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Mucha salsa para terminar el año


A semanas de finalizar el 2004, damos un vistazo a lo que está pasando en el mundo afroantillano. Y aunque los tiempos no son los mejores para la industria discográfica, el estandarte de la salsa se mantiene en alto con muchas de las propuestas de sus fieles exponentes.

Eddie Santiago
“Después del silencio”

(Musical Productions, MP-6408)
Género: salsa romántica
Productor musical: Julio «Gunda» Merced

A casi dos décadas de su lanzamiento como solista, que resultara el más exitoso durante el segundo lustro de la década de 1980, Eddie Santiago permanece en pie de guerra en el campo de batalla salsero. Cierto es que su etapa esplendorosa como «Rey de la Salsa Erótica» quedó atrás hace bastante tiempo, pero este intérprete ha tenido la dicha de contar con una considerable pléyade de seguidores a través de los años, muy especialmente en Centro y Sudamérica.

Mientras tanto, cuando muchos de sus compatriotas lo creían desaparecido o “quemando sus últimos cartuchos” en plazas extranjeras, la multinacional Sony Music lo resucitó en el ambiente artístico nacional editándole varios compactos a partir de 1997. Estos discos evidenciaron cuánto había mejorado en términos de vocalización. Como se recordará, cuando él dominaba los escalafones internacionales de popularidad con “Lluvia”, “Tú me quemas”, “¡Qué locura fue enamorarme de ti!”, “Antídoto y veneno” y otros exitazos, los críticos no cesaban de señalarlo como un vocalista de recursos limitados.

Eddie Santiago ahora es cobijado por la importante compañía Musical Productions, una de las líderes en el mercado mundial de la salsa. Y, luego de exponerlo a través de una colaboración en el álbum “Reecuentros”, de Willie González – quien fuera su compañero de fila en el Conjunto Chaney durante los albores de su carrera –, acaba de editarle el compacto “Después de ti”, del que ahora nos ocupamos.

El contenido arranca con el tema “Loco por tu amor” (de Pedro Jesús), cuyo coro, de repente, me trajo a la cabeza al pimentoso dueto colombiano Son de Cali y, por lo menos, me ilusionó con una posible dosis de salsa agresiva. Esta sensación me duró poco. Porque a partir del segundo corte se impuso la monguera. Y reafirmo: no condeno a la salsa romántica. De hecho, son muchas las producciones en esta onda que me fascinan. Pero en “Después de ti” falta aunque sea una sóla pieza que de verdad emocione. Como que todas fueron creadas de manera forzada. Por consecuencia, el resultado tenía que ser débil. Los títulos son: “No me hablen mal de ella” (también de Pedro Jesús); “¡Qué duro me pegó tu amor!” y “Todavía hay swing” (originales de Eddie); “Falsa” (de Eddie & Luis Ángel); “Lejos de ti” – a mi juicio, la mejor canción del disco, aunque su autor tiene tantas mucho mejores – (de Álvaro Torres) y “Llover sobre mojado” (de Giordano Morell).

Por otro lado, Eddie Santiago se mantiene fiel a su sonido acompañante habitual, a base de trombones, coros y sección rítmica. En esta oportunidad, los trombonistas son Elliud Cintrón, Jorge Díaz y los hermanos Toñito y Víctor Vázquez, mientras que la base rítmica es aportada por Luis Marín (pianista); Pedro Pérez (bajista); Tito De Gracia (timbalero); William «Kachiro» Thompson (conguero) y Alberto Machuca (bongosero). Los casi infaltables Héctor Luis «Pichi» Pérez, José Luis «Chegüí» Ramos y Darvel García, sí como el novel José Ernesto Parra realizaron muy buena labor como coristas.

 


Tito Nieves
“Fabricando fantasías”

(Sony Music, SGK-95370)
Género: salsa
Productores musicales: Ramón Sánchez,
Sergio George, Noriega y Raúl Del Sol

La nueva propuesta de Tito Nieves comienza y termina con el tema que le sirve de título, “Fabricando fantasías”, escrito por el cubano José Luis Piloto e interpretado en tiempo de salsa primero y como balada después, expone el vacío que experimenta este talentoso vocalista boricua tras el reciente fallecimiento de su hijo Ommy a la prematura edad de 19 años. La melodía es bonita y la naturaleza de su letra le agrega buena dosis de emotividad.

Sin embargo, cuando el disco comienza a cobrar verdadera fuerza es a partir del tercer corte, “El capitán”, original de Tony Pabón. El cuarto, “Sigue viviendo”, aportado por Ramón Rodríguez – quien fuera su compañero en el Conjunto Clásico hace ya casi dos décadas – es, a mi juicio, el mejor de toda la producción. En su texto, reconoce el éxito de los exponentes de otras expresiones musicales, pero reafirma su condición de “salsero de la mata”:

“Estuve hablando con Tego,
con Don Omar, con Daddy Yankee
y Nicky Jam y les dije así:
«Óiganme muchachos, los felicito por haber logrado
llegar a la fama con el perreo con el reggaeteo,
que yo también los quiero aprender.
Pero yo sigo cantando mi salsa,
porque con mi salsa yo me siento bien…

Cuando estuve hablando con Olga Tañón,
Melina León, también con Gisselle
y a las tres yo las felicité
porque lograron llegar a la fama
cantando baladas y merengues también.
Pero yo sigo cantando mi salsa,
porque con mi salsa yo me siento bien…”

Con las siguientes, “Lo que le molesta”, “Mi retirada” y “El mecánico”, que igualmente llevan la firma de Rodríguez, el llamado «Pavarotti de la Salsa» mantiene la línea sabrosa que sus seguidores esperan de él.

La inclusión del segundo tema, “Ya no queda nada” (de Noriega), de matiz rapero, primero sobre la base de la salsa y repetido – noveno corte – en la onda del reggaetón, me parece más motivada por la mera intención de mostrarse como que “está en algo” (como decían los chamacones durante la década de 1970) que por el genuino deseo de estrenarse en este “género” (¿lo es?). A pesar del atractivo que, para algunos puedan significar las intervenciones de India y los raperos K-Mil y Nicky Jam, nada lo salva de ser el más flojo del disco.

De todas manera, al considerar las indiscutibles facultades interpretativas de Tito, la calidad de los músicos participantes y del sonido (no faltaba más, tratándose de Sony), “Fabricando fantasías” es un disco lo suficientemente para que él se mantenga en el candelero hasta su próximo lanzamiento.

 


Jimmy Delgado
“Salsa con dulzura” (JD-001)

Género: salsa gorda
Productor: Jimmy Delgado

Más le vale a aquellos que se consideran “salseros de la mata” y todavía no han escuchado este compacto, que se dispongan a darle el consabido marronazo a sus alcancías y se apresuren a adquirirlo. De lo contrario, seguirán perdiéndose una de las joyas que, dentro de la salsa, nos ha dejado el 2004. Porque desde que arranca el primer compás con el tema “Bandera” (de Ken Gómez & Tony Pabón), el poderío rumbero de “Salsa con dulzura” no cesa. De repente nos remontamos a la época esplendorosa de esta música que marcó la década de 1970.

Este esfuerzo de Jimmy Delgado – virtuoso timbalero que figuró en las nóminas de Willie Colón y Ray Barreto y que, en Nueva York, ha grabado “hasta con los perros” – convocó a los más bravos músicos de aquella plaza. Fíjense ustedes: Richie Viruet, Héctor «Bomberito» Zarzuela, Raúl Agraz, Eurípides «Ite» Jerez, John Walsh y Steve Gluzband (trompetistas); Reynaldo Jorge y Ozzie Meléndez (trombonistas); Edwin Sánchez y Lucho Cueto (pianistas); Andy González (bajista); George Delgado (conguero); Renzo Padilla (vocalista líder) y Willie Amadeo y Julio Salgado (coristas). A este mazacote salvaje hay que agregarle, en la descarga “Los cuatro timbaleros” con que cierra la presente propuesta, las participaciones de los estelarísimos Orestes Vilató, Mike Collazo y Nicky Marrero, así como las voces de Bobby Cruz, Adalberto Santiago e Ismael Quintana. Con este trabajo nadie puede echar de menos los solos de trompeta (cortesía de Viruet, Gluzband y Walsh); de trombón (a cargo de Reynaldo Jorge); de piano (aportado por Sánchez) y las zafras de palos a manos de... no hace falta decir quiénes. Como si no fuera suficiente, hasta Delgado se animó a declamar el poema “Gracias, Tito”, que Zoraida Ríos Andino dedicó a la memoria de «El Rey del Timbal».

Las otras selecciones incluidas son: “Corazón disgustado”, “Estoy arrepentido” y “Hoy la vida” (de Julio Salgado & Marín Lefty Medina); “Quiero bailar” y “Ritmo y melodía” (de Héctor Luis Pagán & M.L. Medina); “Nací rumbero” (de John Santiago & M.L. Medina); “Así soy yo” (de Ángel «Papo» Santiago & M.L. Medina) y “Ven a mí” (de Tony Pérez).

¡Obligado en su colección!

 


Rigo y Su Obra Maestra
“Y seguimos bailando”

(O&M 8253463925)
Género: salsa gorda
Productor musical: Johnny Torres

He aquí otro trabajo independiente que, por su calidad, tanto los programadores radiales como los salseros de corazón debemos apoyar. “Y seguimos bailando”, de la banda Rigo y Su Obra Maestra, encabezada por el bongosero y compositor Rigoberto «Rigo» Rodríguez, sin duda debe figurar entre lo mejor del 2004 en el ámbito de la salsa. Como se dice por ahí, este disco, sencillamente, no tiene desperdicio. Los vocalistas José Casanova y Eddie Meléndez cumplen a cabalidad con su encomienda.

Los instrumentistas participantes en esta producción son: Jan Duclerc, Tommy Villarini y Rebeca «Becky» Zambrana – única fémina boricua que, en su especialidad, intenta abrirse camino en el ámbito del jazz latino – (trompetistas); José Lugo (pianista); Johnny Torres (bajista); Jimmie Morales (conguero); Sammy García (percusionista menor) y Johnny, Gino y Michael (coristas).

Las selecciones incluidas son “El humilde”, “Dime tú”, “La gente quiere mambo”, “Carmelo y doña Rosa”, “Rigo cha-chá”, “Para ti”, “Compadre” y dos que revisten particular interés: “Cusi y su trompeta” – dedicada a la memoria del prematuramente fallecido virtuoso bayamonés Vicente «Cusi» Castillo Álvarez (1959-2003) – y dos versiones del clásico bolero cubano “Seguiré sin ti”, la primera vocalizada por Casanova y, la segunda, ejecutada de manera instrumental. Dicho sea de paso, esta última se incluyó en la banda sonora de la película puertorriqueña “Desamores”, recién estrenada a través de Televicentro / Canal 4

Aunque en los créditos no se identifica al compositor de “Seguiré sin ti”, esta obra pertenece al legendario flautista y director de charanga habanero Juan Pablo Miranda. En Cuba fueron populares las versiones realizadas por Lino Borges y Pacho Alonso, pero los boricuas la conocimos primero en voz de Vicentico Valdés (Seeco, 1963) y, alrededor de dos décadas después, interpretada por el irrepetible Héctor Lavoe (una leccioncita de musicología nunca está demás).

 


Nacho Sanabria
“El Sabor de Nacho / Pa’ la calle, bailador”

(RSN Records)
Género: salsa gorda
Productor: Nacho Sanabria

Tal parece que el veteranísimo sonero catañés Nacho Sanabria es inmune al paso del tiempo. Porque sus facultades vocales parecen reírse de los 75 años que ya él carga sobre su morena anatomía. Y, el hombre insiste en mantenerse en la batalla. Para fortuna de sus seguidores, siempre brindando la mejor salsa potente, como la que lo catapultó a la fama vía “La ruñidera”, allá para 1969. Su nuevo compacto en el mercado, “El Sabor de Nacho / Pa’ la calle, bailador” recoge ocho de sus temas consagratorios: “Lengua larga” (de Walfrido Guevara); “Vamos pa’ la Luna” (de Heny Álvarez); “Vivito y coleando” (de Joe Cotto); el clásico bolero mexicano “Cuando ya no me quieras” (de Los Cuates Castilla); “Pa’ la calle, bailador” (de su autoría) y tres cuyos compositores no identifica en los créditos, pero que en esta reseña sí lo hacemos: “Sonerito” (de Arsenio Rodríguez); “Tíbiri Tábara” (de Pablo Cairo) y “A romper el coco” (de Otilio Portal).

Músicos participantes: Emilio Reales (a cargo de las trompetas y ejecutante de varios solos); Willie Sotelo (pianista); Pedro Pérez (bajista); Rafael «Cocky» Rivera (timbalero); Johnny Ortiz (conguero) e Inocencio Tittley (bongosero).

Otro más para la colección. ¡Recomendado!

 

Willie González
“Reencuentros / Con Eddie Santiago”

(Musical Productions, MP-6399)
Género: salsa romántica
Productor musical: Julio «Gunda» Merced

Luego de más de una década realengo entre otras etiquetas de menor poderío en el panorama salsero internacional, Willie González retornó a su primera casa, Musical Productions, bajo cuyo amparo se catapultó a la fama a partir de 1988, logrando descollar como una de las figuras representativas del entonces imperante movimiento de la salsa romántica. Aunque cuando esta onda comenzó a declinar – segundo lustro de los ’90 – prácticamente desapareció de los escenarios patrios, este vocalista bayamonés se mantuvo muy activo en plazas centro y sudamericanas. Incluso, en México y Perú es tan o más popular que los hoy estelarísimos Gilberto Santa Rosa, Víctor Manuelle y Jerry Rivera.

Sea como sea, su propuesta artística sigue siendo la misma: salsa con textos eminentemente sensuales, más dirigidos a la conquista amorosa que a la exhortación al baile y al goce rumbero. Eso sí, evidenciando madurez interpretativa y algo más agresivo que en las producciones con que cimentó su cartel estelar. Por ende, a “Reecuentros”, el compacto con que pretende reconquistar el sitial que disfrutara entre el público de su tierra, no se le debe calificar como de “salsa monga”. Porque, de veras, está bien sabroso.

Este trabajo de Willie oferta el atractivo de que, en los temas “Por esa mujer” y “Solamente ella”, lo une en duetos con Eddie Santiago quien fuera «Rey de la Salsa Erótica», su principal “rival artístico” de antaño y, además, su compañero en la nómina del Conjunto Chaney, que lideraba el bongosero Nicolás Vivas. Aunque el desempeño de ambos es excelente, inevitablemente resurge el viejo asunto respecto a la similitud de sus timbres vocales. Pues es preciso estar muy familiarizado con sus voces y estilos, para distinguir con facilidad cuándo canta uno u otro.

Además de los ya mencionados, las selecciones incluidas son: “Ámame toda la noche” – la más que me gustó –, “Cuando pienses en mí”, “Eres todo y mucho más”, “Recuerda que siempre te quiero”, “Un amor como el nuestro” e “Irremediablemente”.

03/dic/04

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