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‘Mágico’ tributo musical de España
a Julia de Burgos
Por Javier Santiago
Fundación Nacional para la Cultura Popular

La cantante Mónica Yebra, de La Discreta Academia, interpretó canciones inspiradas en la obra poética de Julia de Burgos durante dos presentaciones realizadas en la Fundación Nacional para la Cultura Popular.
(Foto Félix “Guayciba” Ayala)
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Fueron dos noches mágicas… Dos veladas íntimas empapadas de buena música y sublime poesía inspiradas en la obra de nuestra Poeta Nacional, Julia de Burgos (1914-1953). Bajo el título de “A Julia sin lágrimas”, el grupo español La Discreta Academia, (en una versión reducida titulada La Troupe de Trapo), regresó a nuestro suelo para deleitar a un efusivo público que colmó en dos funciones la sala de actos de la Fundación Nacional para la Cultura Popular en el Viejo San Juan. Este colectivo es el mismo que el año pasado lanzó la producción discográfica de igual título, la cual fuera distinguida entre las 20 producciones más sobresalientes de 2009 en Puerto Rico.
Con Julia en la garganta - y en los corazones- , zarparon desde la Madre Patria, cruzando todo el Atlántico, haciendo escala en la hermana República Dominicana, hasta llegar a la tierra de quien hizo del Río Grande de Loíza un himno universal.
Así, la calidad de la obra presentada en estas dos veladas fue – ante todo - bastante distante de ser “discreta”. A pesar de que en esta ocasión dos “academos” – Ainhoa Atín y José María Alfaya – no pudieron abordar este viaje, la excelencia pudo palparse en la labor de Pedro Mariné, en el piano y los arreglos; Mónica Yebra en la interpretación; Jesús “Chuchi” Arandojo en la percusión y Noemí Hidalgo en los coros y recitación. Labor a la que se añadió la de Juan Varela-Portas de Orduña, quien entre poesías y comentarios dio dirección a la velada, y Blas Garzón, quien desde el ala de producción también documentó cada noche para la posteridad.
Con Julia de Burgos en toda su dimensión –
Con la presentación de rigor, encomendada a la joven escritora Yara Liceaga, el colectivo ocupó el escenario íntimo de la Fundación. Frente a una reproducción gráfica de la carátula de la aplaudida producción discográfica, ubicada en la pared de fondo, el legado de Julia comenzó a surtir su efecto. Un emotivo poema de Pedro Mir, “A Julia sin lágrimas”, marcó entonces el punto de partida en este viaje poético-musical. Y, cual placentera travesía, la obra de la carolinense zarpó hacia aguas profundas, convertida en canciones.
Con vestidos de los más diversos ritmos, el programa fluyó sabiamente. En un balance en el que se mantuvo en alto la verdadera esencia de los versos, la poesía cobró vida sin alteraciones en “Río Grande de Loíza”, “Poema para mi muerte” y “A Julia de Burgos”. Mas a ellos se sumó una digna e interesante propuesta musical inspirada en la obra de la Poeta Nacional. “Yo quise ser” fluyó entonces entre lo acústico y lo tropical, “Nada” brilló tanto por su armonía de voces como en su ritmo marcado por el blues, mientras “Fuga en tu recuerdo” se aferró a un tango que en sus compases aumentó ese tono de desplante que siempre ha llevado en sus versos.

El componente musical de La Discreta Academia en sus presentaciones en la Fundación Nacional para la Cultura Popular estuvo representado, de izquierda a derecha, por Pedro Mariné (piano y arreglos musicales), Mónica Yebra (voz), Noemí Hidalgo (coros y recitado) y Juan Arandojo “Chuchi” (percusión).
(Foto Félix “Guayciba” Ayala)
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Ante la celebración de dos veladas, la producción varió algunos de los elementos en oferta. Para unos estuvo la denuncia en el llamado de “La grifa negra”; otros recibieron la emotividad de la sublime nana “Naufragio para un sueño” y el vaivén cadencioso y sensual de “¡Oh lentitud del mar!”. Mas uno de los elementos más poderosos de la presentación lo fue el montaje de “Himno de sangre a Trujillo” que figuró en el programa del segundo concierto.
En una reacción a la controvertible visita de Angelita Trujillo para presentar recientemente, en Casa de España, un libro sobre su progenitor, Rafael Leonidas Trujillo (1890-1961), Juan Varela-Portas leyó los versos escritos por Julia ante el deceso del dictador. Y en un momento de intensidad y dramatismo, las denuncias y recriminaciones poéticas fueron enmarcadas con un cante jondo desgarrador realizado por Jesús Arandojo. El público se puso de pie premiando a la Academia con una sonora ovación. Y el aplauso – ardiente y solidario - se extendió por largos minutos cual si fuera un reclamo histórico hecho a la justicia y a la dignidad.
Mas dentro de estas variantes que se dieron entre ambas presentaciones, La Discreta Academia también brindó un adelanto de lo que podría ser el segundo volumen de poemas musicalizados de Julia de Burgos. Así presentó sus canciones “Réplica”, “Luz de amor”, “Emoción resaltada sin respuesta” y “Rebelde soledad” inspiradas en otras obras de la poeta. Y para sellar con broche de oro nos regalaron una versión de otro tesoro que recién acaban de descubrir: “Olas y arenas” de la inmortal Sylvia Rexach.
Reciben elogios de exponentes culturales del País –
Con apenas tres días de visita a Puerto Rico, los integrantes de La Discreta Academia tuvieron un programa intenso de presentaciones antes de regresar a República Dominicana donde se encontraban participando de la Feria Internacional del Libro. De hecho, sus dos actuaciones en la sede de la Fundación Nacional para la Cultura Popular se complementaron en con otro concierto en el Cuartel de Ballajá donde se celebraba el Primer Festival de la Lengua. Y tanto en un escenario como en el otro, la obra de los visitantes recibió elogios de numerosos exponentes de la cultura en el País.
Claramente entre todos había un vínculo de identificación con la poesía de Julia de Burgos. Y del mismo modo estaba la inquietud de conocer cómo dieron con sus versos. Así compartieron con la actriz y declamadora Marilyn Pupo, a quien reconocieron por los vídeos de ésta que, publicados en You Tube, abordan muchos de los poemas de Julia. Igualmente fueron felicitados por el reconocido actor y declamador David Ortiz-Angleró, quien editó una grabación titulada “Sylvia Rexach y Julia de Burgos: Dos creaturas del agua”, así como la cineasta Ivonne Belén – realizadora de los excelentes documentales “Julia toda en mí” y “Una pasión llamada Clara Lair”. Junto a ellas, también asistieron a los conciertos la escritora Etnairis Rivera, la destacada soprano Tamara Escribano (“Tammy”) y la cantante Chabela Rodríguez. Esto sin obviar a la educadora Gladys Escalona quien asistió a las dos veladas de “A Julia sin lágrimas”.
Una nota final marca lo que ha sido este encuentro de La Discreta Academia con Puerto Rico. En momentos en que el mundo hispano celebra el centenario del natalicio del poeta español Miguel Hernández, la presidenta del Comité Hernandiano en Puerto Rico, Luz Nereida Pérez, les dio la bienvenida en un mensaje que fuera escrito a los integrantes del grupo español.

El pianista Pedro Mariné y el recitador y director Juan Varela-Portas posan para el lente junto a la escritora Etnairis Rivera y la actriz y declamadora Marilyn Pupo en el patio de la Fundación Nacional para la Cultura Popular.
(Foto Félix “Guayciba” Ayala)
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“Al momento de agradecerles el que hayan musicalizado y añadido más belleza a la obra, ya de por sí extraordinariamente hermosa de nuestra poeta Julia de Burgos, las palabras resultan cortas. Este pueblo nuestro ha de agradecerles para siempre y por siempre el que hayan seleccionado una obra tan pletórica de femineidad, nacionalismo, preocupación social, afirmación femenina, ética ejemplar y estética sublime como lo es la obra de esta valiosa mujer puertorriqueña nacida en las riberas de ese gran río de Loíza al cual le canta mediante una de sus más singulares composiciones poéticas”, escribió Pérez.
A renglón seguido la también Abanderada Nacional de la Fundación estableció la similitud entre los dos poetas cuyas vidas fueron breves pero intensas. “Se dice que los amados de los dioses -o del Dios- se nos van pronto porque son reclamados a los habitáculos celestiales para ser mimados y protegidos por quien o quienes los reclaman. Así ha sido con Julia y con Miguel. ¿Cuánta más belleza nos habrían dejado para nuestro deleite y edificación de nuestro espíritu si hubieran vivido un poco más? Esa interrogante retórica queda en el aire y nos lleva a especulación y nostalgia de lo que pudo haber quedado por verse, por leerse, por sentirse…”.
Con el mensaje del Comité Hernandiano de Puerto Rico, que próximamente se sumará a otros 19 países que irán a España a celebrar el centenario del natalicio del poeta, La Discreta Academia recibió la producción poético-musical realizada en Puerto Rico que incluye las participaciones artísticas de los cantantes Danny Rivera y Chabela Rodríguez, el trovador Eduardo Villanueva y el declamador David Ortiz Angleró. Y confundiéndose en abrazos con el público, cerraron la noche con la promesa de un pronto regreso.
21/may/10
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