| La
juventud se abre paso
Por Miguel López Ortiz / F.N.C.P.
Juventud… divino tesoro… reza un antiguo refrán.
Pero cuando se trata de música, la palabra puede ser sinónimo
de renovación y de nuevos aires. Tal puede ser el caso de
las producciones discográficas que esta semana reseñamos,
comenzando con Sheila en la balada pop, Jahrami en el reggae, Black:
Guayaba en el rock y Edgar Daniel en la salsa.
Sheila: con el pie derecho
(Univisión Music/Fonovisa 0883 52091 2 INO2)
Género: balada pop.
Productor musical: Alejandro Montalbán.
Esta nueva figura de nuestro panorama musical fue una de las participantes
más admiradas de la pasada jornada de “Objetivo fama”,
el exitoso programa-concurso de aspirantes al estrellato originado
por la cadena televisiva Univisión. Y, no cabe duda que cuenta
con los recursos necesarios para alcanzar su soñado objetivo:
una voz muy bonita, emotividad interpretativa y belleza, elemento
que siempre ha sido importante en el negocio de la música.
Sobre todo, en el ámbito del pop, que recoge el sector del
público más fácilmente impresionable ante artificios
promocionales y factores ajenos a la calidad artística. Es
un hecho indiscutible que un físico agraciado siempre ha
sido el anzuelo más efectivo para capturar fanáticos.
Un punto a favor de Sheila, quien luce preciosa en la carátula
de este, su álbum-debut.
Se recuerda que, durante su estadía en la academia de “Objetivo
fama”, ella manifestó su intención de dedicarse
a la música con mensaje cristiano, lo cual – según
algunos cronistas – provocó cierto desencanto entre
organizadores del evento que preferían bregar con candidatos
más sedientos del éxito masivo y comercial. Pero,
aunque Sheila no resultó la gran triunfadora de “Objetivo
fama”, su talento la hizo acreedora del amparo de la disquera
auspiciadora, Univisión Music, que encomendó la producción
que marcaría su lanzamiento al experimentado Alejandro Montalbán.
Inteligentemente, éste procuró que los textos del
repertorio seleccionado no se proyectaran como meros testimonios
de su “conversión evangélica”, sino que
aun siendo dedicados a Dios muchos pudieran entender que fueron
inspirados en experiencias románticas. Básicamente,
la misma fórmula que funcionó con la chicana Jaci
Velázquez.
Aunque, en realidad, ninguna de las canciones incluidas es “atrapadora”
(de esas que uno desea escuchar una y otra vez), sí están
bien elaboradas y a la medida de la intérprete. Los títulos
son: “Será” (de Alejandro Montalbán);
“Hay mucho más por vivir” y “Por ti”
(de Montalbán & José Gómez); “Adiós
a la tristeza” (de Montalbán & Ana Marta Arriza);
“Atrápame” (de Montalbán & Sheila);
“A tu lado” (de Matthew Diez & Valles Villagrán);
“Desde que te conocí” (de Brant & Portmann);
“El silencio de mi corazón” – en la que
se le une en dueto el no menos talentoso Jaime Barceló –
(de Marr, Pérez Soto & Rich); “Mi condena es amarte”
(de Cremisini & Santander) y “Por tu amor” (de Moreno
& Esparza).
Un elemento es imprescindible para que Sheila logre su “Objetivo
fama”: que sus promotores sean capaces de mantenerla en constante
exposición hasta que el público se acostumbra a identificar
su voz. De acuerdo con la inmensa mayoría de los conocedores,
alrededor del 85 por ciento de las voces femeninas tienden a parecerse
unas a otras. Y, a pesar de los méritos que se le reconocen
a nuestra compatriota, la de ella pertenece a ese renglón.
Definitivamente, no deben cesar en esa gestión. Por lo demás,
su primera propuesta discográfica constituye un paso bien
acertado.
Jahrami: toda una revelación
“Livity”
(Bad Music, CD-05335)
Género: reggae.
Productor musical: Jahrami .
Su nombre es el resultado de la combinación de Jah (entiéndase
Dios entre los fieles a la secta Rastafari) y rami, derivación
de amharic, idioma oficial de Etiopía. Pero retornemos al
planeta que nos corresponde y conocemos como boricuas más
tradicionales y mundanos. Se trata de uno de los mejores secretos
que el género jamaiquino reggae mantuvo guardado en Puerto
Rico durante seis años. Porque la verdad es que este quinteto
de exponentes de esta música en su forma más pura
– o reggae roots – es muy bueno. Sin duda de los mejores
que han surgido aquí.
Jahrami surgió en agosto de 1999 y desde sus albores ha
estado integrado por Benjamín «Benjie» Fuentes
(vocalista, tecladista y guitarrista); Amílcar «Bongo
I» Centeno (vocalista y bajista); José Vallejo (primera
guitarra); José Aponte (baterista) y Daniel Martir (percusionista).
“Living” es su primera propuesta discográfica
y en la misma contaron con la colaboración de varios músicos
amigos: Alberto Nieves (guitarrista); Carlos Souss (organista);
Alexis Falú (melodiquista); Jorge Cruz (baterista); Omar
Cruz (percusionista) y Glorimar & Nanette Frank (coristas).
Selecciones incluidas: “Siguiendo un líder”,
“Reggae”, “No More Babylon”, “Black
Lion”, “Paz y amor”, “Burn”, “I
Live Jah”, “Mi Señor”, “Teachings”,
“Eleva la Oración”, “Madre Naturaleza”
e “Ídolos”. Las doce, de matiz religioso como
es habitual en este estilo, fueron creadas por Amílcar, Benjamín
y Daniel.
Deseamos suerte a estos muchachos. La merecen. De paso, recomendamos
su disco. Ahhh… el diseño de la carátula es
muy llamativo y sugerente. Confieso que, de sopetón (incluso
hasta por la palabra Jahrami), me pareció que en mis manos
había caído lo nuevo de Santana. Lástima de
que, en su interior, no aparezca una fotografía del grupo.
Detalle que no revistiría importancia alguna si se tratara
de una banda ya reconocida, pero nada inteligente cuando se trata
de quienes aún pretenden colarse en la batalla. ¡Acuérdense
que un primer disco es sinónimo de carta de presentación!
Black: guayaba: novedoso comienzo
“Lo demás es plástico”
(Independiente)
Género: rock latino.
Productor musical: Black:guayaba.
¡Otra sorpresa feliz! Black:guayaba: un cuarteto que, con
un empujoncito por parte de los productores del ambiente artístico,
podría dar muy batalla en el panorama del rock nacional.
Por su calidad merece esa oportunidad. Sus integrantes Gust (vocalista);
Carlos (pianista, organista, acordeonista y percusionista); Javi
(guitarrista y corista) y Toro (bajista y corista) – aparentemente,
al momento de grabar carecían de un baterista fijo –
conocen muy bien el género. Y en su álbum-debut presentan
un repertorio convincente.
Las once composiciones incluidas son producto del trabajo colectivo
de estos muchachos, quienes convocaron a otros ocho músicos
para respaldarlos en el estudio de grabación. A saber: Carlos
Otero y Natalia Gracia (violinistas); José Bobrén
y Rafael Otero (violoncellistas); Luis Figueroa (violista); Jan
Louis Rivera (contrabajista); Gabriel Calero (baterista) y Daniel
Fornaris (pistas).
Contenido: “Esta ciudad”, “De una vida entera”,
“Despacio”, “Por ti”, “Tal vez”,
“Lejos” – con su correspondiente versión
acústica –, “Atrapado”, “Aunque no
estés aquí”, “No te merezco”, “Piénsalo
bien” y “Que te vaya mal”. ¡Aplausos, plis!
Desatinos: la carátula me parece un desastre. Nada llamativa.
Una foto del grupo brilla por su ausencia. Y, al tratarse de un
álbum-debut, podría influir en el impacto comercial
de este trabajo… a menos que Black:guayaba logre impulsarse
a través de vídeos. De verdad, más bien parece
el forro del sencillo promocional. Que siendo recién llegados
al ambiente sólo se identifiquen como «Gust»,
«Toro», «Javi» y «Carlos» también
me parece poco atinado. ¿Acaso no tienen padres y madres
o ya se creen tan establecidos como Maná o Café Tacuba?
Estos sí pueden gastarse este capricho, pues son amparados
por multinacionales.
De todas maneras, recomiendo su disco. Les repito que es muy bueno.
Edgar Daniel
“Controversial”
(Musical Productions, MP-6422)
Géneros: salsa pop y baladas.
Productor musical: Julio «Gunda» Merced.
Luego de ocho años (1996-2004) integrando la Orquesta Internacional
de su compueblano Pedro Conga, el cantante humacaeño Edgar
Daniel Díaz ve materializado su anhelo de lanzarse al ruedo
como solista. La compañía Musical Productions le brindó
la oportunidad y he aquí el resultado.
Aunque “Controversial” no puede ser catalogado como
“un gran disco” – en primer lugar, carece de “un
gran” tema –, sí es lo suficientemente competitivo
como para servir de catapulta a este intérprete en su gestión
por establecerse en el ambiente. De lograrlo, siempre tendría
oportunidad de realizar trabajos superiores. Edgar Daniel posee
buena pinta, juventud (27 años) y, como vocalista, cumple
con los requisitos que exige el negocio de la música.
Su primera propuesta consta del siguiente repertorio: “Me
extrañarás” – con su correspondiente versión
en balada y la intervención del rapero Arlequín –
(original de Elsa Liranzo y primera pieza que llega a la radio);
“Como te amo yo” – también en los ritmos
de salsa y balada, esta vez con las participaciones de Arlequín
y D’Ángelo – (de Pedro Jesús); “Lo
que sentí”, otra vez salsa y balada (de Edgardo López);
“Como me gusta esa mujer”, a dúo con Tito Rojas
(de Julio «Gunda» Merced); “Acaramelaíto”,
“Cuando baje la marea” y “Yo lo que quiero es
que me des” (de Juan José Hernández) y “Mucho
más”, que lleva la firma del propio intérprete.
Tengo la impresión de que a Edgar Daniel lo están
promocionando tanto como salsero que como baladista con la intención
de ubicarlo, definitivamente, en el género que funcione mejor.
Personalmente, considero que se amolda mejor a la canción
romántica. Hasta la pinta le ayuda.
19/nov/05
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