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  San Juan, Puerto Rico ::

Se nos fue Rosita Rodríguez

Rosita Rodríguez
La cantante Rosita Rodríguez ganó el Festival de Ibagüé, celebrado a principios de la década de 1970 en Colombia.
(Foto archivo Fundación Nacional para la Cultura Popular)

A Rosita Rodríguez podríamos calificarla como una de las exponentes pioneras del movimiento boricua de La Nueva Ola aunque, a diferencia de sus homónimas Diana, Lucecita, Lissette y Celinés, originalmente ella no surgió en el ambiente artístico de su patria, sino en la plaza hispana neoyorquina, donde su progenitor, el naguabeño Juan Rodríguez Díaz (1921-1988), era una estrella de la radio. Éste laboró largos años en la poderosa WHOM, aunque se le recordaría principalmente como el fogoso presentador de los candentes “Debates musicales” semanales – con las participaciones de los solistas y tríos más exitosos de la época, a quienes el público premiaba a través de aplausos y votaciones – que instituyó en el Teatro Puerto Rico en 1960. Durante más de una década aquellos espectáculos fueron transmitidos a través de la mencionada emisora.

Don Juan siempre fue el principal estimulador e impulsador de su unigénita en los escenarios. Rosita, quien había nacido en Caguas, el 4 de diciembre de 1947 y fue a radicar con sus padres a la Gran Urbe cuando apenas contaba seis años de edad, evidenció vocación artística desde la infancia y, ya a los siete, su padre la incluía, como bailarina de twist, en los espectáculos que animaba, tanto en el Teatro Puerto Rico, como en el Triborough – nombre que los puertorriqueños castellanizaron llamándolo Tríboro – y el Río Piedras.

Curiosamente, a pesar de que siempre canto en español, sus principales influencias durante su formación como intérprete fueron estrellas anglosajonas. Doris Day, Connie Francis y los emblemáticos rocanrroleros Elvis Presley, Frankie Avalon y Neil Sedaka, especialmente. Se esmeró en educar su voz y durante su adolescencia tuvo varios profesores en esta disciplina. El cubano Charles Abreu, entre ellos. También cursó estudios de Actuación en la American Academy of Dramatic Arts.

Quienes tuvieron la dicha de ser testigos de sus primeras apariciones en los escenarios coincidían que Rosita no tardaría en triunfar en el negocio del espectáculo, porque reunía todos los atributos necesarios para convertirse en estrella. Y no se equivocaban. Como cantante era de primera categoría. Como actriz, excelente. Y, por añadidura, poseía un rostro bello, figura escultural y simpatía desbordante… además de proyectarse como un verdadero “Torbellino” – por tal calificativo solían anunciarla durante sus comienzos – ante el público.

En 1965, el consagrado compositor dominicano, Mario De Jesús, creó para ella el tema “Alfileritos”, que la haría famosa –

Rosita Rodríguez
Rosita Rodríguez con el compositor doiminicano Mario de Jesús, autor del tema que le dio el mote de “Alfilerito”.
(Foto colección Miguel López Ortiz)

En 1963 tuvo oportunidad de grabar su primer disco, un sencillo que contenía la canción “Qué suerte”, la cual recibió alguna exposición en la radio hispana neoyorquina. Sin embargo, su primer gran exitazo que, precisamente, sería el máximo de su carrera, lo constituyó la grabación, bajo la etiqueta mexicana Musart, del pegajoso tema “Alfileritos”, que creara específicamente para ella el prolífico y consagrado compositor dominicano – hijo de arecibeño – Mario De Jesús en 1965.

Amparada por el impacto de esta interpretación, Rosita Rodríguez regresó a su patria, donde permanecería indefinidamente. Aquí se dio a conocer, primero, a través de “El show del mediodía” y otros programas que Tommy Muñiz mantenía en WAPA TV / Canal 4. Y, si tal vez no fue la primera en lucir tales prendas, indiscutiblemente fue a ella a quien, a través de aquellos espacios televisivos, le correspondió el mérito de haber impuesto la moda de las botitas “go-go” (blancas, a media pierna) y las minifaldas que, combinadas con las trencitas características de las colegialas norteamericanas, representaron la imagen de la “Chica Ye-Yé”, símbolo del movimiento nuevaolero. Más adelante fue atracción habitual de “El show de las 12”, “La Taberna India” – como actriz – y de otras producciones de Paquito Cordero en Telemundo / Canal 2.

En 1966 viajó a México contratada por la RCA Víctor para grabar dos álbumes. Al primero, titulado “El Torbellino” (MKL-1716), enfocado hacia el género del bolero, obligatoriamente hay que calificarlo como una joya. A mi juicio, es el mejor de su discografía. Generó cuatro éxitos: “Cuatro cirios” (de Federico Baena); “Dime tu precio” (de Víctor Manuel Mato); “Egoísmo” (de Osvaldo Farrés) y “Sagrado corazón” (de Luis Demetrio). Ese mismo año apareció por primera vez en el cine, aportando una intervención musical a la película “Machuchal, Agente 0 en Nueva York”.

Al año siguiente, 1967, retornó a México, esta vez para cantar su infaltable “Alfileritos” en otra película. Específicamente, la titulada “La venganza de Gabino Barrera”, protagonizada por Antonio Aguilar e Irma Serrano, bajo la dirección de René Cardona. En esta cinta también intervinieron los puertorriqueños Miguel Ángel Álvarez y, como ella, interpretando selecciones musicales, Chucho Avellanet y Virginia López con su Trío Imperio.

Triunfó en el Festival de la Voz y la Canción de Ibagué, Colombia, con la balada “Cuando volverás”, de Edwin Oliver, en 1971 –

Aunque el cine no aprovechó su talento dramático, la pantalla chica sí lo hizo. A partir de su actuación en la telenovela “Cuando los hijos condenan”, producida por Tommy Muñiz en WAPA TV / Canal 4, Rosita Rodríguez tuvo participaciones en otros melodramas, tanto en dicha planta como en Telemundo. En el interín, representó a nuestro País en el Festival de la Voz y la Canción de Ibagué, en Colombia, donde se alzó con el Primer Premio gracias a su magistral interpretación de la balada “Cuando volverás”, de Edwin Oliver, en 1971. Este triunfo le abrió las puertas de plazas como Panamá y Ecuador, que de inmediato reclamaron su presencia. En agosto de aquel año agotó exitosas temporadas en el Hotel Tequendama y en el Club Candilejas, de Bogotá.

Rosita Rodríguez
En esta toma que data de una conferencia de prensa en 1968 aparece la cantante Rosita Rodríguez (derecha) junto a la compositora Puchi Balseiro y dos representantes de la industria de la época.
(Foto archivo Fundación Nacional para la Cultura Popular)

Rosita mantuvo una constante presencia en el medio televisivo boricua hasta los albores de la década de 1990 integrando los elencos permanentes de programas como “En casa de Juanma Román”, “Fantástico”, “Salsa con chispa” y “La pensión de doña Tere” en Telemundo. Igualmente, participó en algunos montajes teatrales. En WAPA TV actuó como invitada en “Los Rayos Gamma”.

Desafortunadamente, durante las postrimerías de aquel decenio su salud comenzó a deteriorarse. Sufrió padecimientos cardíacos y renales, que se agravaron con artritis reumatoidea, enfermedad degenerativa que la mantendrían postrada en cama los dos últimos años de su vida y que le ocasionó la pérdida de la visión del ojo derecho y le afectó severamente la del izquierdo.

Hacía 22 años que se había divorciado de su segundo esposo, Luis Alberto Canals – uruguayo, al igual que el primero –, propietario de una línea de taxis en Nueva York, con quien se había casado el 6 de enero de 1980. Radicaba con su nonagenaria madre, Rosa Biosca, en la Urbanización Cupey, Río Piedras. Quizás porque muchos desconocían su paradero, la inmensa mayoría de quienes fueron sus compañeros en las lides artísticas no la visitaban, por lo cual se lamentaba, a pesar de que siempre se mostraba de buen ánimo y esperanzada en que su salud mejoraría.

La noche del sábado 30 de mayo, mientras veía televisión, falleció calladamente a consecuencia de un paro renal y cardíaco. Fueron escasos los artistas – y sus amigos de antaño – que asistieron a su velatorio en la Funeraria Ehret. En su sepelio, realizado en el cementerio Borinquen Memorial Park, de su natal Caguas, sólo estuvieron presentes, además de unos cuantos familiares y allegados, los actores Luis Antonio Rivera “Yoyo Boing” y Sara Pastor, así como el director de televisión Rubén González.

Aquellos que tuvimos la gran suerte de disfrutar de su inmenso talento nunca la olvidaremos.


06/jun/09

 

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