| José Saavedra a fuerza de versos
Por Lovelia Octaviani-Morales

El cantautor José “Pepo” Saavedra presentó al público su tercera producción discográfica “Ver cada ver”.
(Foto Javier Santiago / Fundación Nacional para la Cultura Popular) |
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Fue como un estallido de palabras a diestra y siniestra subyugadas por la prisa de los arpegios maniatados por una ecuánime voz… Así podría describirse el encuentro que el cantautor José “Pepo” Saavedra realizara recientemente con su fiel fanaticada en la sede de la Fundación Nacional para la Cultura Popular.
Cual perenne aprendiz, Pepo se aferró a la libertad de su abultado repertorio. Dentro del nerviosismo y el compromiso del momento, comenzó a desahogarse con un cancionero repleto de alusiones personales, juegos retóricos y mundos alternos sin un orden preestablecido. Los vestigios sobre la naturaleza humana, el desapego de la realidad abrumadora del hoy y el sentido de pertenencia a su raíz puertorriqueña calaron de forma continua en la conciencia de los asistentes.
Desde su perspectiva y admisión, la veintena de canciones interpretadas fueron pendidas exclusivamente por la vibra fluida del público. Así, el cantautor boricua radicado en el estado de Arizona, rompió el silencio con “Hoy me levanto”, “Carta a mi viejo” y “Escenas”. En el “Aposento de la furia” procesó la violencia que atestiguó durante los años vividos en Guatemala. Los caminos de las causas y sus posibles efectos se asomaron en “Veredas verdes”, mientras las preguntas fueron contestadas en su composición titulada “Respuestas”.
A tono con la línea reveladora de sus creaciones musicales, Saavedra continuó su entrega al son acústico de su guitarra. Con ella dejó fluir las vivencias que han moldeado su existencia e intimidad. Abordó el vínculo familiar con “Añoro”, dio alas a la imaginación en “Sueño a colores” y permitió el asomo de una especie de “canción cuna en un campo de batalla” con “Abriles y regimientos”. Junto a ellas, “Hala las alas” y “Compañera” fueron acogidas con reverberaciones sonoras de los presentes.

José “Pepo” Saavedra concluyó su concierto cantando con sus invitados Walter Morciglio y Shanna Torres.
(Foto Javier Santiago / Fundación Nacional para la Cultura Popular) |
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En plena apertura emocional - y expuesto al vaivén de los aplausos - la comodidad y la confianza ya eran notables. La interacción con sus aficionados incrementó y reveló sus influencias bíblicas y la manera particular de apreciarlas se dejó ver con la trilogía “En tiempo de viento y hojas”, “Ave del paraíso” y “Del paraíso es Adán”. La introspección desprendida continuó atrayendo la atención con “Desde que”, “Letras y líneas” y “Nostra vida”. Pepo cerró entonces el concierto de manera exitosa con los temas “Versos reversos”, “Ver cada ver”, junto a Walter Morciglio, y “Canción para Borikén”, con la participación especial de Shanna Torres.
En resumen, la presentación fue un compendio de sus tres producciones discográficas, a saber: un hálito de esperanza en “Veredas verdes” (2004), el mensaje detrás de los conceptos en “Versos reversos” (2005) y la empatía de su nuevo “Ver cada ver” (2007). Los reiterativos acordes y el rito al verbo hilvanaron la noche a través de la catarsis de un cantautor comprometido… Y con la capacidad y la fortaleza del verso cantado y contado concluyó en alto la velada de este cantor de lo contemporáneo.
27/oct/07
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