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Salvador Rosa hijo dio sus
primeros pasos en el arte como alumno de la pianista Alicia Morales.
En ese entonces era apenas un niño que entre sus tareas escolares
separaba tiempo para practicar las obras de Franz List y otros
compositores de la música clásica. Ya, en una etapa posterior,
complementó su educación con estudios formales en el Conservatorio
de Música de Puerto Rico.
Al llegar la década de 1960, la
revolución musical que vivió Puerto Rico con la invasión
rockanrolera, encontró en él uno de sus más importantes aliados.
Así, poco tardó el hijo de Salvador Rosa y Mary Montañez en
convertirse en uno de los talentos más importantes de la composición
musical de la nueva ola puertorriqueña.
Inicialmente adaptó
con acierto temas sajones a nuestro vernáculo como fueron “Dile que
lo quiero”’ y “Ya no me acostumbro”. Pero ya a mediados de la década
sus composiciones se encumbraban en las listas midiéndose de tú a tú
con las importaciones que llegaban en aquellos días. De esta forma
Julio Angel se ubicó en primeros lugares del llamado “hit parade”
con “Se fue”, mientras Celinés hacía lo propio con “Aquel recuerdo”
y Tammy con “El swing”.
Mas fueron las interpretaciones del
inolvidable Papo Román las que le dieron sus mayores éxitos en
aquellos días: “Mentimos”, “Soledad”, “Sin tu amor” y el más sonado
de todos, “Quiéreme” a dúo con Celinés.
En plena juventud su
innegable dominio musical llevó al productor del momento Alfred D.
Herger a reclutarlo como director artístico de algunos de sus
proyectos. De esta forma trabajó en la producción de discos para el
sello Hit Parade así como laboró en la dirección artística de
programas como “Thom’s Corner”, “2 a go go” y “La discoteca Pepsi”.
Cuando Tommy Muñiz decidió hacerle la competencia desde el canal 4
al exitoso “Canta la juventud” de Telemundo, tuvo a Salvador Rosa
hijo no solo como tecladista del Combo de La Nueva Ola, sino también
como director artístico de su propuesta que encabezaban Celinés y
Pepe Luis.
A los 21 años Salvador contaba ya con cerca de 30
temas grabados en la industria. Hecho que en 1966 llevó al Instituto
de Cultura a proclamarlo como Compositor Joven del Año en la Fiesta
de la Música Puertorriqueña, realizada en el Teatro Tapia del Viejo
San Juan. Allí, Salvador compartió honores con veteranos de la
composición boricua como eran entonces Pedro Flores, Noel Estrada,
Benito de Jesús, Tito Henríquez, Roberto Cole y Edmundo Disdier.
Pero en plena efervescencia de su talento, la mano siniestra de la
guerra no declarada contra Vietnam, lo arrancó del suelo patrio en
el momento en que se encaminaba hacia las grandes ligas de la
composición.
Cumplió con el servicio militar obligatorio en
el Fuerte Jackson de Carolina del Sur. Allí coincidió con el ídolo
del rock boricua Charlie Robles y con el joven músico Gregorio
Huertas. Poco tardaron en inundar de ritmo los campamentos del Tío
Sam. Y en los años finales de la tumultuosa década de 1960, llegaron
a participar hasta en programas de transmisión de costa a costa en
los Estados Unidos.
De regreso al lar nativo ya Salvador Rosa
hijo había cobrado conciencia política. El tono rosado que había
abordado en sus temas románticos del repertorio juvenil, se fue
transformando en composiciones de peso político en la era de la
naciente nueva canción puertorriqueña.
Como pianista
participó junto a Josie LaTorre, Josué “Papá” Matos, Pedro Arroyo,
Luis Toledo y Luis Alvarez en uno de los grupos pioneros del
movimiento: La Puerta. Igualmente musicalizó el poema combativo de
José de Diego, “En la brecha”, que se convirtiera en himno en voz de
Willie Padín en los años en que se daba la batalla por la salida de
la marina estadounidense de la isla de Culebra.
Inmerso en la
lucha por la libertad de su tierra, Salvador colaboró con el Partido
Independentista Puertorriqueño en las más diversas batallas.
Escribió temas musicales para campañas electorales, produjo
conciertos y delineó estrategias artísticas para su causa.
En
esos años de intensa labor artística y social, le dio a Puerto Rico
lo que se convirtió en uno de los himnos de batalla de la
reafirmación nacional en el pentagrama navideño: “La protesta de Los
Reyes”. En momentos en que fungía como director artístico y
productor de grabaciones para el sello Borinquen, la interpretación
de un trío de inmortales como son Davilita, Pellín y Felipe
Rodríguez “La Voz”’, convirtieron en himno su canción y levantaron
conciencia sobre la importancia de rescatar la tradición de Los
Reyes Magos en Puerto Rico.
Ya dentro, del mundo comercial
discográfico Salvador realizó nuevos proyectos. Para la actriz y
cantante Mariam Pabón produjo el disco “La intérprete” con el cual
ganó Agueybaná de Oro por el tema “Enamorada de dos hombres”. Años
más tarde produjo varias grabaciones y dirigió la carrera de la
cantante Zuleyka . Pero su mayor acierto para la década de 1980 fue
la producción de las series “Clásicos de Puerto Rico” y “Canción
Libre” para el sello Disco Hit que preside Pablo Aponte.
Moviéndose del mundo artístico al político, Salvador se desempeñó
como oficial de prensa del representante David Noriega en el
Capitolio. Allí aprovechó su estancia para poner sobre el tapete el
tema de la payola en la radio encabezando unas vistas a principios
de la década de 1990. Ya, antes había fungido como oficial de prensa
de la Comisión Estatal de Elecciones. En fecha posterior, mientras
dirigía la carrera artística de Dayivet Alemán, creó uno de los
himnos por la causa de Vieques intitulado “Que se vaya la Marina”.
Esto, sin obviar, que de 2005 al día de hoy, labora en la oficina de
prensa de la Administración de Compensaciones por Accidentes de
Automóviles (ACAA).
Pero aún en estos tiempos de intensa
controversia, los temas políticos no han podido erradicar el amor
que Salvador siente por la música. Si bien ha tenido respetables
aciertos en la producción discográfica, también se ha mantenido
activo en la radio boricua. De hecho, de 1997 a 1999 produjo para la
Super Kadena el programa “De la nueva ola a la nueva trova”. En él
compartía con la animación con profesora universitaria Gisela
Negrón. Posteriormente dio un salto a WKAQ 580 Radio para iniciar la
transmisión semanal “De domingo a domingo”. Los cambios en las
administraciones de la emisora han sido varios desde que Salvador
llegara a KQ. Pero aún con la entrada de Univisión Radio, el
programa se ha mantenido por 12 años en el aire contando hoy con la
colaboración de
Marianela y
Waleska Torres.
Compositor, músico, productor, director artístico, libretista,
periodista y columnista… el trayecto que Salvador Rosa hijo ha
seguido en la cultura popular de Puerto Rico ha sido largo y
fructífero. Y por ello, en la noche de 2011, durante la celebración
de La Víspera de la Bandera, la Fundación Nacional para la Cultura
Popular lo proclamó Abanderado Nacional 2012.
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