| Discos para gustos diversos
Por Miguel López Ortiz
Fundación Nacional para la Cultura Popular
Salsa, rock y nostalgia se asoman al mercado discográfico con el lanzamiento de las nuevas producciones de Roberto Roena y su Apollo Sound, Blanca Rosa Gil y Los Montemar, Eddie Santiago, el grupo Vivanativa y Miguelito Alcaide y Norman Casiano. Démosle pues un vistazo a las siguientes producciones:
Roberto Roena & Apollo Sound
Sr. Bongó
(Ro&An, CD-20063)
Género: salsa gorda
Productor musical: Roberto Roena
Considero que esta es una de las mejores producciones salseras que se han editado durante el 2006… aunque es obvio que, por lo menos, varios de los temas habían sido grabados hace bastante tiempo (uno de los músicos participantes, el trompetista Vicente ‘Cusi’ Castillo, falleció en el 2003). Pero, de todas maneras, enfatizo en que se trata de un discazo que todos seguidores de uno de los íconos de la salsa, Roberto Roena, disfrutarán.
Esta propuesta comienza con el tema “Señor Bongó”, vocalizado por Héctor “Tempo” Alomar y original del prolífico e ingenioso Peter Velázquez, en cuyo texto el bongó recrimina a Roena por haberlo golpeado “hasta con los palitos” a lo largo de tantos años, a pesar de que es él a quien debe su fama. Roena termina recordándole que, si ha podido recorrer el mundo sin pagar pasaje de primera clase, se lo debe a él.
El resto del contenido es, igualmente, sabroso. Alomar también brilla en los temas “Abre tu corazón” (de Ernesto Rivera); “Cantar con un amigo” (de Adalberto Álvarez) y, de su propia autoría, “Por siempre Aníbal”, dedicado al inolvidable bailarín mayagüezano Aníbal Vázquez, tío materno de Roena.
Por su parte, Javier Marrero vocaliza “No dejes de cantar” (de Adalberto Álvarez); “Deja que toque Rtoberto” (de Ernesto Rivera)y, de autores no identificados, “Canto a la amistad” y “Sin rencor”.
Reitero que es un disco digno de escucharse. ¡Lo recomiendo!
Blanca Rosa Gil y Los Montemar
“Ayer y hoy”
(JT, JPCD-3004)
Productor musical: Sammy López
Rompiendo un silencio discográfico que se prolongó 18 años, Blanca Rosa Gil ha retornado al ambiente musical con esta interesante propuesta en la que es acompañada por el Cuarteto Los Montemar. El tiempo transcurrido no ha hecho mella en su voz, que se proyecta con la nitidez, el poderío y el temperamento que la convirtieron en estrella internacional durante los albores de la década de 1960. Sobre todo, exponiendo un repertorio en el que arremetía ferozmente contra los hombres… aunque no a un nivel tan exagerado como el que hoy utiliza la mexicana Paquita la del Barrio.
Llama la atención que varios de los boleros que ya había grabado ahora los interpreta adaptados a otros géneros. Musicalmente le quedaron muy bien… aunque estoy seguro de que, al igual que yo, la mayoría de sus seguidores hubieran preferido que ella se hubiera mantenido en su línea habitual.
“Ayer y hoy” contiene 16 selecciones, cinco de ellas nuevas versiones de éxitos que la consagraron: “Cristal” (de Marianito Mores); “¿De qué presumen?” (de Homero Aguilar Cabrera); “Mal hombre” (de L. Mendoza); “Fuiste mío primero” (de Luis Kalaff) y “Mal pago” (de Héctor Flores Osuna)… ¡en ritmo de salsa!
El resto del contenido es el siguiente: “Ama”, en tiempo de samba (de Luis Demetrio); “Me queda la experiencia”, reggae-conga (de Concha Valdés Miranda); “La vida es un largo camino”, gospel (de René Touzet); “Tú me hiciste mujer”, bolero ranchero (de Ivette Marchand); “Estoy enamorada” y “¿Qué has hecho de mí?” (de Antonio Figueroa Carrillo, su esposo); “¿Por qué no perdonarte?” (de su propia autoría) y, de la firma de Juan “Chino” Pacheco y Jaime Ortiz Tapia – propietarios del sello JT Records – la guajira “Tierra mía”, la balada “Te soñé libre” y la salsa “La azúcar de Celia”, obviamente dedicada a la irrepetible Celia Cruz.
Blanca Rosa Gil, cubana radicada en nuestro País desde hace más de 40 años, fue una de las cantantes latinoamericanas más exitosas durante las décadas de 1960 y 1970, amparada por el sello Velvet. En 1966 grabó el bolero “Hambre”, del mexicano Rosendo Montiel Álvarez, que permaneció más de un año en los escalafones de popularidad, significándole el máximo jitazo de su carrera. Hacia 1980 se alejó de los escenarios tras abrazar la fe cristiana.
Eddie Santiago
En su estilo… romántico y sensual
(Musical Productions, MP-6440)
Género: salsa.
Dice Eddie Santiago que este es el último disco de su carrera, pues en lo sucesivo se concentrará en la representación de su primogénito, quien pretende descollar en el ámbito del reggaetón. Personalmente, no tomo muy en serio tal determinación. Pero, sea como sea, el asunto es que en su más reciente álbum, “En su estilo… romántico y sensual”, su voz se proyecta mucho más educada que cuando disfrutaba de su época de mayor esplendor. O sea, durante el segundo lustro de la década de 1980 y el primero de la siguiente (1990).
Eddie no abandona su línea romanticona, pues es consciente de que su público no es el apasionado de la salsa gorda. Sin embargo, entiendo que con este trabajo es capaz de complacer tanto a sus seguidores habituales como a los llamados “salseros de la mata”.
Este disco, realmente, está muy bueno.
Contenido: “Como tú”, “Pienso sólo en ti” y “Si volviera a nacer” (de Luis Ángel); “Márchate” y “No he podido olvidarla” (de Santiago Consuegra); “Fuego” (de Pedro Jesús) y “Hagámoslo”, de su propia autoría.
Vivanativa
Dulce sodio
(Universal Music Latino, B0007370-02)
Género: pop-rock.
Productores musicales: Dave Resnik y Seth Atkins Horan.
Este es uno de los contados grupos sobrevivientes del movimiento rockero nacional que explotó durante los albores de la década de 1990. Y, si ha logrado mantenerse vigente, es porque su calidad lo amerita. Definitivamente, esta banda encabezada por Javier Hiram Gómez y Nabeel Abdulrahman, vocalista y guitarrista y ejecutante de la primera guitarra, respectivamente, figura a la altura de las mejores junto a La Secta, Fiel A La Vega y Circo. Por algo fue una de las primeras de nuestro País en ser firmada por una compañía importante, la hoy desaparecida RMM Records, cuyo catálogo fue adquirido por la multinacional Universal Music Latino, que todavía la mantiene. Desde su álbum-debut, Vivanativa… es música de colores (RMD-82158), editado en 1997, este grupo impactó a la masa rockera.
En esta nueva propuesta cuenta con tres invitados de lujo: la estrella española Rosario – hija de la mítica Lola Flores – en “Lágrimas”; Gustavo Laureano – el talentoso vocalista de La Secta – en “Eres” y el chileno Beto Cuevas, líder de La Ley en “Conmigo más”. El repertorio se completa con “Agua y fuego”, “Gypsy”, “Menos minutos”, “No hay necesidad”, “Óyeme”, “Sólo Dios”, “Suave y dulce” y “Volver a empezar”. Javier Hiram y Nabeel escribieron los temas y sus invitados colaboraron en la elaboración de la que cada cual vocaliza.
Norman Casiano & Miguelito Alcaide
Una voz y una guitarra
(Disco Hit, DHCD-2152)
Género: bolero.
He aquí otra de esas joyitas que de cuando en vez caen en nuestras manos. Acaba de ser editado en formato compacto, aunque es obvio que se trata de una producción realizada por el excelente cantante Norman Casiano y el virtuoso guitarrista Miguelito Alcaide hace, por lo menos, dos décadas. Recordemos que el segundo de ellos falleció el 25 de julio de 1988.
Pero, como la buena música no envejece, lo importante es que podemos disfrutarla en cualquier momento. En este caso se trata de ocho estándares del bolero: “Tu último beso” (original de Tatín Vale); “Cómo fue” (de Ernesto Duarte Brito); “Añorado encuentro” (de Piloto & Vera); “Mi loca tentación” (de Paquito López Vidal);”Nocturno de amor” (de Homero Aguilar Cabrera); “Motivos” (de Ítalo Pizzolante); “Delirio” (de César Portillo De la Luz) e “Imágenes” (de Frank Domínguez Padrón).
¡De colección!
27/oct/06
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