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Semblanza de un luchador
Por
Javier Santiago Fundación Nacional para la Cultura Popular

El compositor Salvador Rosa hijo
fue entrevistado por la revista Angela Luisa en 1967 antes
de ser reclutado por el servicio militar obligatorio durante
el conflicto en Vietnam.
(Archivo Fundación Nacional para la Cultura Popular) |
Salvador Rosa hijo dio sus
primeros pasos en el arte como alumno de la pianista Alicia Morales.
En ese entonces era apenas un niño que entre sus tareas escolares
separaba tiempo para practicar las obras de Franz List y otros
compositores de la música clásica. Ya, en una etapa posterior,
complementó su educación con estudios formales en el Conservatorio
de Música de Puerto Rico.
Al llegar la década de 1960, la
revolución musical que vivió Puerto Rico con la invasión
rockanrolera, encontró en él uno de sus más importantes aliados.
Así, poco tardó el hijo de Salvador Rosa y Mary Montañez en
convertirse en uno de los talentos más importantes de la composición
musical de la nueva ola puertorriqueña.
Inicialmente adaptó
con acierto temas sajones a nuestro vernáculo como fueron “Dile que
lo quiero”’ y “Ya no me acostumbro”. Pero ya a mediados de la década
sus composiciones se encumbraban en las listas midiéndose de tú a tú
con las importaciones que llegaban en aquellos días. De esta forma
Julio Angel se ubicó en primeros lugares del llamado “hit parade”
con “Se fue”, mientras Celinés hacía lo propio con “Aquel recuerdo”
y Tammy con “El swing”.
Mas fueron las interpretaciones del
inolvidable Papo Román las que le dieron sus mayores éxitos en
aquellos días: “Mentimos”, “Soledad”, “Sin tu amor” y el más sonado
de todos, “Quiéreme” a dúo con Celinés.
En plena juventud su
innegable dominio musical llevó al productor del momento Alfred D.
Herger a reclutarlo como director artístico de algunos de sus
proyectos. De esta forma trabajó en la producción de discos para el
sello Hit Parade así como laboró en la dirección artística de
programas como “Thom’s Corner”, “2 a go go” y “La discoteca Pepsi”.
Cuando Tommy Muñiz decidió hacerle la competencia desde el canal 4
al exitoso “Canta la juventud” de Telemundo, tuvo a Salvador Rosa
hijo no solo como tecladista del Combo de La Nueva Ola, sino también
como director artístico de su propuesta que encabezaban Celinés y
Pepe Luis.

En la década de 1960 Salvador Rosa
hijo fungió como director artístico de proyectos de la firma
Hit Parade como fueron “Julio Angel: El Idolo” y “Tammy”.
(Foto Javier Santiago / Fundación Nacional para la Cultura
Popular) |
A los 21 años Salvador contaba
ya con cerca de 30 temas grabados en la industria. Hecho que en 1966
llevó al Instituto de Cultura a proclamarlo como Compositor Joven
del Año en la Fiesta de la Música Puertorriqueña, realizada en el
Teatro Tapia del Viejo San Juan. Allí, Salvador compartió honores
con veteranos de la composición boricua como eran entonces Pedro
Flores, Noel Estrada, Benito de Jesús, Tito Henríquez, Roberto Cole
y Edmundo Disdier. Pero en plena efervescencia de su talento, la
mano siniestra de la guerra no declarada contra Vietnam, lo arrancó
del suelo patrio en el momento en que se encaminaba hacia las
grandes ligas de la composición.
Cumplió con el servicio
militar obligatorio en el Fuerte Jackson de Carolina del Sur. Allí
coincidió con el ídolo del rock boricua Charlie Robles y con el
joven músico Gregorio Huertas. Poco tardaron en inundar de ritmo los
campamentos del Tío Sam. Y en los años finales de la tumultuosa
década de 1960, llegaron a participar hasta en programas de
transmisión de costa a costa en los Estados Unidos.
De
regreso al lar nativo ya Salvador Rosa hijo había cobrado conciencia
política. El tono rosado que había abordado en sus temas románticos
del repertorio juvenil, se fue transformando en composiciones de
peso político en la era de la naciente nueva canción puertorriqueña.
Como pianista participó junto a Josie LaTorre, Josué “Papá”
Matos, Pedro Arroyo, Luis Toledo y Luis Alvarez en uno de los grupos
pioneros del movimiento: La Puerta. Igualmente musicalizó el poema
combativo de José de Diego, “En la brecha”, que se convirtiera en
himno en voz de Willie Padín en los años en que se daba la batalla
por la salida de la marina estadounidense de la isla de Culebra.
Inmerso en la lucha por la libertad de su tierra, Salvador
colaboró con el Partido Independentista Puertorriqueño en las más
diversas batallas. Escribió temas musicales para campañas
electorales, produjo conciertos y delineó estrategias artísticas
para su causa.

“La
protesta de Los Reyes” fue un gran acierto para Salvador
Rosa hijo como compositor. La canción ha sido regrabada en
fechas recientes por figuras como Gilberto Santa Rosa, Cheo
Feliciano y Víctor Manuelle.
(Archivo Fundación Nacional para la Cultura Popular)
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En esos años de intensa labor
artística y social, le dio a Puerto Rico lo que se convirtió en uno
de los himnos de batalla de la reafirmación nacional en el
pentagrama navideño: “La protesta de Los Reyes”. En momentos en que
fungía como director artístico y productor de grabaciones para el
sello Borinquen, la interpretación de un trío de inmortales como son
Davilita, Pellín y Felipe Rodríguez “La Voz”’, convirtieron en himno
su canción y levantaron conciencia sobre la importancia de rescatar
la tradición de Los Reyes Magos en Puerto Rico.
Ya dentro,
del mundo comercial discográfico Salvador realizó nuevos proyectos.
Para la actriz y cantante Mariam Pabón produjo el disco “La
intérprete” con el cual ganó Agueybaná de Oro por el tema “Enamorada
de dos hombres”. Años más tarde produjo varias grabaciones y dirigió
la carrera de la cantante Zuleyka . Pero su mayor acierto para la
década de 1980 fue la producción de las series “Clásicos de Puerto
Rico” y “Canción Libre” para el sello Disco Hit que preside Pablo
Aponte.
Moviéndose del mundo artístico al político, Salvador
se desempeñó como oficial de prensa del representante David Noriega
en el Capitolio. Allí aprovechó su estancia para poner sobre el
tapete el tema de la payola en la radio encabezando unas vistas a
principios de la década de 1990. Ya, antes había fungido como
oficial de prensa de la Comisión Estatal de Elecciones. En fecha
posterior, mientras dirigía la carrera artística de Dayivet Alemán,
creó uno de los himnos por la causa de Vieques intitulado “Que se
vaya la Marina”. Esto, sin obviar, que de 2005 al día de hoy, labora
en la oficina de prensa de la Administración de Compensaciones por
Accidentes de Automóviles (ACAA).

Instantánea de la celebración del
cumpleaños del cantante Charlie Robles en una edición del
programa dominical que produce Salvador Rosa, hijo. De
izquierda a derecha aparecen al frente los cantantes Charlie
Robles y Julio Angel. Detrás están Marianela, Waleska
Torres, Salvador Rosa hijo, Alfred D. Herger y Pepito
Maldonado. (foto
suministrada) |
Pero aún en estos tiempos de
intensa controversia, los temas políticos no han podido erradicar el
amor que Salvador siente por la música. Si bien ha tenido
respetables aciertos en la producción discográfica, también se ha
mantenido activo en la radio boricua. De hecho, de 1997 a 1999
produjo para la Super Kadena el programa “De la nueva ola a la nueva
trova”. En él compartía con la animación con profesora universitaria
Gisela Negrón. Posteriormente dio un salto a WKAQ 580 Radio para
iniciar la transmisión semanal “De domingo a domingo”. Los cambios
en las administraciones de la emisora han sido varios desde que
Salvador llegara a KQ. Pero aún con la entrada de Univisión Radio,
el programa se ha mantenido por 12 años en el aire contando hoy con
la colaboración de
Marianela y
Waleska Torres.
Compositor, músico, productor, director artístico, libretista,
periodista y columnista… el trayecto que Salvador Rosa hijo ha
seguido en la cultura popular de Puerto Rico ha sido largo y
fructífero. Y por ello, en la noche de 2011, durante la celebración
de La Víspera de la Bandera, la Fundación Nacional para la Cultura
Popular lo proclamó Abanderado Nacional 2012.
22/dic/2012
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