| Fructífero
encuentro de Escuelas Libres
de Música
Por Javier Santiago / F.N.C.P.

El grupo Ta’ Chévere fue
uno de los participantes en este encuentro.
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“Cosas como éstas deberían salir en las primeras
planas de los periódicos más a menudo”.
Con estas palabras, premiadas con una estruendosa ovación,
Silverio Pérez reconoció el talento de los estudiantes
de las seis escuelas libres de música, del sistema público
de Puerto Rico, que participaron recientemente en el “Concierto
2025: La música del País que soñamos”,
que se presentó en el Centro de Bellas Artes de San Juan.
Momentos antes, un joven de nombre Roberto Karlo Figueroa había
marcado el punto culminante de la noche con una impactante interpretación
del himno “Preciosa” de Rafael Hernández, en
arreglo del maestro José Pujals.
Figueroa, quien parecía estar “ungido por el Altísimo”
por su impresionante registro y su diáfana voz, es miembro
del grupo Ta’ Chévere, organización estudiantil
de la escuela Bernardo Huyke de Bayamón que cultiva en niños
y pre adolescentes la identificación con la música
de Puerto Rico.
Mas el joven fue solo uno de los numerosos talentos que formó
parte del concierto que bajo la animación de Silverio Pérez
y Griselle Soto, directora del Programa de Bellas Artes del Departamento
de Educación, resumió la labor que la dependencia
gubernamental realiza en las seis escuelas libres de música
del País. Y junto a grupos artísticos de otros planteles
del sistema público, jóvenes de Humacao, Ponce, Caguas,
Mayagüez, San Juan y Arecibo, brillaron en sus respectivas
intervenciones artísticas durante la noche.
De entrada, la Coral de la Escuela Libre de Música Ernesto
Ramos Antonini de Mayagüez presentó un repertorio internacional
donde se destacó en su interpretaciones de temas africanos,
franceses y estadounidenses, entre otros.
Posteriormente, las bandas de las Escuelas Libres de Música
de Humacao y Caguas deleitaron a los presentes con sus respectivos
repertorios alusivos a la temporada navideña.
Arecibo, por su parte, mostró la penetración que
el ritmo afroantillano tiene en la nueva generación. A son
de salsa y clásicos como “La loma del tamarindo”,
la banda se proyecto prometedora gracias a la ejecución de
las secciones de metales y percusión. Para dar un toque adicional
a su participación, los representantes de la Villa del Capitán
Correa cerraron con la intervención del cantante Michael
Stuart como artista invitado.
Por su parte, la señorial ciudad de Ponce hizo honor a su
bien ganada fama. En una presentación impecable, la coral
de la Escuela Libre de Música Juan Morel Campos fue precisa
en cada interpretación. Y con un dominio respetable de sus
voces demostraron su clase, digna del público más
exigente.
Posteriormente, la Orquesta de la Escuela Libre de Música
Ernesto Ramos Antonini de Hato Rey, dirigida por el maestro Pantoja,
se llevó los aplausos más sonoros de la velada por
su variado repertorio.
“Es un momento difícil para ustedes”, expresó
Silverio en clara referencia al triste episodio que cegó
la vida de uno de sus más prometedores trompetistas de la
Ramos Antonini. “Les recuerdo que todo músico debe
saber que el ‘show’ debe continuar. Y ustedes mejor
que nadie saben que el mejor homenaje que pueden hacerle es a través
de la música que él tanto amó”.
La noche se complementó entonces con las actuaciones de
baile de compañías escolares como Ballet Folklórico
Bayoán de la Escuela Papa Juan XXIII, el grupo Coabey de
la Escuela Cañabón Abajo, el grupo Mayohuacán
de la Segunda Unidad José R. Barreras, el grupo Jardín
del Noroeste de la Escuela Intermedia José C. Rosario, la
Superior Dr. Humberto Domench y la Escuela Luis Muñoz Marín.
Así, estudiantes de todas las edades presentaron el fruto
de sus trabajos al son de bomba, plena, mazurca, seis, danzas y
valses. Esto sin dejar fuera el emotivo tema del neofolklore “Yo
habito una tierra luz”, original de Tony Croatto.
A casi tres horas de espectáculo, la presencia de público
que venía de lugares distantes había mermado un tanto
en la Sala de Drama René Marqués. Mas el saldo de
la jornada fue fructífero para todos. Ciertamente la evolución
artística en esta muestra estudiantil fue más que
evidente en innumerables ocasiones. Y para satisfacción de
estos artistas del mañana y de sus abnegados dirigentes,
la noche cerró con la promesa de un nuevo encuentro el año
que viene, esta vez en la sala principal del Centro de Bellas Artes.
01/ene/04
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