| Firme el compromiso de Croman Caribe
Por Miguel López Ortiz
Fundación Nacional para la Cultura Popular

Carlos José Román Hernández, junto a su hijo Urayoán, laboran por el ritmo afroantillano desde el campo independiente de discos’.
(Foto Javier Santiago / Fundación Nacional para la Cultura Popular) |
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Poniendo en práctica su convicción de que, además del lógico interés comercial que le da vida y la mantendría funcionando, una compañía discográfica también debe responder a un fin cultural y social, el productor y compositor Carlos José Román Hernández se ha dado a la tarea de colaborar en la gestión de devolverle a la salsa el sitial que le corresponde en los medios de exposición en nuestro País. Y, en esa tarea envuelve igualmente a la plena.
Este emprendedor boricua es fundador y presidente del sello Croman Caribe Music, que administra junto a su hijo Urayoán y que, desde 1997, ha editado una decena de álbumes y tiene varios próximos a ser lanzados.
“Aprendí a amar la salsa a través de Cortijo y Su Combo con Ismael Rivera cuando era muchachito. Al punto de que fui a WKAQ Radio El Mundo, que entonces quedaba en Miramar, para conocerlo. Él fue como un mentor para mí. Gracias a Cortijo me convertí en ‘salsero de la mata’, como dicen por ahí. Pero, hace 10 años, comprendí que esta música, que es la más que identifica a los puertorriqueños en el mundo, iba perdiendo difusión aceleradamente en la radio y que escaseaban las oportunidades para los nuevos valores. Entonces decidí crear mi propia disquera”, nos cuenta don Carlos, quien alterna su actividad en el ámbito salsero con su desempeño como profesor de Historia en la Escuela Superior de Aguas Buenas, pueblo donde viera la primera luz el 17 de enero de 1947.
Su más reciente compacto es el de Rafaelito Cortijo e Ismaelito Rivera –
El primer lanzamiento de Croman Caribe Music fue “Plena Señora” (CCM001CD), de Fe Cortijo, en 1997. Desde entonces ha desarrollado un catálogo que incluye producciones de Peri Campo & Orquesta Santera, Peter Velázquez (de selecciones navideñas), Orquesta Los Saxofones de Mayagüez, Papo Cocote, Jonathan Garay (cantante salsero cristiano), Nelson Ferrer, Mayra Mayra, Rafaelito Cortijo & Orquesta con Tito Allen y, más recientemente, el excelentísimo compacto “La nueva generación / De la raíz la mata” (CCM010CD), de Rafaelito Cortijo con Ismaelito Rivera.
En breve se editará el segundo del veterano sonero comerieño Papo Cocote, el de Pablo Paredes & Son D’Aquí y otro del cantante Marcos Malory exponiendo ritmos tropicales que, en Puerto Rico, han sido muy poco cultivados. También planifica otro con el legendario plenero Ángel Luis Torruellas.
— Siendo maestro de instrucción pública, ¿te introduciste en el campo de la producción discográfica sin experiencia alguna?, le preguntamos.
Cortijo grabó su primera obra “Ya no me importas”
y Willie Colón & Héctor Lavoe le convirtieron en éxito “Sigue feliz” -
“Siempre hay algo de aventura en este negocio, pero yo tengo mi historia. Como dije anteriormente, yo me metí a la música inspirado por Cortijo, a quien conocí en WKAQ. Poco después de entablar amistad con él, le llevé una composición mía con la esperanza de que a él le gustara y la incluyera en su repertorio. Él no me dijo que era una porquería, pero sí que necesitaba pulirla más. Le hice unos cambiecitos y volví a llevársela. La historia se repitió… aunque él siempre fue muy diplomático conmigo. Mientras tanto, me hizo el honor de convertirme en su ‘band boy’. Hasta que un día me dio una sorpresa que jamás olvidaré. Me dijo: ‘no te preocupes: yo te voy a grabar un número’. Y, efectivamente, cumplió su promesa. Más tarde me grabó el titulado ‘Ya no me importas’, cantado por Marvin Santiago. Después de eso, fui su agente de contrataciones. Fue así como me adentré en este ambiente. En 1970 tuve mi primer sellito, Disco Revolución, que duró poco, porque entonces estudiaba en el Instituto Comercial. Pero logré sacar un LP bastante bueno, que se titula ‘Salsa y protesta’. Creo haber sido pionero en esta fusión”, relata nuestro entrevistado, quien completó su Bachillerato en Pedagogía en la Universidad de Puerto Rico, en 1972.
Luego de su primer acierto autoral, Carlos Román se motivó a seguir componiendo. Entre su colección de obras sobresale “Sigue feliz”, que le popularizó Willie Colón. Y, en casi todas las producciones que ha editado, por lo menos aparece una pieza suya. En el álbum de Rafaelito Cortijo & Ismaelito Rivera, por ejemplo, aparece la titulada “Mi abuela cantaba así”, misma que evoca el recuerdo de doña Margarita Rivera García, madre del venerado “Sonero Mayor” y abuela del vocalista a quien le correspondió interpretarla.
Aunque reconoce que colocar a sus artistas en las programaciones radiales siempre ha sido cuesta arriba, no sólo en su caso, sino en las de todos los que producen de manera independiente, le satisface el hecho de que la Prensa respalde su esfuerzo y que sus representados sean reclamados para actuar en eventos artísticos de envergadura, tanto aquí como en el extranjero.
“Mi pasión siempre ha sido la música caribeña. Y, mi deseo, luchar por mantenerla viva a través de mi trabajo como disquero y, en lo que me sea posible, con mi aportación como compositor”, puntualiza finalmente.
22/jun/06
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