| ‘Vegigantes’: tributo a Arriví, en el Arriví
Por Miguel López Ortiz
Fundación Nacional parala Cultura Popular

“Vegigantes” sube a escena en el Teatro Francisco Arriví de Santurce como parte del Festival de Teatro Puertorriqueño del Instituto de Cultura.
(Foto suministrada) |
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El 29 de mayo de 1958, en el marco del Primer Festival de Teatro Puertorriqueño se estrenó en el Teatro Tapia la que hoy es considerada obra cumbre de uno de los autores más representativos de nuestra dramaturgia: “Vegigantes”, del insigne Francisco Arriví. O sea, hace apenas un año se cumplió medio siglo de que esta importante pieza del teatro musical nacional subió a escena por primera vez. En aquella histórica ocasión la música y los bailes fueron encomendados al siempre venerado maestro Rafael Cepeda Atiles (1910-1996) y su conjunto Los Caballeros de la Bomba de Santurce, integrado principalmente por sus hijos.
Cuarenta y siete años más tarde, 2005, al inaugurarse la sala que hoy lleva el nombre de Arriví y que durante la época esplendorosa de Santurce albergara al Teatro Matienzo, el montaje seleccionado para su apertura tenía que ser “Vegigantes” – que su creador concibió como un baile de bomba en tres actos – y, nuevamente, Los Hermanos Cepeda aportaron la música y las coreografías.
“Vegigantes” es un drama enmarcado en las Fiestas de Santiago Apóstol de Loíza que plantea los conflictos originados por el cruce de la raza blanza con la negra, creando el mulataje –
Este año se anuncia la edición número 50 del Festival de Teatro Puertorriqueño y, precisamente en el Teatro Francisco Arriví vuelve a reponerse “Vegigantes”, con Los Hermanos Cepeda en la parte musical, esta vez con la profesora Gilda Hernández San Miguel dirigiendo las coreografías. La Fundación Folklórica Cultural Rafael Cepeda, Inc., encabezada por Jesús Manuel Cepeda Brenes y la coreógrafa Hernández San Miguel, es la institución productora.
Se impone establecer que “Vegigantes” es un drama enmarcado en las Fiestas Santiago Apóstol de Loíza que plantea los conflictos de conciencia originados por el cruce de la raza blanza con la negra creando el mulataje. De acuerdo con el autor, cuando los mulatos puertorriqueños reniegan de su herencia racial africana se convierten en vegigantes, entiéndase por ello seres enmascarados y moralmente insuficientes, muchas veces impulsados a conducirse diabólicamente.
El elemento blanco, en este caso, es representado por el destacado actor Pedro Orlando Torres, quien había intervenido, con el mismo personaje, en la reposición del 2005. Éste caracteriza a “Benedicto”, un gallego de algunos 30 años que se encuentra de visita en Puerto Rico y, por curiosidad, se motiva a asistir a la celebración de las fiestas de Santiago Apóstol en la Playa de Loíza.
“Allí ve a ‘Toña’, una jovencita negra que es el alma de la fiesta y se encandila con ella. Entonces se viste de vegigante y la persigue hasta que logra que acceda a bailar con él. Entre los dos surge el romance y es a partir de ahí que la historia cobra forma. Hay que recordar que la obra se desarrolla durante el reinado de Alfonso XIII en 1910 y la influencia española en Puerto Rico todavía era muy fuerte. Pero, la historia transcurre en un pueblo negro y entre la gente existen resentimientos”, explica Pedro Orlando, cuya experiencia en teatro musical se remonta a 1975 cuando dio vida a “El Juglar” de la pieza “Persecusión y asesinato de Jean Paul Maralt” montada por la compañía Teatro del ‘60.
Pedro Orlando Torres cuenta con gran experiencia en el teatro musical e, incluso, revela que inició su carrera como cantante –
“El teatro musical siempre me ha fascinado. De hecho, mucha gente no sabe que yo empecé como cantante. Y me tocó cantar en producciones tan importantes como ‘Puerto Rico fuá’, de Carlos Ferrari, con cuyo elenco participé en el Festival de Teatro de Nancy, en Francia – donde permanecimos tres meses –, en 1976. Luego canté en ‘Upa, upa, cataplum’ que se presentó en el Teatro Sylvia Rexach y, allí mismo, caractericé a Jesús en ‘Reflexiones’, la versión en español del musical ‘Godspel’, que tuvo un reparto maravilloso, con Lotti Cordero, Carlos Augusto Cestero, Carlos Camacho, Sharon Riley, Rafael Fuentes, Marian Pabón y otras figuras de ese nivel”, rememora orgulloso.
En “Vegigantes”, el personaje de “Toña” con que coincide “Benedicto” en el primer acto es interpretado por Nanya Sierra Hernández. A partir del segundo acto, cuando ya ella es una mujer mayor, el mismo es asumido por Carmen Nydia Velázquez. El elenco es completado por Lydia Echevarría (en el papel de “Marta”); Anamín Santiago (“Clarita”) y Ángel Vázquez (“Bill”). La dirección escénica recae en la consagrada Victoria Espinosa.
“Hemos ensayado durante tres meses para sólo estar tres días en cartelera. Ojalá que después nos surja algo bueno con esto”, comenta Pedro Orlando esperanzado en que pueda llevarse a otros escenarios.
21/may/09
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