Portada | Sobre nosotros | Comunícate | Donaciones    

Biograf�as Calendario
Noticias Tienda
   Untitled 1 San Juan, Puerto Rico

La genialidad ‘verbatim’ del dramaturgo
Carlos Ferrari


Carlos Ferrari contesta 20 preguntas de Ileana Cidoncha.
(Foto Fundfación Nacional para la Cultura Popular)

Todo comenzó con un almuerzo en Juan Pan Pizza, un restaurante de la avenida Central, que mi buen amigo Carlos y yo favorecemos. Le hice mil y una preguntas, me reí mucho, lo devolví a su casa. ¿Cómo reproducir verbatim las respuestas de este as de la comedia negra y la sátira, quien supo llevar al teatro, como nadie, la forma de ser y sentir del puertorriqueño? Entonces hice llegar estas 20 preguntas al correo electrónico de una vecina, porque el único adelanto moderno que posee es un contestador en el teléfono de su casa, ¡El único! Ella las imprimió, y Ferrari las contestó a mano, siguiendo mi única instrucción: “Responde de la forma más perversa posible”. Como si hubiese tenido que sugerirlo.

1. ¿Cómo es un día típico en tu vida hoy?
Desayuno. Leo el periódico. Y cuando me visita doña Fantasía, como decía Pirandello, escribo, si no, hago crucigramas. Y me complico la vida tratando de encontrar la palabra de ciertas definiciones como: “antígeno de los hematites” o “Río del Asia que nace en Mongolia Central, con el nombre de Iderijn en los montes Changajn Nurruu”. Después planeo rigurosamente todo lo que voy hacer durante el día…y no hago nada.

2. ¿Qué lees?
Me fascinan las autobiografías en las que su autor se confiesa y cuenta todo lo bueno, noble y genial que era. Hasta que otro escribe la biografía de ese mismo autor y descubrimos que el susodicho no era tan bueno, tan noble y genial como decía.

3. ¿Cuál es el libro más raro que hayas leído?
Leí y releo un libro rarísimo que asombrosamente combina el nacionalismo, la ciencia ficción, el realismo mágico, la mitología, el folclor y el fanatismo: “La Biblia”.

4. Cuéntame de tu niñez en Buenos Aires.
Mi niñez en Buenos Aires transcurrió como transcurre la de todos los niños: en la niñez. Pero ya para ese entonces estaba atacado por el virus del teatro. Según mis parientes y demás allegados, mi caso era irreversible.

5. Y de tu adolescencia, ¿Qué?
La adolescencia es esa etapa de nuestra vida cuando uno se empeña en hacer todo aquello que la familia no quiere que haga. Por eso, por vocación y espíritu de contradicción escogí el teatro. Y fui titiritero, actor, tramoyista, mimo…Intente hacer todo lo que se puede en escena y detrás de ella. A esa edad uno es audaz y a toda costa quiere que le reconozcan su talento, yo, por todo lo que intente hacer e hice, obtuve un reconocimiento unánime: era un audaz.

6. ¿Cómo llegas a Puerto Rico?
Después de estrenarme con gran éxito como emigrante en Nueva York, y luego de lavar platos, formicar –pegar paneles de formica-, estudiar dirección de tv y convertirme en bartender, apareció Manuel Puig, y me habló tanto y tan bien de Puerto Rico que decidí venir para comprobarlo. Entonces hice mutis por el foro, y cambie la escenografía neoyorkina por la borincana. Y me encantó.

7. ¿En qué circunstancia te unes a Teatro del 60?
Llegue aquí sin conocer a nadie y con un total desconocimiento de lo que era la publicidad. Por eso conseguí trabajo en una agencia publicitaria, y gracias a mi ignorancia, me convertí en un estupendo publicista, porque descubrí que cuanto menos se conoce de un producto mejor se habla de él. En esa agencia compartía los embustes creativos con Florita Pérez Garay, hoy conocida también como autora teatral. Florita formaba parte de Teatro del 60 y entre “copy” y “copy”, hablábamos y hablábamos y hablábamos de teatro. Y de tanto hablar de teatro. Terminé gracias a Florita en Teatro del 60. Allí dirigí varias obras y estrene “Amor en el caserío”, “Los titingós de Juan Bobo”, “1898”, “El otro Aguaybaná” y “Puerto Rico Fua”.


En una foto de archivo aquí aparece Carlos Ferrari durante los días de exhibición de “Amor en el Caserío”.
(Foto Archivo Fundfación Nacional para la Cultura Popular)

8. Sé que hoy la odias, pero, ¿cómo nace “Puerto Rico Fua”?
Una lectura de “Ciudad murada” de Adolfo de Hostos me permitió descubrir un dato histórico e insólito: en el año 1526 se abrió en la Isla una casa de prostitución. Ese hecho levantó el telón de mi imaginación y de pronto vi a tres prostitutas españolas ensañar el oficio a una taína. De ahí en adelante otros personajes y situaciones reales invadieron la escena para complementar y complicar ese rompecabezas satírico musical que fue el “Fua”.

9. ¿Qué hizo funcionar el triunvirato de Ferrari, Eduardo y Damaris?
Ese triunvirato funcionó porque los tres compartíamos la misma obsesión: tener nuestro propio teatro. Damaris aportaba su conocimiento coreográfico e imaginación en el diseño de vestuario. Eduardo, su capacidad asombrosa para construir, armar, proyectar y ejecutar todo tipo de trabajo. Y yo, hacía de todo un poco y un poco de todo, además de escribir, dirigir, discutir, enfogonarme, dudar, confrontar, y en un aparte teatral, a veces decirme a mí mismo: “¡Coño! ¡Por qué me habré metido en todo esto!”

10. ¿Fue doloroso el parto de Nuestro Teatro?
Un obstetra hubiera dicho que el parto más que parto era un aborto, porque todo parecía estar en contra de este complicado nacimiento. No teníamos dinero, la sala en cuestión era un túnel de cemento sin energía eléctrica, sin butacas ni escenario. Éramos tres desempleados. La noche que inauguramos la sala estábamos a punto de añadirle un capítulo más a “Los miserables” de Víctor Hugo. En la cuenta bancaria de Nuestro Teatro teníamos la exorbitante suma de $50.

11. ¿Qué hicieron con el tubo de cemento del local?
El túnel de cemento y sus paredes se cubrieron con una tela de $0.40 la yarda. El escenario se construyó con madera barata. Se consiguieron unas butacas viejas del Teatro Tapia, y otras, todavía más viejas del Teatro Broadway de Ponce. Un equipo de CREA las pintó y tapizó. Y mucha gente joven, idealista, curiosa y buena gente nos dio su ayuda. Y así, de pronto, el túnel se convirtió en una acogedora sala de teatro. Moraleja: Dios protege la inocencia y de cualquier túnel sale un teatro.

12. ¿Por qué dice que Dios protege a la inocencia?
Porque nosotros tres en nuestra inocencia desconocíamos todos los tejes y manejes relacionados con la administración de un teatro, y todo el mundo burocrático y kafkiano de planillas, trámites y permisos que aún hoy está vigente y que parece confabularse para impedir que la gente de teatro haga teatro. Pero muchas veces, una ayuda o conexión inesperada, como caída del cielo y quizás no venida de Dios sino de Talía y Melpómene –más afines y panas del teatro- parecía proteger nuestra inocencia y solucionar nuestro drama para darle un final feliz. Por ejemplo, la falta de energía eléctrica en la sala la resolvió el ingeniero Rivera Sullivan, quien un dio pasó por allí de casualidad y… Fiat Lux, hizo el milagro.

13. ¿A qué atribuyes el éxito de “Mofongo con kétchup”?
Con “Mofongo con kétchup” se abrió la sala y desde ese momento comenzamos a contar con un público familiar en el que el padre, la madre, los hijos y los abuelos se acercaban para ver una obra de teatro… quizás por primera vez. El imán para atraerlos residía en que cobrábamos $3 los jueves y que la obra, una revista musical sobre el tema de la asimilación los divertía. Otro factor que contribuyó a sobrepasar las 50 representaciones fue lo sugerente del título. Pienso que la obra hubiera sido un fracaso de haberla llamado: “El terrible problema de la asimilación y sus nefastas consecuencia en la Isla de Borinquen”.

14. ¿Qué tienen en común “Amor en el caserío”, “Miss Piña Colada” y “Como chava Chendo”?
Que las tres son mis hijas y que a pesar de tener tramas y técnicas teatrales distintas, como buenas o malas hijas de su padre han heredado de mí situaciones y personajes con los cuales el público ríe y se identifica. Ese es el común denominador de todos mis trabajos y el resultado a veces exitoso y otras veces, no, de mis “dramas cómicos” como yo los llamo.

15. ¿Has pensado en “Chendo” para cine?
Pensado y repensado. Hasta un guión tengo preparado para ese propósito. También “La nena se casa”, escrita con una técnica casi cinematográfica, podría convertirse en película. Pero… todo depende de que algunos peliculeros amplíen su visión y dejen de producir temas híbridos y venzan el pudor de mostrar la forma de ser y sentir del puertorriqueño.

16. ¿Cómo escribes la música para tus obras?
La música de mis trabajos sale al mismo tiempo en que estoy escribiendo la letra de las canciones que forman parte de la obra. Parece que tengo la música por dentro y para sacarla para afuera, la grabo cantando o tarareando, porque ignoro todo lo referente al pentagrama y la anotación musical. Pero me maravillo del resultado cuando un músico de verdad hace la orquestación. Entonces me siento un poco Wagner.

17. ¿Tienes obras engavetadas?
En mi gaveta hay por lo menos cinco terminadas, durmiendo el sueño de los justos esperando que algún productor las despierte.


Carlos Ferrari en el desaparecido Nuestro Teatro ante la escenografía de su obra “Como chava Chendo”.
(Foto Archivo Fundfación Nacional para la Cultura Popular)

18. Sé eres un trotamundos. ¿Cuál ha sido tu experiencia más “ferrariesca”?
En uno de mis viajes por el mudo, sentí que el mundo se me vino abajo cuando al llegar a Viena, unos empleados de inmigración decidieron que tenía cara de sospechoso y me llevaron a una lejana clínica especializada para que, a través de los rayos X, detectaran el supuesto e imaginado contrabando de drogas que según presumían yo me había tragado. Después del examen del galeno, lo único que encontraron en mi estomago fue los restos de la clásica comida plástica que sirven en los aviones. Entonces se disculparon en alemán, inglés e italiano; yo los insulte en español, argentino y puertorriqueño. Pero a pesar de todo, todavía cuando escucho un vals vienés tengo cierta nostalgia por aquel viaje y evoco en la distancia a Viena, a Strauss y a Roentgen, el descubridor de los rayos X.

19. ¿Veremos alguna obra tuya próximamente?
Los productores Edwin Ocasio, Ulises Rodríguez y Madelyn Ortiz piensan presentar “Puerto Rico Fua” para el mes de febrero próximo en el Teatro Tapia. Espero cumplan su amenaza

20. ¿Qué piensas de la jubilación?
La jubilación es algo que planeamos desde muy temprano, pero que a veces llaga demasiado tarde cuando muchas partes de nuestro cuerpo ya se han jubilado.

14/dic/08

 

^regresar arriba


Portada | Biografías | Calendario | Noticias | Tienda
Sobre nosotros | Comunícate | Donaciones

©2012 Fundación Nacional para la Cultura Popular



Salvador Rosa, hijo
Abanderado 2012







Web premiada con el Premio OX