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Con la batuta en mano, Helen González
Por Ileana Cidoncha
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular

La joven Helen González tendrá a su cargo la dirección de la Orquesta Sinfónica en la próxima presentación de “Entre Claveles y Faroles”.
(Foto suministrada) |
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En la deliciosa comedia “Shakeapeare in Love”, una fantasía que elabora un posible romance de El Bardo con una chica que quería ser actor, y cuyo saldo es el estreno de “Romeo y Julieta”, la Reina Isabel I de Inglaterra, interpretada por Judi Dench, dice: “Déjenla que yo sé muy bien lo que significa ser mujer en un trabajo de hombres”. Ella no sólo la sabía sino que lo supo hacer bien. Así con la joven Helen González, directora musical auxiliar, quien tendrá a su cargo la dirección de la Orquesta Sinfónica que acompañará la oferta de este año de La Fundación Puertorriqueña de Zarzuela y Opereta, “Entre Claveles y Faroles”.
Nos preguntamos cómo una chica de 27 años, joven, bonita y madre de una pequeñina, tiene hoy la responsabilidad de dirigir una orquesta sinfónica, compuesta en su mayoría de músicos de experiencia, hombres casi todos, lo que al igual que la Reina Isabel lo hace bien. Con gran aplomo y seguridad la observé atentamente en la pasada función de la zarzuela “La del Soto del Parral” dentro de la oferta anual que produce Opera al Fresco en la Plaza del Recreo en Caguas. Confieso una gran emoción, y un orgullo como mujer, al constatar este logro de Helen.
- ¿Cómo te inicias en esas lides?
Por necesidad. Estudiaba en el Conservatorio de Música de Puerto Rico composición, pero quería escuchar mi música, no sólo verla escrita en el pentagrama, o en el piano que utilizaba para componer, así que organizaba un grupo con los estudiante, al que dirigía. Esto despierta mi interés por la coordinación de un conjunto musical.
- ¿Y cuál fue tu próximo paso?
Comencé a tomar cases con el maestro Roselyn Pabón, quien ha sido mi mentor, mi ángel guardián y la persona que me ha alentado todo el camino. Sin su respaldo incondicional podría haber cejado en mi camino como directora. Me convierto en su asistente para “La rosa del azafrán” y en “La tabernera del Puerto”. Además, trabajo como Administradora Artística de la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico.
- Describe la senda que has seguido para ir consolidándote como directora.
Comienzo en el Coro de Niños de San Juan durante cuatro años donde adquiero disciplina, y luego paso al programa infantil del Conservatorio donde estudio viola a instancias de mi madre. A la vez estoy estudiando canto y piano en la Escuela Libre de Música. Me gradué de bachillerato del Conservatorio con concentraciones en canto y composición, donde cobro vida el gusanito de la dirección.
- ¿Qué requiere la preparación para dirigir una ópera o zarzuela?
Estudiar y estudiar la partitura; analizar el porqué el compositor hace lo que hace; conocer y analizar cada instrumento y cómo quiero que suenen; entender bien lo que dicen los cantantes; estudiar a fondo el trasfondo histórico de la obra; tocar la partitura en el piano; escuchar versiones; establecer una relación con los cantantes lo que me ayuda mucho el haber estudiado canto y cantado diferentes roles en zarzuelas y óperas.
Como habrán notado, lo de dirigir una orquesta sinfónica no es ningún paseo, requiere estudio, tempo, dedicación y sobre todo pasión lo que a Helen no le falta. Participó en el International Conducting Workshop en Atlanta, Georgia, donde dirigió la “Heroica” de Beethoven y “Appalachian Spring” de Copland, con la New Atlanta Philharmonic Orchestra. En 2007, debutó como directora de orquesta con la ópera “El hombre que se casó con mujer muda”, del compositor italiano Alberto Guidobaldi, al frente de la Orlando Symphony Youth Orchestra. Sobre esta última experiencia, Helen recuerda: “Cuando los jóvenes me vieron tan joven, ya sabían que era mujer, al principio me miraron rarísimo, pero cuando se percataron que conocía la obra súper bien pues había sido la directora escénica de una producción en Puerto Rico, todo marchó de cine”.
- Lo que nos lleva a la pregunta clave: ¿Has sentido rechazo por ser mujer desempañándote en una labor casi copada por hombres?
Pues verás que no. Mis compañeros han sido siempre solidarios. No hay hostilidad, en lo que el respaldo del maestro Pabón ha sido clave. Eso y prepararme bien, muy bien.
- ¿Y lo próximo?
Iniciar la maestría en la Universidad de Atlanta, Georgia, donde me ha otorgado una beca completa así como trabajar de asistente de dirección. Y, en el futuro, dirigir algún día una sinfonía de Mahler, y una ópera de Puccini.
- ¡Quién lo duda!
7/nov/09
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