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Piano y guitarra para su deliete
Por Miguel López Ortiz / F.N.C.P.
Haga un aparte en estos días para disfrutar de esa buena
música que a penas recibe difusión en los medios de
comunicación. Por un lado, el guitarrista clásico
Alberto Rodríguez Ortiz acaba de editar un excelente homenaje
a Héctor Campos Parsi. Por el otro, el boricua internacional
del piano, Adlan Cruz, nos presenta un compendio musical que bien
merece el título de colección.
Alberto Rodríguez Ortiz
“Homenaje a Héctor Campos Parsi”
(Nueva Venecia, NV1801)
Género: guitarra clásica.
Productores musicales: Miguel Cubano y Alberto Rodríguez
Ortiz.
No son frecuentes las ediciones de álbumes de guitarra clásica
en nuestro mercado discográfico. Menos aun, con música
de autores nacionales. Por eso alegra cada lanzamiento de alguna
nueva propuesta dentro de este campo. En esta oportunidad, el boricua
Alberto Rodríguez Ortiz somete a la consideración
de los amantes de la buena música este disco que dedica al
gran compositor ponceño Héctor Campos Parsi (1922-1998).
Contiene las siguientes obras de su autoría: “Tres
preludios”, “Grafístico rápido”,
“Grafístico con sorpresa”, “Tumbao”,
“Sonata No. 1”, “Andante misterioso”, “Marcha
fúnebre” y “Homenaje a Héctor Campos Parsi”.
También: “Fragmentos” (de Miguel Cubano); “Cantilena”
y “Fotografía de Héctor” (de William Ortiz)
“Homenaje a Edgar Degas” (de Ernesto Cordero); “Mazurca”
(de Campos Parsi); la danza “El coquí” (de José
Ignacio Quintón) y otros “Tres preludios” (de
José Rodríguez Alvira).
Valga resaltar el dato de que Rodríguez Ortiz posee un Diploma
en Composición obtenido en la Escuela Normal de Música
de París y una Maestría en la Eastman School Of Music,
en Rochester, Nueva York. Además de haber cimentado un prestigio
como concertista internacional, ejerció como profesor en
el Conservatorio de Puerto Rico durante el período 1998-2000.
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Adlan Cruz
“The Pianoforte Collection”
(AO-005-7)
Género: ritmos variados / Instrumental.
Productor musical: Adlan Cruz.
Estamos ante otro pianista puertorriqueño talentoso que
también cultiva con acierto la composición: Adlan
Cruz. Un músico que merece mayor exposición a través
de nuestros medios y, naturalmente, más presencia en escenarios
de envergadura. A últimas fechas editó un doble compacto
incluyendo nada menos que 33 de sus obras, más siete piezas
de otros autores. El repertorio está colmado de fusiones
y aires exóticos: “Ballet Dancer”, “Rock
of Orbe”, “Latin Africa Live in Washington, DC”,
“Palabras con luz”, “Kio Le Se / Osuba”,
“Flamenco Praise”, “Color of West Africa”,
“Colors of the Caribbean”, etc. Una de las selecciones
es vocalizada por Ángel Ramírez (su autor) y Sonny
Hernández.
La lista de los instrumentistas acompañantes incluye nombres
bastante conocidos. Especialmente, Mariano Morales (violinista);
Jorge Laboy (guitarrista); Junior Irizarry (bajista); Pepe Jiménez
(baterista) y Freddy Santiago y Alberto Machuca (percusionistas).
La producción en pleno es verdaderamente relajante. Digna
de escucharse.
Luis Quevedo Alfaro
“Piano”
(Taller de Jazz Don Pedro)
Género: jazz
Productor: Ramón Soto Vélez
Si bien, por un lado, este compacto es un gran disco, por otro
significa un merecido reconocimiento a quien, desde hace más
de tres décadas, ha sido uno de los pianistas de mayor trayectoria
en el panorama salsero nacional – su discografía como
sesionista sobrepasa las 600 producciones – y un apasionado
de la llamada “música de los músicos”
o “música clásica de los pobres”. Por
eso, este compacto es importante.
Para su debut como figura protagónica, sin acompañantes,
el maestro Quevedo Alfaro optó por incluir cinco composiciones
propias (“Ayer y hoy”, “Bomba taína”,
“¿Por qué siempre la contraria?”, “Salsipuedes”
y, para variar la nota un poquito, la danza “Mañana
de abril”), completando su propuesta con tres estándares:
“Summertime” (de George Gershwin); “Tenderly”
(de Lawrence & Gross) y la rumba “El cumbanchero”
(de Rafael Hernández).
Muy desafortunadamente, la carátula no pudo ser más
desatinada. Se escogió una pintura (mejor dicho, un “qué
sé yo qué” de Luis E. Rivera) tan cargada que,
ni siquiera, permite ver el nombre el artista y el título
del disco que, de paso y para colmo, se escribieron en letras pequeñas.
Entiendo que, para vender o exhibir pinturas, existen las galerías,
no la carátulas de discos. Por otro lado, la oportuna semblanza
biográfica escrita por doña Ana Vélez –
madre del productor Ramón Soto – debió ilustrarse
con una foto de don Luis. ¿Por qué no se hizo? Dudo
que éste padezca de complejo de feo. De todas maneras y a
pesar de estos detalles, “Piano” es de lo mejor que
se produjo durante 2004.
John Santos & Coro Folklórico Kindembo
“Para ellos”
(Machete, M-202)
Género: descarga afroantillana
Productor: John Santos
Una verdadera fiesta de tambores y santería afrocubana dedicada
a los más grandes maestros de la percusión antillana
que han fallecido a últimas fechas – Mongo Santamaría,
Julito Collazo, Malanga Casquerold, Oscar Valdés Sr. y el
puertorriqueño Luis Daniel «Chichito» Cepeda
– y a varios que, a pesar de su longevidad, continúan
pegándole a los cueros, es la más reciente propuesta
que el boricua John Santos ha presentado a sus seguidores. Este
virtuoso percusionista, líder del grupo Machete Ensemble,
convocó al estudio a lo más selecto de los instrumentistas
de la costa Oeste norteamericana (específicamente, Los Ángeles
y San Francisco, donde desarrolla su carrera) para materializar
este trabajo.
Intervinieron en la grabación Orestes Vilató, Emilio
Barreto, Jesús Díaz, Marta Galárraga, José
Luis Gómez, Pedro Martínez, Harold Muñiz, Javier
Navarrete, Sandy Pérez, Juan de Dios Ramos, Fito Reynoso
y Michael Spiro. Vale la pena prestar principal atención
a los cortes “Maestro Mongo” (dedicado al legendario
Mongo Santamaría, en el que sobresale la voz de Carlos Aldama,
co-fundador del Coro); “Elegguá” (vocalizado
por el propio John Santos como tributo a Collazo) y “Oggún”
(en homenaje al todavía activo Francisco Aguabella). ¡Realmente,
de colección!
12/jun/05
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