| ‘¡Al lo bin… ban!’:
buena propuesta de sátira social
Por Miguel López Ortiz
Fundación Nacional para la Cultura Popular

Carlos Homar Fonseca presentó “¡A lo bin… ban!” en la sede de la Fundación Nacional para la Cultura Popular.
(Foto suministrada) |
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A juzgar por el cartel promocional que distribuyó, cualquiera hubiera pensado que “¡A lo bin… ban! / Las pajas mentales de un puertorriqueño que no tolera las charrerías del trópico” era un montaje tipo vodevil concebido para provocar la risa fácil de un público poco exigente. Las ilustraciones que presentaba daban a entender que el texto no pasaría de ser un pretexto para hacer alarde de irreverencia ante diversos tópicos que agobian o, en determinados momentos, coparon la atención de nuestra sociedad. Por ejemplo, una foto del gran pugilista Wilfredo Gómez muy golpeado y derribado en la lona por los golpes propinados por el mexicano Salvador Sánchez en Las Vegas hace 28 años, a cuyo lado aparece la de la muy sonriente actriz Johanna Rosaly, a quien se le atribuyó tan amarga derrota, pues dizque ya lo había “noqueado” en la intimidad.
Sin embargo, quienes disfrutamos de la función que ofreció en la sede de la Fundación Nacional para la Cultura Popular, en el Viejo San Juan, el, pasado jueves 20, nos llevamos una agradable sorpresa: aunque sí, cargada de humorismo irreverente (con las consabidas palabras cargadas), se trató de una propuesta teatral seria y bien realizada por el joven actor y cantante Carlos Homar Fonseca – hijo del reconocido Carlos Esteban – y la talentosa Teresa Rodríguez, graduada del Departamento de Drama de la Universidad de San Francisco en 2001 y a quien se le encomendó la dirección.
Más que sátira política, “¡A lo bin… ban!” se enfocó en el aspecto social, a pesar de que la política no deja de influenciar en todos los males que estrangulan a nuestra sociedad. La paranoia, el fanatismo religioso, la homosexualidad – particularmente, en el segmento del cantante cristiano “Ito Wellington” –, los tabúes en torno a la sexualidad (en la parodia de los “reality shows” con la “Doctora Zoila Nasy” y en “El traductor de porno”), la egolatría de aquellos que logran alguna posición privilegiada en los medios y, obviamente, la corrupción política, fueron muy bien representados en esta propuesta. El poema que recitó la actriz Paola Miranda – bella muchacha, hija del actor Carlos Miranda y una de las estrellas de la función, era para desternillarse de la risa.
La corrupción política, la homosexualidad y el fanatismo religioso
son elementos claves en esta propuesta –

“¡A lo bin… ban!” lleva su denuncia social con humor irreverente.
(Foto suministrada) |
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La actuación de Carlos Homar como el cantante cristiano que se declara homosexual y reclama al Cielo en su canción que “Cristo es PNP y amá a Rosselló, pero odia al mari!##$” le quedó perfecta, así como la el del aspirante a estrella como actor que se enfrenta a una “diva” caracterizada por Teresa Rodríguez y el cantante “El Lobo Fonseca”, bori-mex-texano que interpreta corridos machistas, mientras “su hija” – Paola Miranda – baila junto a él .
El actor Joksan Ramos lució muy convincente como el periodista de televisión amarillista que pretende proyectarse como más estrella que sus entrevistados y es capaz de llegar a cualquier extremo con tal de lograr más “rating”. Paola convenció a todos de que sus preguntas a los presentes sobre cómo les pareció la intervención de la “Doctora Zoila Nasy” eran improvisadas y no partes del libreto.
En fin, que este trabajo, fruto del esfuerzo de un grupo de actores nuevos que lucha por abrirse paso en nuestra esfera teatral, es digno de aplaudirse. De ellos podemos esperar proyectos más ambiciosos, porque con “¡A lo bin… ban!” demostraron que son muy talentosos.
28/nov/08
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