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Vive Cepeda en su Festival de Bomba y Plena
Por Miguel López Ortiz / F.N.C.P.

Rafael Cepeda.
(Foto suministrada) |
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Rafael Cepeda Atiles es venerado como figura cimera y legendaria
en el cultivo y exposición del ritmo de bomba. Como exponente
de la plena, su legado a la cultura musical puertorriqueña
sólo tiene parangón con el de Manuel Jiménez
Otero «Canario», aunque fue mucho más prolífico
que éste. Hoy, a seis años de su desaparición
física, posiblemente aún más que cuando vivía,
su espíritu y su legado continúan sirviendo de inspiración
a una nueva generación de bomberos y pleneros.
Es justo reconocer que, en gran medida, la devoción que
se ha despertado por la figura de don Rafael es fruto del empeño
de sus hijos por mantenerla vigente. Muchas veces, luchando contra
la dejadez e indiferencia de instituciones que, se supone, deban
velar por la preservación de nuestros valores culturales.
Sobre todo, Modesto frente a la Escuelita de Bomba y Plena que bautizó
con el nombre de su progenitor en Villa Palmeras y Jesús,
director de la Fundación Rafael Cepeda.
Contra viento y marea, ambos – en unión a otros hermanos
y parientes, amén de algunos colaboradores – en el
2001 lograron instituir el Festival de Bomba y Plena Rafael Cepeda
que, cada año, convoca a numerosos amantes de ambos ritmos
afroboricuas para disfrutar de las actuaciones de estelares orquestas
y destacados grupos folklóricos.
La cuarta edición de este esperado evento se celebraría
en la plaza de la ciudad de Caguas entre el viernes 15 y el domingo
17 del presente mes. Andy Montañez y su orquesta, el Grupo
Planéalo y Jesús Cepeda & Grupo ABC serían
la atracciones en la noche de apertura, mientras que Gary Núñez
& Plena Libre, el Grupo Bambalué y Pupy Santiago y su
Descarga Cubana amenizarían la segunda. La función
de cierre estaría a cargo de la Compañía Municipal
de Teatro de Títeres, el Ballet Folklórico de Las
Carolinas y Tony Rivera y su Conjunto Mapeyé. Esta noche,
además, se reconocería las trayectorias de Roberto
Roena y su Apollo Sound, el saxofonista de jazz José Raúl
«Furito» Ríos y del Conjunto Son del Batey.
Rafael Cepeda en la historia –
«El Patriarca de la Bomba» y «El Roble Mayor»,
como se le llamaría por siempre en el ambiente musical internacional,
era hijo de Modesto Cepeda – fabricante de barriles –
y Leonor Atiles, ambos originarios del barrio Dulces Labios, de
Mayagüez. Durante su temprana juventud practicó el boxeo,
afición que alternaba con el oficio de carpintero que ejercería
durante muchos años. En determinadas etapas, durante las
décadas de 1940 y 1950, fue empleado de banca en los hipódromos
Las Casas y Quintana.
En 1932 contrajo matrimonio con Caridad Brenes Caballero, a quien
había integrado a su actividad artística desde el
comienzo de su noviazgo. Juntos tuvieron 10 hijos: Rafael Jr., Orlando
y Luis Daniel «Chichito», hoy fallecidos, Modesto, Carlos,
Petra, Mario, Roberto, Inocencia y Jesús. Aunque totalmente
autodidacta en el arte danzario, doña Caridad fue una gran
bailarina de bomba y plena que, en sus facetas de coreógrafa
y diseñadora de vestuario, colaboró significativamente
en la creación y trayectoria de los diversos conjuntos creados
por él.
Hacia 1940, nuestro biografiado formó el primero de ellos:
Grupo ABC, con el que solía participar en “Tribuna
del arte” y otros programas que Rafael Quiñones Vidal
mantenía en la emisora WNEL. En 1957 creó el segundo,
mismo que alcanzó mayor trascendencia: el Grupo Folklórico
Trapiche. Frente a esta organización, en la que figuraban
varios de sus hijos, actuó en la mayoría de los hoteles
capitalinos: Normandie, Caribe Hilton, San Jerónimo Hilton,
San Juan, Americana, Flamboyán, etc. También apareció
en tres películas: “Carnaval en Puerto Rico”
(1961); “Felicia” (1963) y “Mientras Puerto Rico
duerme” (1964). En 1973, con la incorporación del resto
de sus hijos y otros parientes, aquella organización dio
paso al que sería internacionalmente famoso Ballet Folklórico
de la Familia Cepeda. Identificándose con este nombre intervino
en otra producción cinematográfica: “Mi aventura
en Puerto Rico” (1975) y en varios documentales para la televisión.
El maestro Rafael Cepeda Atiles aseguraba que su tatarabuelo era
bailarín de bomba y que su bisabuelo, apodado «El Congo»,
fabricaba los barriles que se utilizan como tambores en la ejecución
de este ritmo. Sostenía, además, que abrió
sus ojos al mundo en medio de un baile de bomba, pues su madre fue
sorprendida por los dolores de parto mientras danzaba.
Cabe señalar que su legado autoral se estima en más
de mil piezas, de las cuales no menos de 500 son bombas en sus diferentes
estilos (holandé, sicá, yubá, etc.), casi la
misma cantidad son plenas y el resto se distribuye entre aguinaldos,
calypsos y guarachas. De todas ellas, sin duda alguna la más
difundida es la plena “El bombón de Elena”, seguida
por la bomba “A la verdegué” y el aguinaldo “Flores
de amistad”.
Entre tantos otros méritos a don Rafael Cepeda se le acredita
haber desarrollado un movimiento cultural encaminado a rescatar
y preservar la tradición del belén, ceremonia dedicada
a los cultores de la bomba y a los niños muertos. Igualmente,
en 1983, el National Endowment for the Arts adscrito al Smithsonian
Institute, en Washington, DC, le confirió el National Heritage
Fellowship Award en reconocimiento a su brillante aportación
a la cultura afroantillana.
Don Rafael Cepeda Atiles falleció a consecuencia de un infarto
cardíaco en la residencia de su hijo Jesús Manuel,
en Carolina, a las 11:00 de la mañana del 21 de julio de
1996. Poco tiempo antes, la Legislatura de Puerto Rico le había
rendido homenaje y asignado una pensión vitalicia en reconocimiento
a su valioso legado cultural. Fue sepultado en el Cementerio de
Villa Palmeras. Ocho días después de su deceso (29
de julio), al registrarse legalmente en el Departamento de Estado
de Puerto Rico, quedó constituida la Fundación Folklórica
Cultural Rafael Cepeda, creada por sus hijos y por iniciativa de
Jesús Manuel. Su sede ubica en la Calle Progreso 332, en
Villa Palmeras. Más adelante (1997), sus herederos inauguraron
la Casa Museo Rafael Cepeda en el mismo lugar y la calle donde,
precisamente, están localizadas dichas instituciones y el
camposanto donde reposan sus restos, fue rebautizada con su nombre.
Al año siguiente, en colaboración con el Instituto
de Cultura Puertorriqueña (ICP), instituyeron también
el Festival de Bomba y Plena Rafael Cepeda que, desde entonces,
se ha celebrado anualmente en el estacionamiento del Estadio Municipal
Hiram Bithorn, en Hato Rey. En su primera jornada participaron Andy
Montañez & Orquesta, Anthony Carrillo y Sus Rumberos,
Gary Núñez & Plena Libre, Los Pleneros de la 23
Abajo, Los Pleneros del Almendro, el Ballet Folklórico Hermanos
Ayala, los grupos Plenéalo, Bombalé, Mapeyé,
la Rondalla de Carolina, Mario Donate y Sus Títeres y, naturalmente,
el Ballet Folklórico de la Familia Cepeda.
15/oct/04
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