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Luis J. Cruz: el alma tras Cinefiesta

Luis J. Cruz (extrema derecha), presidente de la organización The Film Foundation, junto a las actrices Alba Nydia Díaz y Sonia Valentín (segunda y cuarta de izquierda a derecha), a quienes le dedican la edición 2009 de Cinefiesta.
Luis J. Cruz (extrema derecha), presidente de la organización The Film Foundation, junto a las actrices Alba Nydia Díaz y Sonia Valentín (segunda y cuarta de izquierda a derecha), a quienes le dedican la edición 2009 de Cinefiesta.
(Foto suministrada)

Fomentar la industria cinematográfica nacional y educar en torno al cine internacional: tareas difíciles de llevar a cabo en un país donde la industria del cine apenas comienza; un país sumamente influenciado por el glamour de Hollywood; un país en el cual pocos dedican sus esfuerzos tras bastidores al fomento del arte y al progreso de otros.

Luis J. Cruz, presidente de la organización cagüeña The Film Foundation, ha dedicado todo su esfuerzo y dedicación hacia el fomento y la educación del cine en Puerto Rico; específicamente, en el área del cortometraje. “Cinefiesta”; “Cine por un vellón”; y “Taller: Aprenda a hacer cine, haciéndolo” son algunas de las actividades que The Film Foundation genera anualmente para cultivar el gusto y la educación en torno al séptimo arte. Y tanto a Luis, como a muchos de los participantes en las mismas, les han rendido hondas satisfacciones.

Cubano de nacimiento, aunque puertorriqueño de corazón, el gusto por el cine comenzó en Luis desde muy temprano en su vida. “El cine siempre me ha fascinado. Mi padre tenía por costumbre llevarme al cine todos los fines de semana, por lo que mi gusto por este arte viene desde pequeño”. Sin embargo, la película que cambió por completo su percepción general del cine la vio fuera de Cuba. “En el 1958, la situación política cubana era muy tensa. Yo era muy rebelde, como todos los jóvenes de mi edad, ante la dictadura de Batista. Mis padres, preocupados por lo que me pudiese pasar, decidieron enviarme a México, donde vivía mi hermana”. Y fue entonces en México donde Luis apreció otro tipo de cine, uno sicológico y de arte. “Estando en México, fui al cine a ver una película de Sara Montiel, pero había una fila enorme. A mí nunca me ha gustado hacer fila, así que me fui a otro cine cercano. Allí estaban mostrando una película del director francés Robert Bresson, ‘Un condenado a muerte se ha escapado’ (Un condamné à mort s'est échappé)”. Luis nos cuenta que, en la sala, había 12 personas y, cuando terminó la película, solo quedaban 2: una de ellas roncaba… la otra quedó marcada de por vida. “A mí me causó un impacto tremendo: yo nunca había visto algo así, no sabía que se podía hacer un cine como ése. Y, desde entonces, el cine europeo es uno de mis favoritos. Entiendo que es el más afín con mis opiniones personales y mi forma de ver el arte en general”, nos comenta Luis.

En 1959, con el triunfo de la Revolución Cubana, Luis regresó a su país y, de inmediato, le ofrecieron la dirección de un periódico llamado Prensa Libre, el cual tenía una página -la página 2- dedicada a la literatura y las artes. Luis también escribe, por lo que estaba muy entusiasmado con el ofrecimiento. Pero la situación política cubana comenzó a desilusionarle y, en 1962, Luis se va del país y se establece en Miami. “Salí de Cuba muy joven: tendría yo como 20 años. Fue fuerte para mí; uno siempre ama a su país de origen. Pero, sin duda alguna, el exilio es una escuela, un curso acelerado en vida. Y yo he aprendido muchísimo…” Y como Luis aún era estudiante, en Miami trabajó en muchas cosas mientras seguía educándose… “Hasta que llegué a una escuela secundaria, en la cual ofrecía cursos sobre apreciación de cine. De ahí es que me contactan, a través de mis padres -que ya estaban en Puerto Rico-, para trabajar aquí”.

Y de esa forma, en 1964, Luis llega a Puerto Rico, con su esposa y tres hijos, dispuesto a escribir la crítica de cine, radio, televisión y teatro en la extinta revista ‘Boricua’… “una revista al estilo de Vea o Teve Guía, que también contenía artículos de fondo e investigativos”. Lamentablemente, la paga por cada uno de sus escritos críticos no le daba para sobrevivir, por lo que nuestro entrevistado decidió dedicarse a la banca, un área totalmente opuesta al arte… aunque, dentro de este mundo corporativo, Luis brindaba igualmente gran parte de su tiempo a conformar eventos culturales, creativos y sociales, algo que unía su trabajo al arte. “Y además, mientras trabajaba para la banca, a principios de los años 70, me llamaron del periódico El Nuevo Día, cuando se hacía una nueva edición porque se trasladaba de Ponce a San Juan. Me llamaron para que hiciera la crítica de cine. ¡Ya tú ves… el cine de nuevo!”

Amante de la pantalla gigante con vena poética-

Cabe señalar que Luis es también escritor... particularmente poeta. “Vengo de una familia de escritores: mi papá publicó varios libros; mi hermana es una excelente poeta, con varios premios a su haber… por mi parte, yo estoy incluido en algunas antologías de poetas cubanos… Siempre me ha atraído la literatura y escribo desde muy pequeño; pero en realidad, me atraen todas las ramas del arte. En Cuba, ayudé a organizar el ‘Primer Encuentro Nacional de Poetas, Artistas y Escritores: Por el Avión de la Poesía’; y tuvimos un éxito tremendo… ¡Fue memorable; y todavía hay gente que recuerda el evento! Para mí fue una experiencia enriquecedora: fue la primera vez que trabajé una empresa multidisciplinaria… sí, me interesan todas las artes, pero el cine y la literatura suelen ser las que siempre sobresalen en mi vida”.

Momento en el que el actor Axel Anderson acepta la dedicatoria de Cinefiesta 2007. En la foto, con Antonio Molina, de la UNESCO.
Momento en el que el actor Axel Anderson acepta la dedicatoria de Cinefiesta 2007. En la foto, con Antonio Molina, de la UNESCO.
(Foto suministrada)

En estos momentos en que ya se encuentra retirado del mundo de la banca, este nativo de Camagüey considera que su profesión oficial es la de ser un facilitador. “Siento que ésa es mi labor en estos momentos: ofrecerle a la gente joven un foro donde puedan presentar sus trabajos y ayudar un poquito en torno al desarrollo de una cultura cinematográfica. Lo segundo siempre ha sido una de mis grandes preocupaciones. Hay mucha gente interesada en hacer cine… pero no han visto cine… ¿cómo es eso posible? Es una gran laguna que debemos resolver: la educación es fundamental y, definitivamente, el ver mucho cine ayuda en esa área”. Con la franqueza que le caracteriza, Luis nos comenta que no se considera un experto en cine. “No soy experto, pero entiendo que tengo una cultura cinematográfica amplia. Mi interés es transmitirle a la gente joven -y a todo el mundo- ese gusto que siento yo por el cine, que solo se cultiva viéndolo y apreciándolo”.

Y de ahí nace The Film Foundation, creada en el 2002. “Cuando me retiro de la banca, comienzo a buscar algo qué hacer. Mi esposa me recomienda que busque algo en cine… pero no sabía exactamente qué hacer. Curiosamente, fue en el velorio de un querido amigo que todo cayó en su sitio. En el velorio, conversé con el hijo de mi amigo, que en esos momentos vivía en Madrid y trabajaba en la producción de un festival de cine llamado ‘La Boca del Lobo’. Yo no estaba familiarizado con esto de los cortometrajes; para mí, todo era largometrajes. Pero me interesó su propuesta de traer el festival a Puerto Rico; así que me fui a España, con mi hija mayor, para ver lo que era el proyecto”. Luis se encontró con un festival de mucho prestigio y un programa de cortometrajes impresionante… Y esto lo decidió por completo: en mayo de 2003, se presentaba en el Museo de Arte de Puerto Rico, a través de The Film Foundation, lo que sería el primer festival para la organización: el Festival de Cortometrajes La Boca del Lobo.

Los inicios del Festival en Puerto Rico-

“Para mí, fue una grata sorpresa ver cómo, todos los días, se llenaban las sesiones para apreciar este festival no competitivo de cortometrajes españoles: 24 cortos, tres noches, 8 cortos por noche… ¡lleno total, un éxito!” Cuando terminó todo, Luis se encontró sin querer frente a un nicho desatendido; y así fue cómo comenzó oficialmente un festival internacional que, al 2009 celebra su séptima edición. “Al principio, no estuve exento de crítica: la gente me peleó mucho por no haber incluido cortos puertorriqueños en el festival de La Boca del Lobo. Pero yo no sabía dónde estaban o cómo conseguirlos. Así que, luego del éxito y la aceptación de este primer festival, viendo que sí gustaba y que le interesaba a la gente, me ideé el Festival Internacional de Cortometrajes de Puerto Rico, un festival competitivo que le ofrece espacio al talento del patio y, también, incluye trabajos internacionales para continuar enriqueciendo a los cineastas locales”.

Este primer festival nacional e internacional -el segundo para The Film Foundation-, celebrado nuevamente en el Museo de Arte de Puerto Rico, en agosto de 2004, contó con 22 cortos en tres días, ocho de ellos puertorriqueños. El ganador como Mejor Corto Nacional lo fue ‘El perro ovejero’, de Joel Pérez Irizarry. “Él viene de la escuela de cine de Londres y se comprobó con su corto que es un competente cineasta. Le auguro un futuro excelente”. Otros ganadores del premio al Mejor Corto Nacional han sido ‘El andén’, de Eduardo Salgado (2005); ‘El preámbulo’, de Damián Rosa (2006); ‘Peor es nada’, de Kathy García (2007); y ‘El hombre muerto’, de Osvaldo González (2008).

No obstante, debemos recalcar que una de las razones primordiales de esta organización siempre ha sido la de educar al talento joven puertorriqueño. Por eso, a la par con el Festival de La Boca del Lobo, la Fundación desarrolló en 2003 su faena educativa, primero con talleres sobre apreciación de cine (“Aprenda a ver cine”); y, luego, con los talleres prácticos “Aprenda a hacer cine, haciéndolo”, un programa de 60 horas contacto: 10 sábados consecutivos, de 6 horas de instrucción cada uno, un programa que se realiza tres veces al año. “Ésa era nuestra idea primordial cuando comenzamos la Fundación: educar. Tenemos muy buenos profesores, los cuales han estudiado cine en las mejores universidades del mundo. Y puedo decir que del taller han salido varios trabajos de calidad… y varios cineastas jóvenes que ya están empezando a despuntar”.

Cinefiesta, en su edición de 2008, fue dedicada a Lillian Hurst y Efraín López Neris. En la foto, ambos actores comparten con el equipo de The Film Foundation.
Cinefiesta, en su edición de 2008, fue dedicada a Lillian Hurst y Efraín López Neris. En la foto, ambos actores comparten con el equipo de The Film Foundation.
(Foto suministrada)

Por otra parte, la Fundación logró institucionalizar un concurso de guiones, el cual tenía al principio dos categorías: una para cineastas profesionales y otra para ópera prima; actualmente, hay un solo renglón competitivo. “En 2003, César Rodríguez ganó en la primera categoría, mientras que Coraly Santaliz ganó en la de ópera prima. Y, con la ayuda de la Corporación de Cine de Puerto Rico, se logró realizar el cortometraje de Coraly, ‘El anillo’, el cual presentamos como estreno mundial el día de las premiaciones del festival, en 2004”, nos comenta Luis con satisfacción.

Este concurso nacional de guiones corre independiente de la convocatoria de Cinefiesta, a pesar que la fecha límite para entrega es la misma. Un jurado, compuesto por escritores y profesores de cine puertorriqueño, estudia los guiones enviados para luego escoger un primer premio y, de ser meritorio, una mención de honor. El guionista que resulte ganador del primer premio, recibe un crédito de $10,000.00 por parte de la Corporación de Cine de Puerto Rico, para poder realizar el cortometraje. Todos los años, The Film Foundation coloca gran esperanza y expectativa en este concurso, ya que… “la única deficiencia que tenemos en el cine local es la falta de buenos guiones. Y realmente no lo entiendo, porque aquí nos sobran las historias. Actualmente, hay algunas escuelas dedicadas al arte del guión, pero hacen falta más talleres para desarrollar mejores guionistas”.

Y regresando al festival de cortometrajes, luego de un exitoso segundo evento, The Film Foundation decidió añadirle un nombre más corto y significativo al que ya identificaba al festival de 2005: Cinefiesta. “Esto es un festín de cine de arte, un festival no ideológico; y todos disfrutamos enormemente la realización del mismo. Nunca pensé que aquel pequeño proyecto de cortos en 2003 fuera a crecer tanto como ha ocurrido; y estoy definitivamente contento y satisfecho. Ha sido arduo el camino, claro está; pero, al final, es un evento especial, único, alegre, concurrido y disfrutado por todos”. Con la ayuda de fieles auspiciadores como el Municipio Autónomo de Caguas y su alcalde, el Honorable William Miranda Marín; la Corporación de Cine de Puerto Rico; el Museo de Arte de Puerto Rico; la Compañía de Turismo de Puerto Rico; y Caribbean Cinemas, entre otros, Cinefiesta es hoy por hoy el principal evento competitivo y de exhibición de cortometrajes en Puerto Rico.

En aumento los candidatos a proyectarse-

El hecho que Luis se haya movilizado alrededor del mundo, conociendo los diferentes circuitos de cortometrajes existentes y, a su vez, dando a conocer el de Puerto Rico, también ha ayudado al éxito de Cinefiesta. En 2004, se recibieron un promedio de 25 a 30 cortometrajes para competencia; pero para el 2009, la cantidad subió exponencialmente, con 1,514 trabajos sometidos -86 escogidos para competencia-, tanto nacionales como internacionales. “No te voy a negar que a veces siento un poco de tristeza cuando escucho críticas viciosas y comentarios malintencionados sobre un supuesto favoritismo de nuestra parte hacia los trabajos internacionales. Pero no me siento mal acerca del trabajo que The Film Foundation ha hecho a través de siete años de labores. Nuestro interés es y será siempre apoyar al cine local y ayudar a colocarlo en una posición privilegiada alrededor del mundo… nosotros estamos muy claros acerca de nuestro norte en cuanto a eso”, nos dice Luis con cierto desánimo.

Pero nuestro entrevistado no se amilana tan fácilmente ante comentarios o críticas; al contrario, las utiliza a favor del cine. Podemos tomar como ejemplo la implementación, en 2008, de una actividad paralela dentro de Cinefiesta: la sección “Cine nuevo de Puerto Rico”, que tiene como propósito exhibir cortos puertorriqueños, fuera de competencia. En 2009, se recibieron 54 cortos nacionales: competirán 10 y se exhibirán 19 adicionales bajo esta nueva sección. “Es importante que se exhiba la mayor cantidad de trabajos puertorriqueños; que se den a conocer nuevos artistas; que la gente opine sobre los cortos. Para mí, es una forma adicional de crecer como cineasta”.

“Cine por un vellón”, novedoso proyecto de exhibición y educación fílmica, en una de sus ediciones en el Anfiteatro Municipal, en el Paseo de las Artes Abelardo Díaz Alfaro, de Caguas.
“Cine por un vellón”, novedoso proyecto de exhibición y educación fílmica, en una de sus ediciones en el Anfiteatro Municipal, en el Paseo de las Artes Abelardo Díaz Alfaro, de Caguas.
(Foto suministrada)

¿Cómo se seleccionan los trabajos que van a competir en Cinefiesta? “The Film Foundation tiene un comité seleccionador, conformado por miembros de la organización. Si hay algún miembro de este comité que no ha estado familiarizado con el trabajo de evaluar cortometrajes, se le envía a exponerse a diferentes festivales internacionales alrededor del mundo. Desde nuestros comienzos, un total de 10 personas se han beneficiado de este tipo de aprendizaje”. Para Cinefiesta 2009, la convocatoria abrió el 15 de noviembre de 2008 y cerró el 15 de junio de 2009, siete meses recibiendo cortometrajes de todas partes del mundo. “1,514, para ser exactos. Según se van recibiendo, se van evaluando de inmediato para que no nos aplaste el cierre de la convocatoria, que es cuando, usualmente, se recibe la mayor cantidad de trabajos. La cantidad de cortos a competir se decide a base de los días que durará el Festival. Este año, Cinefiesta durará 8 días, con un promedio de 2 sesiones por día. Si se piensa en que cada sesión podría tener seis o siete cortos, esto se multiplica por la cantidad de días y ahí tienes el total de cortos que pueden competir al año. En 2009, serán 86”.

Luego que están escogidos los cortometrajes a competir, se distribuyen por días, sesiones y duración, tratando también que siempre haya diversidad geográfica en cada sesión, que debe durar más o menos una hora y quince minutos. Luego, se someten a la evaluación de un jurado independiente de la Fundación, compuesto por personalidades del mundo cinematográfico y artístico. Este jurado evalúa los cortos la semana de Cinefiesta, otorgando el último día del festival los diferentes premios establecidos: mejor corto nacional y mejor corto internacional; premios especiales del Jurado; mejores actuaciones masculina y femenina en corto nacional; y el nuevo premio instalado para este año: mejor dirección en corto nacional. Por otra parte, la audiencia también tiene la oportunidad de otorgar sus premios: Premios del Público para tanto el mejor corto nacional como el mejor internacional. “Por eso, este año le añadimos más días al Festival, para no agotar al Jurado ni tampoco al público con tantas sesiones diarias”.

Positivo ante la oferta de 2009-

Este año, Cinefiesta le rendirá homenaje a dos distinguidas artistas puertorriqueñas, destacadas en cine, televisión y teatro: Alba Nydia Díaz y Sonia Valentín. En años anteriores, se les ha rendido homenaje a distintas personalidades, como Lillian Hurst, Axel Anderson, Daniel Lugo, Efraín López Neris, Cordelia González y Ángel F. Rivera. Y aunque Luis Cruz entiende que estos homenajes son justos y necesarios, en un principio no estuvo muy de acuerdo con hacer esta actividad parte de Cinefiesta. “Siempre pensé que homenajear a una personalidad era como manipular al público… y hasta al mismo homenajeado. Me sentía como si lo estuviésemos utilizando para mercadear mejor el festival. Poco a poco, me he dado cuenta que vale la pena homenajear a gente que se lo merece, que han hecho patria, que le han dado mucho a Puerto Rico a través de su arte, personalidades que pueden darle a los jóvenes un buen ejemplo de talento, dedicación y constancia”. Y desde que se comenzó con esta práctica, en 2006, siempre se escoge entre los homenajeados a un cagüeño, rindiendo distinción merecida a los artistas del pueblo sede de The Film Foundation.

El presidente de la organización The Film Foundation, Luis J. Cruz, junto a la directora ejecutiva de la Corporación de Cine de Puerto Rico, Mariella Pérez Serrano.
El presidente de la organización The Film Foundation, Luis J. Cruz, junto a la directora ejecutiva de la Corporación de Cine de Puerto Rico, Mariella Pérez Serrano.
(Foto suministrada)

Luis se siente muy contento y complacido porque, en 2009, la calidad de los cortos nacionales a exhibirse en Cinefiesta es superior a la de años anteriores. La selección internacional es igualmente buena, presentando trabajos ganadores en Venecia, Clermont y Sundance, entre otros importantes festivales internacionales. “¡Imagínate que este año tenemos un corto que ha ganado 35 premios internacionales! Eso es algo que nos llena de orgullo, ya que significa que Cinefiesta comienza a ser reconocido mundialmente como un festival importante”, nos comenta sumamente emocionado. Otro detalle significativo de Cinefiesta 2009, que tiene a nuestro entrevistado muy entusiasmado, es la gran participación de cortometrajes de animación. “Este año hay un corto de animación en casi todas las sesiones del festival. De hecho, hay uno de Puerto Rico. Esto es algo nuevo; y aunque en años anteriores ha habido cortos de este tipo, en el 2009 la participación ha sido mucho mayor… y de gran calidad”.

Una meta a largo plazo para Cinefiesta: Luis Cruz sigue luchando para que The Film Foundation tenga la solvencia económica suficiente que permita traer a Puerto Rico a todos los directores de los cortos internacionales en competencia. Según su opinión, esto sería algo importantísimo para Puerto Rico, en términos culturales, turísticos y económicos. Y una meta a mediano plazo es realizar, próximamente, el Primer Encuentro de Cineastas Latinoamericanos, en Caguas. “Éste es un proyecto que me ilusiona mucho y que entiendo va a ser de mucho provecho para todos los cineastas asistentes, nacionales e internacionales. Habrá talleres, conferencias, foros, cortos… ¡ya está casi todo listo!” nos confía alegremente el Presidente de The Film Foundation.

Aparte de Cinefiesta, Luis Cruz acuna otro preciado proyecto: “Cine por un vellón”. “En nuestros comienzos, la Fundación realizaba gratuitamente lo que se llamaba ‘Miércoles de cine’, una especie de ‘cine-club’. Presentábamos un largo metraje, lo discutíamos, hablábamos del director, etc. Pero la actividad me frustraba un poco, ya que solo llegaban 10 ó 12 personas. Y entonces, pensé que quizás yo era muy ambicioso al pretender que, en un país donde no hay una cultura de apreciación del cine de arte como tal, hubiera una respuesta amplia de gente a este proyecto. Así que cambié la estrategia”. La idea ahora sería presentar, el último jueves de cada mes, un programa de cortometrajes… por un vellón. Cuando Luis presentó su idea al alcalde de Caguas, éste la acogió con beneplácito; y “Cine por un vellón” comenzó a finales de 2008. “Empezamos en una salita en donde solo cabían 40 personas; y ahora nos estamos presentando en el Anfiteatro Municipal, en el Paseo de las Artes Abelardo Díaz Alfaro, al lado del Bellas Artes de Caguas, con casi 200 personas de audiencia”. Y, sin duda alguna, “Cine por un vellón” es ahora una de las más esperadas actividades en la ciudad criolla.

Reflexiones, logros y satisfacciones-

Luis J. Cruz (quinto de izquierda a derecha en la fila superior), junto al equipo de The Film Foundation en 2008.
Luis J. Cruz (quinto de izquierda a derecha en la fila superior), junto al equipo de The Film Foundation en 2008.
(Foto suministrada)

Cuando le preguntamos acerca de las satisfacciones obtenidas en sus aventuras, esfuerzos y labores hacia y por el cine, Luis J. Cruz admite que tiene muchas; pero, entre ellas, una es la principal: “Haber puesto a Puerto Rico en el mapa del circuito de cortometrajes a nivel mundial. Hay lugares en el mundo en donde ni siquiera se conocía a la Isla… mucho menos su cine, sus artistas. Me siento satisfecho de haber logrado que, poco a poco, se reconozca al país como una posibilidad turística, artística, cultural… digamos que vendemos al mundo, a través de Cinefiesta y demás actividades, la idea del turismo cultural”.

Dentro de todo lo hecho y vivido artísticamente, ¿hay algo de lo cual este emprendedor cinéfilo se arrepiente? “Fíjate, cuando regresé a Cuba, luego de vivir un año en México, me ofrecieron una beca para estudiar cine en Italia… no la acepté. De haberlo hecho, hubiese estudiado con Sabatini -que escribía con Fellini-, entre otros grandes… pero también hubiese tenido que hacer un compromiso ideológico con el país y ya yo estaba decepcionado con la situación política cubana. Así que, por un lado me arrepiento; por el otro, no”.

¿Y algo que le falte por hacer, por lograr? “Una escuela de cine, otro sueño que atesoro desde hace mucho tiempo. Y quizás… hacer un cortometraje o una película… pero los compromisos con la Fundación y sus actividades atrapan mucho de mi tiempo. Además, no tengo los recursos para hacer algo bueno, de calidad. Yo he hecho mis cortometrajes, como todo el mundo… los considero malísimos… quizás no lo son tanto, pero es que yo soy muy perfeccionista. Uno de mis directores favoritos, Ingmar Bergman, decía que en el cine, uno no puede darse el lujo de tener ni un solo minuto malo: yo concuerdo con él… También concuerdo con un maestro de cine que me decía que si vas a hacer una película sobre un individuo que muere por una idea y esa idea es lo más importante, lograrás un folleto; si, por el contrario, lo más importante es la muerte del individuo en sí, entonces lograrás una obra de arte… Y como todo artista, como artista que soy, yo también quiero lograr una obra de arte…”, termina diciendo, con una gran sonrisa, nuestro entrevistado Luis J. Cruz.

La séptima edición del Festival Internacional de Cortometrajes de Puerto Rico, Cinefiesta 2009, se llevará a cabo del 26 de julio al 2 de agosto de 2009, en el Museo de Arte de Puerto Rico. Para más información, horarios y demás actividades paralelas y educativas, pueden visitar la página de The Film Foundation, www.thefilmfoundation.org.


24/jul/09

 

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