|
Apoyan difusión masiva de obra boricua
por WIPR
Por Enrique Feliciano Díaz / F.N.C.P.

Gary Núñez defendió la difusión masiva
de la música puertorrqueña a través de WIPR
Radio
(Foto JS / FNCP) |
|
¿Deben las emisoras del pueblo de Puerto Rico difundir mayoritariamente
las canciones compuestas por autores nacionales? Ese parece ser
el fin de las enmiendas propuestas al Proyecto de la Cámara
4145, del 16 de octubre de 2003, presentado por los representantes
Javier García Cabán y Carlos Vizcarrondo Irizarry.
El proyecto presenta una enmienda al artículo 3 y añade
el nuevo artículo 6 a la Ley Núm. 216 del 12 de septiembre
de 1996, conocida como “Ley Orgánica para la Difusión
Pública”, con el fin de proteger los mejores intereses
de los compositores e intérpretes puertorriqueños,
garantizándoles una masiva difusión de sus canciones
en las emisoras de radio del Gobierno del Estado Libre Asociado
de Puerto Rico y una adecuada representación en la Junta
de Directores de la Corporación de Puerto Rico para la Difusión
Pública.
En vista pública celebrada recientemente en la Cámara
de Representantes, Gary Núñez, fundador y creador
del grupo Plena Libre; y el periodista Javier Santiago, director
ejecutivo de la Fundación Nacional para la Cultura Popular,
endosaron fuertemente la iniciativa y a su vez presentaron sugerencias
adicionales a los legisladores.
Núñez, director de la agrupación plenera que
ostenta tres nominaciones al Grammy, sugirió que de cada
cuatro piezas musicales difundidas en las ondas radiales de WIPR,
dos sean de compositores y/o intérpretes puertorriqueños
de géneros de música puertorriqueña; una de
compositores puertorriqueños de géneros puertorriqueños
o internacionales y una de géneros, compositores y/o intérpretes
de géneros internacionales.
Traducido a por cientos esto significa que iría al aire
un cincuenta por ciento de música de compositores e intérpretes
de géneros puertorriqueños; un veinticinco por ciento
de música de compositores puertorriqueños de géneros
puertorriqueños o internacionales; y un veinticinco por ciento
de música internacional.
“Este proyecto podría ser pieza importante en el intento
de impulsar la música y a los intérpretes de música
puertorriqueña que se expresa en los Proyectos de la Cámara
3315, 3316 y 3317 que también están bajo consideración
de la Cámara y que en estos momentos buscan abrir paso y
oportunidades de empleos a los intérpretes de nuestra música”,
expresó Núñez quien se destaca como músico,
compositor, arreglista y director musical puertorriqueño.
Añadió además que la medida haría algo
de justicia a nuestra música y a los compositores e intérpretes
que la cultivan, sin limitar la inclusión de otros géneros
que otros compositores e intérpretes puertorriqueños
puedan cultivar. Igualmente la medida dejaría un espacio
para la inclusión de la música de otros países
para que se escuche a través de las emisoras de WIPR, lo
cual añadiría a la riqueza cultural de nuestro país.
“Siempre hemos creído que el arte que hacen los puertorriqueños
en el pentagrama musical merece difusión masiva en los medios
de comunicación del País. Las limitaciones que imponen
la falta de estrategia, el mercadeo, la promoción y el escaso
presupuesto, unido al bombardeo masivo que llega del extranjero
y se difunde en las ondas radiales, televisivas y medios noticiosos,
hace sumamente cuesta arriba para nuestros compositores dar a conocer
sus trabajos. Ante ello, establecer la regla de que la Corporación
de Puerto Rico para la Difusión Pública dedique un
mayor esfuerzo en dar a conocer la obra de los compositores puertorriqueños
es una iniciativa de justicia que bien debe redundar en beneficio
de toda la comunidad”, expresó Javier Santiago de la
Fundación Nacional para la Cultura Popular (F.N.C.P.).
Santiago igualmente recordó que cada disco que se vende
en Puerto Rico aporta 6.6% de arbitrios al fisco, genera ventas
en tiendas que pagan patentes, da repertorio a intérpretes
que cantan en escenarios nacionales, y permite producir espectáculos
que emplean a cientos de trabajadores que, a su vez contribuyen
al erario público a través de Hacienda.
“Para que todo este proceso se realice, el acceso a la radio
y a la televisión es más que importante a la hora
de dar a conocer una propuesta musical”, enfatizó el
Director Ejecutivo de la organización cultural.
Por otra parte, Santiago y Núñez también coincidieron
en su apoyo a la enmienda que propone la integración de un
compositor y un representante de la industria musical en la Junta
de Directores que rige la Corporación de Puerto Rico para
la Difusión Pública.
“Cabe añadir que, de por sí, los artículos
que aquí se presentan no son la receta mágica que
hará una diferencia total en este afán de defender
lo nuestro. Parte del trabajo de proteger a nuestros compositores,
merece la creación de un índice nacional de obras
musicales hechas por puertorriqueños. Esto facilitaría
la identificación de las mismas a todo aquel interesado en
grabar o interpretar nuestras canciones”, sugirió Santiago
a la Comisión durante la vista pública.
En la misma línea de sugerencias, la Fundación recomendó
también que se ayudara a los compositores a la hora de registrar
sus obras en el archivo de propiedad intelectual del País
así como en la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos.
“Una coordinación entre la Oficina de Puerto Rico en
Washington (PRFAA por sus siglas en inglés) y el Departamento
de Estado podría ser efectiva en este renglón tan
necesario para nuestra industria”.
Finalmente, el representante de FNCP exhortó a la Comisión
a que, entre proyectos futuros, considere seriamente crear una ley
que obligue a las casas editoras de música que “custodian”
las creaciones de los compositores boricuas a registrar en el Departamento
de Estado de Puerto Rico los contratos que hacen con nuestros autores.
“Del mismo modo, debe obligarse a estas editoras a que mensualmente
informen canciones que se añaden a sus catálogos o
que bien dejan de ser representadas por ellos, ya sea por expiración
de contratos o por decisiones judiciales. Sólo así,
los interesados en grabar o interpretar nuestra música, tendrán
acceso a detalles legales que de otra forma, se hacen inaccesibles.
Para tener una idea de lo sugerido, el registro del que les hablamos
existe en la actualidad en dicha dependencia gubernamental con las
corporaciones. De ese modelo, debe salir entonces, uno similar para
los compositores”, puntualizó.
Durante la primera hora de vista pública estuvieron presentes
los representantes Carlos Vizcarrondo Irizarry, Edwin Mundo, Jennifer
González, Aníbal Vega Borges, Luis Raúl Torres
y Javier García Cabán. Este último fue el único
que permanecía en el salón al concluir las deposiciones.
Posterior al análisis de las ponencias y la posible incorporación
de las sugerencias que los legisladores consideren pertinentes,
la medida deberá pasar a la consideración del Senado
para su evaluación.
6/may/04
^regresar arriba
|