| Aquel guerrero de Teleluz…
Por Miguel López Ortiz
Fundación Nacional para la Cultura Popular

Una de las gestas más importantes de Tommy Muñiz en la cultura popular puertorriqueña fue su quijotesca adquisición del Canal 7 al que bautizó Teleluz.
(Foto Paola Silva / Fundación Nacional para la Cultura Popular) |
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Cierto es que Tommy Muñiz siempre fue un soñador y, desde hacía años, en su mente latía el anhelo de “algún día” poseer una televisora que resultara una alternativa de filosofía más puertorriqueñista que las tres comerciales existentes (Telemundo, WAPA TV y el Canal 11 de la Telecadena Pérez Perry). Recuérdese que las otras existentes en Ponce, Mayagüez y Aguadilla funcionaban, principalmente, como repetidoras, aunque los fines de semanas originaran algunos espacios de carácter local o regional.
Concebía que, aunque con recursos limitados, los horarios con programas de manufacturación criolla podían extenderse y que los mismos deberían adoptar el sistema imperante en Estados Unidos consistente en producirse por temporadas para que no se tornaran repetitivos y que, de acuerdo al nivel de aceptación popular que registraran – o “ratings” – estos podrían renovarse asignándoseles mejores presupuestos.
Claro: WAPA TV se había convertido en su primera casa y proyecto que emprendía allí se estrenaba bendecido con el sello del éxito. Por tanto, desde que llegó a esta empresa no visualizaba una partida súbita y nada agradable (a menudo afirmaba que “yo no me fui de WAPA… a mí ‘me fueron’ de allí”). De otra manera, su permanencia en esta empresa hubiera sido mucho más prolongada y su sueño de establecer su propio canal quizás nunca se hubiera materializado.
Inexplicablemente, la entonces nueva administración de WAPA TV comenzó a hacerle la vida imposible –
Su romance de más de dos décadas con la referida televisora comenzó a desvanecerse a mediados de la década de 1970, a raíz de que su gerente general, Héctor Modesti, fuera reemplazado por Norman Louveau y éste no le mostrara las mismas consideraciones que su antecesor, pasando por alto el hecho de que los programas realizados por Producciones Tommy Muñiz no sólo le permitían a la empresa dar buena batalla a su acérrima competidora, Telemundo / Canal 2, sino que constituían su más representativo símbolo.
“En el Canal 4 siempre trabajábamos en armonía y comprensión procurando el beneficio para ambas partes. Pero, no sé por qué razón, todo comenzó a cambiar. De repente, a la gerencia le dio por hacer cambios a diestra y siniestra, sin consultarnos y sin importarles las consecuencias que esas decisiones nos podrían dejar. Sin tomar en cuenta los daños que nos causaban, me redujeron a la mitad ‘El show del mediodía’, lo que significó la cesantía de 13 compañeros. Me bajaron ‘Los García’ a media hora; me sacaron del aire a “Hace muchos años’ y pusieron a ‘Los genios’ a competir directamente con ‘El Chavo del 8’, que entonces era el caballito de batalla de Telemundo. Cada día recibía una nueva sorpresa desagradable. ¡Me la pusieron tan difícil que nuestras producciones se fueron deteriorando debido a la mala fe de la administración de Louveau. Así que empecé a buscar una nueva alternativa que encontré en el Canal 11. Y, cuando le anuncié a los muchachos que nos mudábamos, todos corrieron con las maletas”, manifestó Tommy en la Conferencia de Prensa en que anunció oficialmente su llegada a la televisora de la santurcina Parada 17, el lunes 12 de junio de 1978.
Lo que más mortificaba entonces al recién fallecido empresario, actor y libretista ponceño era el hecho de que la nueva gerencia de la había sido su principal centro de operaciones a lo largo de tanto tiempo “jugara con las habichuelas de tantos artistas y técnicos que siempre le guardaron fidelidad”.

La salida de Producciones Tommy Muñiz de la programación del Canal 4, de Wapa Televisión, ocupó la portada de la revista Teve Guía en 1978.
(Archivo Fundación Nacional para la Cultura Popular) |
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“Yo no podía dejarlos solos. Me dolía que le quitaran horario a nuestros programas para colocar ‘latas’ norteamericanas que, a la postre, no les funcionaban. Pero, seguían fastidiándome. Esas actitudes tan injustas me empujaron a buscar un cambio inmediato y a considerar darle curso a mis intenciones de independizarme y montar mi propio quiosco”, agregó.
El “quiosco” a que se refería era el Canal 7 – entonces WRIK TV / Rikavisión –, propiedad de la compañía hollywoodense United Artists, que ocupaba los mismos estudios que habían sido sede original de Telemundo en Puerta de Tierra y que se encadenaba con una filial en Ponce y WORA TV / Canal 5 en Mayagüez. Al momento, sus trámites de compra estaban adelantados, al punto de que la Comisión Federal de Comunicaciones se la aprobó el 26 de diciembre del mismo año.
Mientras tanto, durante la que sería breve permanencia en el canal que fundara el inolvidable guayamés Rafael “Ralph” Pérez Perry, creó un nuevo “Show del mediodía” – animado por Fidel Cabrera –, agregándole secciones como “El Gran Casino” y “Don Cholito”, copia del “Encabulla y vuelve y tira” instituida en su antecesor, con José Miguel Agrelot como anfitrión, pero esta vez con media hora de duración. Igualmente, llevó a los principales que hacía en WAPA TV, llegando a contar con diez horas semanales que se emitirían desde el lunes 10 de julio.
Su antiguo némesis Norman Louveau se vio forzado a recurrir a él
para solicitarle auxilio en pro de WAPA TV –
Por otro lado, los constantes desaciertos de la administración de WAPA TV, que ya sea veía más vapuleada que nunca por Telemundo – cuyo horario estelar era invencible con “El Chavo del 8” y la telenovela “Cristina Bazán” de lunes a viernes y los fines de semana era también poderosa –, forzaron a quien se había convertido en su némesis, Louveau, a bajar la guardia y a recurrir a él en busca de socorro. Consciente de que precisaba de capital para encaminar al canal que había adquirido, Tommy Muñiz acordó venderle espacios que comenzarían a emitirse el 5 de febrero de 1979. Esta vez, poniendo sus condiciones. Por consecuencia de aquel acuerdo retornaron a su vieja casa “Los García”, nuevas versiones de “El Colegio de la Alegría”, “Desafiando a los genios” y “La cámara cómica” (no como segmentos de “El show del mediodía”, sino como espacios independientes), aunque “Don Cholito” sí se incorporó al referido meridiano, entonces a cargo de Luis Vigoreaux, con sus 30 minutos.
Ya adelantado el 1979 y culminado el consabido proceso de traspaso a su mandato de la otrora matriz de la cadena Rikavisión, a la que rebautizó con el nombre de Teleluz, el incansable productor creó muchos nuevos programas: “Club 700”, “El show de Sandra Zaiter” – dirigido a los niños –, “El campanazo”, “Buenas noches”, “Los 7 del 7”, “Buenas noches” (con Mariano Artau, José Antonio Ortiz y Zaida “Cucusa” Hernández como anfitriones), “Es increíble”, “Show desde el Monoloro”, “Entérese” y “La TV del ayer”, entre ellos. Adquirió los derechos para transmitir temporadas de béisbol profesional y de la Serie del Caribe, así como carreras del Hipódromo El Comandante. Respecto a este último proyecto, es imperativo resaltar el dato de que él era uno de los más prominentes propietarios de caballos que competían en dicho hipódromo. Incluso, uno de sus ejemplares, Hurly Road, resultó ganador de la codiciada Triple Corona. Enrique Rubiano era el gerente general de WLUZ TV / Canal 7 o, sencillamente, Teleluz.
El entonces gobernador Carlos Romero Barceló le arrebató el derecho de transmitir los Juegos Panamericanos a través de su recién adquirido Canal 7… pero no pudo librarse de las transmisiones sobre las vistas senatoriales sobre el caso del Cerro Maravilla –
Sin embargo, los dolores de cabeza lo atormentarían desde el arranque. Uno de los proyectos en que más fe había depositado para reforzar el comienzo de esta empresa era la transmisión de los Juegos Panamericanos. Había adquirido los correspondientes derechos a través de la consabida subasta, pero en una movida injusta, el entonces gobernador Carlos Romero Barceló se los arrebató para concederlos a la gubernamental WIPR TV / Canal 6. La documentación sobre el pleito judicial que aquella injusticia provocó y que quedaría impune, hoy sirve de texto en las escuelas de Derecho de las universidades de Puerto Rico.
Al verse desprovisto de los beneficios económicos que aquellas transmisiones le hubieran dejado, se vio forzado a prescindir de la cobertura que WORA TV / Canal 5 le brindaría en la región Oeste, pues no podía dares el lujo de acumular deudas. Con sólo la filial de Ponce y, más tarde, con el poco potente Canal 58, su señal lograría llegar hasta los municipios de Camuy y Hatillo. Tal circunstancia siempre afectaría las finanzas de Teleluz.
Aun así, el más transcendental acierto de su televisora y del cual Romero Barceló no pudo librarse, fueron las transmisiones de las vistas senatoriales en torno a los asesinatos contra dos jóvenes independentistas en el Cerro Maravilla, acontecidos en julio de 1978. De repente, el fiscal investigador Héctor Rivera Cruz se convirtió en un personaje televisivo tan admirado y prominente, que ni siquiera el galán protagónico de la telenovela que el Canal 2 mantenía en cartelera podían hacerle sombra. El País completo se paralizaba para empaparse de aquel drama de la vida real que marcó la historia política de Puerto Rico… y de la administración de Carlos Romero Barceló.
Presiones económicas lo obligaron a vender Teleluz, El Monoloro Animal Park y la radioemisora WLUZ AM –

En Teleluz, Tommy Muñiz tuvo el apoyo de su inseparable compañero de las lides artísticas, José Miguel Agrelot.
(Archivo Fundación Nacional para la Cultura Popular) |
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Naturalmente, las presiones y los enormes costos que implicaba mantener en funcionamiento una empresa de tal envergadura, marcaron el destino del llamado “Canal Puertorriqueño”. Y, Tommy se vio obligado a aceptar una oferta del grupo empresarial Malrite, de Ohio, al que la vendió por $5.5 millones, pagados en varios plazos, en 1985.
Tres años antes se había visto forzado a cerrar, por razones económicas, al que había sido otro de sus sueños: El Monoloro Animal Park, que inauguró en el barrio Barrazas, de Carolina, en 1969. Aquel parque de diversiones, en el que el chimpancé Yuyo y el primer canguro nacido en Puerto Rico eran estrellas, tuvo un gran éxito durante su primera década de funcionamiento, pero inexplicablemente los visitantes dejaron de patrocinarlo. Juan Manuel Lebrón, quien entonces no era famoso, actuaba de payaso allí. Casi todos sus animales fueron donados al Zoológico de Mayagüez. Posteriormente, 1998, también vendería su radioemisora WLUZ AM / Radio Luz –
que fundó en Bayamón, en agosto de 1966 – al publicista cubano Tony Trelles.
A pesar de estos reveses que tuvo que enfrentar como empresario, a Tommy Muñiz le aguardaban dos importantes triunfos en su carrera como actor. En 1989 protagonizó junto a Gladys Rodríguez la película “Lo que le pasó a Santiago”, dirigida por Jacobo Morales y que fue la primera producción cinematográfica puertorriqueña en ser nominada el premio Oscar hollywoodense. Al año siguiente, el magnate de la televisión Ted Turner lo seleccionó para que caracterizara al padre chicano de Rubén Blades en el filme “Crazy From yhe Heart”, para TBS TV. Dicha cinta fue dirigida por Tommy Schalammy su su estrella femenina fue Christine Lohti, esposa del referido realizador. Su excelente actuación le valió elogios de astros como Gregory Peck.
Como productor de televisión se mantuvo activo hasta las postrimerías de la pasada década, hasta que su condición de salud, consecuencia inevitable de su avanzada edad, se lo permitió. Pero, ya su inmensa aportación cultural a nuestra patria le había reservado un sitial de honor en la historia.
27/ene/09
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