| Prodigio
Claudio por partida triple
Por Miguel López Ortiz / F.N.C.P.
“Master of the Cuatro” es el título de su nueva
obra. Y según nos llega, su “Saaaaalsa gorda”
es pura cadencia y sabrosura. Pero más allá de este
homenaje a la buena salsa, el talentoso cuatrista Prodigio Claudio
apadrina dos nuevos proyectos en el mercado nacional: el trovador
Fernando Sanabria y la nueva agrupación Aventura Jíbara.
Prodigio Claudio
¨Master of the Cuatro / Saaaalsa gorda¨
(PCCD 8253465061)
Género: salsa instrumental
Productor: Prodigio Claudio
Aunque desde que apareció en el panorama musical boricua,
hace ya más de una década, el cuatrista Prodigio Claudio
ha desarrollado una discografía tan prolífica como
las de los no menos destacados virtuosos Edwin Colón Zayas
y Pedro Guzmán – incluso como sesionistas –,
existe una marcada diferencia entre el aporte de éstos como
el del instrumentista que copa nuestra atención en este momento.
Porque, mientras Colón Zayas se ha concentrado en la exposición
del folklore y Guzmán comparte su interés entre este
campo y la onda pop (insisto en que es un error considerarlo jazzista),
Prodigio Claudio siempre ha evidenciado particular identificación
con la salsa. Claro: no crean que me olvido de los trabajos del
tercero frente a su proyecto Cuatro Rumbero. Pero, lo indiscutible
es que nuestro personaje hoy es el más ¨cocolo¨ de
los tres.
La producción que somete ahora a nuestra consideración,
¨Master of the Cuatro / Saaaalsa gorda¨ constituye ¨una
cura¨ para él y una delicia para los aficionados a este
género. Detalle curioso es el hecho de que Prodigio es capaz
de realizar buenas grabaciones utilizando el mínimo de colaboradores,
pues suele ejecutar la guitarra, el bajo y el güiro. En este
compacto sólo contó con la participación el
percusionista Ángel Cotto.
Selecciones incluidas: ¨Payaso¨ (composición de
Raphy Leavitt que marcó el lanzamiento de la Orquesta La
Selecta en 1971); ¨Anacaona¨ (obra del infalible Tite Curet
Alonso que, para las mismas fechas, propició el estreno como
solista de Cheo Feliciano); ¨Adoración¨ (exitazo
del binomio Palmieri & Quintana en 1973); ¨La rueda¨
(originalmente una ranchera del mexicano Víctor Manuel Mato
que, adaptada a la salsa, dio a conocer al hoy venerado Frankie
Ruiz frente a la Orquesta La Solución, en 1980); ¨No
hago más nᨠ(guaracha de Chiquitín García
popularizada por El Gran Combo en voz de Jerry Rivas); ¨Remembranzas¨
(del repertorio de la Sonora Ponceña); ¨Bomba carambomba¨
(clásica guaracha de Tití Amadeo que ha grabado ¨medio
mundo¨); ¨Fuego a la jicotea¨ (guaracha de Cortijo que
catapultó al recién fallecido Marvin Santiago a principios
del ´79) y, para finalizar con sabor a descarga, ¨Mi cuatro
alegre¨, original del legendario cuatrista corozaleño
Nieves Quintero.
¡Recomendado!
Fernando Sanabria
“Trova para mi gente”
(Sanabria, CD-8253465886)
Género: folklore campesino
Director musical: Prodigio Claudio
Fernando, el hermano menor de la ya famosa Familia Sanabria y,
al igual que sus mayores Alfonso, Julio César y Victoria,
triunfador en el importante Festival Nacional de Trovadores Bacardí
– muy lamentablemente, recién desaparecido –,
posee una de las voces más raras que han surgido en el campo
de la música jíbara. No me parece tan bonita como
las de los mencionados, pero admito que esto es cuestión
de apreciación y gusto. Además, si hace par de años
logró imponerse en el antes referido certamen, es porque
su valía como intérprete e improvisador no admite
discusión.
“Trova para mi gente” representa su lanzamiento oficial
como solista, luego de intervenir en producciones colectivas con
sus hermanos. Comienza con una dedicatoria a “Mi fanaticada”
en la cual proclama la alegría que lo invade por ya contar
con su primer disco. Seguidamente aprovecha la guaracha jíbara
“Cantemos con la juventud” para felicitar a Tego Calderón
y Don Omar por sus triunfos con el reggaetón, pero puntualiza
que lo suyo siempre será la trova campesina.
Las otras selecciones de esta propuesta son “A mi viejo”,
“Mi bruja ciudad Guayama”, “Nunca te creas más”
y “Vergüenza y dignidad” (de su autoría);
“Lágrimas por ti” (de Eduardo Villanueva); “Amando
lo nuestro” (de Waldo Torres) y la que constituye una de las
piezas más interesantes: “Controversia”, en la
que se enfrasca en una discusión con el veterano Isidro Fernández
«El Colorao de Aguas Buenas», infaliblemente encaminada
a delucidar cuál de los dos es el trovador más bravo...
aunque, claro, al final ambos – separados por la brecha de
una generación – se profesan admiración y respeto.
En medio de este derroche de puertorriqueñismo, se destaca
la labor del cuatrista Prodigio Claudio quien funge como arreglista,
guitarrista, bajista y, junto a Jerry Rivas, corista de la producción.
Aventura Jíbara
Título: Idem (Independiente)
Género: folklore campesino
Productor musical: Prodigio Claudio
Prueba fehaciente de que la música campesina boricua atraviesa
el mejor momento de su historia es la cantidad impresionante de
jóvenes trovadores, ejecutantes del típico cuatro
y conjuntos que se están destacando y que, en otros casos,
se esfuerzan por abrirse camino para descollar. Entre toda esa pléyade
de nuevos valores, el septeto aguadillano Aventura Campesina –
dirigido por el cuatrista Héctor J. Bonilla – capta
ahora nuestra atención con la producción que marca
su debut en el ámbito discográfico.
Este grupo, al que ya habíamos escuchado durante una participación
en el programa “Así canta Puerto Rico”, de TUTV
/ Canal 6, expone un sonido potente. Claro: su estructura instrumental
es más característica de un combo que de un conjunto
típico. Pero, de todas maneras, su repertorio sí proyecta
verdadero sabor a campo. Sus integrantes son: Dagoberto Pérez
(cantante); Hiram Muñiz (tecladista); Wilfredo «Puchi»
Rodríguez (guitarrista); Andrés González (conguero);
Ismael Ramírez (bongosero) y Miguel Negrón (güirero).
A la grabación se sumaron como refuerzos Prodigio Claudio
como contrabajista y cuatrista y Ángel Cotto en los timbales.
La pieza “Ven conmigo a la montaña” (de Antonio
Cabán Vale «El Topo») se delegó en Samuel
Del Valle, vocalista invitado.
Contenido: “Un jíbaro terminao” (clásico
seis de Baltasar Carrero) y “El cuarto de Tula” (guaracha
del cubano Luis Marquetti) – en ambos casos, los autores no
son identificados en los créditos –, “Madrecita”
(de Ramón Rodríguez); “¡Oh, Dios, si fuera
mañana” (seis de Mariano Cotto); “Pero había
más respeto” (de Luis Miranda); “Obsesión”
(muy recurrido bolero de Pedro Flores) y el aguinaldo jíbaro
“Linda patria mía”, cuya paternidad también
fue ignorada.
Buena alternativa para el bailongo navideño.
19/nov/04
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