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Vive la salsa en su Día Nacional
Por Miguel López Ortiz / F.N.C.P.

El compositor Roberto Angleró
fue uno de los homenajeados en el Día Nacional de la
Salsa.
(Foto Yeisa Morales / F.N.C.P.)
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¿Quién dijo que la salsa atraviesa un período
de crisis? Bueno... es cierto que, por causa del fervor que experimenta
el reggaetón, su presencia ha aminorado en los medios radial
y televisivo. Pero de ahí a que corra el peligro de desaparecer
ante la “posibilidad” (¿?) de que sus seguidores
de siempre comiencen a inclinarse por otras vertientes musicales
difícilmente sucederá.
Siempre ha sido normal que algunos estilos tengan su “cuarto
de hora” en el negocio de la música popular. Así
aconteció con el twist, el boogaloo, el hustle, la lambada
y, hasta hace muy pocos años, el merenrap. Todos los exponentes
de estas fusiones rítmicas se “iban de pecho”
asegurando que “llegamos para quedarnos”. Ahhh, ¿sííí?
¿Para quedarse dónde? Claro: en las sombras del olvido.
La realidad es que, en ciertas épocas, la música
que constituye tradición podrá tener sus altibajos
en términos de exposición, pero difícilmente
desaparecería. Y tal es el caso de la salsa, hija directa
del son cubano, con cerca de medio siglo de vigencia tal como la
conocemos hoy, aunque pronto se cumplirán 40 años
de que el disc-jockey venezolano Phidías Danilo Escalona
le estampara su nombre definitivo.
Aquellos que pensaban que esta música – que tanto
identifica a los boricuas en el mundo aunque no sea autóctona
de nuestra tierra – iba en picada, seguramente sintieron como
un estrellón contra la pared ante el exitazo del XXII Día
Nacional de la Salsa que, este año, su empresa fundadora,
la radioemisora WZNT 93.7 FM (o Z-93), volvió a presentar
en el Estadio Roberto Clemente Walker, de Carolina, desde primeras
horas de la tarde del domingo 6 de marzo.
Se estima que no menos de 30,000 “salseros de la mata”
(otros cálculos elevan tal cifra a 40,000) disfrutaron hasta
el delirio de este colosal banquete de pura rumba y descarga sonera,
con el cual se honró los legados del prolífico compositor
Roberto Angleró Pepín y el veterano trompetista y
director de orquesta Tommy Olivencia, quien hace varios lustros
sustituyó su habitual instrumento por el güiro cubano
y las claves. Es preciso recalcar que, tradicionalmente, este gran
festival, organizado por el programador de la referida estación
Pedro Arroyo Torres, ha registrado llenos impresionantes en todos
los estadios y coliseos donde se ha celebrado.
La cartelera arrancó con la actuación de la juvenil
Orquesta NG-2, encabezada por los vocalistas Gerardo Rivas y Norberto
Vélez. Por su excelente desempeño, un nutrido sector
de la Prensa y de los conocedores calificaron como “la gran
sensación del evento” a este dueto cuya grabación
figurara en la lista de las 20 producciones más sobresalientes
de 2004, según la Fundación Nacional para la Cultura
Popular.
El segundo turno le correspondió a La Primerísima
Orquesta de Puerto Rico del homenajeado Tommy Olivencia, la cual
fue dirigida por el trompetista Edgar Nevárez. La mayoría
de los vocalistas emblemáticos de esta banda volvieron a
unirse a su antiguo líder: Paquito Guzmán, Sammy González,
Simón Pérez, Héctor Tricoche, Héctor
Luis «Pichie» Pérez y Paquito Acosta, así
como una de sus últimas adquisiciones, Viti Ruiz, reclutado
para interpretar los temas que se popularizan en voz de su inolvidable
hermano Frankie. El rapero Tego Calderón se unió a
Pérez para vocalizar unas líneas del clásico
“Planté bandera” (de Tite Curet Alonso), originalmente
grabado con el recordado Chamaco Ramírez, primer sonero que
desfiló por la orquesta de Olivencia. Ya avanzada su presentación,
los animadores Javier Granel «El Vaquero» y Marcos Rodríguez
«El Cacique», de Z-93.7 FM, junto a Arroyo Torres, entregaron
al destacado músico arecibeño la correspondiente placa
de reconocimiento.
El homenaje a Angleró aconteció durante la intervención
de El Gran Combo que, para tan significativa ocasión, ensayó
varias de las composiciones que éste le cediera durante los
albores de la década de 1970 y que se convirtieron en “jitazos”.
Entre ellos, “La salsa de hoy”, “Las hojas blancas”
y “Serrana”. Detalle significativo fue el hecho de que
los llamados «Mulatos del Sabor» fueron anunciados por
el popular Eddie Miró evocándose así la época
esplendorosa del recién desaparecido programa “El show
de las 12”, que ellos acostumbraban iniciar de lunes a viernes
en Telemundo / Canal 2 hace ya cuatro décadas.
El tributo al ilustre autor fajardeño criado en el populoso
sector santurcino de Barrio Obrero prosiguió con las actuaciones
de la Sonora Ponceña – comandada por Quique y Papo
Lucca – y Bobby Valentín y Su Orquesta, que también
ejecutaron selecciones suyas. Durante el turno de Valentín,
a éste se unió el trovador Andrés Jiménez
«El Jíbaro» para interpretar “Soy boricua”,
que se popularizó vocalizado por el hoy fenecido Marvin Santiago.
Por otro lado, la Sonora Ponceña brindó la novedad
de presentar al rapero Julio Voltio vocalizando líneas del
éxito “Hachero pa’ un palo”. Como culminación
a su presencia en el escenario, Angleró interpretó
su difundida obra “Si Dios fuera negro” acompañado
por la orquesta oficial del festival dirigida por Louis García.
Valga señalar que, dos días antes (viernes 4), él
había sido objeto de otro reconocimiento por parte del Senado
de Puerto Rico.
La banda matuteada por García tuvo a su cargo, además,
un homenaje especial al inmortal Ismael Rivera «El Sonero
Mayor» (1931-1987) en el que Ismael Miranda, Moncho Rivera
y Tego Calderón vocalizaron algunas selecciones consagratorias
de éste. Este segmento se realizó con el fin de anunciar
la creación del Premio Ismael Rivera instituido por la fundación
que lleva el nombre de quien fuera pilar de Cortijo y Su Combo y
líder de Los Cachimbos, el cual se entregará cada
año dentro del marco del Día Nacional de la Salsa
para reconocer la aportación de una importante figura vinculada
a este género. En esta primera oportunidad, el seleccionado
fue Ismael Miranda.
La función concluyó con la candente aparición
en el escenario del venezolano Oscar D’León ya cercana
las 9:00 de la noche. Éste mantuvo al tope el ánimo
de la masa salsera brindándole una buena dosis de sus éxitos
más representativos.
12/mar/05
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