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Cuatrista boricua de 15 años nominado
al Grammy Latino
Por Javier Santiago / F.N.C.P.

El cuatrista Manuel Alejandro está
de plácemes con la nominación.
(Foto Yeisa Morales / F.N.C.
P.) |
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Su nombre es Manuel Alejandro Font. Y con tan sólo 15 años
acaba de convertirse en el boricua más joven en ser nominado
al Grammy Latino. El más joven… y además cuatrista.
Porque mientras sus contemporáneos hoy ganan cartel en géneros
como el reggaetón, la balada y el pop, este cagüeño
optó por canalizar sus inquietudes artísticas al compás
del instrumento nacional de Puerto Rico. Y junto a su inseparable
cuatro ya cuenta con la distinción de una nominación
en la categoría “Mejor álbum folklórico”,
en la quinta edición del Grammy Latino, por la obra “Manuel
Alejandro y Punto: Homenaje al grupo Haciendo Punto en Otro Son”.
“Fueron muchos los sacrificios que pasó Manuel para
llegar hasta aquí”, reacciona orgullosa su progenitora
Sonia Hernández en entrevista radial con la periodista Nellie
Rivera y el locutor Angel Rodríguez. “Fueron muchas
las horas de ensayo, de estudio y de práctica. Horas interminables
en las que se cohibió de vivir las cosas cotidianas que experimentan
otros niños a su edad”.
Pero el sacrificio claramente ha dado resultado. En la mañana
en la que recibió la noticia de su nominación, Manuel
Alejandro apenas podía creer lo que escuchaba. “Al
principio como que no pude reaccionar. Después, cuando lo
ví en el periódico, fue que comencé a caer
en cuenta… Una nominación! Dios mío! Eso es
algo que jamás me hubiese imaginado”, apunta el joven
cuatrista.
La producción “Manuel Alejandro y Punto” vio
la luz a finales del pasado año como un tributo generacional
del joven músico a la afamada agrupación de la nueva
trova boricua. Con versiones instrumentales de clásicos como
“Ensillando mi caballo”, “La vida campesina”,
“La muralla”, “El son que te traigo yo”,
“Verde luz” y “Oubau Moin”, entre otros,
el cuatrista supo ilustrar el impacto que el movimiento de la nueva
canción tuvo en su niñez.
“Cuando pequeño escuchaba la música de Haciendo
Punto todos los domingos mientras ayudaba a mi papá a cortar
la grama de la casa. En aquella época sus canciones me marcaron
profundamente. Y por eso siempre quise hacer una grabación
en honor a ellos”, relata el nominado al Grammy.
Con la bendición de Haciendo Punto
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En su lanzamiento oficial, “Manuel Alejandro y Punto”
contó con la bendición de los fundadores de Haciendo
Punto en Otro Son.
“Con este trabajo se reconoce la labor de los que comenzaron
en el grupo y otros integrantes que estuvieron en etapas posteriores
como Nena Rivera, Rayda Cotto, Jorge Arce y José Vega”,
expresó Josy Latorre, una de las fundadoras del grupo durante
la presentación del disco.
Por su parte Tony Croatto tuvo palabras de elogios para la encomiable
labor del joven intérprete en el pentagrama boricua.
“Siento la alegría que sienten los viejos cuando ven
a la juventud asumiendo su responsabilidad. Si Manuel Alejandro
sigue como va seremos testigos del surgimiento de una figura de
trascendencia y yo desde ahora le doy mi bendición de abuelo”,
expresó el cantautor emocionado.
Esas palabras de Tony Croatto cobran hoy mayor relevancia ante
el anuncio de las nominaciones realizado por la Academia de las
Artes y Ciencias de la Grabación Latina (L.A.R.A.S.) Mas
si bien la nominación ha sido recibida con beneplácito
por la industria nacional, Manuel Alejandro es ejemplo de que en
la vida triunfa todo aquel que sabe perseverar. Y para comprobarlo
solo hay que dar un vistazo a la
biografía que Enrique Díaz Feliciano escribe en
www.PRpop.org
.
Trayectoria del nominado -
Hijo de Héctor L. Font y de Sonia Hernández, Manuel
Alejandro nació en la ciudad de Caguas. Allí su afición
por el cuatro comenzó a manifestarse a los cinco años
al escuchar al músico Pedro Guzmán en una grabación
del grupo de nueva trova Haciendo Punto en Otro Son.
Atento a los intereses de Manuel, su padre le obsequió
un cuatro y lo matriculó en un curso básico. Para
sorpresa de sus familiares y amigos, Manuel Alejandro superó
las expectativas. En vista de su entrega y dedicación para
con la música, en 1994 sus progenitores lo inscribieron en
la Rondalla de Puerto Rico.
En la agrupación, dirigida por Jorge Camacho Burgos, Manuel
se destacó como estudiante aventajado. Desde un principio
su progreso fue acelerado. Tanto, que al cumplir los 11 años
ya formaba parte del grupo avanzado. Con ellos el joven participó
como solista en conciertos, festivales, actividades públicas
y privadas. De igual forma visitó programas de radio y televisión.
Al cabo de un año como miembro de la Rondalla, Alejandro
fue uno de los alumnos que más reconocimientos cosechó.
En 1995 recibió la medalla de Superación que otorga
la institución. Asimismo recibió un reconocimiento
por su asistencia perfecta y además obtuvo premios por su
desempeño como solista.
Con el respetado grupo de la Rondalla, Alejandro viajó
a distintos lugares del mundo para dar a conocer la música
típica puertorriqueña. En abril de 1998 asistieron
al Vigésimo Festival del Niño en Turquía. En
el mismo año se presentó junto a sus compañeros
en la Gala Exhibición de Teodoro Vidal celebrada en el Smithsonian
Institute en Washington.
Un año después se trasladaron a Rusia donde integraron
el programa artístico del Festival del Niño en Moscú,
Rusia llevado a cabo en el Tschaikowsky Concert. En el 2000 cosecharon
aplausos en el 33er Festival Puertorriqueño en Boston, Massachussets.
Con la llegada del nuevo siglo, Manuel Alejandro Font se convirtió
en el cuatrista puertorriqueño más joven en grabar
un disco como solista. Tenía 13 años cuando presentó
a los medios “Manos de ángel”, título
de su primera producción discográfica. El disco fue
escogido entre las 20 producciones más sobresalientes de
2001 por la Fundación Nacional para la Cultura Popular.
Al cumplir los 14 años, el destacado cuatrista lanzó
al mercado su segundo disco titulado “Un mundo por delante”.
A diferencia de su debut, cuyas obras se concentraban en un repertorio
puertorriqueño, la nueva producción incluía
temas como “Guantanamera” de Cuba, “La morena
de mi copla” de España, “Tico Tico” de
Brasil y “Ojalá que llueva café” de República
Dominicana, entre otros.
En 2003, participó como “extra” en la filmación
de la película “Havana Nights”. Y meses más
tarde editó la hoy nominada al Grammy Latino, “Manuel
Alejandro y Punto”; tercera producción de su discografía,
la cual, al igual que sus antecesoras llegó al mercado sin
apoyo de sellos multinacionales.
Agradecido de su mentor Prodigio Claudio-
Al momento de celebrar la nominación al Grammy Latino, Manuel
Alejandro no olvida agradecer a al productor del proyecto nominado
al Grammy Latino: el cuatrista Prodigio Claudio. “El es mi
maestro y mi amigo. Y siempre le estaré agradecido por todo
el apoyo que me ha brindado en mi carrera”, concluye el feliz
nominado que en septiembre asistirá a la entrega del Grammy
Latino en la ciudad de Los Angeles.
23/jul/04
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