| Tita Guerrero se ríe de los 80
Por Javier Santiago
Fundación Nacional para la Cultura Popular

Tita Guerrero acaba de integrarse al elenco de “De generación 80” que acaba de cumplir 25 presentaciones en el escenario del Teatro Georgetti de Santurce.
(Foto suministrada) |
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Su nombre es María Isabel, pero todos la conocen por Tita. Con el apellido Guerrero - que lleva muy bien puesto - esta incansable artista ha caracterizado desde libélulas y hurones del teatral infantil, hasta la suntuosa delicuente Hunyak en la aclamada versión boricua del musical “Chicago”. Con su arte ha trascendido las tablas para hacer reir en programas televisivos y en los circuitos de línea dura como bien son los escenarios de los llamados “stand up comedy”. Pero ante cada reto ha quedado confirmado su talento y su innegable chispa. Tal y como ahora lo reafirma en su integración al elenco de la pieza “De-generación 80” que se presenta en el Teatro Georgetti de Santurce.
Entre risas y llanto cuál es el trabajo que prefieres: ¿actuación dramática o las obras de humor?
Obras de humor, por supuesto. Primero poque me da vida y segundo por que también me da mucho aliento. De hecho, yo he hecho dramas, como fue la obra “Otra nota” que produjo Teatro del 60. Ahí la trama giraba en torno al problema del alcohol y la droga. Pero el drama yo lo respeto. Y por eso me gusta dejarlo a quienes lo hacen mejor que yo.
¿Compartes la idea de que hacer reir es más difícil que hacer llorar?
Claro que sí. Hacer reir es más dificil porque la trama humorosa tú te la tienes que creer. Tienes que respetar lo que estás representando y hacerlo con seriedad. Si logras cumplir con estas encomiendas seriamente entonces puedes generar en el público la risa.
¿Cómo ha sido para ti la integración al elenco de “De-generación 80” en la cual sustituyes a la actriz Maribel Quiñones?
Es maravillosa. Primero por los compañeros actores con los que comparto el elenco. Joaquín Jarque, Carlos Merced, Gerardo Ortiz y yo somos parte de la generacion de los 80. Y cuando fui por primera vez a ver la producción me la disfruté de principio a fin. En aquel momento me dije cuánto me hubiese gustado haber estado en ese elenco. Pero lo que yo jamás sospeché fue que ese deseo se me cumpliría. Imagínense la sorpresa que me llevé cuando Kino (Joaquín Jarque) me llamó para indagar si yo podía sustuir en el elenco a Maribel, que en aquellos días tenía que integrarse a la obra “Dudas”. Yo le contesté de inmediato que no lo tenía que pensarlo porque desde ya podían contar conmigo.
¿Cómo fue la adolescente Tita Guerrero en esa década de 1980?
Yo no fui tan convencional… En realidad era bastante aburrida. Viví los bailes de marquesina, los “disco party”… Dios mío, veo fotos mías de los 80 y me veo mayor que ahora con aquellas modas! La ropa de aquella época… Yo estaba en el Colegio Santa Rosa de Bayamón y como era una escuela de mujeres solamente, recuerdo que no tuvimos Senior Prom. En su lugar, nos fuimos para la Discoteca El Coquí del Hotel Cerromar. Era la época en la que Madonna con su “Bordeline” estaba en todo su apogeo. Imagínate si yo era aburrida, que todas las compañeras fueron con sus novios y yo me llevé a mi hermano de parejo…
¿Con cuántos de los temas rememorados en esta producción nostálgica te identificas?
Las canciones de los comericales. Yo era una “freak” de la tv. Y en el viaje al pasado que di cuando vi esta pieza me di cuenta de lo “looser” que yo era. Dios mío, me sabía todos los comerciales, todas las novelas y todos los “jingles”. De los de ahora no recuerdo mucho, pero de los “jingles” de aquella época, como los de ATH y Oliver Exterminating, me acuerdo palabra por palabra.
¿Cómo describes la acogida del público a la obra?
Es increíble la reacción del público porque ves gente que se identifica más con determinados aspectos dependiendo de sus géneros. Por ejemplo los varones en seguida ríen con la sola mención del “punto ocho” o el “echa caldo”. Por su parte las féminas tienden a cantar más los temas comerciales y a reaccionar con las escenas de telenovelas.

Junto a Carlos Merced, Joaquín Jarque y Gerardo Ortiz, Tita Guerrero evoca la década de 1980 en la obra “De Generación 80”, original de Alexis Sebastián Méndez.
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“De-generación 80” acaba de cumplir 25 presentaciones en escena en el Teatro Georgetti de Santurce. Obviamente esta es una obra que requiere chispa, versatilidad y dominio escénico por la interacción que se da con el público asistente. ¿Qué ha sido para ti lo más dificil en el proceso de integración a esta creación del autor Alexis Sebastián Méndez?
A mí lo que se me hizo bien difícil fue la rapidez con la que tuve que integrarme al elenco. “De-generación 80” era una obra que ya estaba corriendo en escena y tenía su equipo de actores totalmente integrado. Al yo entrar al elenco no había mucho tiempo para ensayar. Eso me tenía bien asustada porque el cuarteto de actores estaba bien acoplados en su trabajo. Y definitivamente acoplarme en tan poco tiempo fue mi mayor reto.
¿Cuáles son tus espectativas ahora que están integrada a la producción?
Todos estamos rogando que “De-generación 80” sea una de esas obras que dure seis años en cartelera como lo logró “La hamaca”. Hay quienes se preguntan si uno no se cansa de hacer lo mismo por tanto tiempo. Pero yo, en mi caso particular, les digo que no. Yo le estoy dando prioridad a este proyecto. Después de todo este es el trabajo perfecto. Y no hay nada como trabajar y pasarla bien.
Tita Guerrero se ha destacado en el teatro con sus innumerables caracterizaciones. De todos personajes que has interpretados, ¿cuáles son para ti los más signifiactivos?
Bueno, primeramente tendría que mencionar mi primer personaje en el teatro profesional que fue la libélula de “El patito feo” de Edwin Pabellón. Me encantaba ver la reacción de los niños y la posición que tomaban ante nuestra propuesta en el escenario. Luego puedo mencionar el personaje de dominicana que realicé para “Dito… tan bueno que era” de Carlos Ferrari. Para ese personaje tuve que llamar a mi mamá, que es dominicana, para ponerme al día con algunas expresiones que tenía que decir. Así logré dentro del humor darle mayor veracidad a mi personaje. Y finalmente tengo que mencionar a la bruja de Blanca Nieves, personaje que estoy haciendo en estos momentos en el teatro infantil. Me encanta la dinámica que se da con los niños que te abuchean, que te dicen que eres mala y se identifican con la víctima. Eso es algo genial que se sólo se puede experimentar como actor.
Al mirar a tu trayectoria, muchos destacan tu caracterización de la húngara “Hunyak” en el excelente musical “Chicago” que produjeron Sara Jarque, Axel Cintrón y Harry Nadal en Puerto Rico. ¿Qué representó para ti ese personaje?
Esa caracterización es la más completa que he podido caracterizar en teatro. Primero porque tiene baile y hay que recordar que yo empecé en el arte bailando. Luego tenía muchísimos retos escénicos que me fascinaron. Me tuve que aprender los parlamentos en húngaro. Y finalmente, lo mejor fue tenerme que integrar a un equipo de excelencia, porque en “Chicago” el elenco fue de primera.
Si te dijeran que te tienen asiganado todo el presupuesto que quieras par trabajar en una producción musical, ¿qué obra escogerías?
Bueno, ciertamente no tengo el talento de una Sara Jarque para el canto pero sí me gusta ser parte del “ensemble”. Ahora si tuviera la capacidad de cantar haría “Rent”, que me cautivó recientemente. Haría igualmente “A Chorus Line”, “Wicked” o un clásico musical como “West Side Story”. A mí me encanta el baile. Y ya lo dije anteriormente, no hay nada como trabajar y pasarla bien…
11/mar/06
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