
Rubén Berríos Martínez,
candidato a la gobernación por el Partido Independentista
Puertorriqueño .
(P.I.P.) |
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Plataforma independentista para la cultura
Como un servicio a la comunidad artística y seguidores del
arte en Puerto Rico, la Fundación Nacional para la Cultura
Popular reproduce esta semana las propuestas culturales de los tres
partidos principales del País. Cumpliendo con nuestro compromiso
de informar y difundir información relacionada a la cultura,
a continuación reproducimos textualmente la propuesta que
sobre este tema postula el Partido Independentista Puertorriqueño
(P.I.P.) en las elecciones del martes 2 de noviembre de 2004.
Educación y cultura
A. El sistema de educación pública-
El sistema educativo público de un país es el depositario
de las esperanzas de progreso y prosperidad de un pueblo. A través
de la educación pública el gobierno asume la responsabilidad
indelegable de proveer a sus ciudadanos más jóvenes
las herramientas para formarse como hombres y mujeres cabales y
preparados. La escuela pública es la vía al futuro;
del tránsito que a través de ella hagan los niños
y niñas puertorriqueñas dependerá cuán
luminosas o sombrías puedan ser nuestras expectativas en
este nuevo siglo.
En nuestro país la educación ha estado tradicionalmente
matizada por múltiples limitaciones que han convertido nuestro
sistema educativo en uno deficiente. Naturalmente esta realidad
incide en la formación de los puertorriqueños lo que
hace necesario que redoblemos esfuerzos con el compromiso de transformar
esta realidad.
El sistema educativo puertorriqueño ha estado plagado de
tantas deficiencias y limitaciones que no ha permitido el ofrecimiento
de experiencias educativas que propicien el pleno desarrollo del
estudiantado como personas y como ciudadanos. Estas deficiencias
y limitaciones restringen en la realidad las oportunidades que tiene
nuestra juventud de obtener una educación que propenda al
logro de una vida plena.
El sistema está sumido desde hace años en una profunda
crisis caracterizada por:
- Politización excesiva del sistema educativo en el que
la afiliación política es factor determinante en
la prestación de servicios.
- Ausencia de una clara filosofía educativa en que todos
nos involucremos en un proyecto nacional que establezca el producto
que surgirá de este proceso que no deber ser otro que un
ciudadano puertorriqueño conocedor de su origen y defensor
de sus raíces.
- Entrega de la educación a intereses ajenos a ésta,
rindiéndole culto a la privatización como solución
máxima a nuestros problemas económicos, sociales,
etc.
- Escasez de recursos (materiales, planta física) que
viabilicen el proceso de enseñanza–aprendizaje.
- Cambios hechos al Sistema Educativo sin planificación
y producto de la improvisación (Escuelas de la Comunidad,
Ley de la Carrera Magisterial, etc.).
- Ausencia de programas y currículos que satisfagan las
necesidades de nuestra sociedad.
- Insuficiencia de adiestramiento y educación continuada
para que los maestros y maestras cuenten con el adiestramiento
pedagógico y con conocimientos actualizados en las materias
que enseñan.
- Falta de evaluación y seguimiento a los proyectos educativos.
- Ausencia de participación ciudadana en las decisiones
determinantes del proceso educativo.
- Falta de personal idóneo en las áreas de supervisión.
Frente al evidente fracaso del funcionamiento y administración
del quehacer educativo en manos del PPD y del PNP, la educación
adquiere para el PIP una importancia renovada. El Partido organizará
un sistema que se distinga por su excelencia, su calidad, por la
multidimensionalidad de los conocimientos, destrezas y valores que
desarrolle y por su accesibilidad a lo largo de toda la vida.
Un sistema con tales características es el mejor instrumento
para alcanzar tres objetivos centrales en el proyecto que proponemos:
- Hacer posible una sociedad de personas educadas que no sólo
sean altamente productivas en sus ocupaciones, sino que también
sean capaces de desarrollar actividades conducentes a lograr su
realización plena como seres humanos.
- Difundir y enraizar los valores propios de una comunidad democrática,
tolerante y solidaria.
- Erradicar el desempleo y la amenaza de marginación.
Es necesario que la educación desde la niñez se dirija
a impartir conocimientos que permitan el desarrollo de la creatividad
y en etapas posteriores de la vida, la versatilidad y el cambio
de ocupación. Es necesario desarrollar contenidos educativos
que promuevan la capacidad de comunicación, patrones de razonamiento
ante situaciones cambiantes, el dominio de técnicas de solución
y entendimiento cultural en un mundo sin fronteras.
Los nuevos contenidos educativos deben venir acompañados
por el refuerzo de actitudes éticas ante la vida en cada
individuo, por un sentido crítico, un espíritu de
solidaridad, equidad y tolerancia, la disposición positiva
para el trabajo en equipo y la capacidad de iniciativa individual.
El PIP se propone propulsar una verdadera reforma educativa basada
en los siguientes factores fundamentales del proceso educativo:
1) filosofía educativa, currículo y estrategias de
enseñanza; 2) aspectos operacionales del sistema educativo;
3) maestros y personal administrativo; 4) servicios al estudiantado;
5) actividades co-curriculares; y 6) participación de los
padres en el proceso educativo.
En el ámbito de la filosofía educativa, currículo
y estrategias de enseñanza, el PIP propone:
1. Crear una comisión compuesta de educadores para formular
una filosofía educativa encaminada al desarrollo integral
de ciudadanos y ciudadanas conscientes de su identidad, su cultura,
su historia, su vernáculo, con las destrezas requeridas para
enfrentarse al mundo del trabajo. Esta nueva filosofía educativa
debe informar la estructuración administrativa del aparato
educativo, así como toda la gestión de las instituciones
educativas del país. Para ello la comisión debe tomar
en cuenta la evaluación de las estructuras administrativas
a partir del Secretario, pasando por las regiones educativas hasta
los distritos escolares.
La comisión tendría, además, la tarea de identificar
de manera específica para cada nivel escolar las áreas
en las que el estudiantado puertorriqueño debe reforzar su
aprovechamiento, estableciendo metas a cumplirse en términos
específicos.
2. Impulsar de manera especial la reconceptualización de
los currículos y estrategias educativas desde el nivel preescolar
hasta el tercer grado. Se preparará a los educadores preescolares
para identificar los talentos y carencias de cada niño, a
nivel motor y a nivel cognoscitivo, preparándolos para la
enseñanza primaria.
3. Para asegurar que respondan a la realidad del salón de
clases, es preciso garantizar a los maestros y maestras plena participación
en la elaboración y formulación de estrategias de
enseñanza y de currículo.
4. Las realidades actuales imponen la necesidad impostergable de
desarrollar dominio tecnológico en los estudiantes desde
los niveles primarios, para equipararles para enfrentarse efectivamente
a las nuevas realidades de la informática y las telecomunicaciones
del mundo. Garantizar que todos los estudiantes tengan acceso a
la tecnología de las computadoras en sus salones de clase
o en laboratorios especializados desde la escuela primaria.
5. Se reevaluará integralmente el área de educación
vocacional como opción real para la rehabilitación
de aquellos jóvenes desertores escolares y egresados de instituciones
penales.
6. Para responder a necesidades concretas de la política
económica del país, se actualizará y modernizará
la educación vocacional para que responda al mundo tecnológico
y cambiante de hoy y del futuro. Se establecerán escuelas
vocacionales especializadas en artes industriales, agricultura,
pesca y marinería y acuacultura. Los esfuerzos en esta dirección
deben coordinarse estrechamente con la industria para beneficio
mutuo, separadas de los programas generales.
7. Se establecerán cursos de moral, ética y valores
como requisito en todos los niveles.
8. Incorporar al currículo regular en todos los niveles cursos
compulsorios de derechos civiles y responsabilidad ciudadana.
9. Incorporar al currículo regular, en todos los niveles,
los cursos de Bellas Artes.
10. Se reevaluarán los objetivos y la filosofía de
los programas de educación especial, haciendo énfasis
en la preparación de ciudadanos para una vida independiente
y productiva. De manera específica, se atenderán los
siguientes problemas: la adecuacidad de los espacios provistos para
los grupos de educación especial; la continuidad y regularidad
de los servicios especializados (terapias, evaluaciones, visitas
de seguimiento) que se prestan dentro y fuera del plantel escolar;
la disparidad entre servicios y tratamientos sugeridos y los efectivamente
brindados; la disponibilidad de personal de apoyo en el salón
de clases; la necesidad de intensificar los niveles de integración
con el resto de la comunidad escolar; la asignación adecuada
de materiales y la participación de los estudiantes de educación
especial en programas de educación física y bellas
artes.
11. Proveer variedad de alternativas educativas dentro del sistema
público. En vista de que no todos los estudiantes responden
de igual manera a determinada forma de enseñanza, se debe
alentar en el sistema de educación pública una pluralidad
de alternativas en cuanto a enfoque pedagógico y contenido
académico.
12. Al concluir su nivel elemental el estudiante tendrá la
oportunidad de descubrir sus intereses vocacionales a través
de pruebas, talleres u orientación de manera que permita
encaminarlos en dirección de sus intereses y preferencias.
También muchos aspectos operacionales del sistema de educación
pública requieren una reformulación abarcadora. El
PIP se compromete con las siguientes propuestas:
1. Se dará seguimiento a cada escuela, proveyendo la ayuda
que sea necesaria para aquellos centros educativos con mayor dificultad
para superar el rezago en niveles de aprendizaje.
2. Se tiene que reducir el número de estudiantes en el salón
de clases.
3. Hay que proveer los recursos necesarios para que la comunidad
servida por cada escuela pueda participar adecuadamente en el quehacer
educativo.
4. Para responder adecuadamente a las necesidades individuales de
los estudiantes a la vez que se asegura rigor académico adecuado,
la promoción de estudiantes debe hacerse luego de constatarse
el dominio de destrezas por niveles en función de los objetivos
mínimos de aprendizaje para cada grado y cada asignatura.
Para ello debe explorarse la posibilidad del método evaluativo
considerando el uso de “aprobado” y “no aprobado”
por cada asignatura. Deben desarrollarse cursos avanzados en todas
las escuelas públicas del país para estudiantes de
alto aprovechamiento académico en general o en áreas
específicas. Igualmente, deben instaurarse las medidas remediales
necesarias para responder a las necesidades especiales de estudiantes
con dificultades de aprendizaje.
5. La educación física debe fortalecerse en todos
los niveles, incluyendo los programas de educación especial.
Es preciso asignar los recursos humanos económicos y materiales
necesarios para que en cada escuela haya por lo menos tres horas
semanales y un maestro con la debida preparación académica.
Hay que desarrollar nuevas instalaciones deportivas y recreativas
en todos los planteles y es preciso mantenerlas en condiciones óptimas
para su uso diario y continuo. Igualmente, se deben ofrecer incentivos
especiales a los maestros y maestras de educación física
en todos los niveles.
6. Se revisará la reglamentación de la disciplina
y seguridad en las escuelas para asegurar un clima propicio para
el proceso de enseñanza–aprendizaje mediante el enfoque
preventivo en la implementación de la disciplina escolar.
7. Es preciso estudiar sistemáticamente el grave problema
de la deserción escolar (50% de los estudiantes que comienzan
el primer grado nunca se gradúan de escuela superior) con
miras a desarrollar aquellas estrategias y programas que resuelvan
el problema. Se establecerán nuevos programas para atender
tanto necesidades académicas como vocacionales de los desertores
escolares.
8. Aumentar el número de escuelas especializadas, con los
debidos recursos materiales, para que en cada distrito se cuente
con diversas escuelas especializadas en las distintas disciplinas
(deportes, artes teatrales, música y danza, ciencias y matemáticas).
El recurso humano es esencial en el proceso educativo. Tanto el
cuerpo docente como el personal de apoyo administrativo tienen que
mantener niveles de excelencia, y debe contar con procesos justos
que protejan sus derechos. El PIP propone las siguientes medidas
en este sentido.
1. Hacer una revisión profunda de la Ley de la Carrera Magisterial
y la Ley 45 con la participación del representante exclusivo
de los maestros, tomando en cuenta los siguientes aspectos:
a. Para fortalecer y actualizar al profesorado del sistema público
de educación, se establecerán programas vigorosos
de capacitación profesional y cultural, incluyendo un programa
efectivo de licencias sabáticas, becas y programas de trabajo
flexibles a maestros y maestras después de siete años
de servicio ininterrumpido. De esta forma todo maestro o maestra
podrá proseguir su capacitación profesional mediante
la realización de estudios formales adicionales, o mediante
proyectos de investigación pedagógica, o investigación
relacionada con su especialización.
b. Se garantizará la capacitación magisterial continua
a través de cursos cortos y seminarios ajustables al horario
escolar que traten sobre las materias enseñadas, de forma
que la totalidad del profesorado esté al día en los
cursos que imparte.
c. Para mantener el más alto nivel de motivación y
dedicación, es preciso vigilar que el Departamento de Educación
cumpla con las medidas pactadas en el convenio colectivo magisterial
(Ley 45) especialmente aquellas que van encaminadas a mejorar el
salario y las condiciones de trabajo del maestro.
Reorganizar la Junta de Retiro para Maestros para incluir al representante
exclusivo del magisterio.
Implantar legislación para establecer un proceso justo e
imparcial en el nombramiento del personal administrativo.
Los estudiantes, por su parte, constituyen el componente que le
da sentido al sistema de educación. Hay que fortalecer los
servicios que se les brinda a los estudiantes. El PIP se compromete
con las siguientes medidas:
1. Para garantizar que los estudiantes reciban la atención
que necesitan, se someterán a evaluaciones sicométricas
al comienzo del nivel elemental y en los otros dos niveles, si es
que el estudiante no ha comenzado sus estudios en el sistema público
del país.
2. Se establecerá por lo menos un centro de ayuda a adolescentes
por distrito escolar con maestros, trabajadores sociales y sicólogos.
Estos centros serán coordinados con el programa de salud
en toda la isla y con organizaciones comunitarias afines a estas
labores. De la misma manera que urge una comisión que revise
la filosofía educativa a nivel académico, es imprescindible
abrir un proceso de consulta entre maestros, trabajadores sociales,
padres y madres y sicólogos para reconceptualizar el papel
del trabajador social dentro de la escuela y establecer pautas para
la participación de personal docente y no docente en la prevención
e intervención con situaciones dentro de la comunidad escolar
que exceden el ámbito propiamente académico, como
son los problemas de disciplina, los casos de estudiantes provenientes
de hogares disfuncionales, el uso de sustancias controladas y otros.
3. Proveer a los maestros y maestras acceso a consultas con sicólogos
y otros profesionales de la salud mental o especialistas del comportamiento
para atender situaciones generales o particulares dentro del salón
de clases.
4. Para garantizar servicios de salud efectivos para el estudiantado,
ampliaremos el cuerpo de enfermeras escolares y otro personal de
servicios afines de manera que cada núcleo escolar cuente
con los servicios de este valioso personal. Se promoverá
dentro de la escuela.
Para responder a las necesidades especiales de los estudiantes que
luego de haber nacido, o haberse criado y comenzado su educación
en Estados Unidos, regresan a Puerto Rico, el Departamento de Educación
debe desarrollar programas para facilitar el más rápido
ingreso de estos estudiantes al sistema de educación y el
más rápido desarrollo del dominio del español.
A esos efectos, el Departamento debe desarrollar programas efectivos
de educación bilingüe que persigan el propósito
de equiparar a todos estos estudiantes en el plazo más breve
posible con el resto de la población estudiantil.
Las actividades co-curriculares enriquecen el proceso educativo
y pueden ser de gran utilidad para mantener a la juventud ocupada
en actividades constructivas, y alejada de los problemas asociados
con el ocio. En este sentido, el PIP propone las siguientes medidas:
1. Las autoridades escolares garantizarán la organización
de los consejos de estudiantes como mecanismo para desarrollar destrezas
de liderato entre el estudiantado.
2. Para ampliar los horizontes académicos del estudiantado,
es preciso facilitar el acceso de estudiantes a nuevas experiencias
científicas, culturales y artísticas mediante la promoción
de actividades extracurriculares. Añadir actividades deportivas
y recreativas en horario extendido con remuneración económica
a los maestros que participen.
3. Deben ampliarse los programas de intercambio de estudiantes talentosos
(de escuela intermedia, superior y la universidad) entre Puerto
Rico y otras naciones, para lograr el enriquecimiento y la mayor
integración del país con el mundo entero.
4. Establecer en las instalaciones de las escuelas programas de
recreación y deportes en coordinación con otras dependencias
gubernamentales para que los maestros de educación física
junto a líderes recreativos y otros recursos de la comunidad
mantengan a la juventud practicando diversidad de deportes y actividades
recreativas. Se ofrecerán incentivos especiales a los maestros
que se integren a este esfuerzo.
Por último, pero no menos importante, es necesario fomentar
y facilitar la integración de los padres y madres al proceso
educativo. Para ello, el PIP propone:
Para garantizar que los padres visiten las escuelas y le den seguimiento
al trabajo académico y la conducta de sus hijos, los patronos
vendrán obligados a otorgarles permiso a esos fines.
Los padres vendrán obligados a participar en las Escuelas
de Padres y atender los llamados que hace la escuela para que cumplan
con su responsabilidad.
3. Se crearán Centros de Información Familiar dirigidos
a incorporar a toda la familia al proceso de aprendizaje, y a atender
las situaciones que afectan el ambiente educativo y que comparten
los núcleos comunitarios, escolares y familiares, tales como
uso de sustancias controladas, violencia en las escuelas, deserción
escolar, criminalidad juvenil y embarazos en adolescentes. A través
de los centros se establecerá además un vínculo
con la comunidad para coordinar la participación conjunta
en programas recreacionales, cívicos y culturales.
En el área de educación especial el Partido Independentista
Puertorriqueño propone las siguientes medidas:
Dar autonomía administrativa y financiera a la Secretaría
Auxiliar de Servicios Educativos Integrales para Personas con Impedimentos.
Realizar una campaña de orientación masiva sobre las
condiciones de salud que afectan el aprendizaje para sensibilizar
la ciudadanía, aumentar el conocimiento general de padres
y maestros sobre cómo identificar las mismas, evitar el discrimen
y aislamiento de esta población y los daños a su autoestima.
Crear un organismo ágil y expedito para evaluar, supervisar
servicios y atender querellas por violaciones a legislación
sobre educación especial compuesto por representantes de
los Departamentos de Educación, Salud, Adm. Rehabilitación
Vocacional, y de psicólogos, psiquiatras, trabajadores sociales,
terapistas ocupacionales, del habla y Comité de Padres y
Madres de Niños de Educación Especial.
Establecer salones experimentales en todas las escuelas públicas
con número reducido de estudiantes de educación especial
con programas de educación individualizada y que integre
también programas de estudiantes talentosos como tutores
en distintos grados académicos para evitar segregación
y fomentar solidaridad entre pares.
Ampliar el ofrecimiento de servicios de tratamiento en horarios
alternos en horas no laborables para evitar continuas ausencias
o ajustes de progenitores para coordinar citas y terapias.
Requerir de forma mandatoria a maestros tomar cursos sobre condiciones
de salud que afectan el aprendizaje escolar, tales como hiperactividad,
déficit de atención, síndrome oposicional desafiante,
bipolaridad, ansiedad y depresión infantil, entre otros,
para sensibilizar al sistema escolar sobre las particularidades
de estas condiciones de salud.
Proveer incentivos económicos y profesionales a educadores
de educación especial que integren técnicas innovadoras
de aprendizaje que consideren los distintos niveles y ritmos de
aprendizaje de los estudiantes.
Regionalizar los servicios de transporte, terapias y tratamiento
para aumentar la accesibilidad y el seguimiento continuo a los Planes
de Educación Individualizada (PEI) y que solicite colaboración
de recursos económicos y humanos de los Municipios.
Otorgar fondos para la creación de programas de cuido y adiestramiento
para personas con impedimentos moderados o severos mayores de 18
años, así como programas de respiro para padres y
madres.
Asegurar que se asignen maestros de bellas artes en todas las escuelas
a todos los niveles.
Asignar fondos específicamente dirigidos a la educación
de adultos y a los programas de reintegración de desertores
escolares.
B. La Universidad
Una sociedad cada vez más configurada como una sociedad
del saber requiere una Universidad de calidad, flexible, que estimula
la innovación, abierta al exterior, capaz de aprovechar la
universalidad del conocimiento y la experiencia humana, a la vez
orientada al estudio y la investigación de la realidad concreta
de su entorno específico y comprometida con el servicio a
la comunidad.
La Universidad debe cumplir un papel de vanguardia en el avance
de la investigación, que se consolidará como cometido
esencial de su función institucional. No es exagerado decir
que de nuestra capacidad creativa en la investigación científica
dependerán en el futuro nuestras posibilidades estratégicas,
el papel que nos corresponda jugar en el esquema de desarrollo económico,
social y cultural del Caribe y en el contexto internacional. La
Universidad debe, pues, insertarse en las tendencias y desarrollos
científicos más adelantados que sean pertinentes a
nuestra realidad y nuestras necesidades nacionales. Para poder desempeñar
adecuadamente la función que le corresponde en una sociedad
democrática, la Universidad tiene que disfrutar de la más
amplia autonomía institucional y libertad académica.
Sólo de esa forma, sin ataduras del dirigismo educativo gubernamental,
puede la Universidad servir a su pueblo mediante el libre intercambio
de todas las ideas.
La renovación de los contenidos de la enseñanza en
función de las necesidades nacionales, la consolidación
de un sistema fuerte y dinámico de formación profesional,
y el amplio acceso a la Universidad requieren que existan educadores
suficientes y de calidad, capaces de asumir el papel de organizadores
y coordinadores del proceso de aprendizaje, y capacitados para ayudar
en la maduración de los futuros ciudadanos. Por ello, la
formación de educadores debe ser objetivo central de las
estructuras educativas renovadas, tanto en el Departamento de Educación,
como en la Universidad.
La Universidad tiene que estar a la vanguardia en el cumplimiento
de su función de servicio. Se necesita hacer de la educación
un proceso transformador que permita la adquisición de conocimientos,
el auto-descubrimiento, la confrontación de ideas, experiencias
y enfoques, y el conocimiento de la realidad desde la realidad misma.
Se trata de “exclaustrar” a los profesores, profesoras
y estudiantes de los estrechos muros de la universidad, volcándolos
hacia la convivencia con la población con la que viven y
trabajan, y a la que se deben.
Para que la Universidad pueda cumplir con su función dentro
de la sociedad, tiene que estructurarse y operar sobre los principios
fundamentales de la autonomía universitaria y la libertad
académica. La primera persigue el objetivo de asegurar la
libertad institucional frente al gobierno, de manera que sus actividades
no estén determinadas o condicionadas por las personas que
en un momento dado controlan las estructuras de poder político
y económico en la sociedad en general. La Universidad no
debe estar al servicio del gobierno o del partido de gobierno. Debe
servir a todo el país, y para así hacerlo tiene que
tener la libertad de incluso discrepar del gobierno, sin dirigismos
oficialistas que dificulten o impidan la coexistencia de las más
disímiles ideas. Sólo si el país cuenta con
una Universidad autónoma, puede aspirar a ser plenamente
democrático.
La libertad académica, por su parte, persigue el mismo fin
de fomentar la diversidad de ideas dentro de la institución
universitaria, asegurando al personal docente y al estudiantado
la más amplia libertad de pensamiento y expresión,
dentro y fuera del salón de clases, frente a cualquier intento
de las autoridades universitarias por dirigir ideológicamente
el proceso educativo y la producción intelectual.
En armonía con estos principios, el PIP ya ha propuesto
en la Asamblea Legislativa nueva legislación orgánica
para la Universidad de Puerto Rico. El proyecto coloca en manos
de los universitarios –docentes, no docentes y estudiantes–
la dirección de la institución. Lamentablemente, las
mayorías parlamentarias en los últimos años
no le han dado curso a la legislación, por lo que el Partido
reitera en este programa la necesidad de impulsar una verdadera
reforma universitaria basada en los siguientes elementos:
1. Se realizará una revisión integral de la ley orgánica
de la Universidad de Puerto Rico. Dicha revisión debe fundarse
en los siguientes principios:
• Se asegurará al máximo la autonomía
universitaria y la libertad académica, y se le desvinculará
de los vaivenes políticos del país.
• La Junta de Síndicos de la Universidad quedará
integrada con igual representación de todos los sectores
que componen la comunidad universitaria (administradores académicos,
facultad, y estudiantes) además de representantes del interés
público. Los representantes de la comunidad universitaria
a la Junta serán designados por los universitarios, y los
del interés público por el Gobernador.
• El Presidente de la Universidad será designado por
la Junta de Síndicos de entre los candidatos que surjan de
un amplio proceso de consulta entre los diversos sectores que integran
la comunidad universitaria.
• Los diversos funcionarios administrativos serán electos
por la comunidad universitaria (los rectores por los Senados Académicos;
los decanos y directores de departamentos por sus respectivas facultades,
con participación de estudiantes y no docentes).
2. Para actualizar los contenidos de la educación universitaria,
es preciso promover una revisión integral de todos los programas
académicos con miras a que respondan mejor a la realidad
puertorriqueña, adaptados a las aspiraciones sociales y económicas
de nuestro pueblo, y a la luz de los nuevos desarrollos tecnológicos
que afectan todas las disciplinas del saber.
3. Para lograr una mayor justicia distributiva y a la vez facilitar
que la Universidad pueda enfrentarse a los crecientes costos de
la educación superior, se instaurará un esquema de
matrícula escalonada, de manera que cada estudiante pague
aquella matrícula que corresponda al nivel de ingresos y
la capacidad de pago de su núcleo familiar.
4. Como medida adicional de justicia distributiva para aquellas
familias cuyos jóvenes asistan a universidades, se aumentará
la deducción por dependientes universitarios en la planilla
de contribución sobre ingresos a $3,000 por cada estudiante
dependiente.
C. Promoción de la cultura
La cultura de una nación es la esencia de su ser y la definición
de su identidad. Se forja a lo largo de generaciones como el producto
de fuerzas físicas, históricas, demográficas,
raciales, étnicas, lingüísticas y políticas,
entre otras. Una cultura puede desarrollarse nutriéndose
de otras con las que entre en contacto, o puede anquilosarse en
aislamiento, o puede ir transformándose debido a influencias
impuestas desde afuera, hasta que desaparecen los rasgos definitorios
originales.
Las manifestaciones culturales de una sociedad pueden promoverse
y preservarse. Así mismo, pueden difundirse entre los integrantes
de la sociedad para que puedan apreciar su propia identidad y desarrollar
su cultura. Los museos, las bibliotecas, los teatros, son, por así
decirlo, los almacenes culturales de la sociedad, custodios de la
identidad nacional y motores del desarrollo cultural de un pueblo.
Los gobiernos tienen la obligación de preservar y promover
el desarrollo de la cultura de un país. En Puerto Rico, lamentablemente,
hemos sufrido un siglo de políticas gubernamentales dirigidas
a socavar la identidad nacional y a desvirtuar la esencia de nuestra
cultura. En el mejor de los casos, las políticas gubernamentales
se han limitado a la preservación de rasgos folklóricos
de nuestra cultura, no a su vigoroso desarrollo como fuerza viva
dentro de la nación, ni a su desarrollo y universalización,
mediante el enriquecimiento que brinda el contacto con otras culturas
y manifestaciones artísticas.
Afortunadamente, hoy más que nunca se manifiesta vigorosamente
el orgullo de nuestro pueblo en torno a nuestra cultura y nuestra
identidad nacional. Incluso aquellos que en un pasado limitaban
la cultura a sus manifestaciones folklóricas mientras promovían
políticas asimilistas y encarcelaban a los que defendían
la cultura y la nacionalidad, hoy pretenden autoproclamarse defensores
de la cultura y la identidad nacional.
La promoción de la cultura requiere una clara política
pública dirigida a fomentar el orgullo de ser puertorriqueño
o puertorriqueña, desarrollar al máximo las diversas
manifestaciones artísticas, promover mediante la educación
la identidad nacional y la apreciación por el arte y la cultura,
y la protección de los intereses y derechos de los artistas
y artesanos en torno a su producción artística.
Para lograr estos fines, el PIP propone las siguientes medidas:
1. Derogar la ley de los idiomas oficiales y restaurar el español
como idioma oficial de Puerto Rico, como símbolo vivo de
nuestra identidad y nuestro orgullo nacional.
2. El nivel cultural del país depende de que el sistema educativo
le dé a las bellas artes y las artes de la representación
la importancia que requieren. Así pues, se integrará
el programa de bellas artes al currículo regular a todos
los niveles, asignándole los recursos humanos y económicos
necesarios para la organización de bandas escolares, grupos
de teatro, y talleres de bellos oficios.
3. Se creará la Biblioteca Nacional Puertorriqueña,
como instrumento para facilitar la investigación, tanto de
profesionales y académicos como de estudiantes y el público
en general. Esta Biblioteca Nacional constituirá el corazón
de un sistema abarcador de bibliotecas públicas, comenzando
por los municipios grandes que aún no las tengan.
4. Similarmente, se estructurará un sistema integrado de
museos de Puerto Rico, para preservar la riqueza nacional de las
artes gráficas, tanto de artistas puertorriqueños
como de exponentes del arte universal. Se integrarán al sistema
de museos otros museos de arte, historia, tecnología y ciencia,
así como acuarios, museos para niños, exposiciones
de las culturas de otros países y museos interactivos. El
sistema coordinará sus actividades y exposiciones con el
sistema de educación.
5. Se creará una Comisión Especial para la Revisión
de la Legislación sobre las Artes y los Artistas, integrada
por legisladores, representantes de agencias del gobierno y de organizaciones
dedicadas al quehacer cultural, representantes de las diversas ramas
de las artes. Esta comisión tendrá la encomienda de
estudiar toda la legislación que regula las artes y los derechos
de los artistas en Puerto Rico. La Comisión tendrá
los siguientes objetivos:
• Asegurar la preservación y fortalecimiento de los
valores culturales puertorriqueños.
• Ampliar la cultura universal en Puerto Rico.
• Proteger los derechos de la clase artística.
• Facilitar la participación activa de la comunidad
artística en la formulación de legislación
y programas gubernamentales orientados hacia el fomento y desarrollo
de las artes y la cultura. La Comisión tendrá la encomienda
de formular recomendaciones a la Asamblea Legislativa en torno a
nueva legislación o enmiendas que se deban introducir a la
legislación vigente.
En la era de la tecnología, es preciso fomentar la industria
televisiva y cinematográfica con el fin de convertir a Puerto
Rico en plaza importante para proyectos extranjeros, y para promover
la realización de creaciones artísticas puertorriqueñas
para el cine y la televisión.
28/oct/04
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