|
Marta Romero: homenajes, aplausos
y el recuerdo de una amiga querida
Por Luis Ernesto Berríos

Emma Roger y Marta Romero reciben un
pergamino de manos de Angel Santini Palos, director de eventos
del Instituto Puertorriqueño Hispano de Personas Mayores
de Nueva York.
(Foto Luis Ernesto Berríos)
|
|
Está feliz. Está contenta.
En momentos en que la televisión puertorriqueña celebra
sus 50 años de existencia, la actriz y cantante Marta Romero
ha recibido el cariño de su pueblo en homenajes, expresiones
de pueblo y recuentos históricos. Ciertamente su paso por
la cultura popular ha sido de impacto. Y aunque actualmente se encuentra
dedicada a los caminos del Señor, Marta sigue presente a
través de su legado.
Hace unos días una delegación del Instituto Puertorriqueño
Hispano para Personas Mayores, organización con sede en la
ciudad de Nueva York, le rindió homenaje en el Hotel Embassy
Suites de Isla Verde. Y compartiendo honores con la cantante Emma
Roger, Marta Romero agradeció profundamente la iniciativa
de sus compatriotas radicados en el Norte.
“No saben la satisfacción que siento por estar compartiendo
estos momentos con ustedes. Les agradezco la distinción y
les pido a todos los presentes que nunca olviden a la clase artística.
A los que ya se fueron y a los que están con nosotros. Sepan
que aunque yo esté retirada y no me ven en el cine ni en
la televisión porque ahora abrazo la fe cristiana, los amo
mucho”, expresó Romero al momento de recibir de manos
de Angel Santini Palos el reconocimiento de la organización.
El homenaje ofrecido a Marta precedió a su participación
en la celebración de Televicentro del cincuentenario de nuestra
televisión. Previamente la actriz también había
compartido telefónicamente con el público sus años
de labor en telenovelas en el programa radial “Desde otro
punto de vista.
“Hay que hacer mucho por rescatar el recuerdo de tanto trabajo
que se hizo en esos inicios de la industria. En aquellos años
el esfuerzo por hacer buena televisión era compromiso de
todos. Por eso el pueblo guarda tantos recuerdos gratos de aquellos
esfuerzos en los que, con menos presupuesto, se hacía una
televisión digna para nuestra gente”, apuntó
la actriz a la periodista Nellie Rivera y al locutor Angel Rodríguez.
A tono con ese principio de la responsabilidad social del artista,
entre tantos recuerdos gratos que ha experimentado Marta Romero
en estos días, la actriz y cantante está de plácemes
con el lanzamiento del disco “El placer fugaz del amor”
que, en voz de la cantante Bertha María, hace honor a la
obra de la compositora Ketty Cabán.
“Ketty Cabán y yo vivimos en los años de Las
Damiselas una de las épocas más bonitas del mundo
musical. Era una época donde los sentimientos y el amor se
expresaban de una manera elegante en bellas melodías. Eran
otros tiempos, otros recuerdos", indicó con un dejo
sobre los momentos que compartió con la compositora utuadeña
en el desaparecido conjunto musical
"La conocí en el grupo nuevo de Las Damiselas que dirigió
nuestra amiga Sylvia Rexach. Ketty tocaba la guitarra junto a Lucy
Boscana y además cantaba precioso. Sus composiciones eran
interpretadas por nosotras. Éramos un grupo de mujeres ambiciosas
en las artes. Queríamos triunfar y grabar discos. De hecho
llegamos a grabar varios ‘jingles’, pero nunca se nos
pagó. Qué recuerdos tan maravillosos”, comentó.
La artista que posteriormente llegó a grabar un álbum
como solista para el sello Ansonia, fue quien bautizó a Rafaela
Cabán con el nombre de Ketty. "Ella me invitó
a cenar a su casa en Utuado, conocí a su madre y su familia
que eran unas personas preciosas. La observé y le dije: ‘Tú
te vas a llamar Ketty’. Fue como una de esas cosas que a uno
se le vienen a la mente… Ella se murió de la risa y
así se quedó: Ketty Cabán", relató.
Marta, cuya etapa con Las Damiselas se ilustra en una foto de archivo
de la actual edición de la revista La Canción Popular
de la Asociación de Coleccionistas de Música Popular
de Puerto Rico, guarda innumerables anécdotas de sus años
con la agrupación femenina.
“Las Damiselas fuimos quienes inauguramos el Club Flamboyán,
en la Avenida Ashford del Condado. Recuerdo que como no dio tiempo
para cambiar las alfombras del local, se pintaron y todas salimos
de allí con botas verdes porque se nos pintaron los pies",
manifestó con una sonrisa, la inolvidable "Maruja".
Al hablar de Sylvia Rexach, Marta destacó la química
que existía entre estas vanguardistas de la música
popular. “Disfrutábamos muchísimo nuestro trabajo.
Solíamos reírnos sin parar por el arrojo que tuvo
Sylvia de crear un grupo musical de mujeres. Porque a pesar de las
tragedias de su vida, Sylvia tenía una gran alegría
de vivir. Así lo expresaba en su comedia y en cada uno de
los libretos que escribió a nuestro inolvidable compañero,
el gran comediante puertorriqueño, Ramón Rivero ‘Diplo",
dijo.

Marta Romero (en el centro) estuvo
acompañada por su esposo el Dr. Elias Najul Bez, a la
izquierda posa Emma Roger; ambas artistas estuvieron acompañadas
por amigos y admiradores.
(Foto Luis Ernesto Berríos)
|
|
Al rememorar los momentos gloriosos de su carrera como artista,
Marta Romero ubica en los mismos las figuras de Sylvia Rexach, Ketty
Cabán y Yeyita Cervoni, entre otras. "Puerto Rico tiene
muchas mujeres de gran valor espiritual, muchas de ellas calladas
en su hogares. Las artistas siempre tuvimos una mano derecha que,
más que amiga era nuestra madre, hermana, secretaria, una
persona que cuando necesitábamos un vaso de agua, cuando
trabajábamos en el Teatro Tapia iba a La Bombonera y nos
la buscaba. Nos retocaba el maquillaje y nos daba aliento, esa mujer
maravillosa fue para mí, Yeyita Cervoni, mi secretaria favorita.
Una comediante; un personaje precioso que amamos los artistas porque
siempre nos dio la mano”.
En cuanto a la iniciativa de la Fundación Nacional para
la Cultura Popular de rendirle tributo a Ketty Cabán con
una grabación de sus composiciones, Marta Romero se mostró
feliz. “Ya era tiempo. Me alegro muchísimo que se hayan
grabado las composiciones preciosas de Ketty. Ella es una de nuestras
grandes glorias puertorriqueñas, una poetisa con mucha sensibilidad,
gran dama y compositora. Se pasa de humilde, por eso me alegra que
la Fundación le haya hecho este reconocimiento tan merecido,
porque toda esa belleza interior que ella posee hay que echarla
para fuera. El pueblo se lo merece ", concluyó la artista
ponceña.
30/jul/04
^regresar arriba
|