| Éxito total el regreso de “La Diva del Filin”
Lucy Fabery
Por Miguel López Ortiz
Fundación Nacional para la Cultura Popular

Lucy Fabery regresó por todo lo alto a los escenarios nocturnos del País interpretando las canciones del nuevo disco “Humberto Ramírez presenta: Divinamente, Lucy Fabery”.
(Foto Yeisa Morales / Fundación Nacional para la Cultura Popular) |
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En un fin de semana pródigo en alternativas para los amantes de los eventos artísticos de excelencia, el ambiente nocturno capitalino tuvo una gran sorpresa: nuestra eterna “Muñeca de Chocolate” y “Diva del Filin”, vivió una noche inolvidable como estrella del espectáculo “Humberto Ramírez presenta Divinamente…Lucy Fabery” presentado en el Salón Atlantis, del Hotel Intercontinental en Isla Verde, el pasado sábado 30 de septiembre.
Conste: paralelamente, nada más y nada menos que Marc Anthony y Jennifer López ocupaban el escenario del Coliseo José Miguel Agrelot, en Hato Rey; Lissette tenía una cita con su público boricua en el Club Tropicoro, del Hotel San Juan; Lucecita Benítez hacía lo propio en el Ballroom, del Caribe Hilton, y Rakim & Ken-Y ocupaban la Sala de Festivales del Centro de Bellas Artes de Santurce, mientras que Tito Auger y las muy destacadas bandas Black:guayaba, Sí, Señor y Vivanativa protagonizaban la velada “Rock a Wish” en el Hard Rock Café, en el Viejo San Juan. A esto hay que sumarle las atractivas carteleras teatrales y de bailes de salsa que ofertaban otros recintos. Para su fortuna, Lucy salió airosa ante tan feroz competencia.
Claro: esta simpar humacaeña ha retornado al candero discográfico con un álbum de peso titulado igual que la función que brindara a su fiel pléyade de admiradores en el Salón Atlantis, lo cual le ha significado reverdecer laureles, dando pie al retorno a escenarios de prestigio.
Sorpresivamente, gran parte de su auditorio estuvo integrado por jóvenes –

Al igual que en su nuevo disco, la cantante Lucy Fabery contó con la dirección musical de Humberto Ramírez.
(Foto Yeisa Morales / Fundación Nacional para la Cultura Popular) |
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Contratiempos surgidos por compromisos de la gerencia del hotel con otra actividad celebrada poco antes allí – el salón se entregó un poco tarde para los preparativos de rigor –, Lucy Fabery inició la velada de una manera triunfal. Luciendo un ceñido traje largo, con cola de color negro, y derrochando coquetería, el público que abarrotaba el recinto se le entregó por completo. El auditorio conglomeraba espectadores de todas las edades: desde adolescentes hasta fanáticos que la han seguido desde los albores de su ya larga carrera. Resultó gratamente sorpresivo que un considerable porcentaje del público fuera integrado con jóvenes ansiosos de escucharla y aplaudirla.
“No llores más” (de Plácido Acevedo) fue la pieza con que inició su actuación en medio de los incesantes aplausos de la fervorosa concurrencia. Prosiguió con “Mi versión” (de Tutti Umpierre & Sylvia Rexach) y “Simplemente una ilusión” (de Héctor Urdaneta) para, entonces, dirigirse al público por primera vez diciéndole: “muy buenas noches y bienvenidos… Bienvenidos a mi mundo. Bienvenidos a mi música. Bienvenidos a mi modo de sentir… con mucho filin”, expresó mientras levantaba su brazo dando la señal de continuación al trompetista Humberto Ramírez, co-estrella de la velada.
A renglón seguido, sus próximas interpretaciones fueron tres de sus éxitos emblemáticos: “El hombre que me gusta a mí” (de Frank Domínguez); “Eres sensacional” (de Senén Suárez) y “Como los demás” (de José Antonio Méndez).Posteriormente, Humberto ejecutó en su instrumento el clásico “Perdón”, de Pedro Flores, respaldado por el quinteto acompañante que integraron Edgardo Rivera (pianista); Luis Malcovich (bajista); Fernan Rivera (baterista); Galdwin Vargas (percusionista) y Domingo Domíguez, a cargo del sistema de sonido.
Hizo gala de su dominio jazzístico al interpretar el clásico “Summertime”, lo cual le mereció una resonante ovación –

La filinista Lucy Fabery llevaba casi dos décadas sin entrar a un estudio de grabación.
(Foto Yeisa Morales / Fundación Nacional para la Cultura Popular) |
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Lucy retomó el micrófono para vocalizar “Inevitablemente”, compuesto por el prolífico Rodolfo Barreras, quien se encontraba entre la concurrencia y recibió palabras de elogios por parte de la artista. Otro éxito de su época esplendorosa, “Adorarte es mi castigo”, que lleva la firma de Tito Henriquez, antecedió a su interpretación de “Summertime” (de George & Ira Gershwin), que le valió la primera gran ovación de la noche, misma que ella agradeció con emotivas palabras. Aquí hizo gala de su dominio jazzístico con “scats” que maravillaron a todos. Tras unas expresiones dedicadas a la compositora y pionera del filin en nuestro país, Puchi Balseiro, se dispuso a vocalizar “Un amor y una canción”, que ésta le cediera para su nuevo álbum. Esta pieza le mereció la segunda gran ovación, al cabo de la cual interpretó “Historia de un amor”, del panameño Carlos Eleta Almarán.
Luego de despedirse y presentar a sus músicos e invitados especiales, entre los que se encontraban la escritora Ana Lydia Vega, el joven cantutor Rique Colón, las cantantes Choco Orta y Bertha María, la actriz Sully Díaz, los ex senadores José Ortiz Daliot y Margarita Ostolaza y la ex funcionaria gubernamental Paquita Vivó, entonó “Juguete”, de Bobby Capó. Pero, el público no estaba dispuesto a dejarla ir, así tan fácilmente. Y, respondiendo a tan eufórico reclamo, culminó su presentación con el cha-cha-chá “Yo quiero un besito”, de Myrta Silva y “Piensa en mí”.
Gran número de los entusiastas admiradores que disfrutaron de la noche de intensa bohemia filinista que les brindó aprovecharon la oportunidad para adquirir allí mismo su producción “Humberto Ramírez presenta Divinamente… Lucy Fabery”. Y como resultado de la cálida recepción del público a la obra, demás está decir que fueron muchos los que invadieron el camerino de la filinista para que ella se los autografiara.
Por petición popular, este espectáculo se repetirá en la misma salsa la noche del viernes 6 de octubre.
2/oct/06
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