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José Ferrer Canales:
adiós a “El Ultimo Antillano”
Por Miguel López Ortiz / F.N.C.P.

El educador y humanista José
Ferrer Canales ha sido llamado “El Ultimo Antillano”.
(Foto Yeisa Morales / F.N.C.P.)
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Si larga fue la existencia de José Ferrer Canales, así
también lo fue de fructífera. Calificado entre los
grandes pensadores y ensayistas nacionales del Siglo 20, fervoroso
defensor de la antillanía y de nuestra herencia hispánica,
también se le veneraría como maestro e inspirador
de varias generaciones de puertorriqueños. Pero, a pesar
de la trascendencia que su figura alcanzó a nivel continental,
sus allegados y discípulos siempre lo describirían
como un personaje revestido de sencillez y bondad, presto a compartir
su sabiduría con quien se lo solicitara.
Por eso, luego de su jubilación como catedrático
de la UPR en 1983, contando ya 70 años, no pudo retirarse
al descanso. Y, respondiendo al reclamo del no menos insigne Ricardo
S. Alegría, se integró a la Facultad del Centro de
Estudios Avanzados de Puerto Rico y del Caribe, iniciando así,
ya anciano, una nueva etapa en su incansable vida de educador.
A poco más de un mes de la partida de otra figura excelsa
de la intelectualidad puertorriqueña, Enrique Laguerre, el
venerable maestro José Ferrer Canales cerró sus ojos
para siempre el pasado 20 de julio, habiendo ofrendado toda su larga
vida al servicio de la patria.
Para que todos conozcamos mejor el legado de este ilustre compatriota,
a continuación les presentamos esta reseña biográfica
suya, que es la oficial de la Fundación Nacional para la
Cultura Popular (F.N.C.P.).
José Ferrer Canales
Ensayista, cuentista, crítico literario,
historiador, periodista y educador.
Fecha de nacimiento: 18 de septiembre de 1913
Lugar: Trastalleres, Santurce
Falleció el 20 de julio de 2005 en Hato Rey, Puerto Rico
A este luminoso pensador y humanista puertorriqueño se le
calificó como «El Último Antillano», pues
proclamaba su convicción de que la tierra que lo vio nacer
y las demás Antillas debían concebirse como un ente
indivisible, de la misma manera en que el libertador venezolano
Simón Bolívar visualizó la soñada Unión
Panamericana. Intelectual de alto nivel y maestro de varias generaciones
de compatriotas, José Ferrer Canales dejó un legado
filosófico, literario y periodístico invaluable. También,
un gratísimo recuerdo en todos aquellos que tuvieron la dicha
de conocerlo personalmente y de apreciar su inmensa calidad humana.
Fervoroso defensor del ideal de Independencia para Puerto Rico,
también reclamó a los gobiernos de los pueblos caribeños
un mayor esfuerzo por estrechar sus relaciones culturales, fraternales
y económicas. En su obra resaltó el tema del perjuicio
racial que tantas veces padeció, la defensa del español
como nuestro idioma nacional y la imperiosa necesidad de desarrollar
un sistema educativo de avanzada. Propulsó intensamente el
estudio de las vidas y obras de los próceres cubanos José
Martí y Enrique José Varona, así como del humanista
puertorriqueño Eugenio María de Hostos.
José Ferrer Canales era de origen muy humilde. Tras completar
sus grados académicos regulares y de ganarse la vida desempeñando
diversos oficios, ingresó a la Universidad de Puerto Rico,
lo cual le requirió grandes esfuerzos, ya que era puntal
en el sostén familiar. Aquí obtuvo Bachillerato en
Artes, con especialidad en Pedagogía, ya cercana la década
de 1930. Entonces se estrenó como maestro en la Escuela Superior
de Humacao. Hacia 1942 retornó a la UPR para completar la
maestría, misma que obtuvo en 1944. Seguidamente, volvió
a las aulas escolares, esta vez en Santurce. Con miras a alcanzar
el grado de Doctor en Filosofía y Letras, otra vez regresó
a la UPR en 1947. Pero, sus inquietudes políticas le impidieron
culminar entonces su propósito.
Luego de ser expulsado del recinto por causa de su militancia independentista
y su apasionada defensa a la autonomía universitaria y a
los derechos de los estudiantes en 1948, marchó a Estados
Unidos donde, primero, ingresó a la Universidad de Columbia,
en Nueva York, con la intención de proseguir sus estudios
conducentes a su anhelado Doctorado en Filosofía y Letras.
Sin embargo, al cabo de algún tiempo, las presiones económicas
lo forzaron a ejercer la enseñanza en otras instituciones.
Finalmente, alcanzaría aquella meta en la Universidad Nacional
Autónoma de México (UNAM) en 1952.
A partir de entonces y, en distintas etapas, ejerció como
profesor de Literatura en las universidades de Dillard (en Nueva
Orleáns); Howard (en Washington, DC) y en la de Houston,
Texas. Regresó a la UPR a principios de la década
de 1960, donde se le concedió el título de catedrático.
Ya durante esta nueva etapa de su vida, por sus vastos conocimientos
sobre Cultura Antillana, Literatura Española y Latinoamericana
e Historia Política, en numerosas ocasiones fue invitado
a dictar conferencias en universidades norteamericanas, cubanas,
mexicanas y dominicanas. También en congresos literarios
celebrados en Brasil, Canadá, Ecuador, México, Perú,
Venezuela, España, Francia, Hungría e Inglaterra.

Ferrer Canales comparte con un grupo
de estudiantes durante la celebración de la V Feria Internacional
del Libro de Puerto Rico, celebrada en 2003 en la ciudad de
Guaynabo.
(Foto Yeisa Morales / F.N.C.P.)
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Luego de su retiro de la Cátedra de la UPR en 1983, nuestro
biografiado fue convencido por el antropólogo Ricardo S.
Alegría para que continuara su labor pedagógica en
el Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe. Durante
aquellas fechas, además, se convirtió en columnista
habitual de El Nuevo Día.
El maestro José Ferrer Canales falleció en el Hospital
del Maestro, en Hato Rey, durante la mañana del 20 de julio
de 2005. Contaba 91 años. Al momento de su deceso le acompañaba
su eterna compañera, la profesora Ana Hilda Betancourt. Sus
restos fueron sepultados en el Cementerio de Villa Palmeras, en
Santurce.
Obras publicadas. –
Ensayos: “Marginalia”(1939); “Por nuestra lengua
y nuestra soberanía” (1941); “Agonía y
esperanza de Puerto Rico” (1962); “Imagen de Varona”
(1964); “Regionalism and University” (1965); “Acentos
cívicos” y “Ghandi: evocación del centenario
(1972); “Asteriscos” (1990) y “Martí y
Hostos” (1991). Cuentos, artículos periodísticos
sobre Educación, Política y temas diversos aparecen
dispersos en la Revista Hispánica Moderna, Revista Íberoamericana,
Repertorio Americano, Revista del Colegio de Abogados, Asomante,
La Torre y en los principales rotativos de nuestro país.
Galardones y reconocimientos:
- Profesor Emeritus de la Universidad de Puerto Rico (1983).
- Profesor Honorario de la Facultad de Humanidades de la Universidad
Nacional
Autónoma de Santo Domingo (1987).
- Catedrático de Honor en la UPR sobre Eugenio María
de Hostos (1989-1990).
- Premio de Periodismo conferido por el Instituto de Literatura
Puertorriqueña (1990).
- Miembro de Honor de la Asociación de Pedagogos de Cuba
(1992).
- Miembro de la Academia Puertorriqueña de la Lengua Española
(1992).
- Premio de Honor del Ateneo Puertorriqueño (1994).
- Medalla de la Cultura Nacional conferida por el Ministerio de
Cultura de Cuba
(1995).
- Seleccionado Humanista del Año por la Fundación
Puertorriqueña de las
Humanidades (1997).
- Homenaje en el marco de la Segunda Feria Internacional del Libro
de Puerto Rico, que se le dedicó (1998).
30/jul/05
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