodríguez);
“Tíbiri Tábara” (de Pablo Cairo) y “A
romper el coco” (de Otilio Portal).
Músicos participantes: Emilio Reales (a cargo de las trompetas
y ejecutante de varios solos); Willie Sotelo (pianista); Pedro Pérez
(bajista); Rafael «Cocky» Rivera (timbalero); Johnny
Ortiz (conguero) e Inocencio Tittley (bongosero).
Otro más para la colección. ¡Recomendado!
Willie González
“Reencuentros / Con Eddie Santiago”
(Musical Productions, MP-6399)
Género: salsa romántica
Productor musical: Julio «Gunda» Merced
Luego de más de una década realengo entre otras etiquetas
de menor poderío en el panorama salsero internacional, Willie
González retornó a su primera casa, Musical Productions,
bajo cuyo amparo se catapultó a la fama a partir de 1988,
logrando descollar como una de las figuras representativas del entonces
imperante movimiento de la salsa romántica. Aunque cuando
esta onda comenzó a declinar – segundo lustro de los
’90 – prácticamente desapareció de los
escenarios patrios, este vocalista bayamonés se mantuvo muy
activo en plazas centro y sudamericanas. Incluso, en México
y Perú es tan o más popular que los hoy estelarísimos
Gilberto Santa Rosa, Víctor Manuelle y Jerry Rivera.
Sea como sea, su propuesta artística sigue siendo la misma:
salsa con textos eminentemente sensuales, más dirigidos a
la conquista amorosa que a la exhortación al baile y al goce
rumbero. Eso sí, evidenciando madurez interpretativa y algo
más agresivo que en las producciones con que cimentó
su cartel estelar. Por ende, a “Reecuentros”, el compacto
con que pretende reconquistar el sitial que disfrutara entre el
público de su tierra, no se le debe calificar como de “salsa
monga”. Porque, de veras, está bien sabroso.
Este trabajo de Willie oferta el atractivo de que, en los temas
“Por esa mujer” y “Solamente ella”, lo une
en duetos con Eddie Santiago quien fuera «Rey de la Salsa
Erótica», su principal “rival artístico”
de antaño y, además, su compañero en la nómina
del Conjunto Chaney, que lideraba el bongosero Nicolás Vivas.
Aunque el desempeño de ambos es excelente, inevitablemente
resurge el viejo asunto respecto a la similitud de sus timbres vocales.
Pues es preciso estar muy familiarizado con sus voces y estilos,
para distinguir con facilidad cuándo canta uno u otro.
Además de los ya mencionados, las selecciones incluidas
son: “Ámame toda la noche” – la más
que me gustó –, “Cuando pienses en mí”,
“Eres todo y mucho más”, “Recuerda que
siempre te quiero”, “Un amor como el nuestro”
e “Irremediablemente”.
03/dic/04
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